Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo (B. F)

¿Pesadillas o terrores nocturnos?

¿Pesadillas o terrores nocturnos?
Los inquietantes terrores nocturnos infantiles.

Terrores nocturnos. Los especialistas los diferencian de las simples pesadillas, porque son más intensos, pavorosos e impactantes para quien los sufre. 

En especial para los niños. ¿Recuerdas alguno de estos fenómenos en tu infancia?

Debemos aclarar que también es posible sufrirlos en la edad adulta, pero los datos médicos nos dicen que se producen mayoritariamente en los más pequeños. 

¿La razón?

Este tipo de parasomnias pueden aparecer como parte del proceso evolutivo de maduración del sistema nervioso del niño. 

Es algo parecido a lo que te explicamos con el síndrome de Alicia en el país de las maravillas. 

A medida que nuestras estructuras neuronales maduran, este tipo de terrores nocturnos suelen perder intensidad. No se descarta su aparición en edades adultas, pero es en la infancia cuando más nos pueden atormentar.

Hablemos hoy sobre ello, entremos en el escalofriante mundo de los terrores nocturnos.

¿Pesadillas o terrores nocturnos?


Empezaremos haciendo una diferenciación entre lo que es una pesadilla y un terror nocturno. Seguro que hay algún dato que te sorprende:

Las pesadillas

Habitualmente, podemos recordar bastantes datos de este tipo de sueños, tienen algo de lógica y pueden llegar a ser bastante elaborados. Auténticas y fantásticas historias, que aunque espantosas, tienen su lógica.

  • Aparecen en las fases de sueño REM.
  • Durante las pesadillas no solemos movernos mucho, tampoco solemos hablar y si lo hacemos es cuando finaliza la pesadilla en sí. No hay tono muscular.
  • Cuando despertamos, seguimos con la sensación de “miedo” pegada a nuestro interior.
  • Terrores nocturnos
  • Los niños pueden llegar a incorporarse de la cama, a hablar, a llorar y gritar… Sin embargo, no es muy difícil despertarlos.
  • Cuando les preguntamos qué recuerdan, explican cosas vagas e imprecisas. Apenas sin lógica.
  • Hay una alta ansiedad; cuando los niños despiertan tienen taquicardias, sudoraciones, temblores…
  • Aparecen en el sueño No Rem y en la primera mitad de la noche.
  • Suele aparecer en niños de entre 4 y 12 años, siendo más intenso cuando están enfermos, tienen fiebre o tienen algún problema en casa o en el colegio. Normalmente, desaparecen con la edad y no se necesita ningún tratamiento farmacológico.

¿Cómo son los terrores nocturnos?

Todos recordamos alguna que otra pesadilla de nuestra infancia, esa reiterativa que nos impedía conciliar el sueño por las noches. Pero quien ha sufrido terrores nocturnos, sabe que la experiencia es diferente y más intensa. Suele decirse que es un terror más puro e intenso, un miedo que agota al niño físicamente y que hace que a lo largo del día, recuerde más las sensaciones que “las imágenes” en sí.

Las imágenes suelen ser imprecisas. Mientras que con las pesadillas hay algo más de coherencia. Hay quien dice que este tipo de terrores nocturnos responden tal vez a nuestros miedos más atávicos y primigenios: La oscuridad que nos atrapa, monstruos sin forma que ansían atacarnos, la soledad más perturbadora… Si en tu infancia padeciste de terrores nocturnos es muy posible que aún guardes todas estas sensaciones.

Un dato a tener en cuenta es que según nos dicen los médicos, es algo hereditario. Si el padre o la madre lo sufrió en su infancia, es probable que alguno de sus hijos también lo padezca, pero como decimos, forma parte de nuestro proceso evolutivo. 

Cuando nuestro cerebro esté ya lo bastante maduro, este tipo de fenómenos irán remitiendo con normalidad. 

En la edad adulta, sólo suele padecerlo entre un 1 o un 2% de la población adulta. Tampoco debemos confundirlo con la parálisis del sueño, puesto que es otro tipo de parasomnia.

Si tienes en casa algún niño que los está sufriendo en estos momentos, lo mejor es actuar de un modo tranquilo normalizando la situación. Si ven a los padres alarmados o preocupados la ansiedad será mayor. 

Cuando veas que por la noche el niño está sufriendo un terror nocturno, no le hables ni intentes despertarlo. Deja que él mismo salga del trance, para después, ofrecerle consuelo quitando importancia a lo ocurrido. Poco a poco, este fenómeno del sueño, irá remitiendo.

Y ahora dinos, ¿tuviste terrores nocturnos en tu infancia?

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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