Guatemala , 23 etnias indígenas (Segunda parte)





Guatemala es uno de los países Americanos con más riqueza y cultura, además de eso fue la cuna ,el corazón de la civilización maya, es hogar de una de las más grandes civilizaciones que la historia ha conocido.

Sus logros matemáticos, astronómicos, arquitectónicos, artísticos y gastronómicos no solo han sobrevivido hasta el día de hoy sino que forman una parte integral de la vida de todo guatemalteco.

Guatemala hoy día se ha convertido en uno de los destinos turísticos más solicitados, su belleza contemporánea con otras etnias la hace rica en variedad de culturas, sus reseñas históricas han sido de ejemplo y tomados como patrimonios de la humanidad, un pueblo tan rico y tan pobre a la ves lo es Guatemala, patria del Quetzal, cuya bandera es la foto viva del cielo y el mar.

11-ETNIA INDÍGENA LOS AWAKATECOS, AGRICULTORES Y MIGRANTES


Los Awakatecos, Agricultores y Migrantes

Aguacatan es un municipio de Huehuetenango, cuyo nombre significa” lugar de abundantes aguacates”. Es el único lugar de Guatemala donde se habla awakateco. Los aguacatecos son un pueblo cuyos orígenes se pierden en el tiempo. Sus ruinas mas antiguas son conocidas como Chalchitlan, poblado que originalmente se llamo Coacutec, por su origen náhuatl
.
En 1643, el religioso Tomas Gage llego al actual Aguacatan y se sorprendió por las uvas que se cultivaban en el lugar. Los Awakatecos se dedican al cultivo de la tierra, al pastoreo de ovejas y la elaboración de artesanías. Debido a las condiciones de pobreza del municipio, muchos han emigrado a Estados Unidos y sureste de México.

“Se vende en las calles como cosas raras y grandes golosinas; y bien lo son, porque de México a Guatemala no hay ninguna como estas”, relato el dominico irlandés.

En “Recordación Florida”, Francisco de Fuentes y Guzmán escribió que en Chalchitlan y Aguacatan vivían “cuatrocientos y ochenta habitadores de idioma especial, que se reduce a una pronunciación gutural”.

En 1981, Chalchitlan fue anexado como barrio a Aguacatan.

En la actualidad, los aguacatecos se dedican a diversas actividades. Resalta el cultivo de ajo y la cebolla, así como el pastoreo de ovejas, de cuya lana elaboran vistosos tejidos.

Buena parte del desarrollo de este municipio se debe a las remesas que envían los aguacatecos que trabajan como agricultores en EEUU.

Aunque son diestros músicos, cada día se pierde una de sus principales tradiciones: las serenatas que a la luz de la luna y acompañadas de guitarras se escuchaban en sus calles.

En sábado Santo resalta la lectura del “Testamento de Judas”, una critica jocosa a las autoridades y notables del pueblo.

En fechas especiales, los pobladores se dedican a las danzas populares. Destacan la culebra y los Toritos, que se asemejan más a las de Chiapas, México, que a las del resto de Guatemala.

El traje de las mujeres aguakatecas es singular.

Habitan en Aguacatan, Huehuetenango.



12-ETNIA INDÍGENA AKATECOS , ARTESANOS Y FORJADORES DEL HIERRO Akatecos.


Las cinco comunidades del pueblo maya akateco se asientan en el centro de Huehuetenango, donde tienen por vecinos por vecinos a popti’s, chujes, q’anjob’ales y mames.

Los Akatecos sobresalen como hábiles forjadores del hierro y el cobre, así como por sus artísticas labores en cerámica vidriada y fibra de maguey.

En San Miguel Acatan se ha transmitido de generación en generación el oficio de la herrería. Faroles, balcones aldabones y lámparas elaboradas en este municipio adornan casas y parques en muchas partes de Guatemala.

En Concepción Huista existen diestros artesanos que se dedican a forjar campanas y figurillas de animales en cobre, entre otras artesanías. Se dedican a la forja del hierro y el cobre. Además a labores de labranza y elaboración de artesanías en fibra de maguey y cerámica.

De Nentón sobresalen quienes se dedican a la elaboración de velas, labor que data de la época colonial.

Los Akatecos visten trajes poco coloridos.

En este municipio, a 1,142 metros sobre el nivel del mar se localiza la laguna Brava, que en Akateco significa “Agua que Nace Adentro”.

Desde 1974 se reporta la desaparición de la laguna Piol, que estaba ubicada en San Sebastián Coatán.

Muchos Akatecos combinan la elaboración de artesanías con el cultivo de la tierra, de la que extraen productos que luego intercambian con comunidades de la Sierra de los Cuchumatanes y del resto del país.

Al igual que en otros pueblos mayas, las leyendas animistas de aparecidos y almas en pena están presentes en la tradición oral de San Rafael La Independencia. Ahí se escuchan cuantos sobre el Duende, La Llorona y la Tatuana.

La Virgen de Concepción, El Cristo de Esquipulas, San Miguel Arcángel, San Rafael Arcángel y San Sebastián son los patrones de los Akatecos.

Las Fiestas en estos municipios están llenas a música y colorido. Son amenizadas con marimbas y conjuntos donde destaca el “tolonche” (contrabajo), el tambor, el pito y la chirimía.

Municipios que ocupan,  Concepción Huista, Nentón, San Miguel Acatan, San Rafael La Independencia y San Sebastián Coatán Huehuetenango.



13-ETNIA INDÍGENA DE LOS MAMES ,  HEROICOS DEFENSORES DE SU LIBERTAD


Mames, Heroicos defensores de su libertad

La fortaleza de Zaculeu fue el escenario de la resistencia Mam contra los españoles. Con el tiempo fueron reducidos, pero mantuvieron sus creencias y tradiciones.

De ascendencia maya, establecieron su capital en lo que hoy es Zaculeu, Huehuetenango, y dominaron el occidente del país.

Al momento de producirse la conquista española, la casa Mam era aliada del señorío K’iche’.

Sucumbieron ante los españoles solo después de un prolongado sitio a su fortaleza, en la cual murieron casi todos los defensores. El héroe de esa resistencia fue Kaibil Balam.

Herederos de la nación Mam son los casi 347 mil habitantes de esa lengua, los cuales habitan en la mayor parte de Huehuetenango y San Marcos. En menor número están en Quetzaltenango y una pequeña parte en Retalhuleu.

En San Marcos, 42% de su población habla Mam. En ese departamento practican algunos de los antiguos rituales, como el dedicado al maíz, que forma parte de la fiesta de las cosechas.

Como en todas las sociedades mayenses, la palabra es más importante que los documentos escritos y los consejos de ancianos sabios son más respetados que las leyes civiles y religiosas.

En la cultura Mam tambien abundan las leyendas y relatos mitológicos vinculados a sus creencias.

En términos generales, los actuales mames se dedican a la fabricación de instrumentos musicales, como marimbas, contrabajos, violines y guitarras, además de las labores agrícolas. Muchos mames se dedican al cultivo de la tierra y a labores artesanales en bronce, cuero, barro y madera.

Tambien elaboran diversos artículos de cuero, como sillas de montar. La cereria es una industria artesanal del área, al igual que los cohetillos y bombas voladoras.

Las fiestas patronales de sus municipios están cubiertas de colorido, comidas y dulces, paralelas a las celebraciones religiosas en las cuales las cofradías destacan por su autoridad.

Departamentos que habitan, Huehuetenango, Quetzaltenango, San Marcos y Retalhuleu.

Educación ,De primero a tercer año de primaria se enseña español y Mam.

El telar de cintura es utilizado por las mames para elaborar sus coloridos huipiles.




14-ETNIA INDÍGENA K’ICHÉS... EL IMPERIO PRECOLOMBINO MÁS GRANDE


Tanto en el Popol Vuh como en su defensa en la Conquista, los K’ichés se muestran como una casta guerrera orgullosa de ser el principal imperio a la llegada de los españoles.

Descendientes de la abuela Ixmucané, de la diosa Ixquic y de Hun Hunapú, los K’ichés siguen siendo el grupo étnico más numeroso del país, con cerca de 648 mil hablantes, según cifras de la Academia de Lenguas Mayas.

Los K’ichés actuales ocupan casi todo Quiché, donde gozan de prestigio los tejidos de algodón y lana ahí elaborados.

También es atractiva la cerámica de barro elaborada en tornos de pie y hornos de leña. Los K’ichés son, asimismo, artesanos de metales y de la pólvora.

Habitan también en el norte de Sololá. Aquí predominan los cultivos de café, maíz, frijol, cebada, papa y legumbres. En Nahulá, se han especializado en piedras de moler y morteros de piedra.

Predominan en la parte norte de Suchitepéquez, donde destaca la imaginería religiosa y la fabricación de muebles de pino.

También trabajan en esta área cerería y jarcia.

Según el último censo demográfico, el 94 por ciento de la población de Totonicapán está formada por K’ichés.

Este departamento es uno de los más ricos en artesanías y los ponchos de Momostenango gozan de fama internacional. Las cofradías causan la admiración de propios y extraños.

Uno de los bastiones más importantes de la resistencia indígena contra los españoles fue Quetzaltenango, donde se libraron las batallas más sangrientas.

Ahí, los trabajos en madera, palma, cerería, cuero, instrumentos musicales y tejidos son ampliamente reconocidos.

De los k’ichés se conoce su origen a través de los relatos mitológicos-religiosos del Popol Vuj. Otros libros fueron quemados por los españoles.



15-ETNIA INDÍGENA XINCA , IDIOMA EN PROCESO DE EXTINCIÓN Xinca.


Es una de Las Cuatro Etnias Dominantes en Guatemala: Xinca, Garífuna, Mestiza y Maya

 Se estima que esta etnia está en peligro de desaparecer de hecho son pocas las personas que aún manejan el idioma Xinca, de hecho se estima que tan solo 10 personas en la población guatemalteca aún tienen por idioma el Xinca, de hecho la única población estimada que aún habla en Idioma Xinca es un pequeño grupo de ancianos.

Estos aún pueden; ligeramente, articular las palabras, en otras regiones del país de Guatemala, se estima que existen personas que aún trabajan para el rescate de la cultura Xinca misma. En un reportaje dado presentado por el Programa televisivo de Prensa Libre, se habló de uno de los vástagos de esta cultura.

En el señoría Xinca, que se extendía desde la costa del Pacífico hasta las montañas de Jalapa, hubo valientes guerreros que opusieron fiera resistencia a Pedro de Alvarado y sus hombres, cuando atravesaron la zona rumbo a Cuscatlán.

Finalmente, el español los venció y tomó como esclavos a muchos de ellos, a quienes obligó a acompañarlo a la conquista de lo que ahora es El Salvador. De ese hecho se deriva el municipio de Cuilapa, Santa Rosa.

Después de 1575, el proceso de extinción de la población Xinca se aceleró, principalmente por el traslado de la población a otros lugares.

Eso, según Dalila Gaitán Lara, a la par de la hispanización gradual de la población (…) incidió en la pérdida del idioma.

Gaitán Lara realizó en 1997 el “Breve estudio de la Comunidad lingüística Xinca”.

En la actualidad, el Xinca, único idioma indígena cuyo origen no se remonta a los antiguos mayas, está en franca desaparición, pues lo hablan apenas entre 100 y 250 personas.

Según estudios recientes, es hablado en siete municipios y una aldea de Santa Rosa y Jutiapa. En 1991 se mencionaba que solo tenía 25 hablantes, pero en 1997 se decía que eran 297.

Para ese último año, se mencionaba que en Guazacapán Santa Rosa, solo lo hablaban “5 ó 6 abuelos”, la mayoría de más de 80 años.

Una de las referencias más antiguas sobre este idioma la proporcionó el Arzobispo Pedro Cortes y Larraz, durante una visita pastoral a la diócesis de Taxisco, en 1769.

Los expertos aseguran que la reconstrucción Xinca “se puede visualizar como posible mediante métodos de lingüística histórica y arqueología lingüística, que pueden ser aplicados por equipos de lingüistas dedicados a este campo.

Lugares que habitan son, Chiquimula, San Juan Tecuaco, Santa María Ixhuatan, Guazacapán, Jumaytepeque y Taxisco, Santa Rosa; y Yupiltepeque, Jutiapa.

Los descendientes de los Xincas, se dedican al cultivo de la tierra y a producir artículos de jarcia.

Los pocos Xincas que hablan su idioma son personas de la tercera edad.


Como el señor Ignacio Pérez, de la tierra de Santa Rosa, Jumaytepeque, quien a la edad de 97 años, aún mantiene los vestigios de su cultura. Incluso vive en base a su preceptos.

Otro de los personajes que aún mantiene sus raíces Xincas es el señor Expectación García Pérez, que comenta que la desaparición de la cultura Xinca se debe en gran parte y responsabilidad del Gobierno mismo; tiempos del Dictador Jorge Ubico, a los ancianos Xincas se le obligaba a abandonar su cultura, caso contrario eran golpeados con un especie de palo que los nativos conocían como “Cepo”.

Incluso se comenta que en los tiempos de la Conquista, los Conquistadores Españoles, solo hallaron a 15 mil personas provenientes de esta cultura, todos ellos dispersos en lo que hoy por hoy es Jutiapa y Santa Rosa. Añadido a esto la etnia Xinca difiere mucho de la cultura maya misma, de hecho no se hayan similitudes entre amabas culturas. El Idioma Xinca cada día más se ve amenazado por la extinción , así mismo su homónima en Peten; el Itza, también está en peligro de Pasar a la Historia.



16-ETNIA INDÍGENA SIPAKAPENSES, LOS ARTESANATOS DE LA CERA


Sipakapenses, Artesanos de la Cera

El sipakapense, uno de los 21 idiomas de origen maya reconocidos en Guatemala, es hablado por unas 4,409 personas originarias de Sipacapa, San Marcos, un municipio de 152 kilómetros cuadrados.

Durante el período colonia se le conoció como San Bartolomé Sipacapa. El cronista Francisco de Fuentes y Guzmán, al describir en el siglo XVII a los habitantes del pueblo de esa parcialidad, se mostró sorprendido “no sólo por la limitación de su estirpe, sino por el abatimiento y la pobreza y desnudez en que viven”.

Mientras tanto en 1770, Pedro Cortes y Larraz consignó que en Sipacapa se hablaba “el Kacchiquel” y los indígenas tenían “muy bien con que vivir”.

Una de las primeras referencias escritas sobre Sipacapa quedó registrada en la Gaceta de Guatemala el lunes 14 de agosto de 1797.

En ella, Joseph Domingo Hidalgo resumía así : “Su comercio es corto en siembras de maíz y manufacturas de lana”. A sus habitantes los describió como “indios joviales y muy ladinos”. En la actualidad, los Sipakapenses se dedican a la agricultura y la cerería. Elaboran veladoras, palmatorias (utilizadas en primeras comuniones y en velatorios) y cirios, entre otros.

El lugar es de rica tradición oral. Uno de los relatos más difundidos es el de un hombre misterioso que bajaba siempre del Cerro Tiuxux. Los Sipakapenses lo nombran como Juan Noj.

Según la historia, Noj “se enamoró de una mujer del lugar y los vecinos pusieron vigilancia en la casa de la muchacha para que el hombre no entrara.”

“Pero al día siguiente, la mujer encontró unos guineos muy chulos y frescos y se asustó”. Según los ancianos, Juan “era un ladino muy grande con cuernos” y era dueño del Tiuxux. Cuando terminó su trabajo en el cerro “se fue a la casa del Dios Mundo”.

Lugares que Habitan son ,Sipacapa, San Marcos

El traje de las Sipakapenses no es tan colorido como el de otras regiones.



17-ETNIA INDÍGENA USPANTEKO ...UN PUEBLO AGUERRIDO Y VALIENTE


Uspanteko, pueblo aguerrido y valiente


Intentar la sumisión del Señorío de Uzpantlán, en 1529, no fue nada fácil para el español Gaspar Arias Dávila, quien dirigió un grupo de “60 infantes y 300 indios amigos”, como describieron Francisco de Fuentes y Guzmán y Domingo Juarros.

Arias Dávila pagó caro su intento de doblegar a los antiguos habitantes del actual Uspantán, Quiché. El capitán español y varios de sus hombres salieron heridos, mientras muchos de sus “indios aliados” fueron capturados o huyeron despavoridos.

Entre 1768 y 1770, el doctor Pedro Cortés y Larraz visitó su diócesis ubicada en Uspantán, y comentó que en la parroquia se hablaba Quiché (…) y otro que se dice musré”.

En la actualidad los uspantecos, cuya gran mayoría es pobre, se dedican a labrar la tierra y a labores artesanales en barro y madera.

Los tejidos de algodón que crean sus mujeres son reconocidos por su belleza, al igual que los artefactos de barro cocido que elaboran al aire libre.

Además los uspantecos, se caracterizan por la producción en núcleos familiares, de cohetes, ametralladoras y bombas voladoras. Las mujeres uspantecas se caracterizan por la elaboración de tejidos y piezas de barro. Lo hombres, en su mayoría se dedican a la agricultura.

El sincretismo de los conocimientos indígenas y españoles se repite oralmente, como en casi todo el país.

Ejemplo de eso es la historia de San Miguel Arcángel. “Un día fue de Visita a San Andrés Sajcabajá, en el día de la fiesta de Santa Catarina. Reunidos los santos y la gente, empezaron a tomar Atol.

Cuando San Miguel vió esto, quiso tomar Atol e hizo fila, pero no le dieron nada. Luego se fue a la cofradía de San Andrés, pero tampoco le dieron Atol.

Como las personas miraban raras las alas y el machetón que tenía, lo persiguieron y llegó al Río Chokox donde voló para no mojarse las alas y cayó del lado de Uspantán. Ahí lo protegieron y nombraron protector del pueblo.”

Los adornos en la cabeza hacen resaltar a las uspantecas.

Lugares que habitan van desde Uspantán hasta Quiché.



18-ETNIA INDÍGENA CH'ORTI'ES, LOS MAS POBRES ENTRE LOS POBRES Ch’orti’es.... los más pobres entre los pobres

El ch’ortí es uno de los pocos idiomas de origen maya que se hablan en el oriente del país, en particular en cuatro municipios de Chiquimula y uno de Zacapa.

Según el mapa de la pobreza, divulgado por el gobierno, entre el 73 y el 85 por ciento de éstos indígenas sobreviven en condiciones materiales adversas.

En agosto del 2001, la noticia de la hambruna en la región central de Chiquimula recorrió el país y motivó a la solidaridad de amplios sectores. En el siglo XVI, la población cho’rti’ llegaba hasta la ciudad de Gracias a Dios en Honduras, y Chalatenango, El Salvador.

El 8 de marzo de 1576, el Oidor de la Real Audiencia de Guatemala, Diego García de Palacio, envió una carta al Rey Felipe II de España.

En ella le informaba que en “el valle de Acaccuastlán y el de Chiquimula de la Sierra” se hablaba “acaccuastieca y apay”. Este segundo idioma equivalente al actual cho’rti.

Estos descendientes de los mayas se dedican en la actualidad al cultivo de la tierra y a la elaboración de artesanías. Son conocidos los objetos en cerámica tradicional y vidriada en Olopa, Camotán y Jocotán. También gozan de fama los artículos en cuero crudo y jarcia, así como los pirotécnicos conocidos como canchinflines y buscaniguas.

La región cho’rti’es rica en accidentes geográficos. Ejemplo de ello es el volcán Quetzaltepeque, ubicado a 10 kilómetros del pueblo del mismo nombre, donde es conocido como cerro Chiramay”.

En la unión Zacapa, son famosas las anécdotas de Pedro Animal, conocido en otras regiones del departamento como Pedro Urdemales.

En los relatos, Pedro aparece vestido de ángel, de sacristán o de cura. Los principales cuentos son los de “Pedro con el pájaro de los siete colores”. “Pedro con el caballo volador” y “Pedro con el caballo que defecaba monedas de 25 centavos”.

El traje de las ch’orti’es es característico y se distingue de otros del país.

Municipios que ocupan Jocotán, Camotán, Olopa, Quetzaltepeque (Chiquimula) y la Unión (Zacapa).



19-ETNIA INDÍGENA POQOMAMES, ARTESANOS, HÁBILES CURANDEROS Y AGRICULTORES


Poqomames son Artesanos, Hábiles Curanderos y Agricultores

Los Poqomames son descendientes de los “nim pocom”, al igual que los pocomchi’es, y están distribuidos en seis municipios de Guatemala, Jalapa y Escuintla.
Al momento de la conquista española, el principal centro Pocomam se ubica en la actual Chinautla, 12 kilómetros al norte de la capital.

En la actualidad, debido al poco interés de las autoridades, el sitio no esta restaurado y eso impide apreciar templos y palacios, los cuales parecen promontorios de tierra, cubiertos con siembras de maíz.

Luego de su victoria, los españoles trasladaron a los Poqomames a un lugar que llamaron Santo Domingo de Mixco, a 17 kilómetros del actual centro administrativo del país. Por su especial sabor, el chocolate mixqueño es uno de los más degustados del país.

Estos descendientes de los mayas también son hábiles en el manejo del barro, como lo demuestran las artesanías de Chinautla como pájaros, incensarios, flores, ángeles y misterios navideños. Las mujeres Poqomames son diestras para manipular el barro, y los hombres para procesar el cuero y labrar la tierra.

Esa actividad es propia de las mujeres, pues los hombres se dedican a la agricultura.

De especial atractivo son las piedras de moler que elaboran en San Luis Jilotepeque y San Carlos Alzatate, así como la cerámica vidriada de ambos municipios jalapanecos. Son famosos por dedicarse a la medicina tradicional los “compone-huesos” de San Pedro Pinula y las comadronas de San Carlos Alzatate, aunque tambien hay curanderos y adivinos en San Luis Jilotepeque.

En Escuintla, un departamento predominantemente ladino, no pasan inadvertidos los Poqomames de Palin. Gozan de fama sus muebles y juguetes de madera, además de la curtiembre de cuero y los tejidos.

En esta región de Escuintla es famosa la historia Pocomam de las cuatro estrellas (Cruz Chumil) que aparecen a las cuatro de la mañana para guiar a los cortadores en su camino a los cañaverales.

Zonas que habitan , Palín (Escuintla), Mixco Chinautla , San Carlos Alzatate, San Pedro Pinula y San Luis Jilotepeque (jalapa).


20-ETNIA INDÍGENA TZ'UTUJILES ... RELATOS ORALES EN TIERRAS DE SANTOS


Tz’utujiles, relatos orales en tierras de santos

Los Tz’utujiles, otra de las etnias heredera de los mayas, en la actualidad habitan pueblos con nombres de santos católicos, con gran tradición oral.

En el siglo XVI, el señorío Tz’utujil resistió bravíamente la Conquista, pese a que los españoles se hacían acompañar por kaqchiqueles e indígenas de origen mexicano.

Sólo uno de los siete municipios Tz’utujiles (Chicacao, en Suchitepequez) no tiene nombre de santo, lo cual evidencia la penetración española a través de la religión.

Los relatos mágicos con parte de su cultura oral, la cual es mantenida por los “Nawalineel b’ajnikanib’al” o “cuenteros”.

Uno de ellos es de cuando San Pablo bajó a la tierra y buscó un sitio a la orilla del lago. Le gustó tanto el lugar que mandó a llamar a todos los apóstoles para que vivieran cerca de él, pues “es tan bonito que ni en el cielo hay uno igual”.

En San Pedro La Laguna abundan las historias de los “characoteles”, hombres jóvenes que pueden convertirse en animales buenos o malos.

Santiago Atitlán es la tierra de Maximón, al que se rinde culto desde el siglo XIX. Este personaje es una muestra de la resistencia al catolicismo, el cual, mezclado con la religiosidad de origen precolombino, da lugar a una expresión de sincretismo.

Los Tz’utujiles han destacado como pintores primitivistas. Su mayor expositor fue Juan Sisay, asesinado en abril de 1989. Se destacan como pintores primitivistas, así como hábiles artesanos del Tul, cera, lana, cuero y madera. Ello lo combinan con el cultivo de la tierra.

Este pueblo también cuenta con hábiles artesanos del tul, cera, lana, cuero y madera. En la época previa a la Navidad, resaltan las artesanías elaboradas con fibra de trigo.

Esa labor la combinan con el cultivo de maíz, cebolla, tomate, trigo y fríjol, entre otros. En la actualidad, se observa que muchos Tz’utujiles pierden elementos de su identidad, producto del turismo extranjero, en particular de EEUU y Europa.

Departamentos que habitan: Son de origen Tz’utujil seis municipios de Sololá y dos de Suchitepequez.



21-ETNIA INDÍGENA LOS POQOMCHÍES , DOMINADORES DE LA TIERRA


Los Poqomchíes: Dominadores de la tierra

Los Poqomchíes, igual que los Poqomames, son descendientes de un mismo tronco: los “nim poqom”.

La expansión de los achies fue la causa principal de que se dispersaran los “nim poqom”. Es probable que los poqom dominaran el centro de Guatemala unos 20 siglos antes de la época formativa de Kaminal Juyú.

En el siglo XVI, el territorio poqomchi era tan grande que abarcaba desde San Cristóbal Verapaz hasta Panzos, y desde Chamá a Santa Ana, Peten.

Los 94,714 Poqomchíes hablantes se ubican en áreas de 5 municipios de Alta Verapaz, en uno de Baja Verapaz y en parte de Uspantán, Quiche.

En conjunto, este idioma es el materno del 4% de los indígenas guatemaltecos. San Cristóbal Verapaz y Tactic, Alta Verapaz, son los pueblos mas desarrollados del territorio poqomchi’.

En San Cristóbal, la Semana Santa se celebra con esplendor. La iglesia católica del lugar es de tipo colonial y esta erigida sobre un centro ceremonial maya.

En Tactic, resalta la elaboración de tejidos en telares de cintura, así como las artesanías en plata.

Tamahú, tambien en Alta Verapaz, es uno de los lugares menos desarrollados. De esa región destacan las telas, en particular el huipil rojo encendido.

Los Poqomchíes son hábiles para los trabajadores manuales y dan forma al barro, plata y madera. Muchos Poqomchíes se ganan la vida en labores de artesanías en cerámica, elaboración de instrumentos musicales en madera y en platería. También se dedican a labrar la tierra.

En las regiones resaltan los narradores tradicionales, conocidos como “Aj q’oral re’najtiir laj b’anooj”. Son ancianos muy respetados, por la versatilidad de sus relatos y sus vastos conocimientos.

Una de las principales leyendas es la del Pozo Vivo, en Tactic. Según los ancianos, en tiempos pasados una bella mujer cayó al pozo no pudo salir porque “El Espíritu del Agua” se enamoró de ella. Desde entonces, el pozo parece estar en ebullición y se ha convertido en atractivo turístico.

Departamentos que habitan, Alta Verapaz, (cinco municipios), Baja Verapaz y Quiche (un municipio cada uno).

Educación: Sólo los niños de preprimaria tienen acceso a educación simultánea en español poqomchi.

El traje típico de las mujeres de la etnia poqomchi es muy vistoso y colorido.



22-ETNIA INDÍGENA KAQCHIKELES.... DE BRAVOS GUERREROS A ARTESANOS


Descendentes de bravos guerreros, los kaqchikeles e hoy subsisten en siete departamentos de la agricultura y actividades artesanales.

Antes de la llegada de los españoles el centro político de los kaqchikeles era Iximché, una fortaleza que aún existe en la actual Tecpán , Chimaltenango.

Los kaqchikeles fueron aliados de los españoles en la lucha contra los i’chés, pero después libraron dos insurrecciones contra los conquistadores en la primera mitad del siglo XVI. En la actualidad, el idioma kaqchikel lo hablan unas 343 mil personas, según la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala, ALMG.

Los modernos kaqchikeles están distribuidos en más de 30 municipios de Sacatepéquez, Chimaltenango, Sololá, Suchitepéquez y algunas áreas de Escuintla y Baja Verapaz.

La parte que habitan en Sacatepéquez se ha distinguido por sus trabajos en imaginería religiosa, construcción de tipo colonial, dulcería y productos en cuero, como en el caso del poblado Pastores.

En Chimaltenango se destacan los trabajos en mimbre, y tejidos de fibras duras como canastas, hamacas, redes para carga y variedad de cuerdas.

En Comalapa y Tecpán se elaboran artículos de plata.

La agricultura de subsistencia es otra característica de la mayoría de grupos étnicos del país y los kaqchikeles no son la excepción.

Este grupo étnico también se caracteriza por su sincretismo religioso, a lo cual están ligados los bailes y las danzas folclóricas, ámbito en el cual tienen gran relevancia interna los cofrades.

Cada municipio tiene su fecha dedicada al patrono, que atrae a muchos visitantes por el colorido de sus convites y ferias.

La historia de los kaqchikeles está ligada a siglos de explotación y guerras internas. Ahora se busca el rescate de su cultura y su idioma.



23-ETNIA INDÍGENA LOS CHUJ

Los Chuj son hábiles artesanos de rica tradición

Las artesanías en maguey de san Mateo Ixtatan y San Sebastián Coatán, así como las ruinas arqueológicas de Chaculá y Quen Santo,. Son parte del patrimonio cultural del pueblo Chuj.

Habitan al norte de Huehuetenango, departamento que comparten con mames, k’iche’s, poptis, tektitekos, q’anjob’ales, Jakaltecos y Akatecos.

Durante el conflicto armado interno, los Chuj sufrieron con intensidad la violencia. Debido a ello, miles buscaron refugio en el sureste de México.

Este pueblo goza de merecida fama por el trabajo artesanal en fibra de maguey, conocida como jarcia.

Con un machete poco afilado, los vecinos de San mateo Ixtatan y San Sebastián Coatán raspan el maguey y obtienen gruesos hilos para fabricar bolsas, morrales y redes.

Además del cultivo de la tierra, los Chuj pastorean ovejas, se dedican al arte de la cerería y a la cerámica vidriada.

En Nentón, al noreste del departamento, se encuentran los sitios arqueológicos de Chaculá y Quen santo. Ambos lugares cuentan con estructuras que evidencia la cultura Olmeca (Los olmecas fueron un antiguo pueblo que habitó en el sur del golfo de México y que originó la más antigua cultura de Mesoamérica. Su etapa de mayor esplendor se data en el periodo comprendido entre los años 1200 y 900 antes de Cristo.

Su área central ocupó unos 18.000 km2, en las pantanosas selvas de las cuencas ribereñas de los actuales estados mexicanos de Veracruz y Tabasco. La influencia olmeca se extendió gradualmente hasta las tierras altas de México, esto es, el valle de México, conocido como el Anáhuac, y los actuales estados de Oaxaca y Guerrero, por lo que es apreciable en culturas posteriores, como la mixteca y la zapoteca.

Olmeca significa ‘gente del país del hule’, del azteca ulli, ‘hule’ o ‘caucho’. La historia comenzó durante el denominado periodo olmeca I (1500-1200 a.C.). Aquellos primeros olmecas vivieron en pequeñas aldeas costeras; practicaban una agricultura incipiente, por lo que la caza y la recolección seguían significando un aporte fundamental para su subsistencia.

Al periodo olmeca II (1200-400 a.C.) corresponde San Lorenzo, su centro más antiguo conocido, que fue destruido en torno al año 900 a.C. y sustituido por La Venta. Esta última ciudad, diseñada según un patrón axial, influyó en el desarrollo urbanístico de América Central durante siglos. Una pirámide de tierra apisonada de 30 m de altura, una de las más antiguas de Mesoamérica, estaba situada en el centro de un complejo de templos y patios abiertos.

El periodo olmeca III (400-100 a.C.), caracterizado por la decadencia, estuvo vinculado a los centros de Tres Zapotes y Cerro de las Mesas. Ambos reflejan ya las influencias de las culturas de Teotihuacán y de los mayas, que comenzaron su expansión en los primeros siglos de la era cristiana.
Los olmecas fueron los primeros en emplear la piedra en la arquitectura y escultura, a pesar de tener que extraerla de los montes de Tuxtla, a 97 km al este de Tula. Sus obras escultóricas incluyen tanto las colosales cabezas masculinas de basalto de 2,7 m de altura y 25 toneladas de peso, como pequeñas estatuillas de jade.

Su sistema de escritura fue el precursor de los jeroglíficos mayas, y es probable que el famoso calendario maya se haya originado en la cultura olmeca. Esta dejó establecidos patrones culturales que influyeron en sus sucesores en los siglos venideros; por ello, está considerada la “cultura madre” más importante de México)

En ese municipio se localiza la laguna Yolnajab o Brava, un atractivo turístico poco visitado. De Nentón también es originaria la marimba Ana Mikin, que ha recorrido todo el país.

“los toritos”, “el venado” y “la conquista”, son algunos de los bailes más populares en la región Chuj.

Sus creencias religiosas son mezcla de antiguas prácticas mayas con creencias cristianas occidentales.

Así rinden culto al Cristo de Esquipulas lo mismo que creen en anuales o hacen pactos con “el guardián de los cerros”.

Los Chuj son músicos expertos. Además se caracterizan por su destreza en el trabajo de la jarcia, la cera, el barro y la lana de oveja.

El colorido de sus trajes resalta las características de la mujer Chuj.

Las mujeres Chuj son las que menos acceso han tenido a la educación en comparación con indígenas y ladinas de todo el país. Muestra de ellos es que solo 12.5 por ciento sabe leer y escribir.

Lugares que habitan son San Mateo Ixtatan, San Sebastián Coatán y parte de Nentón, Huehuetenango.

Son más de la mitad de la población, herederos de una cultura milenaria, depositarios de siglos de conocimiento y portadores de tradiciones y enseñanzas ancestrales. Sin embargo, ser indígena en Guatemala es equivalente, salvo escasas excepciones, a marginación, pobreza y falta de oportunidades. Las cifras hablan por sí solas: el 80% vive en la pobreza y más del 40% es analfabeto. Una situación que se agrava y se vuelve más dramática aún en el caso de las mujeres, donde los datos son de más del 62%.


Y es que, basta con darse una vuelta por cualquier parte del país para comprobar esta realidad. Siempre son ellos, las poblaciones nativas descendientes de los mayas, los que ocupan los estratos más bajos de una sociedad que, sistemáticamente, les excluye y margina. Son ellos, los hombres de maíz, los que sufren una discriminación que invariablemente les condena a las posiciones económicas, sociales y políticas más desfavorecidas.

El hecho de nacer indígena en Guatemala supone, según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud, tener una esperanza de vida promedio al nacer 17 años más baja que el resto del país y, en el caso de las mujeres, tener tres veces más posibilidades de morir. A lo que se suma, que casi siete de cada diez niños sufren algún grado de desnutrición.

Reconocimiento de papel y largo camino

A pesar del reconocimiento histórico que supuso la firma, en 1996, del Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, dentro de la paz que puso fin a 36 años de conflicto interno, muy pocos avances significativos han tenido lugar. El acceso a la justicia, la plena participación política, la tenencia de tierras y la educación bilingüe e intercultural son sólo algunos de estos temas pendientes.

"El retraso en el cumplimiento es por la falta de voluntad política, debido a la mentalidad racista y colonial de los gobernantes. Por ello, las medidas que se han ido tomando son más cosméticas, para mantener las apariencias, pero no hay políticas públicas que se dirijan a tratar los problemas de nuestros derechos", denuncia Pablo Ceto político indígena de Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), partido formado por la exguerrilla.

Algunos datos, como que sólo el 8% de los diputados son indígenas y de cada 10 universitarios, nueve son ladinos demuestran, a día de hoy, demuestran el fracaso, en la práctica, de las políticas que se han llevado a cabo durante estos últimos 10 años.

Fruto de la herencia colonial

"Es un camino largo porque nadie que haya sido hegemónico va a renunciar a sus privilegios para decirle al grupo sobre el que manda: ven, que voy a darte poder... La solución tiene que venir de la población, de la gente, de capacitarla de verdad. Nadie va a regalar lo que tiene. Eso se obtiene solamente cuando la población indígena, al liberarse a sí misma pueda liberar a la población ladina, sus hermanos-enemigos, fruto de una herencia colonial. No podemos regresar, pero sí recuperar", explica el analista guatemalteco Carlos Guzmán Bockler.

"Queremos lograr la equidad económica y política para el resto de nuestros hermanos. No se piden privilegios sino igualdad", reivindica en la antropóloga y columnista indígena Irma Alicia Velásquez.



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