Combustion espontanea humana

Combustion espontanea humana
Mientras que los científicos de hoy en día siguen investigando qué puede haber de cierto tras los supuestos casos de combustión espontánea que de tanto en tanto escuchamos en las noticias, a finales del siglo dieciocho muchos médicos tenían claro cuáles eran los riesgos.

La revista de historia Lapham’s Quarterly publicó la lista de los «factores de riesgo» recopilados por el doctor Pierre Lair en 1799:

    Víctimas mayores, generalmente por encima de los 60 años.
    Víctimas con sobrepeso.
    Víctimas con vidas inactivas.
    Víctimas alcohólicas.
    Las mujeres son más propensas a sufrir combustión espontánea que los hombres.
    En la escena a veces hay una llama externa, como una vela o una chimenea.
    La combustión es extremadamente rápida.
    Las llamas son difíciles de extinguir.
    Las llamas producen un fuerte olor.
    La habitación se encuentra recubierta de una espesa capa amarilla y grasienta.
    Suele consumirse primero el tronco del cuerpo, pero dejando la cabeza y las extremidades intactas.

Los accidentes ocurren con buen tiempo, y más frecuentemente en invierno que en verano.

El factor del alcoholismo era muy significativo, tanto que en el siglo dieciocho era relativamente común temer que los alcohólicos murieran de esta forma tan horrible.

De hecho, aquellos a favor de la prohibición del alcohol en Estados Unidos enumeraban la combustión espontánea como uno de los peligros de la bebida.

Pero, ¿es la combustión espontánea real o sólo una leyenda urbana?

Eso mismo se preguntaba el biólogo Brian J. Ford, quien cree que encontró la respuesta al misterio, como expuso en su artículo en New Scientist:

 «Sentí que ya era hora de comprobar la realidad, así que marinamos tejido abdominal de cerdo en etanol durante una semana. Incluso envuelto en grasa mojada en alcohol, no ardía.

El alcohol no está presente normalmente en nuestros tejidos, pero hay un componente inflamable en el cuerpo que puede incrementar enormemente su concentración. [...]

Combustion espontanea humanaSi las células del cuerpo no se alimentan lo suficiente (cosa que puede ocurrir durante enfermedades crónicas e incluso durante una sesión en el gimnasio), las moléculas de Acetil Coenzima A presentes en el hígado se convierten en acetoaceotato, que puede descarboxilar en acetona.

Y la acetona es altamente inflamable. Existe una serie de condiciones que pueden producir cetosis, en la que se forma acetona, y éstas incluyen el alcoholismo, una dieta alta en grasas y baja en carbohidratos, diabetes e incluso la salida de los primeros dientes.

Por tanto, marinamos tejidos de cerdo en acetona en lugar de etanol.

Usamos los tejidos para fabricar modelos a escala humana, a los que vestimos y prendimos fuego.

Se quemaron hasta cenizas en media hora. Los restos (una pila de cenizas de las que salían miembros) resultaron exactamente iguales a las fotografías de víctimas humanas.

Pensamos que las piernas permanecen porque tienen poca grasa donde acumular acetona.

Por primera vez, un caso viable de combustión humana ha sido demostrado experimentalmente».

Conclusión: ya sea la combustión espontánea real o no, tengan cuidado aquellos a quienes os guste beber o los que hagan la dieta Dukan, a ver si al final acaban consumidos…

combustión espontánea de Grace Pett


La trágica combustión espontánea de Grace Pett

El 9 de abril de 1744, Grace Pett de 60 años de edad y esposa de un pescadero de la parroquia de St. Clement, Ipswich, Inglaterra, estalló en llamas frente a su hija que más tarde describió el suceso como “un tronco de madera que se consume por el fuego.”

Como testigo de un fenómeno de combustión humana espontánea, la muerte de Grace Pett sería una prueba muy positiva de la existencia de este fenómeno. Desgraciadamente, este caso no tuvo testigos, este detalle fue añadido posteriormente a esta historia. A continuación se resume el caso de la muerte de Pett y publicado en 1745.

Grace Pett vivió en la parroquia de St. Clement, Ipswich, Inglaterra. En la noche del 9 de abril de 1744 ella subió para acostarse con su hija y como era su costumbre, volvió a bajar un poco más tarde con una vela para iluminar el camino y poderse fumar una pipa junto a la chimenea. Su hija se quedó dormida ya que la ausencia de su madre en ese momento no era inusual.

Pett no acostumbraba a beber mucho alcohol, pero esa noche en particular había estado celebrando el regreso de una de sus hijas de Gibraltar y había bebido una gran cantidad de ginebra.

A la mañana siguiente, su hija descubrió los restos de Pett y bajó de inmediato comenzando a gritar pidiendo ayuda. El cuerpo de Pett estaba en el suelo, con la cabeza contra la reja de la chimenea y sus piernas en el piso de madera. La escena fue descrita como “parecido a un bloque de madera ardiendo con un fuego que brilla intensamente pero sin llama”. Su hija vertió dos copas de agua sobre el cuerpo para apagar esta lenta combustión produciendo un humo espeso y nocivo para los vecinos que llegaron para ayudar.

El tronco del cuerpo de Pett estaba tan quemado que parecía un bloque de carbón con una fina capa de ceniza sobre él. La cabeza, los brazos y las piernas también mostraron signos de quemaduras pero no era ni de lejos parecido a como quedó el tronco. La parrilla no tenía fuego, la vela se quemó, algunas prendas de niño y un biombo de papel que se encontraban en el lado opuesto del cuerpo de Pett no sufrieron ningún daño causado por el fuego que consumió a la mujer. 

La grasa de su cuerpo quedó tan derretida que no pudo ser limpiada, sin embargo la zona del suelo de madera que había bajo sus piernas estaba en buen estado. Ella sólo llevaba puesto un vestido de algodón y la enagua de la época, por lo que la idea de que el fenómeno lo hubiera producido la quema de su ropa fue rechazada tras el efecto observado, sin embargo se pensó que pudo ser producido por una causa interna al quedar su torso tan destruido.

La muerte de Grace Pett fue uno de los primeros casos reportados por un extraño fuego atribuido a una fuente interna de ignición y también uno de los más comentados y citados. Su nombre aparece en ocasiones como “Pitt” o “Kett” debido a errores de los primeros cronistas.

Joe Nickell en su libro “Secretos de lo Sobrenatural” declara su creencia de que Grace Pett, que estaba borracha, simplemente se encendió a sí misma y no pudo apagar el fuego. Ella pudo prenderse a sí misma con la vela, la llama de la chimenea o al tratar de fumar su pipa. Su ropa en llamas pudo envolverla y luego hubo varias horas en que el cuerpo se consumió lentamente por un fuego ardiente. En resumen, él cree que se produjo el “efecto mecha”, que es cuando un fuego utiliza la ropa de una persona para absorber hasta su grasa corporal fusionándose y ardiendo como una vela.

¿Qué es la caspa? | VCN
 ... la ropa, sobre todo en la parte de los hombros, pero afortunadamente existen excelentes alternativas para combatirla y mantenerla a raya.


¿Se puede rejuvenecer el corazón? | VCN

... Afortunadamente, la combinación Pim/Myc no es un problema en las células progenitoras del corazón, lo que significa que se pueden ...


Jeep Willy, su posterior CJ y Station Wagon | VCN

... Afortunadamente para la Willys-Overland, Bantam era una empresa pequeña con poca capacidad de producción que tenia dificultades ...

Fuentes: MELOCUENTAS.COM
http://www.laentradasecreta.com
Obra y fuentes licenciadas Creative Commons.
¿Te gustó el tema ? Compártenos en Facebook, Twitter ,Google+ o tu red social favorita.