10 curiosidades sobre robots

10 curiosidades sobre robots
1. Elektro es considerado el primer robot humanoide del mundo.

Construido por  Westinghouse Electric Corporation en Ohio, apareció por primera vez ante el público en 1939.
Esta máquina andante de más de dos metros de altura podía articular más de 700 palabras, fumar, inflar globos y hasta responder a comandos de voz. Años más tarde apareció en la película de serie B Sex Kittens go to College (1960).

2. El primer caso conocido de homicidio cometido por un robot se produjo en 1981, cuando un brazo robótico aplastó a un obrero japonés de Kawasaki.

3. Leonardo da Vinci dibujó los planos de una máquina humanoide blindada en 1495.

Unos cuantos siglos después, en 2002, el ingeniero Marcos Rosheim construyó un modelo físico completo del robot para un documental de la BBC.

4. Arquitas de Tarento, amigo de Platón, construyó en el siglo V a. C. una especie de pájaro mecánico impulsado por un chorro de vapor o de aire comprimido. Podría decirse que se trata del primer autómata de la historia.

5. Actualmente hay 4.000 robots que sirven en el Ejército de los EE.UU., incluyendo los TALON bots, exploradores de bombas en las carreteras de Irak, y los PackBots, que hurgaron sin éxito en el escondite de Osama bin Laden en Afganistán.

6. Chris Melhuish, del Laboratorio de Robótica de Bristol, ha creado robots que utilizan bacterias llenas de células de combustible para producir electricidad a partir de manzanas podridas y moscas muertas.

El objetivo: robots que se alimenten a sí mismos y no necesiten a los seres humanos para sobrevivir.

7. Investigadores australianos están tratando de construir un micro robot que imite el movimiento para desplazarse utilizado por la bacteria E. coli. Podría ser inyectado en un paciente y tomar una muestra de tejido (biopsia) desde su interior.

8. El profesor de cibernética Kevin Warwick se llama a sí mismo el 'primer cyborg del mundo', puesto que tiene varios chips implantados en su brazo izquierdo y puede operar, de forma remota, puertas, una mano artificial y una silla de ruedas electrónica.

9. Winebot, construido por NEC System Technologies Japón y la Universidad de Mie, es capaz de identificar gran variedad de vinos, quesos y aperitivos gracias a un sensor óptico. Recientemente confundió la mano de un periodista con jamón serrano.


10. El experto en robótica Henrik Christensen vaticina que los seres humanos van a tener sexo con robots dentro de unos pocos años.
Por su parte, Hans Moravec, fundador del Instituto de Robótica de Carnegie Mellon, predice que los robots surgirán como su propia especie allá por el año 2040, con expectativas y sentimientos propios.


Robots, de la ciencia ficción a la realidad

Tendremos que acostumbrarnos, y no tardando mucho, a convivir en nuestras casas y en nuestros centros de trabajo con robots; a compartir con estas máquinas programables la realización de determinadas tareas. Incluso a delegar en androides, cada día más perfeccionados, trabajos que hasta ahora estaban reservados a los seres humanos.

Los avances tecnológicos en el mundo de la robótica no dejan de sorprendernos cada día. Los robots comienzan a entrar en nuestras vidas de forma imparable y con aplicaciones y funcionalidades hasta ahora desconocidas, gracias al descubrimiento de nuevos sensores. 

Son, por decirlo de alguna manera, los nuevos compañeros de viaje, los “invasores” de un mundo en constante transformación.

Basta con repasar las noticias tecnológicas y detenerse en las últimas novedades sobre robótica para constatar que el término “invasión” – pacífica, se entiende – se ajusta perfectamente a lo que está pasando.

Algunos descubrimientos parecen ciencia ficción, pero abren las puertas a nuevos interrogantes sobre los cambios que estas máquinas inteligentes irán introduciendo en las relaciones sociales y, muy especialmente, en el mundo laboral.

La robótica, además, irrumpe también en el mundo de las emociones. Un investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts está enseñando a los ordenadores a descubrir en cada momento nuestro estado de ánimo. El robot reconoce tus emociones y descifra tus sentimientos, con el fin de hacerse cada vez más necesario, atractivo e interesante.

Tanto es así que se ha producido ya algún caso de “enamoramiento” declarado y no se descarta que en un futuro inmediato pueda plantearse la disyuntiva entre un novio/a de carne y hueso y un androide que actúa y presta sus servicios de una forma amable y placentera.

A plena satisfacción de su propietario/a. Y, para sentirlo/a como algo mucho más familiar, también puede imitar las emociones, llorar o transpirar por sus alerones, cuando la temperatura ambiente o el esfuerzo así lo requieran.

Uno de los nuevos objetivos de la Universidad de Tokio es conseguir robots “adorables”, que no dejen indiferentes a sus ciudadanos. El último invento, para despertar el instinto maternal y promover el crecimiento de la población en Japón, responde al nombre de “Yotaro”. Se trata de un prototipo de robot muy parecido a un bebé. Un bebé que llora cuando supuestamente tiene hambre, que ríe y que mueve sus piececitos cuando se agita un sonajero.

¿Qué efecto puede tener esta criatura en la evolución demográfica nipona? Habrá que esperar. En cualquier caso, los expertos consideran que puede ser un estímulo para transformar una situación realmente preocupante: en 2050, Japón tendrá más personas mayores de setenta años que ciudadanos con edades comprendidas entre los quince y los treinta.

Los servicios que pueden prestar actualmente los robots – cada vez más importantes y variados – provocan prospecciones negativas en el mercado laboral. Su incidencia en el empleo se ha llegado a cuantificar en cinco millones menos de puestos de trabajo hasta el año 2020.

No olvidemos que los robots pueden servir para cuidar ancianos o niños, cultivar plantas, atender granjas de animales.

Hiroshi Ishiguro, director del Laboratorio de Robótica Inteligente de Japón, declaró en una visita realizada a Salamanca (España) que “en pocos años no podremos distinguir entre robots y humanos”. Vamos, que las máquinas podrían parecerse mucho a los humanos y hacer exactamente lo mismo que hacemos nosotros en nuestra actividad diaria.

Para muestra, un nuevo ejemplo. Por el aeropuerto de Shenzhen (China) se pasean robots policías, que toman imágenes de los viajeros con el fin de ser posteriormente analizadas.

Otro: el robot Pepper ha sido programado para que interprete las emociones y el lenguaje de las personas, con el fin de hacerlas sentirse mejor y remediar su soledad.

Robots para todo y para todos. Robots en los quirófanos, en los lugares de trabajo, en los servicios públicos y en nuestros domicilios. Lo que parecía ciencia ficción se ha convertido en realidad.

El problema es que se parecerán tanto a los humanos, que acabaremos sin saber muy bien dónde acaba la ficción y dónde empieza la realidad.

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