Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)

Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte) También me gustaría compartir esta supuesta carta de despedida de Edward... dudo mucho que sea real , pero esta bonita y vale la pena leerla....al fin de la carta encontrarás 4 casos similares en alguna manera al de Edward.

" Querido lector:
Escribo esto no como un intento para redimir mis futuras acciones; entiendo que no hay poder en la tierra o el cielo que pueda absolver lo que llevaré a cabo. No me justificaré tampoco, mas si es que hay una pizca de bondad en su ser, espero que se conmisere con mi situación.

Como debe saber, mi nacimiento sucedió bajo circunstancias extraordinarias; la condesa de Darlington, mi madre, no me esperaba sino hasta unas semanas después. Creo firmemente que desde ahí comenzó la influencia maligna de mi hermana, intentando dañar desde su nacimiento a nuestra progenitora. 


A sabiendas de mi nana -ella nos hizo la confesión de nuestro nacimiento una de las primeras tardes que nos dejaron a su cuidado- el alumbramiento casi mata a nuestra madre. Mi nana tan sólo era una chiquilla acabada de ingresar al servicio, pero nunca olvidaría los gritos de dolor que se escucharon en cada rincón del castillo. Además, tan alejado del pueblo, el médico más cercano tardó unas buenas cuatro horas en llegar.

Cómo sobrevivimos no logro comprenderlo, ahora sé que nunca debimos haberlo hecho. Tal vez fue un designio maligno, de ningún otro tipo puede ser, el que nos permitió vivir.
Mi madre, la pobre, tardó semanas en recuperarse.

Para ese entonces ya eramos la comidilla de todo el pueblo; las circunstancias de nuestro nacimiento expuestas. A pesar de eso a nuestros padres no pareció afectarles la situación. Crecimos lo más normal que pudimos, me dieron las mayores comodidades y todo lo que pudiera desear, promovieron mi gusto por la música y los estudios -debo reconocer que soy un violinista consumado - jugaba con todos mis hermanos y la vida continuaba en el castillo con relativa normalidad.

A decir verdad, por muchos años no me di cuenta de su maldad, tal vez se encontraba ella en un estado latente o sólo esperaba para hacerme el mayor daño.
Debí tener unos cinco años cuando la recuerdo hablarme por vez primera; había bajado al pueblo con mi nana y ahí estaban todos, mirándonos sin vergüenza alguna, unos pocos hasta persignándose -qué razón tenían-. Yo no entendía sus miradas y pregunté qué pasaba sin recibir respuesta. Hasta que la escuché tan clara, mi hermana murmurando palabras de fuego y sangre. Comencé a llorar y nos regresamos al castillo bajo las morbosas miradas de la gente.

Después de ese suceso mi hermana sólo me habló durante la noche -otro signo de su naturaleza demoniaca- para incitarme a cometer lo que no puedo describir mas que como los actos más repudiables e indescriptibles.


Aunque no todo el tiempo fue así, había temporadas en las que no me dirigía la palabra; eran meses de paz en los que yo pude concentrarme en la práctica del violín y en cultivar unas pocas amistades. Y justo cuando pensaba que ya no volvería, que me había librado de su caprichosa y maligna voluntad, volvía a escuchar su terrible voz, tentándome, hablándole a mis pensamientos más oscuros e incitándolos a que tomaran acción.

Largas fueron las horas que pasé insomne, suplicante a que guardara silencio. Le rogaba al cielo en un principio y al final terminé por rogarle a ella que acabara su incesante murmullo. Los demás decían que no la escuchaban pero yo sí; la veía por los espejos, contaminando mi espíritu y llevándolo a la perdición, burlándose de mis súplicas con una expresión retorcida y malvada.
Su presencia me ha invadido a tal grado que ha convertido mis sueños en pesadillas ocupadas por demonios y apariciones retorcidas; las pocas veces que puedo conciliar el sueño, despierto con la respiración agitada y un sudor frío, tratando de olvidar las visiones que me presenta.

Le rogué a mis padres que nos separaran, que acabaran con ella ya que nada bueno podía provenir de su ser. Mis padres, horrorizados, se negaron rotundamente y trataron de distraerme con la posibilidad de viajes y actividades banales.
Estoy en mi límite, ella está consumiendo mi alma y antes de que no haya retorno y realmente cometa uno de esos innombrables actos debo acabar con esto.

Por alguna imperdonable maldad de mis antepasados estoy cosido a este demonio y estoy determinado a destruirlo aunque con esto toda posibilidad de redención me sea negada. Una bala en su frente terminará con su existencia y mi sufrimiento.

Ahora, después de conocer mi historia querido lector, sólo tengo una humilde petición, deseo que se me separe de esta abominación antes de enterrarme, no sea que sus horrendos murmullos continúen atormentándome en la tumba.

Edward Mordrake "




2. Pasqual Pinon, el bicéfalo mexicano

Existieron más casos reales similares al anterior, y mejor documentados por la comunidad científica ,esta vez se trata de un personaje llamado Pasqual Pinon, o más conocido como el “Mexicano bicéfalo”.

Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)

Pasqual Pinon o Pasqual Piñon, según las fuentes, fue un freak más del nutrido grupo que formó parte de las plantillas de los numerosos circos y ferias ambulantes que, durante buena parte del siglo pasado, recorrieron el territorio norteamericano exhibiendo bajo sus carpas a personajes de lo más extraños, algunos de ellos con malformaciones o enfermedades que los hacían diferentes al resto, otros, simples engaños y farsas.

Pinon, según algunas versiones de su historia, se encontraría en ambos grupos, ya que ciertamente de su cráneo nacía otra segunda cabeza, originada posiblemente por una malformación llamada “craniopagus parasiticus”, o lo que es lo mismo, los restos visibles de un gemelo parásito.

Otra vertiente cuenta que en realidad, el quiste de la cabeza de Pinon no era un problema de gemelo parásito sino que se trataba de un tumor. En este caso, dicho tumor fue usado para moldear sobre él un rostro hecho de cera y que, disimulado con el cabello, conformaría la peculiar cabeza que le hizo famoso en el mundo circense.

Otra técnica de la que se habla y que se podría haber utilizado sobre el tumor fue la de introducir quirúrgicamente en su interior una estructura de metal con la forma de los rasgos faciales y que con un poco de maquillaje hubiese conseguido el mismo efecto, aunque a ciencia cierta no sabemos .

Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)

Con cualquiera de las versiones anteriores la historia termina del mismo modo, tras dos años de trabajar para el circo, Pascual Pinon comenzó a sufrir problemas mentales que fueron atribuidos por los médicos a “ese lo que fuese” que tenía sobre la cabeza.

El gerente del Sells-Floto pagó la operación y la “segunda cabeza” le fue extirpada. Con ella acabó la vida circense de Pinon, que volvió a su trabajo en Texas y del que no se supo nada más que vivió una vida normal



3. Chang Tzu Ping


Chang Tzu ping es un hombre chino con una particularidad: se supone que iba a tener un hermano gemelo, pero en el útero no se separaron bien y nacieron siameses. El detalle está en que su hermano gemelo se desarrolló muy poco, y quedó reducido a una especie de cara pegada en el costado derecho de la cabeza de Chang.No es una cara propiamente, lo que mas esta desarrollado es la boca y un trozo de cuero cabelludo, es difícil distinguir los ojos y la naríz, si es que existen.


Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)

Puede decirse que Chang es un individuo, ya que la otra cara no tiene voluntad propia. Estos casos son poco frecuentes (al igual que el primero, Edward), y se denominan vulgarmente "siameses parásitos", es decir, se trata de un individuo que tiene adosado a su cuerpo la parte del cuerpo de lo que iba a ser este hermano gemelo y no se desarrolló.


Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte) 

Este señor vivió en China, allá tenía un gran número de sobrenombres y los niños no le tenían miedo (no es para menos). Pero en una oportunidad, unos soldados norteamericanos lo vieron y lo invitaron a estados unidos para que lo vieran los médicos. No creo que estos soldados se hayan compadecido de él, tal vez les dio un poco de lástima, o curiosidad.

En fin, Chang fue a Estados Unidos y los médicos realizaron una operación para quitarle esta cara parásita. No he logrado encontrar alguna imagen de Chang después de la operación, pero supongo que aunque quedó un poco desfigurado, el resultado fue bueno; al final regresó a china y los niños ya no le tenían miedo. (Sonrían, se supone que esto es un final feliz).


 4-Otro caso - La niña Leli nacida en la India.

La malformación congénita de Lali ha servido para explotar la enfermiza curiosidad que nos caracteriza, la declaración médica “La niña bebía leche por ambas bocas y abre y cierra sus cuatro ojos a la vez” ha sido considerada la mas relevante al respecto, podemos leerla en casi cualquier sitio que informe sobre el caso.


Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)

Algunos mencionan que se trata de un rarísimo caso de diprosopus o diprosopia “una de las malformaciones congénitas más raras que puede sufrir el ser humano y apenas existen 35 casos documentados en la literatura científica desde el año 1885″, resaltando el hecho de que muy pocos humanos la han padecido… eso alimenta aun mas nuestra mórbida curiosidad.

Existen diversas teorías al respecto, una de las que más fuerza tiene nombra como causante de esta anomalía a una proteina que determina la formación facial del feto, cuando existe en exceso puede provocar una segunda cara y en su defecto el rostro puede aparecer con algunas carencias.

Las criaturas que nacen con esta anomalía suelen fallecer al poco tiempo de su alumbramiento, por suerte es una afección muy fácilmente detectable en las primeras semanas de gestación , aun dentro de la madre.....



5- Craniopagus parasiticus

Así que para cerrar el círculo de las excentricidades científicas, visitemos  el Hunterian Museum, que se encuentra en el imponente edificio neoclásico del The Royal College of Surgeons of England. …

Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares (Segunda parte)
Fotografía: The Two-Headed Boy of Bengal. The Chirurgeon´s Apprentice.
Se trata del primer caso registrado en la literatura médica de craniopagus parasiticus, patología de la que apenas se cuentan en toda la historia un puñado de ejemplos. Lo más singular de este caso no es que se trate del primero descrito de este tipo de malformación, sino que es el único que se conoce en el que el individuo sobrevivió durante un tiempo prolongado y en el que la cabeza parásita mostraba además ciertos signos de vida “independiente”.

Como puede haberse entendido ya al ver la fotografía, un caso de craniopagus parasiticus consiste en una malformación en la que se desarrolla una cabeza gemela parásita unida a una cabeza viva aparentemente normal y con cuerpo propio.

El caso que se conserva en el Hunterian procede de un niño nacido en 1783 en la aldea bengalí de Mundul Gait, conocido históricamente como “el niño de dos cabezas de Bengala”.

La historia de este niño no empezó nada bien y terminó peor. Al instante de nacer, los presentes durante el parto quedaron aterrados ante el extraño aspecto de la criatura. La comadrona arrojó instintivamente al fuego al pobre niño, intentando alejar para siempre al monstruo.

Aunque lograron salvar al recién nacido, éste sufrió diversas quemaduras que arruinaron todavía más su aterrador aspecto. Ante semejante estampa, cabe pensar qué podría hacer una familia sin grandes medios en la India del siglo XIX viendo una situación así.

El instinto de la partera no iba por mal camino, pues lo tradicional era eliminar cuanto antes casos como el de Bengala pero, he aquí que a los padres se les ocurrió de inmediato sacar provecho económico del caso.

Y, así, el pequeño monstruo fue creciendo como atracción de feria, siendo mostrado por sus padres en Calcuta ante multitudes asombradas que pagaban por verlo.

Su fama llegó a ser tal, que fue requerido para servir de diversión en varios palacios y hogares de dignatarios, aunque personalmente no veo dónde podría estar lo divertido, más allá de la morbosa curiosidad que despertaba.

Las descripciones que nos han llegado del niño de Bengala nos muestran dos cabezas de semejante tamaño, con abundante pelo ocultando la unión entre ambas y con un pequeño apéndice como simulacro de cuello fallido en lo más alto de la cabeza superior.

Lo más sorprendente era que aquella cabeza no siempre reaccionaba a los estímulos de la inferior, que era la que parecía controlar por completo el resto del cuerpo.

Es más, ante estímulos externos, la cabeza superior ofrecía cambios curiosos, intentaba abrir la boca o cambiaba el gesto, sin que la inferior se diera por aludida.

 Se cree que la cabeza superior debía ser ciega, o al menos su visión era muy limitada, pues sus ojos apenas reaccionaban ante la luz, aunque curiosamente cuando el niño dormía, los ojos de la cabeza parásita se mantenían alerta y abiertos.  

A pesar de no estar bien formada, esa cabeza superior era capaz de secretar saliva y lágrimas y de ofrecer gestos y expresiones faciales diversas al igual que la cara parásita de Edward Mordrake

El niño vivió así, como monstruo ambulante, una triste existencia, siempre alejado de todas las miradas salvo cuando había monedas por medio. Sólo entonces se abrían las sábanas que lo cubrían casi todo el día, para que las gentes exclamaran de terror, de asco o de curiosidad.

Pero cierto día, cuando ya contaba con cuatro años de edad, una mordedura de cobra acabó con su vida o, al menos, eso es lo que contó la familia. Aunque hubo muchas ofertas para quedarse con el cadáver, los padres decidieron dar sepultura a la criatura.

Como puede esperarse, no tardaron en saquear la tumba y llevarse el cadáver que, tras muchas vueltas terminó convertido en uno de los especímenes más sobresalientes de la colección de asombros médicos del Hunterian de Londres.

Edward Mordrake, el hombre con dos caras y algunos casos similares primera parte.


Otros temas interesantes en ....
13 Deformidades y malformaciones animales
Los elefantes parecen entender el concepto de muerte

Fuente de la historia
Craniopagus parasiticus
Más información: A cabinet of medical curiosities. Jan Bondeson. W.W. Norton, 1997.
Aquí utilizamos fuentes con licencia Creative Commons libres para compartir.
Salvo que se exprese lo contrario esta obra está bajo una licencia Creative Commons.
Un saludo a todos y gracias por visitarnos y compartir en red social favorita. Obra y fuentes Creative Commons. Vía esta web CC :