¿Siente tu perro felicidad al verte?

¿Siente tu perro felicidad al verte?
Es muy probable que al llegar de vuelta a casa, nuestro (o nuestros) perro nos reciba efusivamente y moviendo la cola como loco.

Pero te has puesto a pensar ¿Por qué es que hace esto?

¿Existe una explicación científica de este tipo de comportamiento canino? Algunos expertos nos lo dicen.

1. Sus antepasados

Para poder apreciar adecuadamente el comportamiento de los perros, es importante entender que ellos descienden de los lobos. (O al menos poseen un antepasado en común).

Ambas especies, separadas por unos 10 o 15 mil años, son bastante similares en muchos aspectos.

Los perros son diferentes, categóricamente hablando, ya que sus ancestros, los lobos, buscaron la compañía de los humanos. 

Para hacer la situación aún más difícil de entender, los lobos de la era Paleolítica y los lobos actuales son muy diferentes.

El neurocientífico Gregory Berns, autor del libro Cómo nos aman los perros, dice que hay una gran diferencia entre estos lobos de distintas épocas.

“El más social de esos perros ancestrales que estuvieron merodeando a los seres humanos tuvo que haber sido el más social de los lobos.

Se unió a los seres humanos y con el tiempo evolucionó para convertirse en perro. El resto de la población de lobos se encontraba entre los animales más antisociales y no quería tener nada que ver con los seres humanos “.

Sin embargo, Berns afirma que se puede ver un comportamiento en los lobos que resulta bastante similar al de los perros. Por ejemplo, los lobos se saludan lamiéndose la cara unos a otros. Para estos animales, el lamido es un saludo social muy importante y una manera de saber qué es lo que han llevado de comer a la casa.

El neurocientífico de la Universidad de Trento, Giorgio Vallortigara, dice que los lobos se saludan unos a otros dependiendo del tipo de relación que hayan forjado entre ellos mismos. De la misma manera, dice Giorgio, lo hacen los perros salvajes.

Sin embargo, el gran cambio en términos de sociabilidad de adaptación ha sido la capacidad de los perros domesticados para interactuar con los humanos, usando nuestras propias señales comunicativas, como miradas y gestos.


2. ¿Los perros saben que son perros?

Gregory Berns realizó un estudio de imágenes cerebrales para descubrir cómo es que los perros nos perciben. Nosotros los humanos sabemos que los perros son una especie distinta, pero ¿son conscientes de ello los perros también? ¿o es que nos ven como los miembros de su manada, o como una especie de perro raro?

Según la investigación realizada por Berns, los perros a los que se les presenta ciertos olores en los escáneres pueden diferenciar claramente la diferencia entre perros y seres humanos, y también discernir y reconocer olores familiares y extraños. Para ellos, el olor de un humano familiarizado evoca una respuesta de recompensa en el cerebro.

“Ningún otro aroma hizo eso, ni siquiera el de un perro familiar. No es que ocurra lo que la mayoría cree, que somos ” parte de su manada”, ellos saben que somos algo diferente. Tanto así que hay un lugar especial en el cerebro sólo para nosotros.”

Así también, Berns indica que los perros no sólo son sociables con nosotros por las recompensas que les damos.

“Lo que hemos concluido con la investigación es que los perros aman a sus humanos no sólo por la comida, ellos aman nuestra compañía simplemente por su propio bienestar.”


3. Ellos sienten felicidad al verte.

Todos los expertos coinciden en afirmar que la felicidad de un perro es bastante similar a lo que sienten los humanos por otros seres queridos. Gregory Berns cuenta que en su investigación de imágenes cerebrales, donde se le presentan ciertos estímulos a los perros para ver sus respuestas, encontraron reacciones análogas al ver a los humanos. 

El investigador afirma que los perros no tienen las mismas capacidades de lenguaje que los humanos y no son capaces de representar algunas cosas en sus memorias como nosotros. Los perros no tienen nombres ni etiquetas para la gente, es por esto que poseen respuestas emocionales aún más puras que las nuestras, ya que sus mentes no están llenas con todo tipo de conceptos abstractos.

Pero hablemos de los hechos científicos. Cuando el “Test de Situación Extraña”, elaborado por la psicóloga Mary Ainsworth, es utilizado en los perros, sugiere que durante la ausencia y luego del reencuentro con sus amos, el comportamiento de un perro es bastante similar al observado en los niños y sus madres en situaciones similares.

Sin embargo, el saludo que realiza cada perro depende de distintos factores como el temperamento del animal, la personalidad del dueño, la naturalidad de la relación, los niveles de estrés y ansiedad de la mascota y la capacidad de autocontrol del perro.


4. ¿Cómo saludar a tu perro?

Obviamente, es importante devolverle el saludo a nuestra mascota cuando nos saluda, pero según Marcello Siniscalchi, veterinario de la Universidad de Bari, tu reacción dependerá del contexto de la situación y las necesidades del perro.

“El ritual del saludo varía de perro en perro ya que cualquier perro percibe y reacciona a la separación de distintas formas.

Algunos perros necesitan ser saludados, en el caso de otros es mejor evitar la elevación de su euforia, otros necesitan aprender cómo enfocar su estrés”

Jessica Hekman, autora del blog DogZombie, dice que para cualquier perro, es importante no decirle lo que no tiene que hacer, sino por el contrario, decirles qué hacer.

“Muchos dueños de mascotas les han enseñado a traer un juguete cada vez que lleguen a casa, para que de esta forma puedan canalizar su energía”. 

Hay perros que saludan trayendo almohadas.

El punto más importante, afirma, es que para un perro es fundamental saludar y ser saludado, se debe respetar este ritual, pero puede ser redireccionado de manera que ambos disfruten del momento.


Si ellos nos quieren ....nosotros los amamos. ¿Por que?

Si eres de los que no puede resistirse a ver con ternura los ojos de un perrito y siempre te has preguntado por qué sucede esto, no te preocupes más, la ciencia acaba de encontrar una explicación para ti. Pero primero lo importante, una tierna mirada canina para comenzar bien este post y para hacer emerger un poco de oxitocina en tu organismo..

Sí, la oxitocina es la que está detrás de toda esta explicación. Pero, ¿qué es la oxitocina? 

Es una hormona que disminuye nuestros niveles de ansiedad y de estrés y que nos da la sensación de felicidad. Es más, se le conoce como la hormona del amor.

Hasta el momento sólo se conocía que la oxitocina trabajaba entre humanos. Especialmente está documentado que esta hormona ayuda a afianzar los lazos de un padre con su hijo. 

Sin embargo, esta nueva investigación demuestra que también se genera oxitocina cuando un hombre y su perro se miran mutuamente.

“Y ahora, los investigadores que trabajan con el mejor amigo del hombre revelan que los perros han aprovechado -o secuestrado, como algunos prefieren decir-, este mismo mecanismo de unión instintiva. Mirar en los tiernos ojos de cachorro aumenta nuestros niveles de oxitocina, y los suyos también”.

La investigación la realizó el científico japonés Takefumi Kikusui de la Universidad de Azabu, quien no dejaba de preguntarse por qué existe una relación tan cercana entre humanos y perros. Así que para conocer de una vez los motivos, Kikusui le pidió a 30 de sus colegas que tenían mascotas que interactuaran con sus perros en un cuarto cerrado durante 30 minutos. Los resultados fueron sorprendentes.

“Se midieron los niveles de oxitocina en las muestras de orina recogidas tanto de persona y perros, antes y justo después del experimento. Los investigadores encontraron que el contacto visual sostenido entre propietarios y mascotas hizo subir los niveles de oxitocina en el cerebro de ambos: un incremento del 130 por ciento en los perros y 300 por ciento en las personas“.

Esta relación es milenaria

El equipo de investigación a cargo de Kikusui considera que esta actitud de mirarnos a los ojos y generar una cadena mutua de oxitocina se generó durante el proceso de domesticación de los perros. 

Es decir, es una relación milenaria que nosotros seguimos continuando cada vez que miramos a nuestras mascotas. 

La explicación científica para el surgimiento de esta conducta se basa en un mutuo acuerdo que benefició a ambas especies.

“Los perros domesticados se ganaron nuestro cuidado; mientras que los seres humanos empezamos a tener menor ansiedad y menos estrés gracias a las oleadas de oxitocina que recibíamos”.

La revista Science ha publicado el estudio científico completo de Kikusui y ha destacado que esta es es la primera demostración de la evolución en rasgos cognitivos entre seres humanos y otras especies.

Publicado por : http://ciencia.utero.pe/
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