Los juegos olímpicos en la antigüedad ( Parte 2 )

Los juegos olímpicos en la antigüedad ... su importancia actual.

Los juegos olímpicos en la antigüedad ... su importancia actual 2


Los juegos olímpicos en la antigüedad

La primera edición de los llamados Juegos Olímpicos de la Era Moderna se realizó en Atenas, capital de Grecia.

Desde aquella oportunidad, los Juegos Olímpicos de Verano han sido realizados cada cuatro años en diversas partes del planeta, siendo las únicas excepciones las ediciones de 1916, 1940 y 1944, debido al estallido de la Primera y Segunda Guerra Mundial.

Existen dos tipos de Juegos Olímpicos: los Juegos Olímpicos de Verano y los Juegos Olímpicos de Invierno, que se realizan con un intervalo, entre ellos, de cuatro años.

La organización encargada de la realización de los mismos es el Comité Olímpico Internacional.

El símbolo olímpico adoptado a partir de 1914  y convertido en bandera ,consiste en cinco anillos de color azul,amarillo ,negro,verde y rojo ,porque al menos uno de ellos podemos encontrarlo en todas y cada una de las banderas de todos los países del mundo ,para simbolizar la amistad deportiva de todos los pueblos.

Sin embargo, la idea de que cada anillo y su color representan a uno de los cinco continentes,

Amarillo= Asia
Verde= América
Negro=África
Azul=Oceanía
Rojo=Europa.

...sigue siendo muy popular, aún cuando el COI lo rechaza.
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Bandera olímpica actual


Otros símbolos olímpicos

El fuego sagrado

La primera llama olímpica se encendió en los juegos realizados en Ámsterdam en 1928, trasladada por corredores de relevo. Este rito se realiza cada cuatro años por los rayos del sol en la ciudad sagrada de Olimpia, Grecia.

El juramento y el Himno

El Himno fue compuesto por los griegos Spiros Samaras (música) y Costis Palamas (letra)y se interpreta en la inauguración de los juegos, en el momento en que se entra al estadio anfitrión.

Los Juegos Olímpicos de Berlin 1936 ya se habían planeado antes de que el Nazismo se instalara en el poder alemán, pero para Hitler fue una perfecta oportunidad para demostrarle al mundo los “logros” de su régimen y la “belleza” de la raza aria. También fue el perfecto escenario para que su ministro de difusión, Joseph Goebbels, montara una propaganda que no dejara dudas de la superioridad alemana.

Habiendo rechazado una propuesta de boicot contra los Juegos Olímpicos de 1936, los Estados Unidos y otros países occidentales perdieron la oportunidad de oponerse al régimen nazi, en lo que podría haber sido una acción que frenara el avance de Hitler a través de un rechazo internacional anterior a la Segunda Guerra Mundial (1939-1945).

El equipo deportivo de Alemania fue exhortado a un entrenamiento que dudosamente respondía al carácter amateur olímpico. La estrella del grupo era Lutz Lang, competidor de salto en alto que representaba el físico ideal de la raza aria (atlético, cabello rubio, ojos celestes). 

Pero el atleta más talentoso del mundo era el afroamericano estadounidense Jesse Owens, y como tal, “inferior” según las concepciones nazis. Cuando obtuvo la medalla de oro en la carrera de los 100mts, Hitler se negó a entregársela y se dice que murmuró que los americanos deberían tener vergüenza de sí mismos al dejar competir a un “negro” por ellos.

Durante los Juegos Olímpicos se diezmó la propaganda antisemita, y se enfatizó el orden en la organización de los eventos. Era de vital importancia demostrar la disciplina y obediencia que los alemanes tenían por su Kaiser, y todo fue llevado a cabo con una precisión irreprochable. 

A lo largo del mundo los periodistas alababan la organización y la naturaleza de los alemanes. El enorme Estadio Olímpico se terminó a tiempo y pronto se llenó de 100.000 espectadores que aplaudían y vitoreaban el gobierno nazi.

Fred Lorz es para muchos es el primer tramposo de las olimpiadas moderno. El atleta estadounidense ganó la prueba de maratón de los Juegos Olímpicos de San Luis en 1904, pero cuando iba a recibir su medalla de oro fue descalificado por recorrer cerca de 10 kilómetros montado en un coche.

El interés por Olimpia se despertó en el Renacimiento con la difusión, gracias a la imprenta, de las obras de los grandes maestros griegos, incluso llegaron a celebrarse en Inglaterra, en 1604, unos " Olimpic Games ". Pero fue a finales del siglo XVIII cuando, tras las excavaciones que realizaron franceses y alemanes en la ciudad de Olimpia, llegó al máximo el interés por rescatar la historia y legado de los juegos que allí se celebraban.

Los juegos olímpicos han sido útiles para catalizar tensiones políticas, especialmente desde los años '30. Estos ofrecen a las naciones anfitrionas la oportunidad de tener una gran exposición mediática por medio de una exacerbada cobertura internacional.

En ese marco, estas naciones sede intentan demostrar qué tan bien funcionan sus propios sistemas políticos. Este tipo de propaganda oficialista/nacionalista que proviene del país organizador puede ser observado de alguna manera u otra en todos las Olimpíadas.

Muchas de las controversias en los Juegos Olímpicos, especialmente en las últimas décadas, se han centrado en el uso del “boicot” para avergonzar a las naciones y cuestionar su accionar en el ámbito político.

Los boicots de los Juegos Olímpicos están generalmente dirigidos contra naciones específicas, y se centran en su accionar en situaciones o eventos específicos. Sólo un boicot se prolongó continuamente pasando a ser parte del fixture permanente: el caso de Sudáfrica, cuya importancia en el mundo deportivo fue más allá aún de los Juegos Olímpicos.

Hablar de deporte y política invariablemente nos lleva a una discusión entre “propaganda” y “boicot”, pero el área principal donde estos dos conceptos se encuentran es en el “Estado”.

Los deportes han sido usados por los Estados antiguos y modernos para lograr diferentes objetivos.

Los modelos soviéticos por ejemplo son vistos como la expresión máxima de la intervención del Estado en el deporte: un programa de control centralizado aseguraba el gran nivel de excelencia deportiva de los equipos soviéticos y garantizaba así una exitosa propaganda del alto nivel cultural del régimen comunista.

Los países occidentales por su parte, si bien admiraban los logros deportivos, deploraban el sistema burocrático que alimentaba la ideología política en el deporte. Pero aun así, la influencia del Estado también puede ser vista en las mejores democracias occidentales.

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Las Olimpiadas olvidadas: los Juegos Intercalados de Atenas 1906

La primera edición de los Juegos Olímpicos modernos se celebró en Atenas en 1906, auspiciada por el Comité Olímpico Internacional y su fundador y presidente, el barón Pierre de Coubertin, aunque previamente ya se habían producido algunas tentativas y competiciones deportivas con el nombre de "Olímpicos". 

Los Juegos fueron costeados por el gobierno griego, gracias a un fideicomiso que había dejado en su testamento para tal fin el millonario y filántropo griego Evangelos Zappas (1800-1865).
Aquellos primeros juegos tuvieron un enorme éxito y de ahí que el gobierno griego solicitara ser la sede permanente de la competición.

Sin embargo, los siguientes juegos, celebrados en París en 1900, fueron un absoluto desastre, con múltiples errores de organización (en algunas pruebas no se repartieron medallas, en otras se otorgaron premios en efectivo y se disputaron pruebas tan extrañas como salto de longitud para caballos y natación con obstáculos) y sin apenas publicidad, convertidos en una atracción secundaria de la Exposición Universal de 1900 y repartidos a lo largo de cinco meses, entre mayo y octubre, con lo que el resultado final se pareció más a un espectáculo circense que a un evento deportivo.

La credibilidad del proyecto olímpico se vió perjudicada y la posición de Coubertin al frente del COI se debilitó, con lo que tuvo que negociar con los griegos y con el sector crítico del Comité.

Y en 1901, se decretó oficialmente que cada cuatro años, intercalados entre dos ediciones de los Juegos Olímpicos, se celebrarían en Atenas otros Juegos Olímpicos intermedios, cuya primera edición habría de celebrarse en 1906, coincidiendo con el décimo aniversario de los primeros Juegos.

En los Juegos de San Luis de 1904 se repitió la historia de París. Aunque la sede designada originariamente era Chicago, San Luis (que celebraba la Exposición Universal de ese año) lanzó una gran campaña solicitando los Juegos, que contaba con el apoyo del Comité Olímpico Norteamericano y del mismísimo presidente Teddy Roosevelt. Finalmente, Chicago renunció a organizar los Juegos y el COI, reunido de urgencia, concedió la organización a San Luis.

Como era de esperar, la Exposición Universal ensombreció la disputa de las pruebas restándoles protagonismo y convirtiéndolas en una mera anécdota.

La competición se prolongó casi cinco meses y sólo participaron 651 atletas (la menor participación de la historia), de los cuales únicamente 42 eran no norteamericanos, lo que deja bien claro el escaso entusiasmo que despertaron los Juegos fuera de EEUU.

Toda la organización estuvo llena de errores y despropósitos, como la organización de pruebas infantiles o de los bochornosos "Anthropological Days" (pruebas reservadas exclusivamente para competidores no blancos).

Las anécdotas curiosas se sucedieron: el ganador del maratón, Fred Lorz, fue descalificado al descubrirse que había hecho parte del recorrido en coche. George Eyser ganó seis medallas en gimnasia pese a tener una pierna de madera.

Las diez pruebas del decathlón se celebraron en un sólo día. Se disputaron pruebas al margen del programa olímpico cuyas medallas luego no fueron reconocidas por el COI. Un auténtico desbarajuste que contribuyó a minar el prestigio de las Olimpiadas y a debilitar aún más la posición de Coubertin al frente del Comité.

Y así llegó el momento de los llamados Juegos Intercalados, inaugurados por el rey Jorge I el 22 de abril de 1906.

A diferencia de las dos anteriores, fueron unos Juegos ejemplares y magníficamente organizados. Las pruebas se disputaron en menos de dos semanas, del 22 de abril al 2 de mayo.

Por primera vez hubo una ceremonia inaugural en la que las distintas delegaciones desfilaron portando sus respectivas banderas nacionales (España no envió ningún participante).

También por primera vez hubo una Villa Olímpica en la que se alojaron los participantes, el Zappeion (un edificio de usos múltiples en pleno centro de Atenas). Y también por primera vez acudieron representantes de los cinco continentes.

El éxito fue completo y rotundo y redundó en una sustancial mejora de la imagen del movimiento olímpico, pese a las reticencias de Coubertin, quien ni siquiera hizo acto de presencia en la capital griega.

En lo estrictamente deportivo, los resultados fueron excelentes.

Se disputaron pruebas de atletismo, ciclismo, esgrima, gimnasia, fútbol, halterofilia, lucha, natación, piragüismo, tenis, tiro y vela.

Se lograron magníficas marcas (incluido un récord mundial en lanzamiento de jabalina, con los 53'90 metros del sueco Eric Lemming) y hubo actuaciones destacadas, como la del norteamericano Paul Pilgrim, que no formaba parte del equipo de su país y participó por libre, venciendo las pruebas de 400 y 800 metros lisos, o Archie Hahn, "el meteoro de Milwaukee", que reeditó su victoria de 1904 en los 100 metros lisos. La primera en el medallero fue la delegación francesa, con 40 medallas (15 de oro).

Entusiasmados por el éxito, los organizadores griegos comenzaron inmediatamente a trabajar para preparar las siguientes ediciones que se habrían de celebrar en 1910 y 1914.

Pero empezaron a encontrar dificultades económicas y políticas con las que no contaban, aparte de la nula colaboración de Coubertin.

El golpe de gracia lo supuso el Golpe de Estado de Goudi (agosto de 1909), en el que los militares se hicieron con el control del gobierno griego. Ante la inestabilidad política, los Juegos de 1910 se suspendieron.

Lo mismo ocurrió con los de 1914; tras las llamadas Guerras Balcánicas (1912-13), Grecia no estaba para muchas alegrías, y el desinterés del COI y el clima prebélico existente en Europa (que llevaría al inicio de la Primera Guerra Mundial en julio de 1914) hicieron el resto.

En 1918, con el conflicto todavía vivo, ni se consideró la posibilidad de organizarlos.

Finalizada la Primera Guerra Mundial, Coubertin, de nuevo con el control de COI, promulgó una Carta Olímpica con las directrices básicas del olimpismo y de la organización de los Juegos Olímpicos.

Entre ellas, la periodicidad cuatrianual de los Juegos, descartando que se repitiese la celebración de Juegos "Intercalados" como los de 1906, que además fueron borrados del palmarés y cuyas medallas y marcas dejaron de ser oficiales.

Los siguientes Juegos, los de Amberes 1920, pasaron así a ser oficialmente los VI Juegos Olímpicos.

En 1948, el húngaro Ferenc Mezö, historiador y miembro del COI, solicitó durante una sesión del Comité celebrada en Londres que se revocara la exclusión de los Juegos de 1906 y se volviera a reconocer su oficialidad.

Para estudiar su petición se creó la llamada Comisión Brundage, así llamada porque estaba presidida por Avery Brundage, ex-atleta olímpico, millonario, presidente del Comité Olímpico Norteamericano y vicepresidente del COI (se convertiría posteriormente en su quinto presidente, entre 1952 y 1972).

La Comisión expuso su conclusión en la siguiente sesión del Comité, celebrada en Roma en 1949: propuesta rechazada. Y aunque muchos expertos en la historia del olimpismo consideran injusta y arbitraria su exclusión, el COI sigue sin aceptar su validez ni la de las medallas que en ellos se otorgaron.

Nota 1:

Luego de un maravilloso esplendor los (J.O.A.), comienzan a decaer y su definitiva su desaparición se produce en el año 393 de la era actual, esto no se condiciona una sola causa, ( por considerarlos un rito pagano ) a pesar de que con frecuencia se hace enteramente responsable, bien a la expansión del imperio romano, o al cristianismo.


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Desaparecieron a consecuencia de un largo y lento proceso de degeneración de las costumbres e ideales de épocas distintas, ya no contaron para nada aquellos objetivos de la educación integral que habían constituido la razón de la existencia de los festivales panhelenicos, no pudieron mantenerse completamente alejados de los peligros que entonces, al igual que hoy amenazan al deporte, durante siglos fueron el elemento principal para la unidad nacional, el proceso interno de descomposición había agrietado aquella imponente institución de la educación griega.

La decadencia comenzó cuando la exagerada exaltación de los méritos convirtió a los vencedores en verdaderos dioses y entro en escena un elemento muy peligroso: la pugna, la oposición, él constante batallar por quedar mejor, lucir más, así como no tardaron las excesivas recompensas a los triunfadores, paso previo al verdadero profesionalismo que invadió el estadio de competencias.

El emperador Teodosio fue el encargado de suspenderlos.

Con la desaparición de estos juegos se puso fin a uno de los hechos más trascendentales que se realizaban desde antes de nuestra era, destruyendo así a uno de los acontecimientos mayores que ha tenido el pueblo griego y una tradición digna de imitar, que indiscutiblemente se convirtió en una verdadera fiesta olímpica, que marco pauta en aquella civilización.

A esta etapa la sucedió el Feudalismo, donde el deporte se vio grandemente afectado debido al papel de la iglesia como institución rectora, ya que se oponía a la practica deportiva, no obstante estos obstáculos se realizaron justas y torneos.

Los juegos olímpicos en la antigüedad ... su importancia actual 9El feudalismo dejó un gran atraso en el deporte y en otras esferas de la vida; El renacimiento, periodo de transición entre el feudalismo y el capitalismo, provoca un gran avance en la educación de los hombres, incluyendo al deporte y como elementos principales en la misma se retomaron ideas de griegos y romanos.

En esta etapa diferentes pedagogos desarrollaron escuelas y sistemas de educación física y deportes de gran valor, dentro de ellos se destacaron: Mercurialis, Montaigne, Locke, Rousseau, Rambaldonis, etc.



Evolución del diseño de la antorcha olímpica.

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Los juegos olímpicos en la antigüedad primera parte


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Fuentes:  http://laescaleradeiakob.blogspot.com/
Wikipedia.
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