¿Perteneció la luna terrestre a Venus?

¿Perteneció la luna terrestre a Venus?
Ilustración artística de la Luna poco después de su formación.Crédito: NASA/Centro de Vuelo Espacial Goddard.
La luna de la Tierra puede ser un regalo de Venus, que alguna vez tuvo una luna y después la perdió, sugiere una nueva hipótesis.

Bajo esta idea, la gravedad de la Tierra capturó la antigua luna de Venus, adoptando así a su gran satélite natural.

Esta idea contrasta con el pensamiento de la gran mayoría de los investigadores, quienes creen que la luna de la Tierra se formó hace unos 4.500 millones de años cuando un cuerpo del tamaño de un planeta impactó a la Tierra primitiva a alta velocidad.

Esta teoría de un impacto gigante, sin embargo, tiene sus propios problemas como todas las teorías alternativas de formación lunar discutidas en la conferencia Origin of the Moon (“Origen de la Luna”) en la Royal Society.
“Creo que parte de la clave para comprender a la Luna puede ser que Venus no tiene luna, y definitivamente tenemos que estudiarlo más”, dijo Dave Stevenson, profesor de ciencia planetaria en el Instituto de Tecnología de California, quien propuso la idea de Venus en la conferencia.

En una entrevista con Space.com después de su presentación, Stevenson dijo que él mismo estaba a favor de la teoría del impacto en cuanto a la formación lunar, pero desafortunadamente esta teoría aún no ha respondido todas las preguntas.

¿Cómo adquirió la Tierra su luna?

La teoría de la “captura lunar” asume que la Tierra usó su gravedad para atraer un cuerpo espacial pre-formado a su órbita, convirtiendo a este objeto en su satélite.

No obstante, la composición geoquímica de la Luna y la Tierra probablemente es un obstáculo para esta teoría.

Los análisis de las rocas lunares traídas por las misiones Apollo de la NASA han demostrado que el satélite tiene una composición isotópica muy similar a la de la Tierra.

Los isótopos hacen referencia a las variedades de compuestos químicos que tienen la misma cantidad de protones, pero una cantidad diferente de neutrones.

Dos isótopos tienen un comportamiento químico similar.

Y si tanto la Luna como la Tierra tienen isótopos muy similares, esto hace que sea difícil mantener la teoría de la captura, dijo Alex Halliday, director de ciencia de la Universidad de Oxford.

Dichas similitudes isotópicas sugieren que “el material que conforma la Luna en realidad provino de la Tierra, o que el material que estaba en el disco que formó la Luna se mezcló completamente con el de la Tierra”.

No obstante, algunos aspectos de la idea de que la Luna pudo haber venido de Venus son intrigantes, dijo.

“La razón de por qué es interesante es que la Tierra y Venus están cerca uno del otro.

Tienen masas similares, y se piensa que probablemente se formaron de una forma parecida”, dijo.

 “Así que la pregunta es, si la Tierra y Venus se formaron de manera similar, ¿cómo es que la Tierra tiene una luna y Venus no?”.

La idea de Stevenson respondería esa pregunta, dijo Halliday, “daría un nuevo giro a la teoría de la captura”.

Hay muchas teorías acerca de lo que pudo haber producido una luna tan grande para un planeta tan pequeño como la Tierra.

La teoría más popular asume la existencia de un impacto, donde los escombros de la colisión –una mezcla del material de la Tierra y el otro cuerpo- dio a luz la Luna.

Luego, este cuerpo se quedó en órbita alrededor de la Tierra, unida para siempre a su nuevo hogar.

Otra idea postula que la Luna se produjo a partir de una fisión de la corteza y manto de la Tierra debido a la fuerza centrífuga de una Tierra primitiva de giro muy rápido.

Otra, llamada acreción binaria, asume que la Luna nació al mismo tiempo y en el mismo lugar que la Tierra.

Lunas errantes

El mayor defecto de las hipótesis de fisión, captura y acreción binaria es que no pueden dar cuenta del elevado momento angular del sistema Tierra-Luna.

Los científicos creen que inicialmente la Tierra giraba con tanta rapidez que un día duraba solo cinco o seis horas y que la Luna se encontraba en una órbita muy cercana al planeta.

Pero de forma gradual, la aceleración de marea redujo la velocidad de la rotación de la Tierra y empujó la órbita de la Luna hasta su ubicación actual.

La idea de la captura siempre enfrentará el desafío de explicar la composición similar de la Luna y la Tierra, dijo Stevenson.

Sin embargo, si los científicos analizan rocas de Venus y resultan ser muy similares a las de la Tierra, serían un argumento a favor de la idea de la captura.

La idea del impacto gigante también tiene problemas para explicar por qué la Tierra y la Luna son tan similares.

Incluso aunque él mismo esté a favor de la teoría del impacto, Stevenson dijo que tomó a Venus con otro propósito.

“No podemos comprender a los planetas terrestres a menos que comprendamos a Venus, y en este momento, no sabemos nada acerca de Venus en cuanto a los isótopos” que tiene, dice.

 “Y también pienso que para probar nuestra comprensión del origen de la Luna, necesitamos saber si Venus tuvo alguna vez una luna”.

Si, de hecho, Venus tuvo alguna vez una luna y la perdió, ¿cómo podría el planeta haber obtenido un satélite en primer lugar?

A diferencia de lo que habría ocurrido con la Tierra, la formación de cualquier luna de Venus pudo haber ocurrido mucho antes, poco después de la formación del Sistema Solar, dijo Stevenson.

En aquel entonces, todavía había muchos objetos que impactaban los planetas, dijo.

Así que Venus posiblemente habría adquirido su luna después de un impacto gigante temprano en la historia, y el planeta pudo haber perdido su luna por colisión o escape.

Esto significaría que un objeto pasó cerca del sistema de Venus y causó que la Luna saliera de su órbita, dice Stevenson.

Pero dejando de lado la idea de Venus, la teoría del impacto gigante ampliamente preferida sigue “no siendo satisfactoria en todos los aspectos”, dijo Stevenson.

Ninguna idea da respuesta a todas las interrogantes, y todas esas ideas siguen siendo posibles.






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