El gato de las arenas

gato de las arenas
Uno de los gatos más raros del mundo, avistado 10 años después.

Todos los que han tenido un gato doméstico en sus vidas saben que, por lo general, son animales muy escurridizos y esquivos.

Y si los domésticos son escurridizos ya os podréis imaginar lo que pasa con las especies salvajes, que pueden llegar a estar desaparecidas durante periodos larguísimos de tiempo.

Esto es lo que ha pasado con el gato de las arenas, una especie de felino típica de los desiertos de la Península Arábiga, que llevaba hasta diez años sin ser vista.

Aún así los investigadores no habían perdido la esperanza de volver a verlo y han permanecido pacientes y ojo avizor entre las arenas de Abu Dhabi hasta por fin confirmar la presencia de dos hembras y un macho, que paseaban ajenos al revuelo que despertarían sus fotos.

Los últimos avistamientos del gato de las arenas .


El gato de las arenas o gato del desierto (Felis margarita) es un felino característico de los desiertos arenosos de Sáhara, Arabia, Irán, Afganistán, Pakistán y Turkmenistán.

Algunas subespecies de este gato han sido desplazadas con el paso del tiempo por la convivencia con gatos domésticos y otros cimarrones (animales domésticos que se vuelven salvajes) y, además, también sufren la depredación de lechuzas y chacales y son cazadas por el ser humano para el comercio de su piel, del color de la arena, o por el simple hecho de ser consideradas alimañas.

El gato de las arenas

Esto llega hasta tal punto que la subespecie harrisoni había sido vista en libertad por última vez en 2005, aunque en ningún momento se había confirmado su extinción, entre otras razones porque se conservaban ejemplares en cautividad. 


Las nuevas fotos del gato de las arenas

Deseosos de volver a verlo, un equipo de zoólogos de la Agencia Medioambiental de Abu Dhabi ha pasado años buscándolo por la región de Baynouna, en los Emiratos Árabes.

Aunque no ha sido publicado en European Journal of Wildlife Research hasta este año, la búsqueda dio sus frutos en 2015, cuando estos investigadores consiguieron localizar a dos hembras y un macho, que fueron captadas en las más de cuarenta fotos que tomaron con ayuda de una serie de cámaras trampa.

Esto no sirve sólo para confirmar que el gato de las arenas sigue existiendo en libertad, sino también para ayudar a conocer sus hábitos, con el fin de aprender cómo conservar la especie, cuyo deterioro sigue estando claro. 

El gato de las arenas

De momento, teniendo en cuenta las horas de observación, han concluido que se mueven cuando la temperatura ambiental oscila entre los 11 y los 26 ºC y también que algunas de sus presas predilectas son los escarabajos y los geckos, pues también han sido captados en algunas de las fotografías.

Las horas de espera detrás del objetivo de la cámara le han valido la pena a estos científicos. ¡Éstas sí que son fotos interesantes y no las de la portada de las revistas del corazón!

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