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¿Cómo come una planta carnívora?

¿Cómo come una planta carnívora?
¿Cómo come una planta carnívora?

La pregunta a priori puede tener una respuesta fácil: atrapando a los insectos.

Pero la clave está en cómo consiguen alimentarse de ese animal capturado.

Cuando pensamos en un animal carnívoro podría venirnos a la mente un tiburón o una leona, ambos con sus grandes bocas repletas de dientes.

Pero una planta carnívora no posee esos atributos así que ¿cómo hace para poder alimentarse de los animales que captura? Vamos a descubrirlo.

Las enzimas digestivas son la respuesta.

Las plantas carnívoras se clasifican según el tipo de mecanismo de captura de las presas que utilicen, dividiéndose en 3 tipos:

Por plegamiento de las hojas. Es el mecanismo que utilizan únicamente dos tipos de plantas: la clásica Venus atrapamoscas (Dionaea muscipula, a la que podemos ver en la imagen de portada) y otra planta acuática llamada Aldrovanda vesiculosa.

Ambas utilizan dos tácticas para atrapar a los pequeños insectos. Primero, los atraen con un néctar dulce y, segundo, cuando el animal roza los pelos que rodean la hoja éstas se cierran automáticamente, haciendo que el animal quede atrapado.

Pelos pegajosos. Es otro de los hábiles mecanismos utilizados por plantas como las del género Drosera, entre otras. Lo primero es engañar al animal con el mismo señuelo que utilizan las anteriores, un dulce néctar. En este caso, el animal se queda literalmente pegado cuando se posa en las hojas de estas plantas.

Hojas en forma de jarra. Mediante esta modificación de las hojas, la planta genera una especie de jarra que se llena de agua de lluvia o del rocío, por lo que los animales atrapados acaban ahogándose. Este mecanismo lo utilizan plantas carnívoras del género Sarracenia.

Y ahora viene el quid de la cuestión ¿Cómo puede digerir una planta a un animal?

Cuando el animal queda atrapado, estas plantas empiezan a segregar unas enzimas que van digiriendo al animal lentamente.

Otro tipo de glándulas son las que van absorbiendo los nutrientes que se van generando de esa digestión.

Por último, un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Harvard sobre las plantas jarra y publicado en la revista Oikos ha descubierto que el sistema empleado es mucho más complejo que ahogar a las presas.

En el interior de la jarra no sólo hay agua de lluvia, existen otros muchos tipos de organismos que forman una auténtica cadena de procesamiento del animal atrapado formada por larvas de mosquito, rotíferos y bacterias, ayudando todos ellos a la digestión final por parte de las enzimas que segrega la planta.

De hecho, en el estudio se analizaron 60 plantas jarra distintas y encontraron hasta 35 tipos diferentes de organismos viviendo en su interior, todos ellos acompañados de un ejército de bacterias.

Fuente: Universidad de Harvard
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