¿Leer libros impresos es más saludable?

 ¿Leer libros impresos es más saludable?
¿Leer libros impresos es más saludable?

Ya hemos hablado del olor de los libros. Ahora hablaremos de lo que representa la lectura en el soporte de papel para nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra salud en general.

La importancia de la lectura

Todos sabemos lo importante que resulta leer.

No sólo sirve para aumentar nuestra cultura y conocimientos, o para distraernos y entretenernos.



Sirve también para que el cerebro funcione de forma eficaz y eficiente mientras pasan los años. 

La lectura posibilita la creación de nuevos caminos neuronales, lo que en otros términos significa una mayor actividad cerebral, cosa que puede mantenernos alejados del Alzheimer.

Un estudio realizado en lectores de edad avanzada arrojó resultados verdaderamente alentadores: las personas mayores que leen con regularidad presentan 2.5 menos probabilidades de desarrollar el temido Alzheimer.

Ahora bien, según muy recientes estudios, leer libros digitales o libros impresos no es lo mismo.

¿Cuáles son las diferencias?

Leer en papel favorece la comprensión lectora

Aunque parezca raro, cuando leemos en los kindles, por ejemplo, no se establece esa retroalimentación, visual y táctil, que existe cuando abrimos un libro. Al parecer, nuestros cerebros no fueron diseñados para leer; sin embargo, se han adaptado a esta técnica y han trazado nuevos circuitos para entender tanto las letras como los textos, y en consecuencia, todo el ámbito semántico. El cerebro lee a través de una representación mental del texto, que se basa en la ubicación de las páginas. 

¿No te ha pasado que recuerdas exactamente en qué parte has leído una frase, incluyendo si está arriba, al centro o en la parte inferior de la página? Pues esto ocurre con los libros impresos, porque la experiencia táctil ayuda a la memoria.

A los que nos encantan los libros disfrutamos con su peso, con el grosor del papel, con su olor, con el hecho de ir pasando las páginas, incluso escribir en ellas. De hecho, los últimos modelos de kindle admiten la posibilidad de hacer notas al margen, como cuando lo hacemos en papel. 

Sin embargo, este soporte digital no ofrece el mismo apoyo para que nuestra reconstrucción mental sea efectiva. Y por eso, los que leen en papel podrán recordar mejor lo que leen que los que lo hacen con un kindle.
La forma de leer cambió

Cuando leemos en digital lo hacemos en forma de F, a diferencia de cuando el cerebro lee en papel, de forma lineal. Antes de internet, nuestro cerebro leía en esa forma, mientras aprovechaba todas las experiencias sensoriales para recordar de dónde venía la información.

Con los dispositivos electrónicos se tiende a simplificar el texto y no se absorbe realmente el significado.

Leer en forma de F sucede cuando leemos en pantalla: se lee la totalidad de la línea superior, pero después “escaneamos” el texto a todo lo largo del lado izquierdo de la página, lo que reduce la comprensión y la concentración. Esto disminuye drásticamente nuestra habilidad para sumergirnos en la lectura de una novela o cuando tenemos que leer con más profundidad.

“Lectura lenta” y salud

Es un nuevo movimiento de los amantes de la lectura para contrarrestar esta dificultad. Ellos recomiendan de 30 a 45 minutos mínimos de lectura diaria, sin distracciones y alejados (en lo posible) de la tecnología. 

Cuando se hace, estamos devolviendo a nuestro cerebro la capacidad de reconectarse con la lectura lineal, lo cual trae muchos beneficios a la salud: reducción del estrés, mejoría de la concentración, aumento de la empatía y mejora del sueño.

Si tomas una novela y la lees aproximadamente una hora antes de dormir, el cerebro se tranquiliza y se despoja de toda la energía acumulada durante el día con el contacto de los dispositivos electrónicos.

Si antes nos gustaba leer en papel, ahora la ciencia nos da las razones.

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
Link a http://vidacotidianitica.blogspot.com Creative Commons