¿Por qué las plantas y flores emiten olor?

¿Por qué las plantas y flores emiten olor?
¿Por qué las plantas y flores emiten olor?

Los olores de las flores varían, dependiendo de la especie que sea, la formación de pequeñas cantidades de aceites volátiles alterados por los aceites de los pétalos, dan origen a la fragancia de la flor.

Su aroma tiene una razón química.

Las plantas y flores aromáticas están provistas de sustancias volátiles (hidrocarburos de la serie de los terpenos, sesquiterpenos, ésteres, aldehídos y cetonas) que se liberan o inhiben de acuerdo con las condiciones climáticas.

El origen de este fenómeno está en las raíces evolutivas: las plantas con flor o angiospermas son las que por lo general tienen olores y surgieron después de la aparición de los insectos polinizadores.

Mediante un complejo proceso de selección natural, las plantas pudieron utilizar esa relación con los insectos para reproducirse, con el paso de los años este sistema se ha refinado tanto que las plantas han desarrollado mecanismos, olores, sabores y colores para atraer insectos polinizadores (que son los insectos que vuelan: las abejas, mariposas, moscas, mosquitos, etc.) extraen el néctar de la flor, al mismo tiempo estos obtienen su ración de alimento y se impregnan de los granos de polen, depositándolos en otra flor, ya sea de la misma especie u otra.

Con el movimiento producido por los insectos, los granos de polen que trasladan alcanzan el estigma de la flor, provocando la fecundación que tanto se necesita para producir las semillas.

Cuando hablamos de polinización por animales siempre tendemos a pensar en las abejas, y no es para menos ya que son los polinizadores más eficaces que tenemos.

Aunque nos dejamos atrás otros grupos de animales que, siendo un poco más “torpes”, no son menos importantes.

Como decía antes,  la polinización por abejas es la más conocida. Las abejas, como la mayoría de los insectos que visitan las flores, buscan néctar y polen.

El néctar les sirve como alimento ya que tiene un alto contenido en azúcares, mientras que el polen lo concentran en unas estructuras que poseen en sus patas llamadas “Cestillos” o “Scopa”, donde forman unas pequeñas bolas de polen apegotonado que servirá de alimento para las larvas.

Abandonando este magnífico grupo de Himenópteros (orden al que pertenecen las hormigas, abejorros, abejas y avispas) vamos a ver un poco más de cerca a los Dípteros (orden al que pertenecen sus y nuestras queridas moscas).

Dentro de los Dípteros están los Sírfidos, insectos con un aspecto muy semejante a las abejas que quizá nos hayan engañado a más de uno por el campo. Eristalis tenax es uno de ellos y es un buen polinizador de nuestro matorral.

Vía : http://www.drosophila.es
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