La descendencia de Einstein

La descendencia de Einstein
Desconozco el motivo, pero cada poco tiempo me envían correos electrónicos solicitando información sobre la vida de Einstein.

No se interesan por sus teorías o su labor científica, lo que realmente quieren es algo así como un relato de su vida familiar, sus hijos y parientes, sus actividades diarias.

No es por desanimar a nadie, pero por todo lo que he leído sobre el genio alemán, no puede decirse que la familia contara como algo muy importante para él.

Es más, si Einstein hubiera realizado una lista de asuntos importantes en su vida, muy posiblemente los temas familiares no hubieran ocupado ninguno de los primeros puestos. Albert era así, bastante
“despegado”, como dirían nuestros mayores.



De todas formas, sirva esta pequeña nota como sencillo recordatorio de la vida familiar de Einstein.

En 1902 Albert se trasladó a Berna para trabajar en la oficina de patentes, a la vez que preparaba su tesis doctoral y otros asuntos científicos, como la relatividad. Albert y Mileva se casaron en 1903, naciendo su primer hijo un año después, pero la situación no era muy buena entre los dos, separándose finalmente en 1914.

Einstein presentó su primera versión (la restringida) de la relatividad en 1905, ¿influyó Mileva en su desarrollo? Según el investigador norteamericano E.H. Walker, en una polémica surgida de las páginas de Physics Today, se afirma que las cartas entre Mileva y Einstein son esclarecedoras.

En muchas de esas cartas de la época de noviazgo intercambiaron ideas sobre física, algunas de ellas referidas a lo que denominaron “nuestra teoría”, que Walker identifica con la relatividad. Ante esta afirmación respondió con rapidez John Stachel, editor de los escritos de Einsein, que no dudó en negar tan alocada idea.

Es verdad que Mileva discutió con su esposo sobre muchos conceptos de la física, pero no se conserva ninguna alusión clara a alguna aportación de Mileva para el desarrollo de la relatividad.

Existen otras “pruebas”, supuestas porque no se han hallado jamás, que están en boca de algunos investigadores.

Parece que las primeras versiones de los artículos sobre la relatividad estaban firmadas por Einstein y Mariti, siendo éste último una versión húngara del apellido de Mileva, que en serbio es Maric. Pero si esto fue así, ¿porqué Mileva no denunció nunca la apropiación exclusiva de la teoría por parte de Einstein.?

Lo cierto es que Albert nunca dio ninguna importancia a las posibles aportaciones de Mileva para el desarrollo de sus teorías, aunque parece que sí tuvo alguna influencia.

Con seguridad, la importancia de Mileva no fue tan grande como ha querido hacernos ver Walker, pero también, sin duda, sí ejerció alguna influencia, en lo emocional, positiva y decisiva, en el proceso de creación del armazón de la nueva física del siglo XX, desde la oscuridad de su anonimato, siendo finalmente apartada y olvidada por el propio Einstein.

La vida matrimonial de Einstein no es muy complicada de relatar. Se casó en dos ocasiones. En primer lugar, con su compañera de estudios Mileva Maric, en 1903.

De este matrimonio nacieron dos hijos, de los que comentaré algo a continuación. La situación no duró mucho, porque terminó en divorcio a principios de 1919.

Pocos meses después, Albert y su prima Elsa Einstein, o Loewenthal por el apellido de su primer marido, se casaron. Nunca tuvieron hijos, así que la cuestión sobre la descendencia de Einstein se centra en los dos hijos nacidos de su matrimonio con Mileva.

¡Alto! ¿He escrito dos? Sí, porque dos fueron los nacidos dentro del matrimonio.

Pero hay un suceso oscuro antes de todo eso. Caso nunca aclarado, se sabe, gracias a la correspondencia entre Mileva y Albert, que en 1902, un año antes de que se casaran, Mileva alumbró a una niña, Lieserl. Nunca más se supo de ella, porque se desconoce su destino. Se ha afirmado que fue dada en adopción, o que murió al poco de nacer.

El caso es que su pista se pierde en medio de una situación tormentosa. Mileva se encontraba lejos de Einstein, en casa de sus padres en tierras húngaras. Éstos no veían con buenos ojos la relación de su hija con el jovencito alemán de aspecto atolondrado. Ella deseaba terminar sus estudios y el lío del embarazo rompía sus planes.

 Por su parte, Einstein estaba en Suiza con la cabeza en otras cosas, así que no prestó demasiada atención al problema y, aunque se mostró entusiasmado en una carta a Mileva con la idea de tener una hija, la alegría no duró más que unos días.

Al poco, comenzó a trabajar en la famosa oficina de patentes suiza y jamás volvió a escribir nada sobre la pequeña Lieserl, a excepción de alguna pequeña nota con tono triste recordando lo sucedido. Todo el asunto quedó olvidado y en la oscuridad, no se sabe nada más de la hija de Einstein.

Con esto, queda recordar únicamente a los dos hijos nacidos del matrimonio con Mileva.

En 1904 nace Hans Albert (que aparece en la foto que ilustra este artículo), y en 1910 Eduard, apodado por su madre con cariño como Tete. Este segundo hijo se crió, al igual que Hans Albert, en Suiza con su madre, lejos del genio, con el que poca relación tuvieron. Eduard era un apasionado de la música y, además, buen estudiante, pero con apenas veinte años cumplidos su vida se convirtió en un infierno.

Vivió a partir de entonces, y hasta su muerte acaecida en 1965, en diversas instituciones mentales porque, por desgracia, padecía esquizofrenia. Eduard no tuvo descendencia, con lo que aquí tenemos otra línea del árbol genealógico de Einstein que se convierte en punto final.

Hans Albert tuvo un destino muy diferente. Falleció en 1973 tras haberse convertido en un ingeniero de gran prestigio, llegando a ocupar el puesto de profesor de ingeniería hidráulica de la Universidad de Berkeley, en California. Apenas tuvo contacto con su padre quien, al igual que él, se había trasladado a los Estados Unidos.

 Hans Albert se casó en 1927 con Frieda Knecht, matrimonio del que nacieron Bernhard Caesar y Klaus Martin, este último fallecido muy temprano. Más tarde adoptaron a una niña. Andando el tiempo, Hans Albert, viudo desde 1958, volvió a casarse, pero no tuvo más hijos. Con todo esto, sólo nos queda seguir el camino de Bernhard Caesar, el único “superviviente” de los descendientes directos de Einstein.

Con Bernhard llegamos ya a la actualidad. Falleció en 2008, tras haber dedicado su vida, qué curioso, a la física. Bernhard Caesar Einstein tuvo cinco hijos, de los que uno de ellos es actualmente médico en California.

Punto final, poco más hay que contar, salvo el oscuro episodio de Lieserl y el triste final de Eduard, no hay nada excepcional que pueda considerarse como digno de contar, más allá de lo que sucede con todas las familias por lo que, sigo sin entender el por qué de tanto interés con saber algo sobre los hijos del genio.

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FUENTE :La descendencia de Einstein Salvo que se exprese lo contrario esta obra y su fuente .... están bajo una licencia Creative Commons.