¿Es peligroso enviar mensajes al espacio?

¿Es peligroso enviar mensajes al espacio?
La pregunta parece un tanto absurda, pero realmente hay quienes están preocupados por el asunto.

¿Que sucedería con nuestro planeta si la humanidad desapareciera.?

La conclusión, como no podía ser de otro modo, es que, si pasa suficiente tiempo, prácticamente todo vestigio de actividad humana terminaría por ser borrado de la Tierra.

Alguien se preguntará por las ondas de radio que, a modo de invisible burbuja, transmiten nuestro galimatías de radio y televisión por el universo.

Lamentablemente, tal y como se comentaba en el programa, también esa huella se borra con la distancia y el tiempo, así que unos cuantos años luz más allá del Sistema Solar, se convierten en simple ruido.

En cuanto escuché la frase sobre el ruido y la extinción de la huella de radio de los humanos, recordé que algunos mensajes sí perdurarán un poco más.

Se trata de emisiones codificadas realizadas intencionadamente para que sean descubiertas por supuestas civilizaciones extraterrestres.

La más famosa emisión de este tipo es el mensaje de Arecibo, enviado desde el radiotelescopio del mismo nombre en 1974 hacia el cúmulo estelar M13, conteniendo información sobre nuestro Sistema Solar, la Tierra y los seres humanos.

Pueden considerarse también como mensajes “perdurables” los discos de audio que portan las Voyager o las placas de las Pioneer 10 y 11, para servir de heraldos de nuestra civilización en caso de ser interceptadas las sondas por extraterrestres.

Hay quien entiende que la búsqueda de inteligencia extraterrestre, SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence) ni siquiera debiera considerarse como una ciencia, no me refiero sólo al polémico proyecto SETI@Home, sino a toda búsqueda de señales inteligentes procedentes del cosmos.

Personalmente pienso que la búsqueda no sólo es necesaria, sino que podría llevarnos a ese momento culminante de la historia humana que supondría el Primer Contacto.

Sin embargo, hay personas que sienten miedo ante los proyectos SETI o, más bien, temen la búsqueda activa o METI (Messages to Extraterrestrial Intelligence), no vaya a ser que algún alien maligno nos ponga en el punto de mira.

 La verdad, me parece exagerar, sólo con pensar en las distancias cósmicas, no creo que por enviar algunos mensajes por ahí nos vaya a caer encima una armada galáctica aunque, ya se sabe, hay opiniones para todos los gustos.

Es más, hubo un tiempo en que se consideró que la comunicación con civilizaciones extraterrestres estaba muy próxima a ser real.

A finales del siglo XIX el famoso divulgador de la astronomía Camille Flammarion organizó un premio de 100.000 francos que se entregaría a quien lograse comunicar con otros mundos.

Eso sí, no valía hacerlo con Marte, porque en medio de la fiebre de los canales del planeta rojo ya se consideraba que “hablar” con los marcianos no tenía mucho mérito.

El conocido como Prix Guzman, anunciado en 1900 ante la Academia de Ciencias de Francia, resultó desierto, porque nadie logró la proeza de comunicarse con los supuestos vecinos cósmicos aunque hubo quien afirmó haberlo conseguido, como el gran Nikola Tesla, en 1937.

En fin, superando los miedos, hoy se plantean alternativas en la búsqueda de inteligencia extraterrestre, más allá del escrutinio óptico y de radio. He aquí una idea novedosa que emplearía ráfagas de neutrinos: SETI and muon collider.

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FUENTE :http://www.alpoma.net/tecob/?paged=155
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