Inmunidad y calvicie

Inmunidad y calvicie
Alopecia Areata
Inmunidad y calvicie.

Una de las células más misteriosas del sistema inmune son las llamadas linfocitos T reguladores

La investigación sobre las funciones del sistema inmune está proporcionando alguna que otra agradable sorpresa.

No es de extrañar, porque este sistema es uno de los más complicados de todo el organismo y, sin duda, rivaliza en complejidad con el mismísimo sistema nervioso.

Todavía queda mucho que aprender del sistema inmune. 

Algunas de las células que componen este sistema no han sido descubiertas sino bien entrado el siglo XXI. Las funciones precisas, tanto de estas nuevas células, como de las células conocidas desde hace décadas, todavía son objeto de intensa investigación. 

No es para menos, puesto que el sistema inmune ejerce importantes funciones no solo en la defensa frente a los microrganismos, sino también en otros aspectos relacionados con el mantenimiento de la salud, como la regeneración de tejidos dañados, la cicatrización de heridas, y la vigilancia contra las células que han podido ser transformadas en cancerosas y que, de no ser eliminadas cuanto antes, podrían dar lugar al desarrollo de un tumor. 

Unas de las células más misteriosas del sistema inmune son las llamadas linfocitos T reguladores. 

Como otros linfocitos T, estas células se originan en el órgano llamado timo (de ahí el nombre de linfocitos T), pero en lugar de participar en la defensa contra microorganismos extraños y potencialmente dañinos, las células T reguladoras participan en frenar el ímpetu de otros linfocitos frente a organismos extraños, para evitar la generación de una respuesta demasiado intensa contra ellos, que resultaría dañina para nosotros mismos. 

Las células T reguladoras participan también en impedir que nuestro sistema inmune se equivoque e identifique alguna célula o molécula propia como extraña y active un ataque contra ella. Si esto sucede, se desencadenan enfermedades llamadas autoinmunes, en las que el sistema inmune se vuelve contra su propio organismo y le hace daño, en lugar de protegerlo.

La cantidad de células T reguladoras va disminuyendo paulatinamente con la edad, y esta parece ser la razón por la que la incidencia de enfermedades autoinmunes aumenta conforme envejecemos. 

El misterio de las células T reguladoras se ha visto incrementado por el descubrimiento de que algunas de ellas no se localizan en los ganglios linfáticos, los órganos en los que tiene lugar la generación de la respuesta inmune, sino que se localizan en diversos tejidos. 

Investigaciones recientes indican que estas células desempeñan funciones especializadas que no son propias del sistema inmune, sino propias del tejido en el que residen. Por ejemplo, algunas células T reguladoras residen en el tejido adiposo, donde tienen en funcionamiento una serie de genes más propios de este tejido que de otros linfocitos, entre ellos, genes que permiten regular el metabolismo de las grasas y de los hidratos de carbono. 

Las células T reguladoras que residen en los pulmones tienen activados igualmente genes que les permiten desempeñar una función importante en el mantenimiento de la integridad de la barrera epitelial pulmonar.
Regulación de la calvicie 

La piel es otro tejido en el que abundan las células T reguladoras, pero no se ha logrado elucidar todavía la función que estas células pueden desempeñar allí. 

Se sabe que tras el nacimiento se acumula en la piel una oleada de células T reguladoras altamente activadas, las cuales parecen ser fundamentales para establecer tolerancia inmune frente a las bacterias comensales que colonizan la piel. Es también conocido que, en los adultos, las células T reguladoras participan en la cicatrización de las heridas. Sin embargo, algunos aspectos de su función en la piel permanecen oscuros. 

Los linfocitos T reguladores de la piel no están dispersos, sino que se concentran alrededor de los folículos pilosos. Estos son unas estructuras, especializadas en la generación de pelo, que se encuentran en un permanente estado de crecimiento y regeneración. 

Además de las células T reguladoras, una importante población de células madre epiteliales también se concentra en el folículo piloso. 

Curiosamente, algunos estudios indican que las células T reguladoras están relacionadas con la enfermedad llamada alopecia areata, un tipo de calvicie en la que el pelo se cae por zonas. 

Se cree que esta calvicie es el síntoma de un ataque autoinmune a los folículos, aunque otros mantienen que se debe a un fallo en la regeneración del folículo. En todo caso, los estudios genéticos han revelado que este tipo de alopecia está asociado a mutaciones en diversos genes que controlan la actividad de los linfocitos T. 

Además, si se consigue aumentar la cantidad de linfocititos T reguladores en el cuero cabelludo, la alopecia areata mejora. No obstante, no se conocía si esta actividad de las células T reguladoras estaba relacionada con un control del ataque autoinmune o si, por el contrario, tenía que ver más con la regulación de los ciclos de crecimiento y regeneración de los folículos pilosos. 

Ahora, un numeroso grupo de investigadores de diversos países aborda esta cuestión y concluye que las células T reguladoras en el folículo participan no en la regulación inmune sino en la biología del folículo y la regeneración capilar. 

Esta regeneración tiene lugar mediante la estimulación, por parte de las células T reguladoras, de las células madre epiteliales del folículo.

Estos estudios, además de indicar que la pérdida de pelo paulatina que sucede cuando envejecemos puede estar relacionada con la disminución de la cantidad de células T reguladoras que sucede con la edad, sugieren que los linfocitos T reguladores desempeñan otras funciones no necesariamente relacionadas con la idea que hasta ahora se tenía del sistema inmune y, en particular, actúan en la regulación de la biología de las células madre en la regeneración de los tejidos.

Habrá que tenerlas en cuenta en la investigación en medicina regenerativa.

VCN: La luz cristalizada podría responder preguntas fundamentales ...

... Durante mucho tiempo los científicos han creído que un aparato basado en las reglas de la mecánica cuántica podría permitir que se resuelvan problemas que ...


VCN: ¿Cuánto tiempo tarda la comida en recorrer el aparato ...

... ¿Cuánto tiempo tarda la comida en recorrer el aparato digestivo? El tiempo que tarda un alimento en recorrer los nueve metros de tracto digestivo, desde que ...


VCN: ¿Por qué los alimentos podridos tienen mal sabor?

 ... Esta fue la primera imagen reconocible por televisión, pero por desgracia su aparato mecánico causaba dolor de cabeza. Como tantas otras ... Publicado por ...

Publicado por / Fuente : http://jorlab.blogspot.com
Link a http://vidacotidianitica.blogspot.com Creative Commons