Adicción a Internet ,¿una enfermedad mental ?

Adicción a Internet será considerada como enfermedad mental La adicción a Internet ya será considerada como una enfermedad mental.

El trastorno de adicción a Internet (IAD) es una enfermedad reconocida recientemente que se caracteriza por el uso de Internet sin control.

Las víctimas pasan cantidades insalubres de tiempo «online» a medida que deterioran su calidad de vida.

Como ha ocurrido desde hace tiempo, a veces la medicina, un campo que parece tan cerrado y enclaustrado en viejos dogmas, tiene que tomar en cuenta nuevas afecciones y enfermedades, que vienen dadas por los nuevos tiempos y por la evolución del propio ser humano.

En este sentido, la adicción a Internet se va a convertir en una enfermedad mental mas, al ser incluida en un manual psiquiátrico, que tiene previsto recoger la ciber adicción como un trastorno mental similar al resto de adicciones.

Personalmente yo nací a finales de la década de los setenta y por lo tanto atravesé toda mi niñez por los ochentas, época de absoluto apogeo de la televisión como centro de entretenimiento de hogares y familias en todo el mundo.

En aquellas épocas se discutía en círculos sociales sobre la adicción a la TV. Años más tarde, con la popularización masiva de los videojuegos el discurso cambió, ahora los chicos y adolescentes parecían estar adictos a las consolas, al Atari, al Nintendo o a la PC.

Pero lejos quedan los días en que nos llegamos a preocupar con temas como si la TV era un ente que alienaba nuestras cerebros y nos convertiría en una sociedad adormecida incapaz de encontrar entretenimiento fuera de las cuatro paredes de la sala.

Poco, poquísimo se habla ya de esos ejércitos de jóvenes incapaces de interactuar con la realidad porque prefieren mirar a sus monitores y jugar videojuegos, realidades apocalípticas inventadas por medios de comunicación que se sentían atraídos por un titular que pintaba un supuesto psicólogo experto en "estos temas".
«Si Pac-Man nos hubiera afectado cuando niños, ahora estaríamos corriendo por cuartos oscuros, masticando píldoras y escuchando música electrónica repetitiva»
– Marcus Brigstocke
Y bueno ....todo con medida , y es que aunque todos pensemos que es divertido y entretenido andar todo el tiempo metidos en Internet, hablar con nuestros amigos por el chat o descubrir nuevos juegos, al final esto puede llegar a ser un problema si nos enganchamos demasiado al ordenador y a internet, hasta el punto de no desear salir a la calle o perder parte de nuestra vida social por quedarnos en el ordenador, teléfono o tableta.

En muchos casos se crea un efecto de dimensión paralela, en la que la persona piensa que el mundo real esta en Internet, y no fuera de casa, siendo esto un problema grave que puede anteceder a trastornos mentales preocupantes.

Internet es uno de los mejores inventos de los últimos tiempos, y eso es algo evidente, pero como todo, debe ser tomado con precaución, ya que cualquier cosa en exceso es perjudicial.

Debemos saber que hay mucho mas allá de Internet en nuestras vidas, y no quedarnos solo delante del ordenador todo el día, o podemos terminar sufriendo algún tipo de trastorno mental serio.

Negándoles el acceso a sus ordenadores, pueden experimentar angustia y síndromes de abstinencia como temblores, pensamientos obsesivos y movimientos de tecleado involuntarios de los dedos.

Hasta ahora la investigación sobre la IAD se ha centrado en la evaluación psicológica, pero un nuevo estudio procedente de China, que ha utilizado una técnica de imágenes por resonancia magnética (MRI) para ver sus efectos sobre la estructura del cerebro; ha descubierto que la adicción a Internet altera las conexiones nerviosas del cerebro de los adolescentes.

Los científicos creen que el descubrimiento demuestra que ser adicto a una conducta puede ser tan perjudicial como la adicción física a las drogas.

Se efectuaron exploraciones a diecisiete adolescentes adictos a Internet  y a dieciséis no adictos, y se compararon los resultados.

La adicción a internet, una broma sarcástica iniciada en 1995 por el siquiatra Ivan Goldberg, cobra hoy especial importancia con la masificación del acceso a la red.

Hoy existen clínicas especializadas en «curar» la adicción, y cada vez aparecen más psicólogos supuestamente expertos en este desorden. ¿La realidad?
¿la adicción a internet no existe?


En los adolescentes diagnosticados con IAD, los científicos encontraron evidencia de perturbación en las fibras nerviosas de la «sustancia blanca», que conectan las partes vitales del cerebro implicadas en las emociones, la toma de decisiones y el autocontrol.

Se utilizó una medición de la difusión del agua llamada «anisotropía fraccional» (FA) que ofrece una visión del estado de las fibras nerviosas. Una FA baja fue un indicador de una mala estructura de las fibras nerviosas.

Los investigadores, dirigidos por el Dr. Hao Lei de la Academia China de Ciencias en Wuhan, escribieron en la revista online Public Library of Science One: «Nuestros resultados sugieren que el IAD ha demostrado una reducción generalizada de la FA en las principales vías de materia blanca y tal estructura anormal de la sustancia blanca puede estar relacionada con algunos trastornos de conducta».

Estudios anteriores habían demostrado la estructura anormal de sustancia blanca en las regiones órbito-frontal de los cerebros de las personas expuestas al alcohol, cocaína, cannabis, metanfetamina y ketamina, dijeron los investigadores.

 «Nuestro hallazgo de que el IAD se asocia con el deterioro de la integridad de la materia blanca en de las regiones órbito-frontal concuerda con los resultados anteriores.»

Los científicos sospechan que el daño es causado por el trastorno de la mielina, el recubrimiento de grasa aislante que cubre las fibras nerviosas y les ayuda a funcionar.

En la actualidad, la adicción a Internet se clasifica oficialmente como un «trastorno del control de impulsos» en lugar de una adicción real.

Todos estas noticias o artículos, aunque muy recientes, parten de estudios realizados con métodos dudosos hace más de una década o aseveraciones que carecen de prueba alguna que rayan en el ridículo.

Por ejemplo, el artículo de la revista HOLA asegura que acceder a los chats o la búsqueda de información "patológica" son «rituales que inducen a la adicción» llevando a los jóvenes con el desorden a empobrecer sus relaciones sociales.

Considerando que en 2012 la penetración de internet es del 34%, según información de Internet World Stats, deberíamos estar viviendo en una sociedad asocial, encerrada, ermitaña y con serios problemas para relacionarse.

Pero la realidad es otra, a medida que la civilización avanza y nuevas tecnologías son introducidas a la sociedad, los comportamientos varían pero se modifican poco.

Seguiremos reuniéndonos de forma presencial para cenar, comer o disfrutar entre familia y amigos. Seguiremos viendo cientos de personas incómodas dentro del bar o la discoteca de moda.

Seguiremos haciendo deporte, seguiremos teniendo vidas sociales normales. Si algo ha facilitado el internet es la simplificación para organizar planes entre varias personas.

De hecho, la supuesta adicción a internet, trastornos o desórdenes derivados de la aparición de nuevas tecnologías, no está clasificado como desorden mental en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría.

 Curiosamente, los defensores de su existencia aseguran que el internet es muy nuevo para ser aceptado.

¿El problema? Internet es una tecnología que existe hace más de cuarenta años.

La combinación de una cabecera con reputación, un titular amarillenta y supuestas nuevas tecnologías que no todos terminan de entender es garantía de alarma y semilla para desatar bulos de todo tipo.

Desorden de adicción a Internet (IAD), ¿la broma que se hizo grande?

El desorden de adicción a internet (Internet Addiction Desorder o IAD) dicen algunos ,fue propuesta como mas como una broma satírica en 1995 por Ivan Goldberg usando la ludopatía como modelo para describir los síntomas y consecuencias.

Lamentablemente muchas personas no tienen el detector de sarcasmo afinado y lo tomaron como real.

El objetivo de Golberg, lejos de desatar una ola de comportamientos paranoicos y oportunistas que dicen curar la adicción inexistente, era burlarse de la fascinación de la sociedad con sus propios comportamientos adictivos.

Es paradójico que el resultado a largo plazo de la broma malentendida refleja justamente eso: medios de comunicación y sectores de la sociedad obsesionados con desórdenes psicológicos inventados.

En 1997 el mismo Ivan Goldberg profundizó, en una entrevista a Anne Federwisch, acerca del fenómeno causado por su broma, con algunas palabras que aclaran bastante el panorama acerca de la supuesta adicción a internet:
No creo que la adicción a internet exista, de la misma forma que no creo que exista la adicción al tenis, al bingo, o la adicción a la TV. La gente exagera y puede llegar al extremo con cualquier actividad o comportamiento. Llamarlo un desorden es un error.

¿El miedo a las nuevas tecnologías?

Con la popularización del teléfono algunos vaticinaron el fin del contacto personal en las sociedades modernas

Sectores sociales, históricamente, han enfrentado miedos a nuevas tecnologías de las formas más extrañas y curiosas posibles: personas que se ahogarían si viajan en metro, la destrucción evolutiva de las cuerdas vocales con la aparición del fonógrafo o el supuesto fin del contacto personal en las sociedades con la popularización del teléfono son tres argumentos que hoy suenan ridículos pero que en sus respectivas épocas sonaban tan serios y tan preocupantes para algunos como lo es hoy la inexistente adicción a internet.

El avance de la tecnología, la innovación y la popularización de productos o servicios que implican cambios de comportamientos o el nacimiento de nuevas actividades (como lo ha sido internet) conlleva un rechazo por sectores más conservadores que pueden implantar creencias falsas perjudiciales sobre su uso.
 
Hace no tanto, aproximadamente una década, con la popularización de la telefonía móvil, se podían leer argumentos similares: actitudes supuestamente adictivas con el uso del móvil, después sucedió con los SMS y alguna vez he llegado a escuchar que existe el «fenómeno de adicción a WhatsApp».

 ¿Conoces a personas que «devore libros», que lean uno tras otro de forma compulsiva?

 ¿Alguna vez llegaste a pensar lo ridículo que es tan solo pensar que es adicto a los libros?

El internet no puede generar adicción de la misma forma que la red de telefonía fija de tu país tampoco puede generarla. Es una plataforma sobre la cual existen multitudes de servicios y actividades.

Definitivamente hay servicios accesibles por medio de la red que pueden generar adicción (no hay que ir más lejos a casinos o apuestas online), pero eso no es una adicción causada por el internet.

Es, en tal caso, un desorden puntual relacionado a una actividad en particular.

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FUENTE :   http://alt1040.com
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