¿La vida fue inevitable?

La vida fue inevitable?
 Crédito de la imagen: Freedigitalphtos.net
¿La vida fue inevitable?

Para los científicos ha sido un enigma la descripción de la aparición de los organismos vivos a partir de la química abiótica de la Tierra, en parte porque cualquier explicación creíble para un proceso tan complejo debe abarcar diversos campos de la ciencia.

El nuevo estudio ofrece una imagen coherente del surgimiento de la vida, concluye que su surgimiento fue inevitable, y que es probable que surja en cualquier planeta que presente condiciones similares a las de la Tierra.


Una nueva síntesis de dos investigadores del Instituto Santa Fe ofrece una imagen coherente del surgimiento del metabolismo, y por lo tanto de toda la vida.

El estudio ofrece nuevas pistas sobre cómo se formó la química compleja del metabolismo, la probabilidad de que surgiera y evolucionara la vida como ocurrió en la Tierra, y las posibilidades de encontrar vida en otros lugares.

“Estamos tratando de llevar el conocimiento de varias disciplinas a un todo unificado que se ajuste a los aspectos esenciales del desarrollo del metabolismo”, dice el coautor Eric Smith, profesor externo del Instituto Santa Fe.

La creación de la vida desde cero requiere dos capacidades: la fijación del carbono y la reproducción. La primera esencialmente consiste en unir los átomos de carbono para hacer una materia viva, lo que es muy difícil de lograr.

El dióxido de carbono, que abunda en la Tierra, es una molécula estable y sus uniones son difíciles de romper.

Un sistema químico sólo puede convertir el carbono en compuestos biológicamente útiles por medio de fases intermedias muy inestables.

Por difícil que sea lograrlo, la fijación de carbono es necesaria para la vida.

La capacidad de una molécula de carbono de unirse de forma estable con hasta cuatro átomos, hace que sea extraordinariamente versátil, y su abundancia lo hace adecuado como una columna vertebral para miles de millones de compuestos.

Una vez que un sistema químico organizado puede aprovechar y manipular el carbono, puede extenderse e innovarse en innumerables maneras.

En otras palabras, la fijación del carbono es la pieza central del metabolismo – el proceso básico por el cual las células toman productos químicos de su entorno y los convierten en productos que necesitan para vivir.

También es el vínculo entre la geoquímica de la Tierra y la bioquímica de la vida.

En la cartografía de las vías químicas del surgimiento de la vida, los investigadores han tocado una cuestión más existencial:

 ¿Qué tan probable es que la vida se haya desarrollado?

 Algo extraordinario, dice Braakman es que “el metabolismo parece ser un ‘estado atractor’ dentro de la química orgánica, donde era probable ser seleccionado, independientemente de las primeras etapas de la evolución química” en las caóticas condiciones de alta energía de la Tierra prebiótica.

¿Puede ocurrir en otros lugares?

Es posible, incluso probable, dice. Los planetas rocosos por lo general tienen núcleos químicamente similares a la Tierra, por lo que si un planeta es activo volcánicamente (y quizá tectónicamente), y tiene un océano, probablemente tendrá fuentes hidrotermales que arrojen productos químicos, creando las condiciones potenciales para la vida, dice Braakman.

De hecho, la física de la formación de las estrellas y de los planetas hace que las posibilidades de que se den esas condiciones sean bastante razonables.

Smith advierte, sin embargo, que todavía tenemos mucho que aprender sobre las condiciones químicas y físicas que pueden llevar a una organización como la de la vida, pero que espera que su estudio al menos dará lugar a preguntas experimentales que se centran más directamente en las funciones claves que enlazan el metabolismo con la geoquímica.

Fuente http://cienciaaldia.com/