Piel roja, rojísima

Piel roja, rojísima
Como entrada diremos que la piel es la piel , El mayor órgano del cuerpo humano. Ocupa aproximadamente 2 m², y su espesor varía entre los 0,5 mm (en los párpados) a los 4 mm (en el talón). Su peso aproximado es de 5 kg.

Actúa como barrera protectora que aísla al organismo del medio que lo rodea, protegiéndolo y contribuyendo a mantener íntegras sus estructuras, al tiempo que actúa como sistema de comunicación con el entorno.

Radiación solar: ¿cómo te afecta?



El sol es una fuente de salud y también de belleza, pero de acuerdo a la frecuencia y duración de la exposición que realicemos a las radiaciones solares, los efectos podrán ser favorables o no tanto. Recuerda que el efecto del sol no es inmediato y puede aparejar algunos inconvenientes que detallaremos a continuación.

Piel roja, rojísima

El enrojecimiento de la piel después de una exposición al sol puede llegar a demorar hasta 24 horas en aparecer, ya que ése es el período de tiempo que necesitan los vasos sanguíneos para dilatarse y dejar llegar mayor cantidad de sangre a las células afectadas por los rayos.

Además, también es lo que demora la piel en elaborar la “melanina”, o sea el pigmento que oscurece nuestra piel.
Las radiaciones del Sol y la capa de ozono

Las radiaciones del Sol que se reciben en la superficie de la Tierra cambian al atravesar la atmósfera. Hay algunas radiaciones que son portadoras de alto contenido energético, como por ejemplo los rayos gamma, UVC, UVB, etc. Los efectos de estas radiaciones sobre los seres humanos dependen de la energía, o sea de la capacidad de penetración en la piel.

La capa de ozono es la encargada de detener en cierta medida las radiaciones incompatibles con nuestra salud, los rayos ultravioleta, evitando así que lleguen hasta la superficie de la Tierra y provoquen alteraciones que en algunos casos pueden resultar letales.

Todos somos conscientes del deterioro que sufre permanentemente la capa de ozono, a pesar que aún es muy difícil cuantificarla.

La penetración de las radiaciones en nuestro cuerpo

Las radiaciones solares penetran en nuestra piel según las características ópticas de la piel y la longitud de la onda de radiación. 

Existen cuatro procesos fundamentales y ellos son la reflexión, la difracción, la transmisión directa y la absorción.

El bronceado es una forma de respuesta de la piel a las radiaciones del Sol, su capacidad cambia de una persona a otra y puede desarrollar distintas etapas como el bronceado directo o indirecto.

Debido a su fuerza y calor, los rayos solares también tienen la propiedad de quemar nuestro cabello, y conjuntamente con el efecto salina, el cabello puede llegar a aclararse en un simple síntoma de que está siendo afectado de manera negativa.

Los rayos ultravioleta alteran la materia capilar y al mismo tiempo decoloran el cabello; más tarde aparecerá quebradizo y reseco. 

Piel roja, rojísima

La biología estudia tres capas principales que, de superficie a profundidad, son:

La epidermis: La epidermis es la barrera más importante del cuerpo al ambiente externo hostil.

En los humanos, su grosor varía desde un mínimo
de 0,1 mm en los párpados, a un máximo de 1,5 mm en las palmas de las manos y en las plantas de los pies.

La dermis : Desempeña una función protectora, representa la segunda línea de defensa contra los traumatismos (su grosor es entre 20 y 30 veces mayor que el de la epidermis)

La hipodermis: también llamada tejido subcutáneo, o fascia superficial, es la capa más baja.

De la piel dependen ciertas estructuras llamadas anexos cutáneos, como son los pelos, las uñas, las glándulas sebáceas y las sudoríparas. y están compuestas de corpúsculos o receptores sensoriales como:

De Meissner (Georg Meissner) presentes en el tacto de piel sin pelos, palmas, plantas, yema de los dedos, labios, punta de la lengua, pezones, glande y clítoris (tacto fino); de Krause, que generan la sensación de frío; de Paccini que dan la sensación de presión; de Ruffini, que registran el calor y de Merckel, el tacto superficial.

La hidratación de la piel es una de las cuestiones más importantes para mantenerla en pleno estado de salud, brillante, joven y porque no, atractiva para los demás.

¿Por qué tememos que hidratar nuestra piel?

Pues principalmente la piel puede sufrir distintas enfermedades y como dato curioso en los varones suele ser mas gruesa y grasosa que en las mujeres debido a que el varón produce mas secreción sebacea que la mujer a eso le llaman los andrógenos ( hormona sexual masculina )

Exiten diversos factores a los que estamos expuestos diariamente, el mecanismo natural no es suficiente y debemos aportar una ayuda extra que evite la sequedad de la piel, las grietas, la descamación o la tirantez,y es que el cuidado de la piel y su hidratación es esencial a cualquier edad , sexo y en cualquier época del año,
porque con el paso del tiempo las glándulas sebáceas son menos activas y la piel pierde, en cierta medida, la capacidad de retener agua, por lo que se reseca con más facilidad.

La calefacción, el aire acondicionado y el sol son factores externos que facilitan la evaporación de agua, el tabaco y el alcohol también son son componentes que agreden a la piel. y si la piel no tiene un completo equilibrio será más probable la aparición de arrugas, manchas, celulitis o flacidez y creo que es algo que todo el mundo sabe, y cierto es que hoy día hay mas concienciacion del cuidado de la piel y no tanto por las mujeres ya que en la actualidad el hombre también cuida el estado de su cuerpo, aun así vamos a ver como hidratar nuestra piel con unas pautas muy sencillas.

¿Cómo hidratamos nuestra piel?

Hay que hidratar la piel tanto en el exterior como en el interior.
Desde el exterior se hará con el uso de cremas hidratantes que aportan la combinación necesaria para mantener la piel sana, suave y luminosa Hoy día hay gran variedad de productos en el mercado con distintos precios y asequibles a todos sin tener que invertir grandes cantidades de dinero ( pero ya a gustos o economías) pero siempre tendiendo en cuenta que deberemos saber que tipo de piel tenemos para elegir el el producto adecuado

Piel normal

Textura de tu piel es regular y aparentemente suave limpia y sana

Piel grasa

Tu piel es grasa y brillante, especialmente en la zona T (frente, nariz y barbilla)
Es propensa a poros abiertos, puntos negros, rojeces y granitos.
De textura irregular y aparentemente sucia.

Piel seca 

Piel tirante y rígida, especialmente después del afeitado o de ducharse.
Propensa a pelarse y a escamarse.
Piel aparentemente vieja y apagada.

Piel mixta 

Una mezcla de dos o más de las mencionadas anteriormente.
Las zonas con grasa se encuentran normalmente en el cuello, nariz y barbilla, la llamada zona T. Las zonas secas están a menudo en las mejillas y puede darse en el cuello.

Desde el interior se hará con el hábito de beber un mínimo de los 2 litros de agua al día que suelen recomendar tanto para nuestro organismo y fundamental para mantener nuestra piel hidratada

Pero independientemente de todo, hay mantener una alimentación completa, variada y equilibrada y evitando en la medida de lo posible malos hábitos como el tabaco o el alcohol .

Los productos y rutinas que hidraten la dermis son muy importantes pero también hay que recordar el refrán que tanto hemos escuchado "somos lo que comemos" y todas esas vitaminas o nutrientes básicos para la piel, las encontraremos entre los siguientes alimentos que contengan vitaminas como A, B, C, E

Nota importante: Este articulo esta basado en documentación a titulo informativo.Cualquier duda o problema que puedas tener en tu piel, consulta a tu medico o especialista, ellos mejor que nadie sabrán darte la solución adecuada

Entonces: ¡a cuidarse de los rayos del Sol!

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