10 principales etnias indígenas de Nicaragua (Segunda parte)


10 principales etnias indígenas de Nicaragua (Segunda parte)





6-LOS NAHUA


Los nahuas son un grupo de pueblos nativos de Mesoamérica cuyos ancestros fueron los mexicas (raza descendientes de los aztecas) y otros pueblos antiguos de Anáhuac que tenían en común la lengua náhuatl. Actualmente el término mexicano es su autodenominación y mexicanero (en el estado de Durango).

Su nexo principal era su lengua, el náhuatl o náhuatl, además de grandes similitudes en su religión y cosmovisión.

Son nahuas los pueblos prehispánicos de Texcoco, Tlaxcala, Chalco, Cholula, Acolhuacán y los Mexicas entre otros, destacan estos últimos por la fundación de Tenochtitlán y su influencia sobre los otros pueblos de la región y con los estados de Morelos, Michoacán e Hidalgo.

Son nahuas los pueblos prehispánicos de Texcoco, Tlaxcala, Chalco, Cholula, Acolhuacán y los Mexicas

En el momento de la Conquista de América por parte de la corona española, los nahuas se habían expandido a la América Central y contaban con importantes asentamientos en la vertiente del Pacífico de Nicaragua.

Además, había comunidades nahuas en la boca del río San Juan, así como en la región de Bagaces (Costa Rica) y en la cuenca del Sixaola, en al región fronteriza entre Costa Rica y Panamá. Los nahuas eran nombrados diferente según la región donde habitaban: en México se llamaron Mexicas; en Guatemala, Cachiqueles; en El Salvador, Pipiles; en Nicaragua, Niquiranos o Chorotegas y en Costa Rica, Guatusos.

Historia y lengua

La presencia probable de los nahuas en Mesoamérica es relativamente reciente y se situa en torno al 500 d. C.1 o incluso después. De acuerdo con las leyendas mexicas, que se remontan a hechos sucedidos entre los siglos XI y XIII, los nahuas, antecesores de los mexicas, eran originarios de una tierra pantanosa llamada Āztlán (= 'Tierra de garzas').

Este nombre es la base del nombre de la historiografía moderna āztēca (= '[habitante] de Aztlán') para referirse de manera inexacta a los Mexicas de Tenochtitlán, los Alcohuas de Texcoco y los tlapanecas de Tacuba (ya que los Mexicas son descendientes de los Aztecas).

Por otra parte las evidencias arqueológicas y lingüísticas sugieren que los pueblos nahuas entre el siglo V y el siglo XIII establecieron la lengua desde el occidente y centro de Mesoamérica, hasta tan al sur como Veracruz, Chiapas, el estrecho de Tehuantepec, Guatemala, Cuzcatlán (El Salvador) y Ometepe (Nicaragua).

En el período histórico, parcialmente documentado en las fuentes mexicas, sugieren que tras haber entrado en Mesoamerica procedentes del norte, pudieron haber estado implicados en el colapso de Teotihuacán (c. 800 d. C.) y más tarde la clase dominante de la cultura tōltēca (siglos X a XII) habría sido nahua, o al menos haber usado el náhuatl.

Tras el colapso de este estado los mexicas descendientes de los nahuas fundaron Méhxico-Tenōchtítlān, finalmente conquistado por los españoles en el siglo XVI.

Después de esa fecha el náhuatl continuó siendo la lengua principal de México por un tiempo, y aunque declinó de manera importante durante los siglos XVIII y XIX sigue siendo usado actualmente por más de un millón de personas.

Sus costumbres de vida se fueron transformándo de manera lenta. De poblaron el territorio del México actual donde ocurrió un cambio trascendental: el descubrimiento del maíz.

Además, el cambio de flora y fauna fueron determinantes para desarrollar la vida nómada y para influir en los asentamientos, como en las poblaciones coloniales.

Hay alguna confusión sobre la procedencia de estos nahuas con respecto al nombre verdadero del antiguo reino de donde vinieron, pues históricamente es nombrado como Chicomostoc, Amaquemecan o Culhuacán antiguo, sin que nadie pueda asegurar si estos nombres se refieren a una sola nación primitiva del Norte o a tres distintas.



7-LOS NICARAO

Pueblo indígena histórico, llamado así por el cacique Nicaragua o Nicarao, considerado como el más poderoso cacicazgo del pacífico de Costa Rica y Nicaragua al momento de la llegada de los españoles.

Fueron contactados por el capitán de conquista Gil González Dávila, en 1519. Famoso el cacique por obligar al capitán a un diálogo filosófico inusual que dejó perplejo al peninsular. Más tarde, en 1524, combatidos y asolados por el conquistador Francisco Hernández de Córdoba.

LOS NICARAO
Cacique  Nicarao
Los Nicaraos eran pueblos de origen nahua, arribaron al territorio nicaragüense en el siglo XII. Procedentes del centro de México, de las regiones de Ticomega y Maguatega, en el valle de Cholula, de donde migraron alrededor del año 800 d.C., a la zona del Soconusco, en el sureste mexicano, donde permanecieron un período. Corresponde a la época de la caída de Teotihuacan y a la dispersión de los toltecas, a manos de pueblos olmecas.

Las fuentes refieren que alrededor del año 1200 d.C . arribarían a Nicaragua, desplazando de la zona del istmo de Rivas a los Chorotegas a quienes derrotaron militarmente. Hablaban el idioma mexicano antiguo o nahuat y trasladaron con ellos la cultura y cosmovisión mesoamericana de la época, incluyendo el calendario, el poder político militarista y la religión (Chapman; 1974).

Su sistema político era de un cacicazgo, con gobierno centralizado, patriarcal, con un consejo de ancianos que llamaban Monexico, donde se tomaban decisiones de importancia pública.

Especialistas contemporáneos estiman que la población de los Nicaraos era de 70 mil personas (Carmack, 2002; Werner, 2000).

Es posible conocer elementos de la cultura de los nicaraos de la época del contacto. El diálogo de Nicarao y el conquistador Gil González, por medio de lenguas o traductores, fue recogida por el cronista italiano Pedro Martyr de Angleria, quien tomó la información de las cartas del mismo conquistador como el testimonio de su cuestor real, Andrés de Cereceda, uno de cinco testigos de ese diálogo. Angleria la publicó en 1524. En el diálogo se expresa la cosmovisión d y pensamiento de los nicaraos.

Cosmovisión de los Nicaraos: Una aproximación a la visón de la cosmovisión de los pueblos nicaraos se obtiene al acudir a la información recopilada por los cronistas españoles, en especial la obra lograda por el cura Bobadilla, publicada por Oviedo. En ella se obtiene un diálogo entre el cura y los dirigentes de los pueblos indígenas nicaraos, chorotegas y maribios que fueron reunidos por los conquistadores para efectos de interrogarlos sobre sus costumbres y creencias, que resultan en un interesante diálogo de culturas, con la salvedad que se trata, más que de un diálogo, de un interrogatorio entre el conquistador y los caciques indígenas.

A pesar de ello encontramos las nociones sobre la cosmovisión indígena así como también se puede apreciar la cultura de los españoles en la forma en que se construían las preguntas. Es interesante el diálogo entre Nicarao y Gil González sobre el diluvio:

Preguntas de los indios, respuestas de Gil González sobre el diluvio universal, y otros varios puntos:

“(...) Entretanto que los nuestros estaban en Nicaragua, pasaron muchas cosas no indignas de contarse; a más de que las entresaqué de las cartas de Gil, me las contó, y al marcharse me las dejó escritas su cuestor regio, que comúnmente se dice tesorero, el cual tomó una pequeña parte de todos aquellos trabajos, y se llama Andrés de Cereceda.

Recayendo la conversación sobre varios asuntos, por no tener qué hacer, entre Gil, capitán de nuestras tropas, y el cacique Nicaragua, mediante un intérprete nacido no lejos del reino de Nicaragua y educado por Gil, y que hablaba bastante bien el idioma de ambas razas, Nicaragua preguntó a Gil qué sentían en la tierra de aquel Rey poderoso de quien Gil se declaraba vasallo acerca de un cataclismo pasado que había anegado toda la tierra con todos los hombres y animales, según él lo había oído de sus mayores. Gil le dijo que se creía lo mismo.

Preguntó si se pensaba que vendría otro, le respondió Gil que no, sino que así como una vez habían perecido todos los animales, excepto unos pocos, en un diluvio de agua a causa de las iniquidades de los hombres y principalmente por las de carnalidad, así, tras una serie de años que los hombres no conocen, ha de suceder que todo quede reducido a cenizas por llamas de fuego enviadas del cielo.

Se quedaron todos pasmados al oír eso. A la pregunta si esta gente tan sabia venía del cielo, el intérprete le dijo que si. Si habían bajado en línea recta, dando vueltas o formando arcos, preguntó con cierto aire de inocente sencillez: a esto el intérprete respondió que no lo sabía, pues había nacido él en la misma tierra que el propio Nicaragua o cerca de ella.

Después le dijo que preguntara a su amo Gil si alguna vez la tierra se voltearía boca arriba. Gil declaró que ese secreto lo sabe únicamente el Criador del cielo, de la tierra y de los hombres.

Preguntó del fin general del linaje humano, y de los paraderos destinados a las almas cuando salen de la cárcel del cuerpo, del estado del fuego que un día ha de enviar (el cielo), cuándo cesarán de alumbrar el sol, la luna y demás astros; del movimiento, cantidad, distancia y efectos de los astros y de otras muchas cosas.

Aunque Gil tenía buen ingenio y era aficionado a manejar libros en romance, traducidos del latín, pero no había alcanzado tanta instrucción que pudiera dar a todo esto otra respuesta sino que la Providencia se reservaba en su pecho el conocimiento de aquellas cosas.

A las preguntas que Nicaragua hizo sobre el soplar de los vientos, las causas del calor y del frío, la variedad de los días y las noches, aunque entre ellos es poca, por distar poco del equinoccio y sobre otras muchas cosas semejantes, respondió Gil explicando la mayor parte según sus alcances, y dejando lo demás al divino saber.

Después de esto, descendiendo Nicaragua y sus cortesanos a las cosas terrenas, preguntaron si se puede sin culpa comer, beber, engendrar, jugar, cantar, danzar, ejercitarse en las armas.

Les respondió de este modo: dijo que es preciso comer y beber, pero que en esto se ha de evitar la crápula, porque todo lo que se toma fuera de lo que la naturaleza necesita, es dañoso al vigor del espíritu y a la salud del cuerpo, y que resultan de allí semilleros de vicios, riñas y enemistades; que también es lícito el trato conyugal pero solo con una mujer, y ésta unida con el vínculo del matrimonio, y que hay que abstenerse también de otros géneros de impureza si se quiere agradar al Dios que lo ha criado todo: que tampoco está prohibido tener a su tiempo cantarse, juegos y danzas honestas...”

Angleria, Pedro Martyr (1975).

Descripción de la Cultura del Agua de Nicaraos y Chorotegas: La cultura de los Nicaraos, como la de los chorotegas, de Nicaragua, tiene una estrecha relación con el agua, el aire, la tierra y el fuego, lo que podríamos decir, les caracterizó.

Su arribo a Nicaragua está relacionado con un mito de origen que los liga a OMETEPE término que no solamente es el nombre que dieron a la isla situada en el Lago de Nicaragua o Lago Cocabolca o Cocibolca, sino que ésta, caracterizada por poseer dos volcanes, uno de ellos activo, contiene un principio mitológico sobre la morada de una pareja de dioses creadores. El lago también era llamado AYAGUALO, traducido por los filólogos como el círculo del agua.

El hecho de constituir Ometepe una ideología que sustenta el acontecimiento histórico de su llegada al pacífico de Nicaragua y el desplazamiento militar que hicieron de sus parientes los Chorotegas, con quienes además compartían el concepto mítico de Ometepe, nos da cuenta de una característica mesoamericana de ambas culturas, como lo viene a ser su apego a las guerras floridas y a los sacrificios humanos para el contento de sus violentos dioses.

Los nicaraos siguieron la profecía de uno de sus sacerdotes que les orientaba en su migración desde el Soconusco, México, a la búsqueda de una isla con dos volcanes, de allí Ometepe, que en nahua significa ome, dos; tepe, cerro o volcán.

Ometepe a la vez está ligado a los dioses creadores Tamagastat y Cipattoval, la pareja de teotes creadores del universo de los nicaraos, cuya morada se encontraba en el lugar donde nace el sol. Desde la posición de la capital de los nicaraos, llamada Quatzapolca, situada en la orilla continental de lago, el sol surgía de los dos volcanes de la isla.

Tamagastat y Cipattoval recrearon el mundo, la gente, los animales, las estrellas, todo lo existente, luego de una catástrofe provocada por el agua que inundó el mundo y acabó con la vida.

La lluvia, el agua, es proporcionada por Quiateot, hijo de Omeyateite y Omeyatecigoat, que también tienen su morada donde sale el sol, y están representados por los volcanes de la isla. El aire es representado por Chiquinat y Hecat.

Calendario Nicarao: El calendario nicarao evidencia sin duda, su conexión con el centro de México antiguo. El cronista Bobadilla, recopiló los nombres de los 20 meses del año nicarao. Cada mes contenía 20 días, que organizan en unidades llamadas çempuales y diez de ellas hacen un año.

Tenía 21días de fiesta celebrando con fiestas o “areytos” cada mes. Había fiestas especiales para el cacao, el maíz, los frijoles, el algodón.



8-LOS RAMA


El pueblo indígena Rama o Ramaki se localiza en forma exclusiva en la Costa Atlántica de Nicaragua. La mayor parte de ellos viven en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS), en el municipio de Bluefields, y una parte minoritaria de este pueblo se encuentra en el municipio de San Juan de Nicaragua, en el departamento de Río San Juan.

El pueblo Rama es el de menor población del país, integrado por cerca de 1.600 habitantes.

LOS RAMA

La población ramaki se distribuye en un amplio territorio que comprende la isla y la parte continental, el que consideran su territorio ancestral y sobre el cual han hecho uso consuetudinario para el cultivo, la caza, la pesca, la recolección y el aprovechamiento de recursos forestales no comerciales para construir botes, remos, aperos de pesca, tablas para vivienda y medicina.

La mayoría de la población rama vive en la isla de Rama Cay, llamada en su idioma Rama Ki n-Lakun, de 22 hectáreas de extensión. Está situada en la laguna costera de Bluefields, a la cual también se le designa como Bahía de Bluefields, 15 kilómetros al sur de la ciudad de Bluefields.

La isla se encuentra superpoblada, existiendo en cada vivienda más de una familia y en algunas de ellas se han contabilizado hasta 20 miembros.

Los indígenas ramas del continente, viven en diferentes comunidades cuya característica común es la cercanía a la selva primaria, su cercanía al mar y a los ríos.

El punto más extremo al sur, donde se encuentran comunidades ramas son las márgenes de los ríos Maíz e Indio, en el departamento de Río San Juan. Estas comunidades continentales son villas que no superan los 200 habitantes.

Etnohistoria: Los estudiosos del idioma rama coinciden en decir que pertenecen al grupo de lenguas Voto-Rama, un subgrupo de la raza phillum Chibcha de sudamérica. Brinton a fines del siglo XIX hizo levantamientos de listas de palabras, seguido mas tarde por Walter Lehmann (1914 y 1920) y Eduardo Conzemius (1926), sistematizándose el estudio del rama.

Los misioneros moravos que arribaron a la Mosquitia en 1849 desarrollaron estudios de esta lengua, siendo el trabajo de E. Marx y Heat, en 1904, el mas conocido con el nombre de “Esbozo de la lengua rama”.

En los años setentas del siglo XX una lingüista norteamericana, Bárbara Assadi, hizo trabajos de campo conviviendo varios años en las comunidades rama, recopilando una muestra importante de materiales lingüísticos del idioma rama.

Los estudios más recientes al respecto, pertenecen a la doctora Collete Creig, lingüista de la Universidad de Oregon quien, en colaboración del equipo de investigadores locales del Centro de investigación y Documentación de la Costa Atlántica (CIDCA), realizó investigaciones sobre este idioma en los últimos años.

Consideran los estudiosos que la presencia del rama en el sur de Nicaragua es una muestra de la existencia de una migración chibcha desde Sudamérica. Coinciden también en considerar el rama en términos gramaticales, más parecido a los subgrupos centrales de lenguas chibchas de Colombia que a los del pacífico de Costa Rica y Panamá.

Sostienen así mismo que el rama es la presencia más septentrional de los chibchas en Nicaragua, asegurando que su arribo a la zona sur este de Nicaragua es de cuño reciente, calculando su entrada el territorio aproximadamente en el siglo X d.C.

Coincidiendo con la información lingüística conviene resaltar que desde la perspectiva arqueológica cada vez con mejor precisión se identifica un horizonte cultural y un área territorial de influencia Chibchoide. Como ya señalamos, los ramas forman parte de este grupo y son centrales para interpretar las referencias de la arqueología que se localiza en la zona.

Los estudios conceptuales más recientes en este orden lo han realizado estudiosos costarricenses destacando los trabajos del arqueólogo Oscar Fonseca, director del Museo Nacional de Costa Rica.

Él ha creado el concepto de área de tradición chibchoidea para referir el desarrollo de una cultura ampliamente extendida desde Colombia, Panamá, Costa Rica y Nicaragua hasta la llegada de los españoles.

Trabajos de investigación arqueológica realizados en Costa Rica, Panamá y Colombia comprueban la presencia de esa cultura con altos niveles de integración política y arquitectura monumental, que permite calificarla como sociedades de jefaturas de cacicazgos proto-estatales.

El sitio El Guayabo en Costa Rica, una ciudad prehispánica, situada en una zona de trópico húmedo, dotada con infraestructuras de sistemas de grandes calzadas de piedra, sitios ceremoniales y sistemas de alcantarillas confirman la complejidad política de esta sociedad.

La ausencia de estudios arqueológicos y de rescate de sitios en la parte sur este de Nicaragua, que coincide con la zona rama, no permite ofrecer evidencias de esta naturaleza, pero prospecciones realizadas en la zona del Punta Gorda, en dirección al Kukra River, durante la elaboración del Plan de Manejo de Cerro Silva, ha observado la presencia de calzadas del tipo El Guayabo, que requieren de estudios sistemáticos.

En cuanto a la relación histórica de los rama con la isla de Rama Cay, conviene mencionar la leyenda que refiere al cacique de los ramas, Annibal, quien combatió en contra de los indios Tebera de Costa Rica, en alianza con el rey de los mískitos, en cuyo reconocimiento este les concedió la isla. Información histórica de 1856 da cuenta, que para esa fecha la isla estaba poblada de indios rama.

Cultura del Agua: Los rama son gente del agua, se podría decir que solo duermen en la tierra y el resto de actividades las realizan en el agua. Su actividad principal es la pesca, que realizan en la bahía o laguna de Bluefields, en los ríos y en el mar Caribe.

La misma isla de Rama Cay es un conchero enorme que evidencia la dependencia extraordinaria de las actividades de pesca.

Cosmovisión: Es un principio, en el análisis etnológico, que entre más próxima es la relación entre las lenguas, en términos de gramática, morfología, sintaxis, etc., más cercanía cultural deberá existir entre sus pueblos.

De ahí podemos apuntar que, tal como podemos apreciar entre mískitos y mayangnas, el pueblo indígena rama, también comparta una serie de elementos de aquella cosmovisión . Pero el estudio sistemático de la mitología de los pueblos originarios de Nicaragua es un capítulo que apenas iniciamos.

Por ejemplo en la mitología rama, se encuentra una similar concepción acerca de la cosmogonía de la muerte. Esta abre el camino hacia el inframundo, donde el espíritu del muerto encontrará un gran perro “tansun tara”.

El tansun tara deja pasar las almas de aquellos muertos que habían cumplido las normas de vida de la comunidad y devoraba aquellas almas que en este mundo las habían violado. Recordemos que entre mískitos sumos también un perro juega un papel central en el inframundo, al que llaman “xulú”.

Este mito también lo encontramos entre los indígenas mesoamericanos del pacífico de Nicaragua, es Xolotl, el hermano gemelo de Quetzalcoatl. El lago Xolotlán o lago de Managua es el lugar de Xolotl.

Por la investigación de Loveland, un antropólogo que estudió la isla de Rama Cay en la década de 1980, sabemos que el inframundo rama estaba separado de la tierra por un cuerpo de agua, por un río.

Este mundo se encuentra al Oeste, localizada en la geografía sacra rama, río arriba del gran Escondido o Río Rama Superior.

Los antiguos ramas colocaban el cadáver envuelto en una manta o pieza de tunu blanco, que en el idioma rama se denomina updica aing kalma.

Agregaban una mixtura de medicina y cenizas que ponían en el cuerpo, sobre su corazón, lo mismo que una candela de leche de hule para alumbrar el camino al ibo suk.

Por último una pequeña canoa, ut suk suk, con un remo, para que el alma pudiera atravesar el río que rodea el otro mundo.

Las pertenencias personales del finado, sus herramientas, joyas, armas de cacería, etc., se colocaban en su tumba, ya que, de acuerdo con sus creencias, se necesitan en el otro mundo las mismas cosas que poseía en éste.

Ciertos objetos adicionales son colocados junto al finado, como atuendos, pequeñas cazuelas y conchas de moluscos las que se le atan a las manos y los pies y que serán usadas por el espíritu para negociar su suerte en el aventurado camino al mundo de los muertos.

En su dificultoso viaje al más allá, el espíritu es constantemente expuesto a grandes peligros que los fuertes y valerosos superan, mientras que las almas débiles y cobardes son vencidas.

El alma debe atravesar un gran estrecho de agua en donde se puede ahogar si el entierro no se hace de acuerdo con las antiguas costumbres.

Es en este trance donde el espíritu hace uso de la pequeña canoa que sus familiares hicieron y pusieron en su tumba. Finalmente, debe pasar el peligro del gran perro que en caso de devorar al espíritu provocará una segunda muerte.

El papel que va a jugar el sukia es en tal sentido importantísimo a fin de que el desasosiego de los parientes no se transforme en una calamidad. Por tanto el sukia sabría administrar los rituales de la tradición rama a fin de que eso no suceda.

Los informantes de Loveland dijeron que recordaban que cada uno de los que vivían en la misma casa del difunto solían cortarse un pedacito de sus cabellos, para que cuando el espíritu llegara a la tierra de los muertos, pudiese demostrar cuántos amigos y familiares queridos había dejado atrás.

Era una prueba de su conducta para enfrentar al gran perro, así decían los ancianos.

Sólo en el séptimo día tiene lugar la ceremonia real, cuando el sukia ha realizado su trabajo y anuncia la llegada del alma a orillas del mundo subterráneo.

De ahí en adelante se termina todo dolor y los que han quedado atrás se alegran con comidas y bebidas, pero el nombre del finado nunca debe ser pronunciado para prevenirse así de su regreso al mundo.



9-LOS SUMU / MAYANGNA


Sobreviven pueblos mayangnas en Nicaragua y en Honduras, teniendo variedades dialécticas en su idioma que les distingue entre sí.

Se conocen pueblos mayangnas twahkas, ubicados en el sur de Honduras, en tanto que en Nicaragua se localizan: panamahkas, twahkas y ulwas, habitando en las regiones del Atlántico Norte y Sur y en departamento de Jinotega.

LOS SUMU/MAYANGNA

Durante la colonia, los viajeros y etnógrafos que visitaron el país registraron más de diez denominaciones para estos pueblos, entre ellas están: chontales, xicaque, ulwas, albagüina, Ssmo., twahka, panamaka, caribe, indios españoles, bawika, prinzu, boa, pantasma, kukra, parasta, yusco, saraguasca, águila y bocaes.

El idioma de este pueblo también llamado Sumo es parte de la familia SUMALPA que reúne a los habitantes contemporáneos con el extinto Matagalpa, con el cual, debieron tener una unidad gramatical, mil quinientos años atrás.

Están emparentados también con el mískito, existiendo propuestas teóricas que ligan a sumos/matagalpas con el mískito en la subfamilia que llaman MISUMALPAS, unidades al tronco Macro Chibcha.

El término sumu o sumo, no es palabra originaria de este pueblo, es una voz de origen mískito y fue adoptado en la literatura etnográfica del siglo XIX. Antiguamente se conocían con el gentilicio de Mayangna, concepto gramatical curioso, ma es “lo alto”, es “el sol” y yangna es “nosotros”.

En la década de 1990 se produce en movimiento que reivindica el término mayangna para designar a los pueblos en vez de la voz “sumo”, que es una forma despectiva siguiendo las consideraciones del líder twahka, Ronas Dolores.

Los mayangnas son pueblos que se encuentran en las profundidades de las selvas del caribe de Nicaragua y Honduras. Todas las comunidades de este pueblo se encuentran en sitios de difícil acceso y por lo general en un ambiente de muchísima diversidad ecológica.

Son pipanteros por excelencia, muy hábiles para navegar los grandes ríos en cuyas cabeceras tienen sus poblados, siempre junto a selvas tropicales y bosques de pinares.

En Nicaragua las principales comunidades mayangnas son Musawás, Wasakin y Karawala. Las dos primeras se encuentran en los municipios de Bonanza y Rosita, de la Región Autónoma del Atlántico Norte y la segunda es la cabecera del municipio de la Desembocadura, en la región Autónoma del Atlántico Norte.

Alrededor de 36 comunidades mayangnas existen en Nicaragua y cerca de cinco, en la República de Honduras.

Los pueblos mayangnas constituyen el segundo grupo poblacional indígena de Nicaragua hablante de lengua nativa, sumando unos 15.000 habitantes.

Políticamente los indígenas mayangnas de Nicaragua, participan activamente del régimen de autonomía regional multiétnica, mediante representantes en los órganos de gobierno de las regiones autónomas del Atlántico Norte y Sur (RAAN y RAAS), junto a otros grupos étnicos del caribe nicaragüense que gozan de ese régimen.

A pesar de su relativa minoría poblacional, la ley de autonomía permite bajo un principio de democracia étnica la participación de líderes mayangnas en la Junta Directiva de los Consejos Regionales.

Al mismo tiempo la relativa mayoría poblacional que representan en sus municipios les permite el control de los gobiernos locales en los extensos y ricos municipios de Bonanza, Rosi y la Desembocadura de Río Grande.

Etnohistoria: El pueblo mayangna es el más antiguo habitante del país y podemos afirmar que, conforme sus huellas antroponímicas, se encontraban ocupando todos los extremos del territorio nacional.

Al momento de las grandes migraciones mesoamericanas, a partir del año 800 d.C. empiezan a ser desplazados de la zona del pacífico por pueblos chorotegas, maribios y nahuas, que sucesivamente invaden el territorio.

Los mesoamericanos se asientan en el territorio del Pacífico, compuesto de tierras fértiles, bbien drenadas, plantas y dotadas de numerosos cuerpos de agua, haciéndoles concentrarse a los mayangnas en la zona central montañosa, de donde, poco a poco van siendo expulsados hacia la zona del Caribe.

Al mismo tiempo los sumos-mayangnas experimentam la expansión del pueblo mískito, desalojándolos de la zona costera del noreste de Nicaragua, y más adelante durante la alianza mískito-inglesa que favoreció la implementación de capturas de indios de montaña o caribes para ser vendidos en las plantaciones del Caribe.

Terminando, los sumo-mayangnas por internarse en las cabeceras de los ríos de la vertiente atlántica.

Lo anterior supone que las migraciones mesoamericanas provocadas por las crisis de los imperios preaztecas del centro y sur de México, alrededor del 600 – 800 d.C. presionaron a los pueblos MISUMALPAS (razas Mískitos, Sumos, Matagalpas) asentados en la baja Centroamérica desde mucho tiempo atrás.

La llegada al Pacífico de Nicaragua de los pueblos mesoamericanos se inicia con la migración de los chorotegas, seguida de otras migraciones en el 1.200 dC.

Ejecutadas por los maribios y los nahuas-nicaraos, provenientes también del sur de México, hechos históricos comprobados que nos ayudan a entender y ubicar cronológicamente la llegada de los mískitos por la zona del mar Caribe producto del mismo fenómeno de expansión mesoamericana, pero en su dimensión caribeña, que ha sido mucho menos explotada por los investigadores.

Durante la época colonial los mayangnas derrotan los intentos españoles y zamboingleses por conquistarlos. El cacique Yarrinse, en la segunda mitad del siglo XVIII logró organizar un ejército de 300 guerreros ulwas-caribes, enfrentando tanto a los españoles como a los ingleses.

Descripción de la Cultura del Agua del Pueblo Mayangna: Al igual que los mískitos un perfil de la cultura del agua del pueblo mayangna resalta evidente de observar la distribución de sus comunidades a orilla de los más grandes y caudalosos ríos de los bosques primarios que aún existen en el país, a los cuales han heredados sus nombres.

La palabra “was”, agua es marcadora de este idioma y la encontramos en todo tipo de habitat. Desde la cabecera del Río Coco, Waspam, pasando por Bilwi (hoja de culebra) capital de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), hasta el centro geográfico del país Matiguás (río del ratón), son muestra de la expansión de los

Mayangnas.

Alrededor de la gran reserva de la biosfera llamada BOSAWAS se encuentran los más importantes núcleos de este pueblo, siendo estas comunidades las propietarias de esos bosques y ríos mediante titulaciones de propiedad comunal, que bajo la modalidad de bloques de comunidades han sido promocionadas por la Ley 445 (Ley del Régimen de Propiedad Comunal de los Pueblos Indígenas y Comunidades Étnicas de las Regiones Autónomas de la Costa Atlántica de Nicaragua y de los ríos Coco, Bocay, Indio y Maíz).

BOSAWAS es el nombre de la mayor reserva de la biosfera de Nicaragua y su nombre se forma por la raíz de tres accidentes geográficos de la zona norte de Nicaragua, entre los departamentos de Jinotega y la Región Autónoma del Atlántico Norte, que son, el río Bocay, la montaña de nebliselva del Saslaya, de 1.700 metros de altura, y el río Waspunk; ambos ríos son tributarios del majestuoso río Coco.

Cosmovisión: La cosmovisión de los mayangnas queda signada por las montañas, los ríos y los animales que en ellos habitan.

El mundo mayangna es visto como una realidad compleja compuesta por varias dimensiones, una está representada por el mundo de la gente contemporánea; otra es la morada de los dioses es el Malam askau o la casa al otro lado del sol; un sitio ubicado en lo alto, en las cumbres del cerro Saslaya (Sahlai), jardín brillante.

Otra dimensión está representada por el mundo de los espíritus o Ditalyang, accesible únicamente a los iniciados, también llamados sukias o chamanes; y otro es el inframundo, situado debajo de la tierra, en el

Este, hacia donde se dirigen las almas de los muertos, quienes en el camino, deben afrontar a los Walasa, espíritus malos, y podrán vencerlos en correspondencia a su comportamiento con los seres de la naturaleza, en especial con el sapo, y acceder a la casa moteada, morada de Ituniwana, madre de todas las cosas.

Personajes de la mítica de los mayangnas:


Tapaspau: El de los labios rojos, padre de todos los sukias, quien vivía en un sitio llamado Supalin o raudal del pijibaye. Defendió a los mayangnas de los Lilkadutni, espíritus negativos. Conocía los secretos de la naturaleza y los trasmitió a los hombres.

Usaba los bejucos (lianas) para domar a los lilkadutni, con el bejuco wiwanak hacía huir a Wasiarau, peligroso ser de las aguas; con el bejuco almasitak obtuvo el secreto de la orientación en la selva, con el jugo del bejuco lubu capturó suficientes peces para alimentar a la gente en las ceremonias; para la guerra usaba los bejucos yalakta y tataku, que son secretos para hacer daño en la guerra.

Conoció los secretos de los colores manipulando los bejucos.

Pantasna: Corazón de Madera, sucedió al sukia Tapaspau, visita a los poblados y curaba a la gente. Murió en su hamaca y su gente le enterró en sitio llamado Pisibawas o río del ojoche .

Robiskam: Corazón del murciélago.

Mapihni: Sol brillante.

Kalú: Pava loca. Fue el último sukia de los mayangnas de la comunidad de Wasakín, en el municipio de Rosita (RAAN) al quederrotaron los pastores moravos en el año de1926, obligándolo a abandonar su poder. Vivía en Hih Sahni, río de las tortugas-lagarto, en un sitio cerca del Cerro Lilauk (piedra parada).

Los ancianos de esta comunidad lo conocieron y testifican que se metía al fuego donde cantaba y bailaba en un ritual de purificación para atravesar este mundo y comunicarse con los ditalyang, de donde obtenía conocimiento para la comunidad. “...

Kalú tenía mucha fuerza, la gente lo tenía como su única esperanza; pero lo obligaron a rendirse ante la iglesia morava. Kalú aceptó bautizarse y se cambió de nombre por el de Camilo Sailas y se hizo miembro de la iglesia, murió en 1938...” (Rizo, Mario (1993) “Mito y tradición oral entre los sumos del río Bambana” y Rizo, Mario y Ronas Dolores. “Historia de Wasakin” en Revista Wani, No 12 CIDCA-UCA, Managua.)

Diluvio. Los hermanos Suku (bambú) y Kuru (Cacao) y el diluvio.


Un día los hermanos Suko y Kuru fueron a pescar al río Kwaliwa, tributario del río Ukungwas, pescaron abundantemente sirik.

Siguieron pescando y atraparon un enorme pez llamado susum (barbudo). Suku quiso asar y comer una parte de este pescado, pero Kuru dudó hacerlo por creer que se trataba de un Walasa o espíritu del río. Suku no hizo caso a su hermano y comió el pescado e inmediatamente sintió una irresistible sed.

Agobiado pidió ayuda a su hermano quien le proporcionó agua pero cada vez tenía mas sed por lo que Kuru lo llevó al río donde metió la cabeza al agua para saciar la sed pero no logró sino llenarse de agua y transformarse poco a poco en una boa gigante.

Kuru asustado de lo que ocurría a su hermano corrió a la comunidad, sin atreverse a contar a su gente lo ocurrido.

Pero la gente de la comunidad sospechó y fueron al río a buscar a Suku y encontraron a la enorme boa enroscada en un árbol de ceiba y cuando todos la veían esta se transformó en una tormenta que inundó la región, pareciendo todos los habitantes, salvo Suku, su mujer y sus hijos.

Este mito fue narrado al etnógrafo Edward Conzemius, por un sumo-mayangna de habla panamahka, originario de la comunidad de Tasbapauni, en el río Prinzapolka, en 1921.

Conzemius (1984) Estudio etnográfico sobre los indios Mískitos y Sumus de Honduras y Nicaragua. Ed. Libro Libre, San José. También se encuentra en Houwald, von Götz y Francisco Rener (1984) Tradiciones orales de los indios sumus. Estudios Americanistas de Bonn.

Léxico del agua:

Agua: was

Lluvia: was

Manantial: was murwa, was tuna

Lodo: wasmak

Líquido: wasni

Leche: taa was (agua del pecho)

Sopa: wasni

Agua de mar: kuma waska

Agua potable: was klin

Ahogar: was daunin

Animal de agua: was diinin

Pozo: waspa

Bañarse: waskanin uuni; wasaranka


Toponomía hídrica:

Waspuk: río de la niebla

Wasyuli: río del arco iris

Waulawas: río de la serpiente

Tapalwas: río de las pacayas

Sukuwas: río de los bambusales

Suniwas: río de los caracoles

Wihilwas: río del quequisque (colocasia o xanthosoma)

Balawas: río de las hormigas ponzoñosas

Kurinwas: río de los pipantes

Conocimiento Astronómico: Principalmente satisfacen necesidades de entendimiento, creación, subsistencia, protección, libertad.

Calendario: El registro etnográfico da cuenta del conocimiento sobre el computo del tiempo entre los sumos-mayangnas, denotando que compartían el mismo con los mískitos.

Conzemius asvirtió que los términos “año” y “esatación seca” en los idiomas mayangnas y mískito, era idéntico, así en los idiomas sumus (twahka, panamahka y ulwa) se dice “kure”, “kuri” y “mamaka”, y en mískito se dice “mani” para ambos conceptos.

Igualmente el uso del puy o instrumento de cómputo del tiempo es conocido por los sumos que lo llaman ma.

Poseían un calendario integrado de trece lunas de veintinueve días y medio cada uno, que corresponde a una revolución sinódica de la luna. Refiere el etnógrafo Edward Conzemius, que también manejaban un calendario solar, de un poco menos de trece meses, y ajustaban el treceavo mes de manera que se acoplara con las estaciones y el calendario occidental.

Mas o menos la correspondencia del calendario lunar indígena es como sigue:


Calendario de los Mayangna:

Enero: Inipu wainiku, Kurasi waikaku, es la época de la caza de las tortugas; también la época de inflorescencia del árbol de cedro.

Febrero: Kuah o Kowa wainiku:es el tiempo de la tortuga de agua dulce o jicoteca.

Marzo: Kaama wainiku, kahmu waikaku: es el tiempo de la iguana.

Abril: Wilih al waikaku: es el tiempo de la tortuga de mar.

Mayo: Pisba wainiku: tiempo del árbol del ojoche

Junio: Wasma wainiku, es el mes de la lluvia fuerte.

Julio: Dapa wainiku, es el tiempo de florescencia la caña brava.

Agosto: Sikla waikaku, es el tiempo de los pájaros sikla, especie de caza mosca.

Septiembre: Butni wainiku, es el tiempo del pájaro Güis, que aparecen en este mes (tyranus intrepidus).

Octubre: Saut wainiku. Tiempo del huracán; tiempo del sur-oeste.

Noviembre: Yahbra wainiku. Tiempo del viento del norte o del noroeste

Diciembre: Krismas wainiku. Mes de Jesucristo.

Agricultura: Mediante la agricultura los mayangnas complementan sus requerimientos alimenticios. Conforme al tipo de clima, sulos y humedad, los cultivos que realizan son de plantas como la yuca, el quequisque, las batatas, el ñame, bananos, coco, pijibay, fruta de pan, arroz, frijoles y maíz.

Recolectan frutas de temporada, mieles silvestres y con animales que cazan y pescan complementan una dieta muy rica y variada.



10-LOS SUTIABA


El pueblo indígena de Sutiaba habitó en una zona limitada al barrio de Sutiaba, adjunto a la ciudad de León; en la parte noroeste de Nicaragua.

Los actuales Sutiabas llamados raza "Maribios" fueron sometidos a un proceso de aculturación haciéndoles perder sus características, que los identifica "entre los pueblos más evolucionados culturalmente" y que se asentaron en la región noreste del pacífico.

LOS SUTIABA

Los Sutiabas eran dueños de su propia cultura, costumbres, religiones, tradiciones y etnias, que los caracterizaba como tales, pero que con el dominio español, se fue disgregando rápidamente.

El símbolo de colonización significó para el pueblo de Sutiaba dominio absolutoeconómico que lo hizo dependiente de este sistema, instalando una nueva estructura de explotación.al aborigen, imponiendo un sistema de contradicción a los indígenas Sutiabeños para imponer su dominio apoyando el desarrollo, en una política absolutista española.

Nicaragua tiene una historia peculiar en lo que a los indígenas se refiere, puesto que hubo dos colonizaciones diferentes en el mismo país: española en el Pacífico y británica en la Costa Atlántica. Aquí los británicos armaron a los miskitu para que hostigasen y dificultasen la política española, lo que les permitió a ellos entablar relaciones comerciales muy beneficiosas.

Crearon, incluso, el Reino de la Mosquitia .

No es extraño, por lo tanto, que haya quien interpreta que gracias a los británicos, y pese al control que ejercían de la superestructura económica, los pueblos indígenas de esa zona “contaban con espacios de autonomía propios, con su propia forma de gobierno y manejo de sus recursos naturales, educación y justicia”.

Esta situación se mantuvo casi hasta el siglo XIX, pues no fue hasta 1894 cuando se “reincorporó” la Mosquitia a la actual Nicaragua aunque manteniendo, en virtud de una serie de acuerdos con Gran Bretaña, el derecho de tierra a la población miskitu con muchas limitaciones y nunca como propiedad comunal.

Pero para la población de esta zona la “reincorporación” suponía una afrenta puesto que implicaba la pérdida de su autonomía y este resquemor ha seguido estando muy a flor de piel hasta fechas recientes.

Régimen Colonial
Sutíaba durante el Régimen Colonial

Con la llegada de los españoles, el pueblo indígena fue sometido durante todo el Siglo XVI; condición que provocó descontento del pueblo indígena, pidiendo la separación administrativa de Sutiaba y León, creando un corregimiento de Sutiaba que incluía Telíca, Quetzalguaque, Posoltega y Posolteguilla, hasta el año de 1611, cuando los habitantes decidieron trasladarse al actual asentamiento, dando a los Sutiabas mayor seguridad, trabajo, libertad, etc.

En cuanto a su etapa de desarrollo, en el tiempo de la colonia el pueblo indígena se encontraba en un período de descomposición del sistema ya estructurado por el pueblo indígena, medios que facilitaron los españoles, para facilitar dicho proceso de

Colonización.

La configuración urbana cambió y comenzó a transformarse cambiando la estructuración espacial que disponían por las políticas creadas por éste régimen y las propiedades comenzaron a distribuirse según las leyes de indias

En el Siglo XVI ésta situación se debía a que la corona se sentía forzada por el exterminio paulatino en contra de la población indígena, que no significó más que la dispersión social y anárquica a la que estaban sometidos, condición por la que los indígenas optaron por huir obligando a la corona a sustituir el modo de producción esclavista, a producción feudal.

Se entiende por pueblo indígena a la colectividad humana que mantiene una continuidad histórica con las sociedades anteriores a la colonia cuyas condiciones sociales, culturales y económicas les distingue de otros sectores de la sociedad nacional y que están regidos total o parcialmente por sus propias costumbres y tradiciones.

En el caso de comunidades étnicas, se entiende como el conjunto de familias de ascendencia afrocaribeña que comparten una misma conciencia étnica, por su cultura, valores y tradiciones vinculadas a sus raíces culturales y formas de tenencia de la tierra y los recursos naturales.

La población indígena en Nicaragua es de 443. 847 personas según el último censo realizado, que data del año 2005 . Los miskitu (120.817) y los chorotega-nahua-mange (46.002), las tres denominaciones con los que se conoce a este pueblo, son los más numerosos.

Junto a ellos están los cacaopera-matagalpa, nahoa-nicarao, rama, sumu-mayangna, ulwa y xiu-sutiava. Hay que mencionar que el propio censo, establecido según criterios de una autoidentificación por parte de los propios miembros de estos pueblos, establece que 67.000 personas no saben o ignoran si pertenecen o no a la población indígena.

Como suele ser habitual en todo el continente, los indígenas consideran que estas cifras no son reales y elevan el número de miskitu a los 150.000 y el de chorotega-nahua-mange a los 210.000, esta última cifra cinco veces superior a la recogida en el censo.

Lo mismo ocurre con el resto de pueblos aunque en mucha menor proporción. Tal vez una explicación a esta disparidad de cifras sea que el censo oficial recoge la identificación de mestizo de la costa caribe, inexistente para los pueblos indígenas, con una población de 112 .253 personas y coloca en el calificativo de “otros” a 13.740 personas.

También hay que reseñar que Nicaragua reconoce a los pueblos afrodescendientes, los creole-kriol y los garifuna, y les otorga la categoría de “pueblos indígenas”.

Los pueblos indígenas representan parte de la diversidad cultural más rica del mundo. Paradójicamente, si bien sus raíces se encuentran profundamente asentadas en las tierras en donde se originaron hace siglos, también se cuentan entre los pueblos más desfavorecidos del mundo.

Por esta razón, y para concientizar a aquellos gobiernos que con frecuencia ignoran a los también llamados “primeros pueblos”, la Organización de las Naciones Unidas estableció el 9 de agosto como el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo.

Cada año desde 1994 la ONU trata un tema central que expresa las necesidades actuales de estos pueblos. El tema de este año es: “Pueblos indígenas construyendo alianzas: En honor a los tratados, acuerdos, y otros arreglos constructivos”, el cual busca“subrayar la importancia de los tratados entre los Estados, sus ciudadanos, y los pueblos indígenas, que tiene como objetivo reconocer y defender sus derechos y sus tierras, y establecer un marco de convivencia y de relaciones económicas.

Los acuerdos también definen una visión política de varios pueblos soberanos viviendo en un mismo territorio, de acuerdo con los principios de amistad, cooperación y paz”.

Además de definir el marco central del día, en Nueva York cientos de remeros indígenas (y no indígenas) honrarán 400 años desde el primer tratado entre holandeses y las naciones indias locales en 1613.

Más allá de celebraciones, lo que el Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo busca hacer es enfatizar la importancia de proteger a los pueblos más marginados, cuyos derechos son ignorados constantemente alrededor del mundo.

En este sentido, algunos de los temas de años anteriores tratados han sido «Los Pueblos Indígenas y VIH/SIDA», «Medios de comunicación indígenas: empoderando las Voces Indígenas», «Alianza para la acción y la dignidad», entre otros.

Estos temas reflejan la vulnerabilidad de pueblos que por siglos han sido echados de sus tierras, discriminados y que hoy en día luchan por una vida digna.

Las culturas indígenas del mundo mantienen una estrecha relación con el medio ambiente que los rodea, por lo que su forma de vida va de la mano con la preservación natural.

Quizá hoy es un buen día para comenzar a alzar la voz por los que son ignorados y así reconocer un patrimonio cuyas raíces están arraigadas en un mundo espiritual y natural cuyas proporciones apenas comenzamos a discernir.

Este día entonces se vuelve una especie de recordatorio para todos nosotros, de hoy en adelante debemos celebrar, revalorizar y conservar la diversidad cultural de pueblos y razas cuyos conocimientos milenarios son invaluables tesoros de la humanidad.



Guatemala ... sus 23 diferentes etnias indígenas
Colómbia ... sus 88 etnias indígenas ( Primera Parte )
Bolivia ... sus 36 etnias indígenas
Las 7 etnias indígenas de Honduras

Biblioteca y Archivo Nacional de Nicaragua-Biblioteca y Archivo Nacional de Nicaragua
-Universidad de las Regiones Autónomas de la Costa Caribe de Nicaragua: Estudio social, económico, cultural y ambiental de la comunidad miskita de Kuiwi Tigni en el municipio de Waspám, Río Coco. Octubre 1996.

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