Titanic II en 2018 y no...no es la pelicula

Titanic II en 2018
Titanic II: en 2018 zarpa una nueva aventura para casi morir.

En 2018 por fin se botará el Titanic II, la réplica casi perfecta del mítico buque que en 1912 se hundió durante su viaje inaugural.

El constructor del nuevo transatlántico, el empresario y billonario australiano Clive Palmer, nunca había previsto hacer de su sueño un negocio.

Pero sin dudas lo hará, porque a los humanos nos atrae la sensación de vivir la muerte pero sin morir.

Como Santa Teresa.

Para sumergirse en la experiencia, los viajeros recibirán prendas de la era Edwardiana y durante cada día de la travesía podrán comer, pasear y descansar en camarotes decorados a la usanza de la época, con mobiliario y artefactos idénticos a los originales. 


Lo mejor de todo es que no se permitirán teléfonos ni cámaras a bordo. Tampoco habrá internet. Los pasajeros disfrutarán de la compañía de sus compañeros de viaje y conversarán con ellos durante horas, si es que aún recuerdan cómo se hace.

La nave será casi idéntica a su predecesora en prestaciones, lujo y comodidades. Y, al igual que la de 1912, dividirá el pasaje en tres clases: primera, segunda y tercera. Además contará con toda la tecnología de última generación.

El Titanic II Io tendrá todo, hasta botes salvavidas.

Además de suntuosos salones, bares y cafés, la primera clase contará con baños turcos, piscina de natación y cancha de squash. 

Titanic II en 2018
También habrá un gimnasio Edwardiano, que si bien no incluirá cintas de correr, pantallas de plasma y música tecno para dar brincos, sí permitirá al deportista el uso de bigotes, gomina y vestimenta de algodón. 

Sí, el algodón era eso que se usaba antes del poliéster.

Situada en las entrañas de la nave está la tercera clase. Allí se desarrolló gran parte del exitoso pastel de James Cameron y, lógicamente, será la zona más requerida.

Tomando en cuenta los deseos de nostálgicos y románticos, la Blue Star Line no solo prevé ofrecer el billete fijo para los seis días de travesía, sino otro que permitirá vivir dos días en cada una de las clases. ¿Y qué decir de la segunda clase? Nada. A nadie le interesa porque no sale en la película.

La idea de revivir el buque surgió de la relación entre el empresario australiano y los armadores chinos que entonces estaban construyendo cuatro de sus nuevos buques.

Los chinos mostraban un gran interés en armar barcos de pasajeros. «¿Y por qué no construimos el Titanic?», sugirió Clive Palmer. «¡A la gente le encantaría». El billonario está convencido de que la aterradora historia del transatlántico le interesa a todo el mundo. «Es una fascinación».

Y tiene razón. ¿Quién no querría viajar en un barco idéntico al que hemos visto hundirse trágicamente una y otra vez en documentales y películas?

Titanic II en 2018
¿Quién no quisiera oír a la orquesta tocar con sus violines la última y desgarradora canción? ¿Quién puede resistirse al morbo? Pero ese morbo no es sinónimo de horror sino de un casi horror. Un simulacro de experiencia con el cinturón de seguridad puesto.

Ese tipo de vértigo, en sus más variadas formas, siempre ha tenido tirón. Por eso acaban de inaugurar el cuarto de Van Gogh, para dormir de prestado en la vida del holandés desorejado y suicida.

Y para los que deseen llorar por las injusticias del mundo, está la casa de Ana Frank y sus exposiciones itinerantes, las anafranquicias.

Ahora bien, si a algún pasajero le da pereza desplazarse, una camiseta del Ché Guevara le hará sentir como un rebelde. 

Y un ramo de flores pinchado en la cabeza le hará creerse la nueva Frida Kahlo. 

Y seguramente pronto estarán alquilando limusinas negras sin capota que le llevarán por Dealey Plaza para experimentar la desprotección y incertidumbre. Como las sentiría un animal indefenso o un presidente.

En el Titanic II hay una plataforma especialmente construida en la proa. 

Titanic II en 2018
Allí el pasajero podrá sentir el viento salado en la cara, estirar los brazos como si volara y convertirse en Leonardo o en Kate. Pero que se ajuste bien el cinturón de seguridad o acabará en el agua helada.

Y si por amor decide lanzarse a las frías aguas del Atlántico Norte con su amada, debería pasar antes por la tienda de souvenires. Me han dicho que planean vender diamantes de vidrio. 


Diez diferencias entre el verdadero Titanic y el Titanic II
– El primer Titanic estaba dividido por clases sociales.

– El Titanic II también, pero quizá solo dejen ver el sol de vez en cuando.

– El casco del Titanic habría sido construido con acero defectuoso.

– El Titanic II será construido con acero chino.

– El Titanic original zarpó de Southampton, Inglaterra, hacia Nueva York.

– El Titanic II zarpará de Jiangsu, China, con destino a Dubái.

– Muchos pasajeros del Titanic se salvaron aferrándose a sillas y maderas.

– Los del Titanic II podrán aferrarse a las islas de plástico que flotan

por todo el océano Pacífico.

– La tragedia del Titanic inspiró numerosas películas y documentales.

– El Titanic II producirá cientos de vídeos promocionales.


– Los constructores del primer Titanic lo consideraban inhundible.

– Los constructores del Titanic han preferido no decir tonterías.

– El Titanic original tenía una sala de radio que no sirvió de nada.

– El Titanic II tendrá una réplica de esa sala y tampoco servirá para nada.

– El primer Titanic chocó contra un iceberg.

– El Titanic II no lo hará, porque el cambio climático los ha derretido a todos.

Escrito por Claudio Molinari, se publicó originalmente en Yorokobu.
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