Leyendas y fuegos fatuos

Leyendas y fuegos fatuos
El misterio de los fuegos fatuos.

Fuegos fatuos. Se habla de ellos en muchas culturas, países y rincones del mundo. Son, por lo general, súbitas y pequeñas luces semejantes a llamas que surgen en los escenarios más insospechados. Fuegos flotantes de color azul, amarillo y rojo.

Pero ¿en qué lugares suelen verse? ¿Cuáles son esos curiosos escenarios en los que dicen surgen los llamados fuegos fatuos? 

En cementerios y en lugares húmedos, cerca de ríos o pantanos y siempre al amanecer o al anochecer.

¿A qué se deben? ¿Son quizá reacciones químicas de algunos compuestos en descomposición, como pueden ser animales muertos? Veamos el tema con un poco más de detalle, invitándote como siempre a que nos aportes tus opiniones y experiencias.

¿Qué son los fuegos fatuos? llamadas luces de muerto.

Los científicos parecen tenerlo claro. Los fuegos fatuos (ignis fatuus) son en realidad algo normal y explicable. Se trataría básicamente de súbitas inflamaciones provocadas por el fósforo. 

El hecho de que hagan su aparición en cementerios o pantanos es, precisamente, porque en estas zonas se encuentran abundantes sustancias en pleno proceso de descomposición.

Leyendas y fuegos fatuos
Personas fallecidas o animales, también acumulación de vegetales como es el caso de los pantanos, emanan compuestos químicos que, en un momento dado, pueden provocar estas leves y súbitas efervescencias semejantes a fuegos. Pequeños fuegos de colores violáceos o azulados que se ven sobre todo llegado el atardecer o incluso en el amanecer. 

Hemos de recordar que cuando un cuerpo se descompone emana gases metano, que sumados a la oxidación de la fosfina pueden provocar, posiblemente, alguna que otra “ignición”.

Hay quien piensa además que, en lugar de ser provocados por materia en descomposición, las luminescencias podrían ser organismos como el hongo Armillaria mellea o, incluso, grupos de luciérnagas ligeramente ocultas por la niebla del atardecer.

Ahora bien, la explicación científica no evita que años y años de tradiciones y leyendas se esfumen así como así, como el humo que desaparece por una ventana abierta. En absoluto. Son muchas las historias tejidas desde los albores del tiempo alrededor de la figura de los fuegos fatuos y siempre merece la pena tenerlos en cuenta.

Leyendas sobre los fuegos fatuos

Se dice además, que cuando uno ve en la lejanía los fuegos fatuos, éstos desaparecen a medida que te acercas. Son esas luces que aparecen en los bosques, en las riveras de los ríos y en los cementerios, fenómenos que no sugieren nada bueno. Al contrario, en la mayoría de las culturas disponen de una esencia maligna.

La cultura popular gaélica y eslava habla de los “will-o’-the-wisp”, espíritus malignos de los fallecidos que buscan provocarnos accidentes o hacernos perder por los bosques. También se dice que pueden ser espíritus de niños sin bautizar o nacidos muertos, que avanzan aún entre el cielo y el infierno.

En la India, siempre se asocia a los Darjeelin con los fuegos fatuos; se trata de una especie de duendes que habitan dentro de la tierra y que emergen de vez en cuando envueltos en su luz fosforescente. 

Por su parte, en el país asiático estos fenómenos disponen de mucha trascendencia, es el llamado “hitodama” que vendría a traducirse como “alma humana”, un concepto muy importante para los japoneses. 

El hidotama vendría a ser el alma de las personas que acaban de fallecer, presencias que emergen de los cementerios envueltos en llamas azuladas o blancas siendo brevemente visibles para nosotros, los asustados mortales.

Y ahora dinos ¿has presenciado en alguna ocasión un fuego fatuo? ¿Qué explicación tienen en tu país?

Publicado por / Fuente : https://supercurioso.com
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