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Café podría ayudar contra cáncer de próstata

Café podría ayudar contra cáncer de próstata
 PublicDomainPictures (Pixabay)
Según un estudio realizado por científicos del Fred Hutchinson Cancer Research Center, el consumo de café se asocia con un menor riesgo de recurrencia del cáncer de próstata y de su progresión.

Los compuestos bioactivos en el café pueden tener efectos anti-inflamatorios y antioxidantes, y evitar la recurrencia del cáncer de próstata y su progresión.

La coautora, Dra. Janet L. Stanford, codirectora del Programa de Investigación del Cáncer de Próstata, de la División de Ciencias de la Salud Pública de Fred Hutch, realizó el estudio para determinar si los compuestos bioactivos en el café y en el té pueden prevenir la recurrencia del cáncer de próstata y retrasar la progresión de la enfermedad.

Stanford y sus colegas encontraron que los hombres que bebieron cuatro o más tazas de café al día tuvieron una reducción del 59%, ya sea en el riesgo de recurrencia del cáncer de próstata o en su progresión, en comparación con aquellos que bebieron una taza o menos por semana.

No obstante, no encontraron una asociación entre el consumo de café y la reducción de la mortalidad por cáncer de próstata, aunque el estudio incluyó a muy pocos hombres que murieron de cáncer de próstata como para abordar esta cuestión por separado.

En cuanto al consumo de té, los investigadores no encontraron una reducción asociada en la recurrencia del cáncer de próstata o en su progresión.

El estudio tampoco sacó conclusiones respecto al impacto del consumo de té sobre la muerte por cáncer prostático.

El estudio se basó en una población de 1.001 sobrevivientes de cáncer de próstata que tenían de 35 a 74 años de edad en el momento del diagnóstico, entre 2002 y 2005.

Los investigadores dieron seguimiento a los pacientes por más de cinco años después del diagnóstico para determinar si el cáncer de próstata se había repetido y/o avanzado.

En el esfuerzo de seguimiento se incluyeron aquellos pacientes que habían sobrevivido, que no habían sido diagnosticados de cáncer metastásico, y que estaban anuentes a que los investigadores se comunicaran con ellos.

De éstos, el 61% de los hombres consumía por lo menos una taza de café al día, y el 12% consumía la cantidad más alta: cuatro o más tazas al día.

Los resultados son consistentes con los hallazgos de un estudio de Harvard, que encontró que los hombres que bebían seis o más tazas de café al día, tenían un 60% de menos de riesgo de que el cáncer de próstata fuese metastásico, en comparación con aquellos que no bebían café.

Se necesita más investigación para entender los mecanismos que subyacen a los resultados del estudio, pero las actividades biológicas asociadas con el consumo de los compuestos fitoquímicos encontrados en el café, incluyen efectos antiinflamatorios y antioxidantes y de modulación del metabolismo de la glucosa.

Estos compuestos de origen natural incluyen:

La cafeína, que tiene propiedades que inhiben el crecimiento celular y estimulan la apoptosis, o muerte celular programada.

En estudios previos se ha encontrado que el consumo de cafeína puede reducir el riesgo de varios tipos de cáncer, incluyendo el carcinoma de células basales, el glioma (un cáncer del cerebro y el sistema nervioso central) y cáncer de ovario.

Diterpenos cafestol y kahweol, que pueden inhibir el crecimiento del cáncer.

Ácido clorogénico, que, junto con el ácido cafeico, puede inhibir la metilación del ADN, un proceso bioquímico implicado en el desarrollo y la progresión de muchos tipos de cáncer.

Se necesitan estudios adicionales para confirmar si el café puede prevenir la recurrencia del cáncer.

Geybels dice que aunque el café es una bebida de consumo habitual, se debe señalar que el aumento de su ingesta puede ser perjudicial para algunos hombres.

Por ejemplo, aquellos con hipertensión pueden ser vulnerables a los efectos adversos de la cafeína.

Así también, ciertos componentes específicos del café pueden elevar los niveles de colesterol en sangre, lo que representa una posible amenaza para la salud coronaria.

Los investigadores también hicieron notar los límites de su estudio, incluyendo la falta de datos sobre cómo el consumo de café podría haber cambiado tras el diagnóstico, si el café que los participantes consumieron contenía cafeína o era descafeinado, y cómo había sido preparado (espresso, hervido o filtrado), un factor que puede afectar sus propiedades bioactivas.






El estudio se publica en Cancer Causes & Control.
 Fred Hutchinson Cancer Research Center

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Fuente cienciaaldia Creative Commons.