Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo (B. F)

El gato de Chesire

El gato de Chesire
Curiosidades sobre “El gato de Chesire”

“Gatito de Chesire, ¿podrías decirme qué camino debo seguir para salir de aquí? -preguntó Alicia- “Eso depende de a dónde quieras llegar” -respondió el gato- “La verdad es que no me importa mucho”, “En ese caso, da igual a dónde vayas…” -le puntualizó el gato de Chesire.

Como ves, pocos personajes literarios llegan a ser tan peculiares, filosóficos y curiosos como este felino arrancado de la sutil imaginación de Lewis Carroll. 

No hace mucho que te hablamos en VCN del fascinante “Sombrerero loco” de Alicia en el País de las Maravillas, así que hoy, indagaremos en las curiosidades que envuelven a este gato de sonrisa gigantesca, en ese felino burlón y enigmático tan difícil de olvidar.

¿Nos acompañas?

Curiosidades sobre el “Gato de Chesire”
Se dice que Lewis Carroll concibió el desarrollo del famoso libro según una partida de ajedrez. Podríamos decir que Alicia va avanzando a lo largo de la historia a través de 11 jugadas que siempre gana. 

Empieza con un peón blanco y finaliza con la Reina Blanca. Si prestas un poco de atención a la narración, verás aparecer incluso movimientos con caballos, ahí donde el uso de las matemáticas es también muy frecuente. 

El gato de Chesire

Sin embargo, la figura del Gato de Chesire es un modo de romper con toda esa lógica matemática. El hecho de que en numerosas ocasiones pueda separarse incluso de su propia sonrisa, es un modo de jugar con la separación de la física y los conceptos matemáticos. Realmente curioso.

Son muchos los que ven en realidad en la figura del gato de Chesire, a unarepresentación del propio Dios. Aparece y desaparece cuando quiere. De algún modo, parece estar acompañando siempre a Alicia sin que ésta se de cuenta. 

Y aún hay más, en el capitulo del juego de croquet, nuestro gato aparece incluso sobre los propios reyes negándose a hacerles una reverencia. Eran ellos quienes debían inclinarse ante él, pero lejos de aceptarlo llegan a tener incluso la osadía de querer cortarle la cabeza. 

Como herejes que se alzan contra su propio Dios. En el momento en que lo intentan se inicia una nueva discusión filosófica ¿Se puede cortar la cabeza de alguien que en realidad, carece de cuerpo?
La figura del gato, pudo ser tomada por parte de Lewis Carroll de algunas esculturas conocidas para él. 

Existe por ejemplo una en su localidad natal, en Croft-on-Tees, ahí donde su padre fue rector. Hasta hace poco se pensaba que podía ser aquella figurita felina, pero en 1992, los miembros de la Lewis Carroll Society dijeron que existía otro gato en un pilar de St Nicolas Church, en Cranleigh, donde su padre también había estado trabajando. 

Para otros, sería en realidad la escultura que hay en la cara oeste dela torre de St Wilfrid’s Church, en Chesire. ¿Con cuál nos quedamos entonces? Imposible llegar a una conclusión, pero está claro que Carroll estuvo rodeado de esculturas “gatunas” a lo largo de su vida.

Dentro de la cultura popular británica es conocida la expresión “sonreír como el gato de Chesire”. E incluso fue frecuente durante una época, la comercialización de un tipo de quesos en la localidad de Cheshire con forma de gato sonriente.
Como ya sabes, el gato de Cheshire puede desaparecer poco a poco hasta que de él, sólo queda una espectacular sonrisa. 

Es entonces cuando surge ese comentario tan conocido en el libro de Alicia en el país de las Maravillas. “Seguro que muchas veces habrás visto un gato sin sonrisa, pero nunca a una sonrisa sin gato.” Una genialidad más de Lewis Carroll.

Prometemos volver próximamente con más análisis de personajes literarios, mientras, te invitamos a conocer más datos sobre Lewis Carroll. Un escritor con doble cara que merece la pena descubrir en profundidad.

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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