El Dalí desconocido

La ambición de Dalí
El Dalí desconocido.

Todo artista de relevancia tiene un periodo inicial en el que es difícil reconocerlo, puesto que aún no ha configurado un estilo propio que lo defina y lo diferencie.

Es una fase de formación, generalmente en las técnicas académicas y que constituye la base para el proceso que lo conducirá a la propia identidad artística. Y ésa será la verdadera realización como artista y la que se nos imprimirá en la mente cómo su sello.

La ambición de Dalí

Si bien la fase de formación, caracterizada por la evolución, es algo natural, en el caso de Salvador Dalí es particularmente curioso, quizá por la misma particularidad del personaje.



El genio figúrense, muchas veces subtitulado como el padre del surrealismo, decía de sí mismo: “A los seis años quería ser cocinero.

A los siete quería ser Napoleón. Mi ambición no ha hecho más que crecer; ahora sólo quiero ser Salvador Dalí y nada más. Por otra parte, esto es muy difícil, ya que, a medida que me acerco a Salvador Dalí, él se aleja de mí”.

Es evidente la intención de Dalí de convertirse a sí mismo en un personaje que constituyera una obra de arte, su principal obra de arte.

Él mismo lo declaraba de esta forma, basta con observarlo en una de las entrevistas que le fueron realizadas en su edad madura para constatar que realmente consiguió su cometido, a pesar de que según sus propias palabras, ése Salvador Dalí una utopía, un objetivo que se escurría pasos más allá cada vez que se acercaba a alcanzarlo.

La ambición de Dalí
“El niño enfermo”. Primera pintura de Dalí. Autorretrato realizado a la edad de 10 años (1914)


La juventud artística de Dalí

Pictóricamente, la fase inicial de Dalí es un barrido de tendencias. Su padre, abogado y notario le apoya en sus inicios y sus relaciones personales sirven para que el joven Dalí tenga acceso a la diversidad de tendencias del momento.

En 1916, con 12 años, conoce en Cadaqués a la familia de Ramon Pichot, un artista local que frecuentaba Paris, por aquel entonces epicentro artístico europeo. Siguiendo los consejos de Pichot su padre lo envía a clases de pintura con el maestro Juan Nuñez.

Empezaría entonces a participar en exposiciones a nivel local y en Barcelona, donde sería premiado por el rector de la universidad de dicha ciudad. Su madre, por su parte, siempre le alentó en sus intereses artísticos, hasta su muerte en 1921, cuando Dalí contaba 16 años.

Dalí es enviado entonces a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, en Madrid. Llamaría allí la atención por su estilo excéntrico presumido. Lucía una larga melena, con patillas, gabardina, medias y polainas al estilo de los artistas victorianos. Conoce a otras futuras figuras del arte español, como Luis Buñuel, Pepín Bello y Federico García Lorca. Con este último entablaría una apasionada relación artística y personal. Mientras tanto, Dalí tantea el cubismo y se familiariza con el Dadaísmo, que lo influiría para el resto de su vida.

Dalí fue expulsado definitivamente de la academia de Bellas Artes de Madrid poco antes de los exámenes finales, tras declarar incompetente al tribunal encargado de examinarlo. Corría el año 1926, y viajó a Paris, donde visitó el Louvre y conoció a Pablo Picasso, a quien, en esta época, admiraría profundamente; en contraste con la futura y célebre


La ambición de Dalí
Cesta de pan (1926). Pintura de corte clásico realizada para la Academia de Bellas Artes de San Fernando
Dalí: Un mundo de estilos


“SÓLO HAY DOS COSAS MALAS QUE PUEDEN PASARTE EN LA VIDA, SER PABLO PICASSO O NO SER SALVADOR DALÍ”.

El joven Dalí absorbe como una esponja influencias de multitud de estilos, desde el academicismo clásico a las vanguardias más rompedoras.

Alternaba técnicas tradicionales con contemporáneas, a veces, en la misma obra. Se expresa en forma impresionista, post-impresionista, noucentista, cubista, futurista, o metafísica al estilo italiano.

Es en todo éste periodo inicial donde se nos presenta un Divino desconocido a nuestros ojos:


Dalí impesionista y post-impresionista

La ambición de Dalí
Paisaje de Cadaqués

Dalí cubista


La ambición de Dalí
Autorretrato cubista (1923)

La ambición de Dalí
Cubista figura (1926)

Dalí metafísico

La ambición de Dalí
El horizonte olvidado

La ambición de Dalí
El carro fantasma

Armados con herramientas matemáticas, un equipo liderado por especialistas de la Universidad de Liverpool (Inglaterra) ha analizado 2.092 pinturas de siete famosos artistas y ha logrado detectar en sus trazos las huellas de ciertos trastornos neurodegenerativos. Sus conclusiones, que podrían ser útiles para identificar signos de estas dolencias.

Entre estos grandes pintores están Salvador Dalí y Norval Morrisseau, que sufrieron la enfermedad Parkinson. Otros dos tuvieron alzhéimer: James Brooks y Willem De Kooning. El resto de los artistas estudiados son Marc Chagall, Pablo Picasso y Claude Monet, que no tuvieron ningún trastorno neurodegenerativo que se conozca.

La ambición de Dalí
Las Pirámides y la esfinge de Gizé

Las pinceladas de cada pintura se analizaron aplicándoles un método matemático conocido como análisis fractal. La herramienta permite identificar patrones geométricos complejos, no solo en un cuadro, sino en cualquier cosa donde se repita una estructura.

Los fractales son descripciones matemáticas de patrones repetitivos que pueden encontrarse en fenómenos naturales como nubes, copos de nieve, árboles, ríos y montañas.

La ambición de Dalí
Imagen mediumnica.

Los cuadros de artistas famosos revelan signos de Alzheimer y Parkinson

Aunque a posteriori es posible diagnosticar el Alzheimer y el Parkinson con autopsias, en vida el diagnostico suele ser gracias a signos y síntomas.

Ello implica que, en muchas ocasiones, la enfermedad está bastante avanzada. Muchas veces los signos de Alzheimer y Parkinson son poco llamativos y tardan bastante en dar la cara. Una de las “pruebas” que se llevan a cabo para detectar estas enfermedades precozmente es “el reloj”, donde se hace dibujar a los pacientes un reloj, un tipo de dibujo que da algunas pistas.

En otras palabras, las habilidades artísticas cambian cuando hay degeneración neuronal.

La ambición de Dalí
Cadaqués de espaldas

Sabiendo esto, investigadores de la Universidad de Liverpool han ido un poco más allá, analizando hasta 2.092 pinturas de artistas famosos y recogiendo sus resultados en un estudio publicado en Neuropychology.

Los signos de Alzheimer y Parkinson podrían detectarse en pinturas artísticas

En esta ocasión, los investigadores no han analizado dibujos simples de relojes u otros objetos. No.

Según ellos, sería posible detectar signos de Alzheimer y Parkinson gracias a la “huella digital fractal” de las pinturas de artistas famosos. Se trataría de cambios sutiles de sus pinceladas en el tiempo, aunque como podréis imaginar esto requiere bastante análisis.

De hecho, el análisis fractal ya se usa hoy en día para determinar la autenticidad de las obras de arte.

En este caso, Alex Forsythe y sus colegas de Liverpool examinaron 2.092 pinturas de artistas famosos usando análisis fractal, es decir, identificando patrones geométricos complejos en las pinceladas de cada artista.

Según comentan los investigadores, los fractales pueden revelar patrones ocultos y auto-repeticiones en los objetos y fenómenos cotidianos.

En el caso de las pinturas, veríamos “huellas digitales fractales”, es decir, pinceladas geométricas que deberían repetirse en todas las pinturas según cada artista.

Por qué puede cambiar la huella digital fractal.

Sabiendo todo esto, los investigadores han intentado averiguar si las variaciones de la huella digital fractal de un artista podrían deberse al paso del tiempo (edad), o si bien se debería a un declive neurológico por otras razones (signos de Alzheimer y Parkinson, por ejemplo).

Se examinaron pinturas de cuatro artistas con Parkinson o Alzheimer conocido, como es el caso de Salvador Dalí, Normal Morrisseau, James Brooks y Willem Kooning; comparándolas con tres artistas sin dichas enfermedades, como Marc Chagall, Pablo Picasso y Claude Monet.

Según el análisis fractal, habían claros cambios de patrones entre los artistas con deterioro neurológico en comparación con otros artistas de aproximadamente la misma edad.

En todos los casos, las huellas digitales fractales habían cambiado, pero los signos de Alzheimer y Parkinson se hacían patentes gracias a que los patrones eran claramente diferentes.

Esto significaría que un análisis fractal puede detectar cambios en el cerebro gracias al análisis de pinturas, incluso con años de antelación a los síntomas de las enfermedades.

Los cambios fractales en la pintura revelan la diferencia entre el envejecimiento normal y el neurodegenerativo

Este análisis fractal también se ha empleado para determinar la autenticidad de obras de arte. Aunque en distintas etapas de su obra un mismo artista pueda desarrollar varios estilos o géneros, la dimensión fractal en la que trabaja debería ser siempre identificable.

Los fractales cambian en la obra del artista

Con esa idea como base, los científicos examinaron si las variaciones en los fractales de un artista a lo largo de su carrera se debían simplemente a su edad cada vez más avanzada o, por el contrario, eran consecuencia de un deterioro cognitivo progresivo.

En su análisis dieron con la clave que buscaban: los patrones de cambio en la dimensión fractal de las pinturas eran diferentes entre los casos de envejecimiento normal y los de envejecimiento con neurodenegeración.

“Durante mucho tiempo, el arte ha sido aceptado por los psicólogos como un método efectivo para mejorar la calidad de vida en personas con trastornos cognitivos”, declara la doctora Alex Forsythe, de la Escuela de Psicología de la Universidad. “Nos hemos basado en esta tradición para escudriñar el trazo de los artistas.

Esperamos que nuestra innovación permita abrir nuevas líneas de investigación para ayudar a diagnosticar trastornos neurológicos en etapas tempranas”Imagen mediumnica.

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