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De cosquillas. knismesis y Gargalesis

De cosquillas. knismesis y Gargalesis
Cosquillas. knismesis y Gargalesis.

Se llama cosquilla a la reacción que se produce en el cuerpo "espasmos y/o risas" ante un toque determinado. 

En general, pueden identificarse dos tipos de cosquilleo: uno llamado knismesis, que tiene lugar ante un leve roce de la piel y no hace reír, sino que causa sensación de picor, y otro conocido como gargalesis, que es inducido por alguien más y provoca una risa incómoda. 

En esta última cosquilla se produce una presión reiterativa sobre una misma zona. 

Puede ser agradable, pero si se exagera llega a molestar.

Las cosquillas son la expresión de señales nerviosas relacionadas con el tacto y el dolor. Cuando se producen el organismo libera endorfinas. Al parecer, son una reacción nerviosa que puede ser activada. 

Es por esta razón que muchas personas comienzan a reír incluso antes de que se les toque. Las partes más comunes de cosquillas del cuerpo son las plantas de los pies, axilas, cuello, costillas, barriga, rodilla y en los costados del torso. 

Aunque seguro, que mas de alguno con pensarlo ya encoje su cuerpo

Existen explicaciones psicológicas para el cosquilleo, según las cuales este es un modo de establecer entre padres e hijos relaciones placenteras mediante el contacto. 

Por otra parte, los hermanos entre sí lo utilizan como una especie de castigo. Son las llamadas cosquillas-torturas que se realizan para experimentar la sensación de dominio sobre el otro hermano al que se cela.

Una teoría apunta que quizás durante la etapa prenatal las áreas sensibles ayuden a orientarse al feto para poder hallar posiciones más cómodas. 

Otros señalan que puede existir una ventaja evolutiva en tener zonas más vulnerables, pues obliga a los individuos a proteger ese lugar específico.

La knismesis es compartida por muchos animales y se asocia a una alarma ante el contacto con insectos, arañas o cualquier tipo de realidad que pueda ser amenazante. 

Sin embargo, la gargalesis es específica del hombre y los primates. Como el primer caso es una respuesta protectora, no depende del factor sorpresa y puede ser auto inducida.

En cambio, en la gargalesis lo que precisamente provoca el reflejo de sobresalto es que no se espera el contacto. 

Por esta razón, este tipo de cosquillas no puede ser auto-provocado. 

Un toque propio pensado no produce ningún movimiento en la piel. Todo parece indicar que se produce un proceso cortical que disminuye o inhibe la sensación de cosquilleo. Este mecanismo se considera aún desconocido

Y nostros mismos ¿por qué no podemos hacernos cosquillas? Las investigaciones han demostrado que el cerebro está capacitado para saber qué se siente cuando la persona se mueve o realiza una actividad. 

No tenemos conocimiento de muchas de las sensaciones generadas por nuestros movimientos. 

Por ejemplo, seguramente no le prestas mucha atención a tus cuerdas vocales cuando estas hablando. 

Tampoco notamos los zapatos rozando los pies en cada paso, o el movimiento de la lengua dentro de la boca al hablar. Por la misma razón no podemos hacernos cosquillas a nosotros mismos. 

Si tenemos la intención de hacernos cosquillas, el cerebro se anticipa a este contacto y se prepara. 

Con la eliminación de las molestias y el pánico, el cuerpo deja de responder de la misma manera que otra persona respondería si se sintiera amenazada por el cosquilleo.

Expertos del cerebro de la Universidad College de Londres realizaron un estudio cuyos resultados sugieren que el cerebelo es la parte del cerebro que impide que hagamos cosquillas a nosotros mismos. 

La región del cerebelo está situada en la base del cerebro y es responsable de controlar nuestros movimientos. 

Él es capaz de distinguir las sensaciones esperadas de lo inesperado. Una sensación previsible sería la cantidad de presión de los dedos que se aplica en el teclado mientras se escribe. 

Una sensación inesperada sería alguien que de forma repentina te proporciona un coscorrón.

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