¿Vida junto a una hipergigante azul?

¿Vida junto a una hipergigante azul?
Las enanas rojas son uno de los principales objetivos de los astrobiologos para poder encontrar vida fuera de nuestro sistema solar, debido sobre todo a su extremada longevidad, las que conocemos tienen una media de vida de unos 12.000 millones de años y nadie sabe cuál es su límite.

Esta elevada edad permitiría que la vida pudiese establecer estrategias para sobrevivir a las peculiares condiciones de estas estrellas.

Pero no solo su elevada edad, también su elevado número nos señala que en torno a ellas podrían existir unos 13.500.000.000 de mundos rocosos del tamaño de nuestro planeta.

Pero ¿Qué pasaría si en vez de centrarnos en estas tenues estrellas fijamos nuestra mirada en sus antagonistas estelares?

En el lado opuesto se encuentran los auténticos titanes de los cielos, las gigantes azules no son precisamente el mejor lugar donde vivir, son muchos los que piensan que el entorno de estas peligrosas estrellas no es el más adecuado para que se formen planetas.

Las estrellas más calientes y masivas son las del tipo espectral O. La energía que liberan permitiría freír un huevo a una distancia de un año luz sin necesidad de utilizar una cocina (espero me permitáis la licencia).

Dentro de esta familia tenemos también las del tipo espectral B y A, estas ya no podríamos considerarlas como las más grandes, pero desde luego que si que superan con creces el tamaño de nuestro sol.

Este tipo de estrellas son como los viejos rockeros, vive rápido y muere joven, muchos estiman que su esperanza de vida no supera los 1.000 millones de años y eso con mucha suerte.

Lo que provocaría que la vida no tendría el tiempo suficiente para evolucionar en un ambiente ya de por si extremo.

La velocidad a la que consume su combustible implica que estas sean mucho más calientes que el sol, la energía que liberan sería realmente extrema, son muchos los que piensan que la radiación y el viento estelar que emitiría uno de estos soles debería ser lo suficientemente potente como para hacer desaparecer el disco protoplanetario que las rodearían poco después de nacer.

No solo impediría la formación de sus propios planetas, sino que podría impedir que aquellos soles recién nacidos que osen acercarse demasiado a su sistema se verían privados de un floreciente sistema planetario.

Si bien esto es cierto, no cambia lo que hemos sido capaces de observar.

En la Gran Nube de Magallanes (una de nuestras galaxias satélites), existen dos hipergigantes azules, R66 y R126, descubiertas gracias al telescopio espacial Spitzer.

Estos dos colosos son dramáticamente más masivos que el Sol, y lo suficientemente grandes como para que todo nuestro sistema solar quepa en su radio. Curiosamente, y pese a lo predicho, estas gigantescas estrellas azules parecen tener discos de polvo alrededor de ellas.

Estos discos de material parecen tener masa suficiente como para construir varios planetas similares a nuestro Júpiter.

Este tipo de discos a menudo están asociados con la formación de planetas, y debido a la efímera naturaleza de estas hipergigantes, estos discos de material todavía son demasiado “jóvenes” como para que dentro de ellos haya nacido algún planeta.

Por supuesto, no hay nada que sugiera que los mundos puedan formarse junto a estos titanes estelares, pero si este par de estrellas tienen discos en su entorno

¿Qué pasa con las más modestas estrellas azules del tipo B? seguro que junto a ellas sí que podría llegar a nacer algún nuevo mundo.

Pero una cosa es ser capaz de permitir la formación de planetas y otra cosa la de permitir la presencia de vida en su superficie.

Su tremendo diámetro y calor implicaría que las zonas habitables estarían mucho más lejos, la inmensa energía que liberan provocaría que la superficie de los mundos estuviese bañada de forma permanente por radiación ultravioleta.

Su escasa esperanza de vida impediría que los posibles organismos que existiesen su la superficie de estos hipotéticos mundos encontrasen estrategias que les permitiesen prosperar, su violento final… más vale no encontrarse junto a una de estas estrellas cuando lance al espacio sus últimos estertores antes de la gran explosión final en forma de supernova.

En fin, no creo que a la vida, tal y como la conocemos, le guste en entorno efímero y extremo de estos hipergigantes azules.

10 cosas sorprendentes de estos bichitos | VCN

... Actualmente la Cochinilla (E-120) es considerada como el mejor de los ..... y las escasas hembras se reúnen en “guateques” en donde ligan.


Veamos 9 animalitos de la creación | VCN

... Un arsenal que es mejor no probar. ... En las regiones dónde conviven ambas especies se han creado refraneros para recordar quien es ...


Raúl Alfonsín (1927-2009) discurso que lo llevó a la Presidencia ...

 ... ¡Cuánto mejor estaríamos hoy sí en las Fuerzas Armadas hubiera .... en un Cadillac descubierto hasta la Casa Rosada, donde recibió de ...

Obra y fuentes Creative Commons. Compártenos en Facebook, Twitter ,Google+ o tu red social favorita.