Étienne Bunau Varilla y su bicitorpedo

Étienne Bunau-Varilla y su bici-torpedo¿Sientes que el aire te frena al intentar marchar más rápido en tu bicicleta? 

¿Quieres superar alguna marca de velocidad sobre dos ruedas?

No sé en qué estaría pensando Étienne Bunau-Varilla cuando diseñó su su bici-torpedo, pero seguro que le preocupaba conseguir alguna mejora aerodinámica.

El caso es que, práctico, lo que se dice práctico, no parece que fuera mucho, pero no se puede negar que el bicho quedó de lo más extraño y, para batir marcas, sirvió. Una bicicleta digna de cualquier narración steampunk.

Había visto alguna foto de la bicicleta torpedo, pero nunca tantas como las que publicó esta mañana The Historical Detective Agency Ltd.

Etienne Bunau-Varilla, nacido en París en 1890 y fallecido en 1961, era hijo de un famoso ingeniero relacionado con la construcción del canal de Panamá.

Habiendo nacido en un ambiente en el que la tecnología lo impregnaba todo, era natural que tuviera atracción por las novedades técnicas.

Así, sintió una primera pasión por el mundo de la aviación, en el que alcanzó cierto predicamento.

Digamos que era un aventurero, pero de los que iban con la chequera por delante, porque entre carreras de coches, aviones, esquí y viajes de todo tipo, aprovechando la fortuna familiar, probó todo tipo de experiencias.

Hace un siglo, en 1913, Bunau-Varilla presentó su bicicleta-torpedo, aerodinámica y espectacular.

Llamó mucho la atención de la prensa de la época y, con ella, se superaron varias marcas de velocidad en bicicleta, unas marcas que no fueron superadas hasta los años treinta. La Ilustración Artística, en su edición correspondiente al 5 de enero de 1914, describía así la máquina:

Conocida es la teoría de la mejora de la bicicleta que, reduciendo la resistencia del aire, permite al ciclista alcanzar velocidades muy superiores a las conseguidas sin su auxilio.

Partiendo de este principio, se ha estudiado la manera de dotar a la bicicleta de una especie de cortaviento y han sido varios los fabricantes que han construido aparatos de ese tipo.

Pero estos aparatos se deformaban fácilmente y además originaban remolinos, así que pronto cayeron en desuso.

El problema, sin embargo, ha sido recientemente resuelto por el joven ingeniero francés Sr. Bunau-Varilla con su velo-torpedo que consiste en un armazón de madera rígida, con forma de huevo, cubierta con una tela lisa y muy tirante.

De este modo, al mismo tiempo que se vence la resistencia del aire, se evitan los remolinos.

En los ensayos últimamente efectuados en París, el ciclista Berthet ha logrado con este aparato batir su propia marca, que era de 50.992 metros por hora, alcanzando una velocidad de 57.325.

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Fuente alpoma Creative Commons.