Los perros son muy importantes en escenarios de desastre

Los perros son muy importantes en escenarios de desastre

Los perros son muy importantes en escenarios de desastre.

En las áreas de desastre alrededor del mundo suelen verse equipos de auxilio que utilizan los talentos naturales de los perros (después de afinarlos a través de un arduo entrenamiento) para ayudar en las labores de búsqueda y rescate (“SAR”, por las siglas en inglés de “search-and-rescue”). 

Se estima que un sólo perro SAR puede hacer el trabajo de 30 buscadores humanos, gracias a sus habilidades naturales, pero también, se cree, a su inclinación natural para ayudar a las personas en situaciones desesperadas.

El paso del huracán Moore, en Oklahoma, dejó daños materiales considerables y cientos de personas desaparecidas. En esos momentos muchos equipos de SAR caninos estuvieron en la escena, buscando sobrevivientes entre los escombros. 

Pero los SAR no solamente están entrenados para olfatear y distinguir el olor de la piel humana entre miles de otros aromas, así como el olor de los cadáveres: parece que los perros se involucran emocionalmente con su tarea, por lo que pueden servir tanto para dar apoyo emocional a las personas en shock como para acceder a sitios de desastre donde los humanos simplemente tardarían más.

Pena compartida

Tanto en Oklahoma como en Ground Zero, durante los eventos del 9/11 en Nueva York, los entrenadores notaron que los perros SAR con los que trabajaban mostraban signos de frustración. Interpretaron este estado emocional como resultado de los constantes hallazgos de muertos.

Para los entrenadores, el hallazgo de más y más cadáveres tiene un efecto negativo en el estado emocional de los perros.

Su entrenamiento se basa en la recompensa, por lo que encontrar cuerpos fallecidos también los hacía acreedores a estas, pero su comportamiento después de días comenzó a mostrar signos de fatiga.

Los perros recobraron su energía cuando algunos entrenadores se escondieron entre las ruinas para que los perros encontraran de vez en cuando una persona viva en los escombros.

Los investigadores creen que acarician perros puede ayudar a reducir la ansiedad, regular la respiración y disminuir la presión sanguínea, es decir, ayudar a paliar los síntomas del shock.

Un estudio japonés incluso afirma que ver un perro eleva automáticamente los niveles de oxitocina, el químico producido en la glándula pituitaria que se asocia con la capacidad humana para el apego y el afecto.

Esto puede demostrar que no sólo el ser humano ha domesticado a los perros desde tempranos periodos de nuestra historia como especie, sino que los perros también nos han domesticado a nosotros, en una evolución compartida que aún sigue sorprendiéndonos.

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