Mamá reptil

Mamá reptil
Python molurus
Mamá reptil

En el colegio nos enseñaron que los reptiles eran los que tenían escamas, eran de sangre fría y ponían huevos.

Sin embargo, aunque muchos ponen huevos, otra gran mayoría paren a sus crías completamente desarrolladas, como es el caso de muchos grupos de ofidios.

Un ejemplo de esto es el caso de las víboras o la anaconda.

Estas serpientes mantienen los huevos en su interior, donde se desarrollarán las crías y darán a luz unas serpientes completamente desarrolladas.

En el caso de la anaconda, a las pocas horas las crías ya pueden nadar e incluso cazar presas como ranas y peces.

La boa constrictor de la misma forma, mantiene los huevos en su interior, dando a luz unas crías que tardan en desarrollar la capacidad de caza algo más que la anaconda, unas dos semanas.

Este tipo de reproducción en la que el animal da a luz las crías completamente formadas, pero se han desarrollado en un huevo que la hembra a mantenido en su interior se denomina reproducción ovovivípara.

Hay que tener en cuenta que no todas las serpientes siguen este tipo de reproducción: muchas otras ponen huevos que incuban.

Al tratarse de animales ectotermos (no son capaces de mantener la temperatura corporal de su cuerpo) buscan estrategias para calentar los huevos durante la incubación.

En el caso de las pitones, se enroscas sobre la puesta y producen espasmos de forma periódica, a modo de escalofríos que ayudan a calentar los huevos.

Otros reptiles los entierran o esconden en nidos.

En cualquier caso, la temperatura a la que se mantengan estos huevos será determinante porque es la que determinará el sexo de las crías.

Fuente: http://www.drosophila.es
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