¿Cuánta agua existe en la Tierra ?

¿ Cuánta agua existe en la Tierra ?
Crédito:David Gallo/Whoi
¿ Cuánta agua existe en la Tierra ?

El presente artículo es resultado de una inquietud que tenía, saber la cantidad de agua que existe en el planeta.

Revisando varias fuentes bibliográficas, las cantidades varían entre unas y otras pero otras tantas tienen similitud en sus apreciaciones y son ésas las que figuran en el presente trabajo.


La ilustración se refiere al planeta Tierra sin agua (esfera más grande); la pequeña corresponde a toda el agua que existe.

Si nuestro planeta fuese del tamaño de una pelota.

Para que tengas una idea más cabal. Imagínate que nuestro planeta es del tamaño de una pelota de basketball, toda el agua que existe sería del tamaño de una pelota de ping pong.

¿Ves? Mucha tierra y un recurso finito donde la abrumadora mayoría no es útil para el ser humano.
¿Cuánta agua existe?

De acuerdo a los cálculos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), existen unos 1.35882728 × 109 kilómetros cúbicos de agua o 326 millones de millas cúbicas.

El planeta está cubierto en 97% de agua salada de los océanos que no es apta para beberla. Resta un 3% entre agua de los hielos continentales, aguas superficiales y subterráneas. Y de esa cantidad dependemos más de 7.000 millones de habitantes, animales, cultivos agrícolas y demás.

Si el planeta fuera una manzana.

Si la Tierra fuese del tamaño de una manzana, el grosor de la capa de agua equivaldría al de la cáscara de esa fruta o tal vez ligeramente menor. ¿Te das cuenta el valor del agua y la poca cantidad que existe como para seguir siendo malgastada?

Distribución del agua.

Un 70 por ciento del agua dulce está confinada en las capas de hielo.

Menos del 1 por ciento del total de agua dulce a nivel mundial se halla disponible inmediatamente.

El 50 por ciento de las reservas mundiales de agua dulce se hallan en tan sólo 5 países que son: Brasil, Rusia, Indonesia, Canadá y Colombia.

«Hay más agua almacenada en el subsuelo que en la superficie del planeta, según la USGS»

Cerca de ⅓ de la población mundial (Más de 2.000 millones) viven en ambientes con cierto grado de estrés hídrico que considera el agua consumida con el agua disponible.

Países que tienen estrés hídrico moderado a alto consumen más del 20 por ciento de la disponibilidad de agua.

¿La dependencia por el agua?

Es una perogrullada afirmar que dependemos del agua. Para vivir necesitamos la misma, para la industria y la agricultura también.

Sólo un ejemplo para que tomes en cuenta, producir 1 kilogramo de carne de res requiere de 15.000 litros de agua y el consumo per capita mundial de carne entre 1999 a 2001 fue de 37 kilogramos; se estima que para 2030 sea de 52 kilogramos ¡alarmante!

El incremento en el consumo de carne conlleva a demandar más agua. ONU.

Las Naciones Unidas nos proporcionan unas cifras por demás interesantes y preocupantes dada la cantidad de personas que habitamos el planeta sumada la grave degradación del medioambiente.

Pon atención a los siguientes datos.

85 por ciento de la población mundial vive en regiones áridas y muy áridas.
783 millones de personas no tienen acceso a agua limpia y 2.500 millones de habitantes carecen de suministros seguros del líquido vital.

Por nuestros patrones de consumo, actualmente tenemos un déficit ecológico alto. En otras palabras, requerimos los recursos de 1 y ½ planeta Tierra para satisfacer nuestras demandas.

La población crecerá entre 2 mil a 3 mil millones de personas hasta el 2050 que combinados con los nuevos hábitos de consumo en las dietas, estiman que la demanda por alimentos crecería en 70 % (más bocas = más agua; más alimentos = más agua).

«La demanda por las fuentes de agua en la agricultura es bastante crítica. Hasta un 70 por ciento del agua utilizada se destina en la agricultura»

Más del 80 por ciento del agua a nivel mundial no es tratada sino vertida directamente a los océanos o cuerpos de agua superficiales contaminando el medioambiente seriamente.

La contaminación no tiene fronteras.-

Ya debes, lastimosamente, aceptar que si bien vivimos en un mundo globalizado donde las distancias se han reducido, la polución no conoce fronteras .

Esas hipótesis que podrían haber guerras a futuro por los recursos naturales estratégicos no son del todo descabelladas.

Conoces que el desierto del Sáhara es uno de los más inhóspitos del planeta y que una considerable población, más de 100 millones de personas (Egipto y Sudán del Norte) dependen enteramente del agua del río Nilo y que por afanes de desarrollar la agricultura o asegurar fuentes de agua, algunos países por donde atraviesa el río han construido presas o han desviado algo del caudal generando amenazas serias por los países afectados.

Pues bueno, he ahí un ejemplo potencial de un conflicto por la escasez de un recurso.

Conclusiones.

Terminando este artículo que resulta de entera importancia para todos, nos llama a recapacitar sobre la importancia del agua para la vida y la necesidad de optimizar el uso de la misma.

A nivel agrícola, es bien conocido que los pioneros y actualmente grandes innovadores del riego por goteo nació en Israel, un país con limitado acceso al agua y que gracias a esa optimización en el uso de agua tiene una economía pujante.

¿Por qué no adoptar modelos exitosos?

El sector industrial es otro consumidor importante. Las legislaciones en la materia debería penar tecnologías altamente consumidoras y favorecer tecnología moderna de bajo consumo siguiendo la premisa que «quien contamina paga».

La minería es necesaria e importante pero NO bajo los modelos limitantes, mafiosos y atentatorios con la vida.

El consumo del sector es muy elevado y la generación de aguas contaminadas con metales pesados es considerable. Hay que vetar a las empresas con tecnología obsoleta y penalizar a los responsables.

Y el agua de consumo doméstico, la que usted y yo usamos y contaminamos, es considerable. Podemos empeñarnos en reducir los consumos con acciones elementales como cepillarte los dientes con el grifo cerrado….


Sobre el origen del agua terrestre


En estas mañanas casi cálidas de este otoño boreal se pueden ver cómo las gotas de rocío titilan bajo los rayos del sol. 

No es la única manifestación de agua líquida que tenemos en la Tierra, pero la Tierra es el único planeta del Sistema Solar en presentar grandes cantidades de agua líquida superficial, incluyendo las supuestas salmueras de Marte. 

Posiblemente tanto Venus como Marte también tuvieron agua en el pasado, pero la perdieron al poco tiempo de su formación. El problema es explicar el origen de toda esta agua.

Se sabe que en la nebulosa a partir de la cual se formó el Sistema Solar había grandes cantidades de agua. 

Los cometas, que no son más que los residuos de esta formación, son en gran parte agua helada.
Pero la formación de planetas, sobre todo en las cercanías del Sol, hace difícil la permanencia del agua, pues esta se evaporaría debido a las altas temperaturas.

Así que desde hace bastantes décadas se propuso que la Tierra no tendría agua al poco de formarse y que esta vino después debido al bombardeo de cometas y asteroides con gran contenido en agua.
Sólo hacía falta demostrar esta teoría. Bastaba con comparar la composición isotópica del hidrógeno del agua terrestre con la de los cometas.

Como todos sabemos, el hidrógeno, además de su forma más simple cuyo núcleo está compuesto por un protón se presenta en dos isótopos más: el deuterio y el tritio. 

Estos tienen respectivamente además de un protón un neutrón y dos neutrones. El tritio es muy inestable y no es primordial, por lo que lo ignoraremos de ahora en adelante.

Las misiones espaciales y las observaciones con telescopios han ido revelando que la composición isotópica del hidrógeno del agua terrestre y la de los cometas no coinciden. Es más, los cometas parecen tener gran variedad isotópica. 

Los partidarios de esta idea se lanzaron a proponer a las condritas carbonáceas (un tipo de asteroide) como origen del agua por tener una relación isotópica más favorable a la idea.

Los últimos estudios parecen indicar que gran parte del agua de la Tierra procede en su mayoría de la propia Tierra y que ya estaría aquí desde su formación.

Pero este no es un asunto fácil y está sujeto a debate. La realidad es que no conocemos la relación isotópica del agua de los océanos terrestres de hace miles de millones de años porque esta puede haber cambiado a lo largo del tiempo. 

Se ha asumido que la actual relación (la que se puede medir) es la misma que la que había hace tiempo.

Lydia Hallis (University of Glasgow) cree que la Tierra ha ido perdiendo en el espacio prioritariamente el isótopo más ligero de hidrógeno frente al deuterio mientras que ganaba deuterio de los cometas que han ido cayendo.

Esta investigadora y sus colaboradores fueron a buscar antiguos vestigios del agua de la Tierra primitiva para comprobar su relación isotópica. 

Los encontraron en la isla Baffin del norte de Canadá. Allí una erupción masiva produjo grandes cantidades de lava que se originó a partir de material del manto terrestre de hace 4500 millones de años. 

Esta lava se transformó en rocas basálticas que han estado protegidas de la intemperie. 

Estas rocas se conservan tan bien que contienen incluso átomos de helio, átomos que de otra manera se habría fugado a las altas capas de la atmósfera.
Así que analizaron los isótopos de hidrógeno contenidos en las inclusiones vítreas de estas rocas. 
Resultó que había una mayor cantidad de hidrógeno ligero que en los océanos terrestres. 

Es decir, un 22% menos de deuterio que en los mares.

Esto señala que la composición isotópica del agua de los océanos ha evolucionado a lo largo del tiempo. 
Algo que hasta ahora no se había logrado medir pese a que se creía que esta evolución era posible.
Esto sugiere además que el agua más profunda del manto será aún más rica en isótopos ligeros de hidrógeno, porque el magma, en su ascenso, se puede enriquecer de agua más pesada de la superficie que se ha introducido por subducción en el interior.

El estudio prácticamente elimina la idea de que fueran las condritas las que aportasen la mayor parte del agua terrestre, pues tienen una mayor cantidad de isótopos pesados de hidrógeno (deuterio).
El agua provendría directamente de la nebulosa que formó el Sistema Solar. 

Se puede saber la relación isotópica inicial de esta nebulosa a partir del hidrógeno de Júpiter, que se ha conservado muy bien todo este tiempo. 

Esta agua sería bastante ligera y pobre en deuterio con una relación parecida a la que se encuentra en las rocas analizadas de la isla Baffin.

Hasta ahora se creía que la nebulosa protoplanetaria interior era demasiado caliente como para poder contener agua. Sin embargo, ya se proponen mecanismos que permiten el enriquecimiento de agua mediante la absorción de partículas de polvo que permiten a una fracción del agua sobrevivir al proceso de formación planetario.

Quizás incluso hay otras posibilidades. ¿Era la protoestrella que dio origen al Sol fuera menos luminosa de lo que se cree y la nebulosa interior menos hostil por tanto al agua?

El caso es que, una vez la Tierra fue enfriándose, el vapor de agua surgiría de los volcanes y la actividad tectónica, generándose los océanos.

Obviamente, los cometas y asteroides pudieron aportar mediante impacto algo o bastante de agua, lo que indicaría que el agua terrestre no tendría una única fuente. 

Pero, además, y lo que es más importante, estos impactos habrían aportado elemento volátiles (carbono, nitrógeno, etc) y compuestos orgánicos.

Otra posibilidad, es que el agua viniera a bordo de asteroides de una clase desconocida aún no descubiertos o que ya hubieran desaparecido.

Hay algo interesante sobre todo esto. Si Lydia Hallis y sus colaboradores tienen razón, entonces no hacen falta bombardeos profusos de cometas o asteroides para aportar el agua sobre un planeta seco, sino que este conservaría el agua desde los tiempos de su formación. 

No hay razones que nos impidan pensar que algo similar pueda haber pasado en otros planetas y que muchos cuenten con océanos y, quizás, vida. 

Así que los planetas rocosos con agua propicios para la vida serían abundantes en el Universo.

Así que piense en todo esto, amigo lector, cuando vea brillar las gotas de rocío sobre la hierba estos días.

Explotando a la madre, Yacimientos no convencionales | VCN

 ... Estas últimas, una vez alcanzada la roca madre mediante un pozo vertical, consisten en desplazarse adentro de ella abriéndose camino ...


“Te guste o no ,la minería de datos” ,alguien te espía | VCN

 ... “Te guste o no, Google, Facebook, Walmart y el gobierno están construyendo perfiles de ti, y que consisten en cientos de atributos que lo ...


Películas de asteroides y caos | VCN

 ... Las soluciones propuestas, como no podía ser menos, consisten en utilizar artefactos nucleares con el fin de expulsar a nuestro satélite hacia ...

Copyleft:  http://neofronteras.com/?p=4810
Fuente: http://www.natura-medioambiental.com/
Compartido bajo licencia Creative Commons.