La meditación contra el Alzheimer

La meditación contra el Alzheimer
Imagen: Ervinbacik (Rgbstock.com)
La meditación puede ayudar a retardar la progresión de la enfermedad de Alzheimer.

Es bien sabido que los cerebros de los meditadores cambia, pero no está del todo claro lo que significan esos cambios, y cómo podrían beneficiar al meditador.

Un nuevo estudio piloto, dirigido por investigadores del Beth Israel Deaconess Medical Center, sugiere que los cambios en el cerebro, asociados con la meditación y la reducción del estrés, pueden desempeñar un papel importante en el retraso de la progresión de los trastornos cognitivos relacionados con la edad, como la enfermedad de Alzheimer y otras demencias.

De acuerdo con los investigadores, la reducción del estrés mediante la meditación puede reducir la atrofia del hipocampo y mejorar la conectividad funcional en las mismas áreas del cerebro más afectadas por la enfermedad de Alzheimer enfermedad.

“Sabemos que aproximadamente el 50 por ciento de las personas diagnosticadas con deterioro cognitivo leve – la etapa intermedia entre el deterioro normal esperado con el envejecimiento y el deterioro cognitivo más grave, asociado con la demencia – pueden desarrollar demencia en cinco años y, lamentablemente, sabemos que actualmente no hay medicamentos aprobados por la FDA que enfermedad de Alzheimer”, añade Wells.
En estudios anteriores se ha demostrado que el hipocampo se activa durante la meditación, y que los mediadores tienen una concentración mayor de materia gris en el hipocampo.

De ahí que los investigadores se preguntaron si es posible que la meditación basada en el método de la conciencia plena podría ayudar a atenuar el deterioro en las personas que ya experimentan algunos problemas de memoria.

Los resultados de formación de imágenes fMRI, practicados en los participantes del estudio, mostraron que el grupo que practicó meditación mejoró de manera significativa la conectividad funcional en las áreas de la red neuronal por defecto.

Además, como era de esperarse, los grupos que practicaron meditación y los que no lo hicieron, experimentaron atrofia del hipocampo, pero los que practicaron meditación experimentaron menos atrofia.

Aunque el estudio no fue diseñado para determinar la capacidad de recordar de ambos grupos, los investigadores dicen que los datos obtenidos sugieren que los que practicaron meditación experimentaron una mejoría en la cognición y el bienestar.

“Se trata de un estudio pequeño y se necesita más estudio para investigar más a fondo estos resultados, pero estamos muy entusiasmados con estos resultados porque sugieren que la meditación puede reducir la atrofia del hipocampo y mejorar la conectividad funcional en las mismas áreas del cerebro más afectadas por la enfermedad de Alzheimer enfermedad”, concluye la Dra. Wells.

Un paso hacia el diagnóstico precoz del Alzheimer | VCN