¿Por qué, mientras dormimos, los mosquitos zumban en nuestras orejas?

¿Por qué, mientras dormimos, los mosquitos zumban en nuestras orejas?
Ese zumbido tan molesto que escuchamos a la noche cuando nos acostamos y apagamos la luz es una consecuencia de la forma de volar del mosquito.

Como sus alas son relativamente pequeñas, necesitan agitarlas con rapidez para lograr suficiente sustentación en el aire.

El hecho es que los mosquitos son atraídos por el dióxido de carbono que exhalamos mientras respiramos.

El gradiente de la concentración de este compuesto en el aire sirve de guía para que algunas especies de mosquitos puedan detectarnos en la oscuridad de la noche.

En la mayor parte de América ,por decir algo,  la especie de mosquito que pica de noche (Culex pipiens) vuela alrededor de una cabeza , es porque está siguiendo el gradiente de dióxido de carbono que emitimos por la boca.

El insecto se mueve en absoluta oscuridad y se orienta por el calor del cuerpo y por el gradiente de dióxido de carbono. No necesita balizas ni radares.

Los mosquitos, según los últimos estudios realizados en el Instituto de Tecnología de California, han desarrollado una técnica para detectar a su presa más compleja de lo que pensamos.

Esta técnica de búsqueda es a la vez olfatoria, visual y térmica, y les lleva hasta la sangre fresca que buscan.

Otras claves de la atracción previa a la picadura son la temperatura corporal y el ácido láctico de nuestra transpiración.

Seguramente las personas que tienen mayor temperatura corporal (por hacer ejercicio o por alguna otra razón fisiológica) atraen más a los mosquitos que otras cuya piel se encuentra más fresca.

Algo similar ocurre con la transpiración, que contiene ácido láctico (típico factor de atracción).

Una remera transpirada puede usarse con trampas de luz para atraer mosquitos.

Si uno llega a su casa luego de correr o hacer ejercicio y, por ejemplo, se sienta a tomar mate, seguramente va a atraer mucho más a los mosquitos que aquella persona que llegó, se pegó un baño y se perfumó.

Los perfumes operan como repelentes.

En la pampa húmeda, zona muy productora de mosquitos de la especie Ochlerotatus albifasciatus, los gauchos, para espantarlos, por un lado, quemaban bosta y, por otro, ataban un par de vacas a un árbol y se iban a dormir.

Las vacas, con más masa corporal que el hombre, producen más calor y más ácido láctico.

Es decir, los gauchos engañaban a los mosquitos para que fueran a picar a las vacas.

¿Pero para qué sirven los mosquitos?

Es una pregunta rutinaria que se plantea la gente. Realmente no siempre es fácil de “justificar” los beneficios que pueden desde un punto de vista antropocéntrico (aunque no tienen que tenerlos), pero aparte de la fascinación que despierta su estudio, desde hoy les podemos asignar una “nueva función”.

Los mosquitos hembras se alimentan de la sangre de los vertebrados para poder obtener una fuente proteica que les permita desarrollar sus huevos.

Esto hace que tengan comportamientos tremendamente sofisticados que les permitan contactar con esos hospedadores, por pequeños que pudieran llegar a ser.

Curiosamente,los Culicoides, unos pequeños “mosquitos” también hematófagos, son capaces de alimentarse de la sangre del abdomen de otros mosquitos.

Algo así como un mosquito alimentándose de la comida de otro mosquito.

De este modo, los mosquitos ya tienen su nueva función, “ser la fuente de alimento de otros mosquitos”

Si consideramos que los mosquitos son parásitos, aunque con una relación temporal con sus hospedadores, este sería un claro ejemplo de hiperparasitismo, un parásito alimentándose de otro parásito.

¡No es de extrañar que el parasitismo sea una de las formas de vida más común en el planeta!


Mosquitos y calor.

Para comprobar si además había relación con el estímulo térmico, se impregnaron cristales transparentes con sustancias químicas que permitían regular la temperatura. El resultado fue que los mosquitos se dirigieron hacia el cristal que estaba a 37 grados, es decir, al que estaba a la misma temperatura que el cuerpo del ser humano.

Además en este caso no había dióxido de carbono, por lo que son estímulos independientes y se acercan al calor aun no existiendo estímulo oloroso o visual.

Etas técnicas se combinan según a la distancia a la que se encuentre la posible presa: cuando se encuentra entre 10 y 50 metros, los mosquitos son guiados por el olor del dióxido de carbono, mientras que cuando se encuentra a entre 5 y 15 metros son guiados por el calor.


En cualquier caso no podemos olvidar que los ejemplares que buscan la sangre que les permitirá tener suficiente nutrientes para poner los huevos son sólo las hembras, así que los machos nunca nos picarán.

El mosquito y nuestra salud

Posiblemente un nombre como "mosquito" no infunda sensación de peligro como el tiburón o la araña, pero es el animal que más muertes provoca en la especie humana cada año: 725.000 personas, quedando muy lejos del tiburón (10) , cocodrilo (1000) o león (100).

Paradójicamente, la segunda especie que provoca más muertes a la especie humana es la própia especie humana, con una suma de apróximadamente 475.000 cada año.

El estudio de dichos datos, recogido por la fundación "Bill and Melinda Gates", nos advierte de la peligrosidad del mosquito, poco tenido en cuenta en los cines, pero portador en determinadas zonas de la tierra de enfermedades como la malaria, dengue, fiebre amarilla o encefalitis.

Las 2500 especies de mosquitos descritas hasta la fecha viven en todas las regiones del mundo, salvo la antártida. Su "tasa de natalidad" solamente es superada por las hormigas o termitas. Por lo tanto, estamos ante uno de los animales con más poder expansivo.

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