No decides tú, lo hace tu inconsciente

 No decides tú, lo hace tu inconsciente
 No decides tú, lo hace tu inconsciente ... al menos eso nos dicen en la siguiente nota:

Si nos preguntan cómo tomamos nuestras decisiones, casi todos diríamos que dedicamos un tiempo a valorar las opciones para después llegar a la conclusión más adecuada. 

Será más o menos tiempo en función de la complejidad o importancia del tema, pero casi siempre estaríamos haciendo un esfuerzo consciente para pensar ello.

Pues bien, a pesar de que en efecto a todos nos gusta pensar que tomamos las decisiones de forma consciente y racional, parece que esto sólo es cierto en contadas ocasiones, ya que en realidad nuestros procesos cognitivos están dominados por fuertes sesgos inconscientes que son los que la mayor parte de las veces nos llevan a una decisión u otra

Así lo afirma una investigación llevada a cabo en la Universidad de Leipzig (Alemania).

 En ella se llevaron a cabo una serie de experimentos en los que se pedía a un grupo de voluntarios que tomaran decisiones simples, como elegir si apretar un botón situado a la derecha o uno a la izquierda, mientras que se registraba su actividad eléctrica cerebral.

Los resultados indican que siempre hay actividad cerebral antes de que la persona manifieste su decisión, actividad que en algunas zonas como la especializada en el control cognitivo (ubicada en la corteza frontal, vinculada con procesos como la planificación, la introspección, la memoria y la resolución de problemas) puede ser de hasta 10 segundos anterior a la del área del control motriz (en la corteza parietal, que es la que ejecuta la decisión). 

Además, cuando la persona informaba de su decisión, en casi el 90% de los casos lo hacían tan solo 1 milisegundo antes de presionar el botón, lo que significa que el cerebro ya había decidido y había dado la orden de presionar el botón

Dicho de otro modo, el cerebro “sabe” qué decisión ha tomado mucho antes de que la persona sea consciente de ello, y antes también de dar la orden motora de ejecutarla

Según los investigadores, no se trata de un simple periodo de preparación para la respuesta, sino que es propiamente una toma de decisiones inconsciente.

En realidad, este no es más que uno de los muchos datos que apoyan el hecho de que los procesos mentales son, en su mayor parte, inconscientes. 

Como ya hemos hablado en alguna ocasión , se trata de una necesidad de economía cognitiva, ya que si tuviéramos que realizar todos los procesos mentales de forma consciente y voluntaria sería tan complejo y estaría tan expuesto a errores que resultaría inoperante y nos acabaríamos bloqueando. 

Esto, por no hablar de muchas situaciones en las que nuestros ancestros se encontraban y en las que debían decidir con gran rapidez para salvar su vida, como enfrentarse a un depredador. 

Por todo ello, la naturaleza nos ha dotado de mecanismos automáticos e inconscientes que permiten llegar de forma casi inmediata a las decisiones necesarias, mecanismos que aunque en algunos casos quizás hoy día no sean tan útiles, han perdurado y siguen gobernando nuestra conducta.

En otras palabras, creer que razonamos de forma voluntaria, controlando nuestros pensamientos y valorando cada alternativa conscientemente es en realidad una ilusión. 

Estamos en manos de nuestro inconsciente, quien toma por nosotros muchas más decisiones de las que nos gustaría reconocer.

Esta obra tiene una licencia Creative Commons.Salvo que se exprese lo contrario. 

Fuente : http://www.elefectogalatea.com
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