Trenes con neumáticos

Trenes con neumáticos
 Un tren sobre neumáticos.

Hace tiempo me enviaron información sobre este “bicho raro” rodante, aunque ahora mismo no recuerdo quién fue.

El caso es que merece una mención porque, ¿cuántas veces se puede contemplar un tren con neumáticos?

Prototipo de automotor Micheline en 1931. (wikipedia).

Un automotor viene a ser una unidad ferroviaria que cuenta con su propio sistema de propulsión (ya sea eléctrica, diésel o de otro tipo) pero en lo que a sus ruedas se refiere no difieren gran cosa de un tren convencional. Para entendernos, son ruedas de metal, sólidas, nada de neumáticos.

El sonido de las ruedas traqueteando sobre las vías parece que le quitaba el sueño a André Michelin, hermano de Édouard Michelin, inventores y creadores de la industria de neumáticos que lleva su apellido. 

André, además de pensar en nuevos neumáticos y en las guías y mapas Michelín, a los que dio vida, soñó con crear el ferrocarril perfecto: silencioso, cómodo y rápido… ah, y un nuevo mercado para neumáticos. Nació así, en 1929, el automotor con neumáticos.

Trenes con neumáticos
Micheline de 1936. (wikipedia).

Claro, esos neumáticos no podían ser normales. Parece que la idea le llegó a André cuando, viajando en un coche-cama, no pudo dormir por culpa del ruido del tren. ¡Había que hacer algo más cómodo! La solución estaba, según el inventor e industrial francés, en algo conocido como “pneurail”.

La nueva rueda parte de lo que es un modelo clásico de ferrocarril al que se le añade una llanta capaz de adaptarse al perfil de un raíl estándar.

En teoría, el nuevo invento haría que los ferrocarriles fueran mucho más cómodos y silenciosos.

Por desgracia, las técnicas de fabricación de la época no permitían crear neumáticos así que ofrecieran gran resistencia y por ello se limitaba bastante el peso que podía admitir el automotor.

Estos vehículos no se extendieron por todo el planeta, como soñó André, pero en sus diversos modelos lograron llegar, además de a algunas líneas francesas, a lugares tan dispares como Mozombique, Argelia o Vietnam. 

En numerosas colonias francesas pudo verse rodar a estos curiosos trenes, pero tras la Segunda Guerra Mundial escasearon los repuestos de neumáticos adecuados, lo que llevó a su abandono. Hoy sólo se mantienen en activo en varios trenes turísticos de Madagascar.

Apareció originalmente en Tecnología Obsoleta
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