El Vinil nunca murió

El Vinil nunca murióEntender la historia de la música sin el añorado vinilo.

Este disco gramofónico, medio de almacenamiento del sonido analógico, no sólo sigue vivo en el recuerdo de varias generaciones de todo el mundo, sino que aún hoy en día acumula millones de seguidores que se resisten a sustituirlo por las nuevas tecnologías.

Últimamente he visto en prensa y en internet muchos reportajes sobre la vuelta del vinil, como si desde que el CD llegó a ser el medio de almacenaje de música dominante, por allá de 1990, se hubieran dejado de fabricar y vender. ....Por: Guillermo Meneses

Un periódico informa, como gran novedad, que algunas  tiendas tienen disponibles muchos LPs para sus clientes.

Me provoca risa y preocupación que se use un anuncio, disfrazado de reportaje, para dar a entender que el LP está vivo, solo porque a una cadena de tiendas se le ocurrió volver a colocarlos en sus anaqueles.

Yo tengo unos 18 años de comprar viniles y solo viniles, los acetatos son los viejos discos de 78 rpm y aunque todavía se fabrican, lo que uno compra es vinil.

La razón que tuve para preferir comprar LPs en lugar de CDs, se debe a que el CD no es lo que la dicen a uno que es. No suena mejor, no dura más, no le provoca a uno tanta satisfacción.

Tenía unos 14 años y fui donde un amigo que tenía muchos viniles y luego de comparar el sonido de esos viejos discos, con el de los CDs que tengo, me quedó claro que había que hacer un cambio. Mi primer disco en LP fue el Piece of Mind de Iron Maiden.

Un amigo del barrio me dijo que tenía unos cuantos en la casa, que fuera a ver si algo me interesaba y salí con ese disco, pagué 800 colones en billetes de 100 y 50 colones, los cuales me costó mucho juntar.

Desde ese momento han sido muchos, muchos años de aprendizaje; donde comprar a los mejores precios, cuales LPs valen la pena y cuales no, como repararlos cuando dejan de sonar como debe ser, como reparar daños en las portadas, etc.

Dentro de ese proceso, uno descubre que el LP nunca murió. Es claro que el CD dominó el mercado por unos cuantos años, tal vez unos 15 o 18, pero hoy en día el CD es el que está obsoleto y el LP está más vivo que nunca.

En San José son muchas las tiendas que han vendido viniles desde hace décadas y tienen una clientela muy fiel. Cierto que cuando comencé a comprar viniles, no era muy fácil conseguirlos nuevos y sellados. Creo que solo Rodolfo Herrera seguía vendiéndolos.

Las opciones dos más sencillas eran ir a Disco Nápoli, que era el mejor lugar para comprar buen metal, hasta que el dueño se volvió muy cristiano y mató su negocio.

O, en su defecto, la otra opción era sondear en el barrio quien había dejado de oír metal o se estaba pasando a CD (o a KCT).

Una visita imprevista, para conversar sobre cualquier tontera y en el momento adecuado salir con “Mae, de paso, ¿no está interesado en vender esos LPs que tanto campo le están quitando?”

Casi siempre salía uno con algo interesante y en algunos casos se volvía un trabajo de años, hasta que uno lograba adquirir toda la colección.

Luego apareció eBay y las compañías de envío de paquetería, que cobraban barato. $4 por kilo era lo que pagué por muchos años, por las galetas que conseguía en eBay. Algunas veces aparecía un lote de 200 discos por $50.

Cuando llegaba el paquete era un momento especial, había que ver como se recogía, lo mejor era pedirle ayuda a un amigo con carro, pero que no le gustara el metal o no fuera aficionado a los viniles, así luego no iba a pedir unos cuantos como recompensa por su colaboración.

Luego, en la casa, había que sacar la lupa, el tape, uno de esos pinceles gordos que usan las chavalas para maquillarse, la botella con limpiador casero para LPs, una lámpara con un bobillo bien potente y tener la computadora a mano.

Había que revisar todo el paquete, reparar las fundas internas que estuvieran rajadas, limpiarle el polvo a los discos que vinieran muy sucios, ver si alguno resultaba ser una edición especial con valor astronómico (por ejemplo, un LP de Led Zeppelin de la tirada original, en versión mono puede significarle a uno $400 en la bolsa) y luego la parte más dura; decidir cuales de deja uno y cuales iban a ser vendidos.

Muchas veces tenía uno en frente 20 o 30 discos que tenían que estar en la colección, pero había que lograr sacarle ganancia al paquete, para poder sentarse a esperar al próximo.

Hubo muchas decisiones difíciles que tomar.

Otras veces aparecía un disco que nadie quería comprar, por ser algo desconocido, pero a la vez algo demasiado bueno que termina siendo una muy buena adición a la colección (Black Oak Arkansas es un excelente ejemplo de eso).

Ahora bien, comprar uno los discos por internet es solo una opción. La mayoría de las compraventas de libros siempre han tenido LPs. Expo 10 o Coto son buenos lugares para ir a buscar un tesoro (si uno dispone de unas 2 o 3 horas para bucear entre mil o más discos), las tiendas de metal siempre han manejado un stock de viniles, algunas veces pequeño, otras veces grande, pero siempre han estado ahí y si han estado es porque había (y sigue habiendo) una buena clientela.

Y esa clientela ha ido en aumento. La salida al mercado del mp3 significó la sentencia de muerte para el CD. En lugar de tener un CD con máximo 74 minutos de música, en un CD grabado en formato mp3 uno podía meter unos 14 discos, que serían unas 10 horas de música.

Luego ya ni se ocupaba el CD, cualquier lector de mp3 puede guardar mucha más música todavía.

Pero si el mp3 mató al CD (a como se supone que el video mató a la estrella de la radio), ¿porqué no mató al LP? Bueno, por un lado tener un disco duro de 320 GB taqueado de música, para escuchar en los parlantuchos que trae la computadora nunca va a ser tan agradable como sentarse escuchar los viejo viniles en un equipo de verdad, mientras uno disfruta de un buen trago.

 La experiencia es más completa, uno puede apreciar la portada a alta resolución (30×30 cm, en lugar de tratar de identificar algo en los 3×3 cm que le muestra la computadora o el mp3.

El Vinil nunca murió

Uno puede aprovechar para leer la información que trae la funda del disco, recuerdo que uno siempre leía la lista de agradecimientos, para ver cuales bandas eran mencionadas, para tener material nuevo que buscar.

A mi una de las cosas que más me agrada es el olor de los viniles, mientras los discos duros ni siquiera tienen ese olorcito a nuevo tan agradable en los carros, por mencionar un ejemplo, los LPs tienen, usualmente, un olor agradable, que hace de toda la experiencia algo más llenador.

Otro punto que ha ayudado al LP a mantenerse vigente son los hipsters, esos que compran LPs no porque prefieran el sonido o la experiencia, sino porque es algo bien visto en su mundillo.

En un principio era bueno, porque implicaba más gente interesada en comprar viniles y eso resultaba en más grupos y sellos disqueros editando viniles.

El problema fue que los genios del mercadeo se dieron cuenta de eso y ahora la estrategia de venta es meterle al LP un CD con el audio (o una tarjeta de descarga) y unos cuantos dólares más al precio, para que la gente que quiere darse el taco de decir que compra LP, pero ni siquiera tienen una tornamesa, puedan ser clientes también.

Esos son los que han provocado que ahora en esas tiendas de música de los malls haya discos con un precio por encima de los $200.00.

Pero bueno, en todo caso el coleccionista de verdad tiene su red de contactos, que le permite conseguir discos a precios manejables y hacer crecer esa colección.

Corría el año 1902 cuando se grabó el primer disco de vinilo, con el fragmento 'Vesti la Giubba',de la ópera 'Pagliacci' (Payasos), con la voz del reconocido e internacional tenor italiano Enrico Caruso. Fue una innovación y un abrumador éxito, ya que se llegaron a vender hasta un millón de copias del mismo, una cifra que sería impensable hasta aquel entonces.

Para los que no le conozcáis, deciros que este tenor italiano llamado Enrico Caruso (1873-1921) es uno de los mejores cantantes de ópera de todos los tiempos. Con una voz potente y virtuosa y con una trayectoria sobradamente avalada por sus actuaciones en los recintos más renombrados del planeta, entre los que incluimos las 863 apariciones en el prestigioso Metropolitan Opera House de Nueva York.

Por su parte, 'Vesti la Giubba' es una de las piezas más populares de la ópera 'Pagliacci'. Este aria es un drama en dos actos y prólogo. Fue compuesta por Ruggero Leoncavallo (se estrenó el 21 de mayo de 1892 en el Teatro dal Verme de Milán) y narra las vivencias de un marido celoso y su mujer en una compañía teatral.

Sin lugar a dudas el vinilo, ha sido siempre el formato predilecto para los coleccionistas de la música.

Su preeminencia fue siempre indiscutible hasta la aparición del cassette en el año 1966, y años más tarde fue el CD el que de algún modo consiguió dar sombra a su enorme popularidad.

El Vinil nunca murió

Casi 30 años después, Sony vuelve a fabricar discos de vinilo.


Nuevos vinilos de Sony empezarán pronto a ser producidos, marcando el renacimiento del formato.

El debate sobre si suena mejor un vinilo o un CD es interminable; aunque sobre el papel la calidad del CD sea superior, para mucha gente el vinilo aporta ese “algo más” al sonido que no se puede conseguir de otra forma.

Tal vez es por eso que las ventas de vinilos son ahora mayores que en las últimas dos décadas y media; por una razón o por otra, se están volviendo a poner de moda pese a que son menos convenientes, y necesitan dispositivos especialmente diseñados. 

El vinilo ha vuelto, más fuerte que nunca

La vuelta del vinilo ha pillado por sorpresa incluso a los propios fabricantes y discográficas, que ya estaban dando el salto a la música digital; ahora se encuentran con que una buena porción de la afición prefiere un formato obsoleto y con multitud de problemas.

Sony es una de estas empresas; en 1989 fabricó su último disco de vinilo, centrándose a partir de entonces en los CDs, los Minidisc y otros desarrollos propios. Y seguro que los directivos de la compañía creían que habían cerrado una era…

Y sin embargo, aquí está Sony, anunciando a bombo y platillo que volverá a fabricar vinilos; una fábrica al suroreste de Tokio iniciará la producción muy pronto, con el objetivo de que los primeros discos lleguen a las tiendas en marzo del año que viene. 

Los nuevos vinilos de Sony no serán sólo para nostálgicos

Los primeros discos serán reediciones de clásicos japoneses, aunque también habrá música contemporánea; esto indica que no es sólo un ejercicio de nostalgia, sino que los vinilos también están atrayendo a aficionados demasiado jóvenes como para recordarlos.

La fiebre por el vinilo ha golpeado especialmente fuerte en Japón, donde han vuelto a abrir tiendas especializadas en este formato, como la mítica HMV de cuatro plantas en Shibuya. 

Según las noticias que llegan de allí, el único fabricante de vinilos del país hasta ahora, Toyokasei, no es capaz de dar abasto con la elevada demanda.

Un detalle curioso del anuncio es que Sony está buscando desesperadamente ingenieros con experiencia en la fabricación de vinilos; resulta que es un arte perdido, y la compañía ha tenido que rebuscar entre sus empleados más veteranos para poner en marcha la fábrica.

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¡Gracias! Fuente :REVISTA AMAUTA