Hipervelocidad , warp y todo eso que vemos en la ciencia ficción

Hipervelocidad ... warp y todo eso que vemos en la ciencia ficción¿Ha planeado recientemente un viaje con sus amigos a una estrella o planeta lejano?

Cuando vamos al cine a ver una película, más o menos, todo el mundo tiene claro que los guionistas se suelen tomar ciertas licencias a la hora de escribir sus guiones para enfatizar el drama de una historia o hacer que ciertas escenas sean mucho más espectaculares.

Este tipo de inexactitudes o licencias las podemos encontrarlas materializadas en forma de alteraciones en hechos históricos o, directamente, como barbaridades tecnológicas o científicas que aterrorizan a los espectadores formados en dichas materias.

"El espacio, la última frontera. Estos son los viajes de la nave Enterprise en una misión que durará cinco años, dedicada a la exploración de mundos desconocidos, al descubrimiento de nuevas vidas, de nuevas civilizaciones... hasta alcanzar lugares donde nadie ha podido llegar."

¡Ay, qué recuerdos me trae esta frase! Sentado confortablemente en mi butaca, disfrutando de una Coca Cola bien fría una tarde de verano. De repente, el capitán Kirk se dirige al señor Sulu:

"Ahora, señor Sulu, poder impulsor"

Las noticias de años pasados acerca de neutrinos que supuestamente se movían más rápido que la luz puede ser que haya inducido el pensamiento de todos acerca de posibles viajes a hipervelocidad o velocidad warp y todo eso que vemos en la ciencia ficción, pero realmente no hay necesidad de imaginarse algo que pueda moverse más rápido que 300.000 kilómetros por segundo.

Cuando hablamos de ciencia-ficción, es evidente que vamos a ver algunas cosas que no tienen mucho fundamento científico pero, aún así, de vez en cuando surgen estudios que intentan buscarle lógica a escenas o hechos que, realmente, no suelen tenerla.

En la Universidad de Leicester, un grupo de estudiantes ha puesto el foco en Star Wars y en los viajes a la velocidad de la luz del Halcón Milenario, la mítica nave de Han Solo.

¡Dios, qué sensación de velocidad! Allá iba a toda pastilla la nave Enterprise, rumbo a otra trepidante misión en los confines del universo conocido.

En un abrir y cerrar de ojos, los protagonistas de Star Trek llegaban a su lugar de destino, dejaban atracada la nave y aparecían por arte de birlibirloque sobre la superficie de cualquier planeta inexplorado gracias al maravilloso transportador, impecablemente operado por el siempre eficiente señor Scott (Scotty para los amigos).

¿Cómo era posible tanta maravilla? ¿Qué era eso del “poder impulsor”? ¿Se trataba de la misma cosa que en otras ocasiones recibía el nombre de “velocidad warp”? ¿En qué consistía y de qué pasta estaba hecho? ¿Quién había sido el genio capaz de inventar algo semejante?

De hecho, la idea es ilógica y viola la ley de causalidad.

La velocidad de la luz, o 300.000 kilómetros por segundo,
podría parecer un límite de velocidad, pero esto es sólo un ejemplo del pensamiento 3 + 1 – en el que todavía no tenemos claro el concepto de las cuatro dimensiones del espacio-tiempo y por lo tanto, pensamos en términos de espacio en tres dimensiones y pensamos que el tiempo es algo diferente.

Por ejemplo, aunque nos parece que se necesita un rayo de luz durante 4,3 años para viajar de la Tierra al sistema Alpha Centauri, si tuviera que subirse a una nave espacial en realidad viajaríamos a 99,999 por ciento de la velocidad de la luz y por lo tanto llegaría en cuestión de días, horas o incluso minutos a Centauri – dependiendo de cuántos 0,99 segundos se agregan a la proporción de la velocidad de la luz.

Esto es así porque, como usted seguirá bombeando el acelerador de su sistema imaginario de viaje, la dilatación del tiempo será cada vez más pronunciada y se mantendrá esa dilatación para llegar a su destino mucho más rápido.

Con suficientes 0,999 segundos podía cruzar el universo dentro de su periodo de vida – a pesar de que alguien le vea alejarse a un poco menos de 300.000 kilómetros por segundo.

Por lo tanto, lo que podría parecer un límite de velocidad a primera vista no es un límite.

El efecto de la dilatación del tiempo es insignificante para las velocidades comunes que conocemos en la Tierra, pero aumenta dramáticamente y asintóticamente al acercarse a la velocidad de la luz.

Para tratar de comprender la perspectiva de cuatro dimensiones en esto, reconsideramos que es imposible moverse a cualquier distancia, sin también tener un movimiento a través del tiempo.

Por ejemplo, caminar un kilómetro puede tener una duración de treinta minutos -, pero si se ejecuta, sólo puede tomar quince minutos.

La velocidad es sólo una medida de cuánto tiempo le toma llegar a un punto distante. La física relativista le permite elegir cualquier destino que desee en el universo – y con la tecnología adecuada puede reducir el tiempo de viaje a ese destino o a cualquier punto que le guste – siempre y cuando su tiempo de viaje se mantenga por encima de cero.

El único límite del universo que en realidad se nos impone – y es tanto un problema de lógica y de las leyes de causalidad, ya que se trata de física.

Se puede viajar a través del espacio-tiempo de varias maneras para reducir su tiempo de viaje entre los puntos A y B – y usted puede hacer esto hasta que casi se pueda mover entre estos puntos de forma instantánea.

Pero no puede hacerlo más rápido que de forma instantánea, ya que podría llegar a B antes de que se haya ido de A.

Si pudiera hacer eso, sería imposible y en todo caso puede crear problemas de causalidad – por ejemplo, es posible que decida no apartarse del punto A, a pesar de que ya había llegado a un punto B.

La idea es ilógica y una violación de las leyes de la termodinámica, ya que el universo de repente tendría a dos de nosotros – el otro “yo” que habría aparecido de la nada.

Por lo tanto, no puede moverse más rápido que la luz – no por nada en especial acerca de la velocidad de la luz, sino porque no puede moverse más rápido que de forma instantánea entre dos puntos distantes.

La luz se mueve esencialmente al instante, al igual que la gravedad y tal vez otros fenómenos que todavía tenemos que descubrir – pero no debemos esperar descubrir cualquier cosa que se mueva más rápido que de forma instantánea, ya que la idea no tiene sentido.

Ya hace más de cien años que Albert Einstein propuso su teoría especial de la relatividad y diez menos que nos obsequió con su mayor legado: la teoría general de la relatividad.

De entre las conclusiones que se pueden extraer de la primera, una resulta particularmente interesante y adecuada al tema que nos ocupa. Se trata de la imposibilidad de que un objeto con masa supere la velocidad de la luz en el vacío, es decir, unos 300.000 km/s aproximadamente.

En cuanto a la segunda de las teorías, la relatividad general, establece (entre otras muchas cosas) que la materia es la causa de la deformación del espacio y también del tiempo, y estos dos conceptos están tan inextricablemente unidos para Einstein que suelen denominarse en conjunto y más adecuadamente espacio-tiempo.

Todos los cuerpos que forman parte del Universo (gas, polvo, asteroides, planetas, estrellas, galaxias, etc.) se encuentran suspendidos en una especie de malla elástica que llamamos espacio, produciendo una deformación en aquélla tanto más grande cuanto mayor sea la masa del objeto que la provoca.

En la actualidad, se cree que nuestro universo se creó hace algo menos de 14.000 millones de años, durante una inmensa e inimaginable explosión, a partir de un punto primigenio de una densidad enorme y con una temperatura elevadísima, denominada Big Bang.

Antes del Big Bang no existía nada (mejor dicho, sólo el punto del que se originó), ni siquiera el espacio o, más correctamente, el espacio-tiempo.

Éste surgió con la misma explosión, expandiéndose sobre sí mismo y llevando toda la materia con él. Aún hoy continúa esta expansión y si miramos al cielo podemos ver a todas las galaxias alejándose de nosotros a unas velocidades tanto mayores cuanto mayores sean las distancias que de ellas nos separan.

Tan sólo 1000 billonésimas de billonésima de billonésima de segundo después del Big Bang, tuvo lugar un suceso muy extraño y fue que el espacio-tiempo que se estaba expandiendo justamente a partir de ese instante, lo hizo a una velocidad superior a la de la luz. Este lapso de tiempo se conoce como inflación cósmica y no se sabe a ciencia cierta cuánto tiempo duró.

Estamos atrapados en la idea de que unos 300.000 kilómetros por segundo es un límite de velocidad, ya que intuitivamente creemos que el tiempo corre a una velocidad constante universal.

Sin embargo, hemos demostrado en muchas pruebas experimentales diferentes que el tiempo es evidente que no se ejecuta a una velocidad constante entre los distintos marcos de referencia.

Así que con la tecnología correcta, usted puede sentarse en su nave y tomarse una taza de té mientras eones de tiempo transcurren afuera. No se trata de velocidad, se trata de reducir el tiempo de viaje personal entre dos puntos distantes. Y eso tiene un límite natural – cero tiempo.

A propósito de los neutrinos me los imagino a todos enterados de las noticias sobre el experimento que ha detectado neutrinos moviéndose a una velocidad superior a la de la luz.

Es uno de esos casos raros en los que una noticia de ciencia acapara bastante atención.

Y como suele ocurrir, los medios cometen varios errores al respecto. Hay excepciones, naturalmente, y algunas en algún periódico generalista, lo que no está nada mal. Pero la tónica general ha sido la difusión de información errónea, que se puede resumir en los que voy a mencionar a continuación.

El error más grave (afortunadamente, no es el más extendido), se puede resumir más o menos así: «se han descubierto una nueva partícula, el neutrino, que viaja más rápido que la luz». Y va a ser que no. El neutrino no es una partícula nueva, desconocida hasta ese momento.

Si hasta se menciona en una película de catástrofes y todo (de forma aberrante, pero esa es otra historia). Esta partícula se observó por primera vez en 1956, aunque fue postulado con anterioridad, en 1930.

Es decir, los científicos llevan varias décadas conociendo al neutrino.

Además, como imaginarán, el viajar más rápido que la luz no es una propiedad intrínseca del neutrino, como parece darse a entender. De hecho, todos los neutrinos observados hasta ahora, se desplazaban más lentamente que la luz. La noticia consiste precisamente en que se han observado unos neutrinos que se han desplazado más rápido.

Un segundo error es el que se suele mostrar de forma sensacionalista, con titulares estilo «Einstein se equivocó», o «La Relatividad se derrumba».

En casi todos los medios, se menciona que la Teoría de la Relatividad nos dice que nada puede desplazarse más rápido que la luz, y eso no es del todo exacto.

La Relatividad nos dice que la velocidad de la luz en el vacío es una constante absoluta, independiente del observador.

Es decir, no importa si estoy parado, o viajo en una nave espacial al 99% de la velocidad de la luz. Si mido la velocidad de propagación de la luz o de una onda de radio, voy a obtener el mismo valor en ambos escenarios.

Esto trae como consecuencia unas transformaciones a aplicar cuando pasamos de un sistema de referencia a otro. Así, tenemos los conocidos efectos de la dilatación del tiempo, la contracción del espacio, el aumento de la masa (esto no es del todo exacto, pero dejémoslo así) y la relatividad de la simultaneidad.

Lo que nos impide alcanzar la velocidad de la luz es lo siguiente: Para aumentar la velocidad de un objeto cualquiera, hay que ejercer una fuerza.

La aceleración que recibe el objeto es el cociente de la fuerza entre la masa. Por tanto, cuanto más masa tenga un objeto, menos aceleración obtienes con una misma fuerza. O al revés, más fuerza necesitas para una aceleración determinada.

Según la relatividad, la masa aumenta con la velocidad (insisto que no es del todo exacto, pero a efectos prácticos, es como si así ocurriera), por lo que la fuerza debe ser cada vez mayor si queremos mantener la aceleración.

Este crecimiento se hace de forma que a velocidades pequeñas (y comparado con la luz, hasta una velocidad orbital es pequeña), este efecto apenas se nota. Pero a velocidades cercanas a la de la luz, la diferencia es cada vez mayor, de forma que con una fuerza enorme, sólo obtenemos una minúscula aceleración.

Matemáticamente, la masa sería infinita a la velocidad de la luz, por lo que nunca podríamos alcanzarla.

¿Quiere decir esto que nada puede viajar a la velocidad de la luz?

No, y de hecho, los fotones lo hacen, obviamente. Lo que nos dice la Relatividad es que no podemos acelerar un objeto con masa, hasta la velocidad de la luz.

Los fotones no tienen masa, y pueden viajar a dicha velocidad. Es más, no podrían viajar a otra velocidad en el vacío. No podemos frenarlos y acelerarlos. Entonces ¿pueden existir objetos que viajen más rápido que la luz?

Pues si en las ecuaciones utilizamos como masa un número imaginario, es decir, una raíz cuadrada de un número negativo, resulta que sí.

Es más, en este caso, lo que no podríamos hacer es frenar el objeto hasta alcanzar la velocidad de la luz. Siempre tendría que ir más deprisa.

Si una partícula, en el momento de su creación, viajara más rápido que la luz, no habría problemas. Estas hipotéticas partículas incluso tienen un nombre: taquiones

¿Tiene sentido físico una masa imaginaria? Pues no lo sé. Pero lo importante es que la Relatividad no impide que un objeto pueda viajar más rápido que la luz.

Lo que establece es una especie de barrera infranqueable entre tres mundos: el de los taquiones, el de los fotones, y el del resto de partículas.

Así que no se puede decir que la Relatividad se haya derrumbado, o demostrado errónea, o cosas similares, ya que el fenómeno observado, no parece contradecir la misma.

Hay otro punto que quiero considerar, aunque tal vez alguno piense que es demasiado sutil, y no lo considere un error.

Hay titulares que expresan el descubrimiento como un ataque a la física, algo peligroso o transgresor, y cosas así. Vamos, como si el hacer un descubrimiento nuevo fuera un problema. Y no es así en absoluto.

El que un experimento contradiga una teoría física, no debe ser motivo de preocupación, sino de excitación. Contrariamente a lo que piensan algunos, la ciencia no es un conjunto de dogmas de fe, que si contradices te arriesgas a ser quemado en la hoguera. Es justo lo contrario.

Con cada nuevo descubrimiento, la ciencia avanza. Si se descubre que una teoría no es correcta, se investiga y se amplía. Cada error descubierto es un pequeño paso adelante.

Nuevas pruebas de alta precisión llevadas a cabo por la colaboración OPERA, en Italia, confirman ampliamente su afirmación, hecha en septiembre, de haber detectado neutrinos que viajan más rápido que la velocidad de la luz.

La colaboración envió hoy sus resultados a una revista, pero algunos miembros siguen insistiendo en que se necesitan más comprobaciones antes de que los resultados puedan considerarse sólidos.

OPERA mide las propiedades de los neutrinos que son enviados a través de la Tierra, desde el laboratorio de física de partículas del CERN en Ginebra, Suiza, hasta su detector situado bajo la montaña Gran Sasso en Italia central.

El 22 de septiembre, la colaboración informó en un artículo en ArXiv de haber medido la llegada de unos neutrinos unos 60 nanosegundos antes de lo que lo harían en el caso de viajar a la velocidad de la luz.

Los investigadores obtuvieron el resultado estadísticamente, comparando la distribución temporal de protones dentro de los pulsos de 10,5 microsegundos que producen los neutrinos en el CERN, con la distribución de neutrinos observada en su detector.

Las nuevas pruebas, completadas el 6 de noviembre, acabaron los análisis estadísticos dividiendo cada pulso en grupos de 1 a 2 nanosegundos de duración, permitiendo que cada neutrino detectado en Gran Sasso estuviese ligado a un grupo particular producido en el CERN. Estas pruebas se llevaron a cabo a lo largo de 10 días y generaron 20 eventos.

Los investigadores confirmaron que los neutrinos llegaban con 60 nanosegundos de antelación, con una incertidumbre de unos 10 nanosegundos, comparable al resultado inicial.

La colaboración también ha comprobado su análisis estadístico original, pero la decisión de hoy de enviar los resultados a una revista no era unánime.

“Unas cuatro personas” de entre el grupo de aproximadamente 15 que no firmaron el borrador, han firmado el envío a la revista, de acuerdo con una fuente interna de la colaboración, mientras que “cuatro nuevas personas” han decidido no firmarlo.

Esto deja el número de disidentes en unos 15, en comparación a los 180 que firmaron el envío a la revista.

Una gran preocupación entre los disidentes, es el hecho de que la “ventana de tiempo” dentro de la que se detectaron los neutrinos de OPERA en la última ejecución, tenía una anchura de 50 nanosegundos, algo que el líder del análisis superlumínico, Dario Autiero, sólo reveló una vez que se habían llevado a cabo las pruebas. Inicialmente se asumía que la ventana tenía apenas 10 nanosegundos de margen.

Esta diferencia no afecta al propio resultado final, señala la fuente, pero los disidentes destacan el pobre procedimiento experimental.

Algunos investigadores tampoco están contentos con que sólo una pequeña fracción del análisis, que se llevó a cabo por Autiero, haya sido comprobado independientemente por otros miembros de la colaboración. Esto deja abierta la posibilidad, dice, de que no se hayan tenido en cuenta todos los posibles errores.

La cuestión de si OPERA ha visto realmente, o no, neutrinos superlumínicos probablemente sólo se zanjará una vez que se tengan los resultados de otros experimentos.Mientras tanto, dentro de OPERA, “la gente está exhausta”, dice la fuente. “Todo el mundo debería estar convencido de que el resultado es real, y no lo están”.

Pero eso sí: cuando aparece un experimento que contradice una teoría bien establecida (y ya hemos visto que no es necesariamente el caso), hay que estar muy seguros, verificarlo, repetirlo varias veces, y confirmar los hechos.

Y eso es lo que se está haciendo ahora. Sólo cuando se tenga la certeza de que la velocidad obtenida es correcta, y cuando se haya repetido el experimento varias veces, podremos gritar de alegría por haber detectado los primeros taquiones (o por tener la primera prueba experimental de la existencia de más de 4 dimensiones, como plantean algunos). El tiempo lo dirá.

"Yo estaría extasiado de ver algún tipo de nueva física proveniente de este experimento", agrega Andrew Cohen, un físico teórico quien junto al ganador del Premio Nobel Sheldon Glashow, realizó el informe que se publicará en la revista Physical Review Letters. "Es difícil dar cabida a esta idea, dada esta [falta de] radiación".

Para dar seguimiento a esta idea, un segundo experimento de neutrinos en el Gran Sasso llamado ÍCARO buscado señales de esta radiación y no ha encontrado, de acuerdo a un grupo de informes en línea publicados el 17 de octubre en arXiv.org.

Un tipo similar de pérdida de energía ha sido estudiado en el agua y otros materiales en los que la luz viaja más lenta de su velocidad en el espacio vacío.

Partículas que viajan más rápido que la luz en estas sustancias emiten destellos de energía que se conocen como radiación de Cherenkov. Detectores Cherenkov exploran este efecto para detectar estas partículas, incluidos los creados por los rayos cósmicos.

En el artículo que publican Cohen y Glashow es el primero en extender esta idea de que neutrinos viajan supuestamente más rápido que la luz en el vacío.

El modelo estándar de física de partículas establece que tales partículas también tienen que renunciar a la energía, emitiendo pares de electrones y positrones, considera Cohen.

Teorías exóticas que existen permiten que los neutrinos viajen más rápido que la luz para aferrarse a su energía. Pero la falta de esta firma añade soporte a la opinión predominante de que el equipo de Opera ha sido engañado por una cierta incertidumbre no contabilizada en sus mediciones.

"Estamos bastante convencidos de que el experimento está mal", agrega Glashow. "Pero no considero que nadie ha identificado el error, si hay un error, hasta el momento".

Gilles Henri, un astrofísico teórico en el Instituto de Ciencias Planetarias y de Astrofísica de Grenoble, Francia, se pregunta si las fluctuaciones en el haz de neutrinos podrían ser la causa. En un artículo publicado en línea 2 de octubre en arXiv.org, sugiere que algunos neutrinos en la multitud que viajó a Italia pudieron haber comenzado su viaje antes de lo pensado, rompiendo la velocidad media calculada para el grupo.

Los dos relojes atómicos utilizados por el equipo de Opera para medir la velocidad de los neutrinos también se han analizado.

Carlo Contaldi, un físico teórico del Imperial College de Londres, sugiere que la teoría general de la relatividad de Einstein podría haber causado que los relojes marcaran un ritmo diferente - gracias a que la gravedad tirar más fuerte en el reloj situado en el inicio del viaje del neutrino en Suiza que en su socio, en las profundidades de Italia-.

Para comprobar su idea, Contaldi está esperando que el equipo de OPERA anuncie los detalles de su experimento.

Él no es el único."Hasta que vengan más detalles en cuanto a cómo lo realizaron las mediciones en su experimento", dice Contaldi, "no está claro cómo proceder".

La tecnología “warp” y el viaje espacial superlumínico son parte fundamental de la ciencia ficción desde hace varias décadas. Las distancias espaciales son tan enormes, y los sistemas planetarios – incluso dentro de la misma galaxia – están tan lejos, que se necesita de una idea extraordinaria para hacer factible una exploración humana casual , pues nadie quiere pensar en Kirk y Spock viajando osadamente a algún planeta alienígena mientras todos sus familiares y aquellos que conocieron mueren de viejos.

Aunque muchos de los factores que envuelven al viaje espacial son puramente teóricos – y muchos permanecerán en el dominio de la imaginación durante mucho tiempo, si no para siempre – existen algunas ideas que pueden funcionar bien con la física actualmente aceptada.

El motor Warp de Alcubierre fue propuesto por el físico teórico mexicano Miguel Alcubierre en 1994, el motor impulsaría una nave a velocidades superlumínicas creando una burbuja de energía negativa a su alrededor, expandiendo el espacio y el tiempo detrás de la nave mientras que los comprime delante de si misma.

 De la misma forma que un surfero cabalga sobre una ola, la burbuja de espacio que contiene a la nave y sus pasajeros se vería empujada hacia su destino a velocidades no limitadas por la velocidad de la luz. Por supuesto, cuando la nave alcanza su destino, tiene que pararse.

Y aquí es donde se produce la catástrofe con terribles consecuencias.

Investigadores de la Universidad de Sídney han realizado algunos avances calculando los efectos del viaje espacial superlumínico mediante un motor de Alcubierre, teniendo en consideración los muchos tipos de partículas cósmicas que se encontrarían por el camino.

El espacio no es sólo un gran vacío entre el punto A y el punto B… está lleno de partículas con masa (así como de otras sin masa).

Lo que el equipo de investigación – liderado por Brendan McMonigal, Geraint Lewis, y Philip O’Byrne — ha encontrado es que estas partículas pueden ser “barridas” hacia la burbuja warp y centrarse en regiones por delante y detrás de la nave, así como dentro de la propia burbuja.

Cuando la nave con motor de Alcubierre frena desde una velocidad superlumínica, las partículas que ha recopilado la burbuja se liberan en un energético estallido. En el caso de las partículas delanteras, el estallido puede ser muy energético – suficiente para destruir a cualquiera que esté en el destino directamente frente a la nave.

“Cualquier persona que esté en el destino”, concluye el artículo del equipo, “sería arrasado por rayos gamma y partículas altamente energéticas debido al extremo desplazamiento al azul de las partículas de la región [delantera]“.

Otra cosa que encontró el equipo es que la cantidad de energía liberada depende de la longitud del viaje superlumínico, pero potencialmente no hay límite a su intensidad.

“Es interesante apuntar que, el estallido de energía liberado en la llegada al destino, no tiene un límite superior”, dice McMonigal a Universe Today en un correo electrónico.

“Simplemente puedes seguir viajando distancias cada vez más grandes e incrementar la energía que se liberará tanto como quieras, uno de los extraños efectos de la Relatividad General.

Los rumores se propagaron hace unos días, sobre todo a raíz de una noticia aparecida en Science. Ya hay un comunicado oficial por parte del CERN. Ya es absurdo esperar más para comentar el asunto.

Al parecer han encontrado el fallo que hace unos meses hizo pensar que los neutrinos podrían viajar más rápido que la luz. El fallo parece deberse a una fibra óptica que estaba “mal conectada”, la fibra que portaba la señal de sincronización del GPS al reloj maestro.

El error parece ser suficientemente como para explicar los 60 ns de supuesto adelanto de los neutrinos. Cuando han arreglado la conexión parece que los neutrinos superlumícos se han esfumado.

Quizás los científicos de OPERA se dedicaron a mirar otro tipo de errores menos “obvios” que no encontraron y se les pasó por alto este problema. En todo caso, fueron honestos a la hora de comunicar el problema a la comunidad internacional en busca de ayuda en lugar de ocultarlo. Pero ya hay voces que critican que no se revisara esa fibra antes de lanzarse a hacer anuncios.

En su día algunos de los miembros del equipo de OPERA se negaron a seguir ese camino y pidieron retirar sus nombres del artículo.

Hay de todos modos varios experimentos independientes, tanto en EEUU como en Japón, sobre este tema que arrojarán aún más luz sobre el asunto.

En este tiempo que ha trascurrido desde el famoso anuncio hasta ahora mismo unos han proporcionado argumentos de peso en contra de la existencia de los neutrinos superlumínicos y otros han dejado volar su fantasía para explicar la existencia de tales objetos, dimensiones ocultas incluidas, claro. Al final la explicación ha sido la más obvia: un error sistemático.

Ha sido interesante porque por primera vez en mucho tiempo la Física ha estado en boca de todos y quizás haya fomentado alguna vocación por la ciencia en algún joven estudiante de bachillerato.

No es que Einstein vuelva a tener razón, es que todos los físicos serios y sensatos tenían razón.
Pero por otro lado ha sido un poco siniestra la actitud de algunos frente a estos supuestos neutrinos superlumínicos.

Empujados por la ciencia ficción de las películas o por vete tú a saber qué, soñaban con una Física que no se da en la Naturaleza y consiguieron alcanzar altas cotas de fanatismo, arremetiendo contra la ciencia “oficial”. No será extraño que al final esta misma gente mantenga una nueva teoría de la conspiración y sigan creyendo en los neutrinos estos, pese a que los científicos que en principio anunciaron su posible extraño comportamiento ahora lo nieguen.

Hay algo mal en nuestro sistema educativo como para que algunos crean que el límite de la velocidad de la luz sea un dogma.

Nuestras mentes son newtonianas y nos es difícil creer en límites de velocidad, pero si después de pasar por el sistema educativo seguimos creyendo que el límite de la velocidad de la luz es algo arbitrario o un capricho de un grupo de físicos, no solamente no entendemos la Naturaleza y la Física Moderna de los últimos 100 años ni el método científico, sino que además nuestro sistema educativo falla estruendosamente.

Si leemos novelas de vampiros o de magia y espada no esperamos ver magia en el mundo real. ¿Por qué esperamos ver las propuestas de las novelas de ciencia ficción en la realidad?

La razón por la que se viola el límite de la velocidad de la luz en las novelas es porque es la única forma de que pueda pasar algo, de otro modo todo sería mucho más aburrido.

Es un convenio, no una propuesta de realidad. El Universo, una vez más, es ciego a nuestros deseos, anhelos y sufrimientos.
Pero este asunto no nos debe impedir ver que el experimento OPERA fue diseñado para otras cosas, no para encontrar neutrinos superlumínicos. Entre otros cosas se intenta medir su masa y sus famosas oscilaciones.

Fijémonos en lo fabuloso que es el experimento. Se están lanzando neutrinos a cientos de kilómetros de distancia a través de la corteza terrestre con una precisión de nanosegundos.

Estamos usando nuestro propio planeta como banco de laboratorio en el que realizamos experimentos de Física de Altas Energías. Una especie que consigue eso se tiene que sentirse orgullosa de sus logros.

Todo el dinero invertido merece la pena, porque nos acerca un poco más a comprender mejor el Universo. Algo que en estos tiempos teocráticos y fanáticos hace mucha falta.

Por desgracia, incluso para viajes muy cortos, la energía liberada es tan grande que arrasarías por completo cualquier cosa que esté frente a ti.

Entonces, ¿cómo evitar la desintegración de tu puerto de destino? Puede ser tan simple como orientar tu nave un poco hacia un lado… o puede que no.

La investigación se centra sólo en el espacio plano delante y detrás de la burbuja warp; ¡los letales haces de partículas postwarp podrían terminar saliendo disparados en todas direcciones!

Por fortuna para los habitantes de Vulcano, Tatooine y cualquier conocido de Kepler 22b, el motor warp aún es teórico en gran parte.

 Aunque la mecánica funciona con la Teoría de la Relatividad General de Einstein, la creación de densidades de energía negativa es una tecnología aún desconocida – y puede que sea imposible.

 Update ... Confirmado: los neutrinos no son superlumínicos

Los neutrinos enviados desde el CERN, en la frontera franco-suiza, a Gran Sasso, en Italia, no superan la velocidad de la luz. Los responsables de los experimentos del laboratorio subterráneo italiano, incluido OPERA, acaban de presentar en la conferencia Neutrino 2012 de Kyoto las últimas medidas que lo confirman.

El director general de Investigación del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), Sergio Bertolucci, presentó hoy en la 25 edición de la conferencia internacional sobre Física de neutrinos y Astrofísica en Kyoto (Japón), Neutrino 2012, los resultados sobre el tiempo de vuelo de los neutrinos desde el CERN hasta el laboratorio de Gran Sasso en representación de cuatro experimentos.

Se trata de Borexino, ICARUS, LVD y OPERA, que han medido un tiempo de vuelo del neutrino consistente con la velocidad de la luz. Esto está en desacuerdo con una medida que la colaboración OPERA puso a disposición de la comunidad científica para su examen en septiembre pasado, lo que indica que aquella medición se pudo deber a un elemento defectuoso del sistema de fibra óptica que mide el tiempo del experimento.

“A pesar de que este resultado no es tan emocionante como algunos hubieran deseado, es el que todos esperábamos”, dice Bertolucci.

“La historia ha cautivado la imaginación del público, y ha dado la oportunidad de ver el método científico en acción: un resultado inesperado es puesto a disposición para su escrutinio, minuciosamente investigado y resuelto en parte gracias a la colaboración entre experimentos habitualmente competidores. Así es como la ciencia avanza”.

He de reconocer que me considero un fanático de la saga Star Wars y, por tanto, nunca me he planteado si algunas de las cosas que vemos en las películas tienen, o no, una base científica; sin embargo, cuatro estudiantes de la Universidad de Leicester (Riley Connors, Katie Dexter, Joshua Argyle y Cameron Scoular) decidieron realizar una aproximación a cómo sería viajar a la velocidad de la luz y, por tanto, qué es lo que se vería desde la cabina de una nave como el Halcón Milenario.

Cuando en Star Wars una nave pasaba a la velocidad de la luz, se veía un montón de "haces de luz" como si fuesen las estrellas vistas a gran velocidad.

Sin embargo, para estos estudiantes, este tipo de representación no era correcta y decidieron realizar un estudio para determinar qué es lo que, realmente, se vería desde la nave y, según sus resultados, más que un montón de haces de luz sería algo parecido a un disco brillante situado en el centro del campo de visión.

Vision desde el Halcón Milenario

¿Y de dónde sale una aproximación así? Según estos estudiantes, que por cierto han publicado el estudio en la revista de la Universidad, la causa de todo sería el efecto Doppler y, por tanto, no sería posible distinguir las estrellas (ni mucho menos verlas como si fuesen haces de luz).

En física, el Efecto Doppler relativista se refiere al cambio en la frecuencia de la luz procedente de una fuente que está en movimiento relativo con respecto al observador y, en este caso, se produciría lo que se conoce como corrimiento al azul, es decir, una reducción de la longitud de onda la luz de las estrellas.

Desde el punto de vista de la cabina del Halcón Milenario, la longitud de onda de la luz de las estrellas iría reduciéndose pasando del espectro visible al rango de los rayos-X y, por tanto, solamente verían un disco brillante en el centro de su campo de visión como consecuencia del cambio en la longitud de onda de la Radiación de Fondo de Microondas que se acercaría hacia el espectro de luz visible.

 Si el Halcón Milenario existiese y pudiera volar tan rápido, sería aconsejable utilizar gafas de sol. Además, la nave hubiera necesitado algo para proteger a la tripulación de la nociva radiación de los rayos-X

Además de cambiar la imagen que verían los tripulantes de las naves del universo Star Wars, los estudiantes llegaron a la conclusión que los rayos-X ralentizarían el avance de las naves y las frenarían ejerciendo sobre ella una presión equivalente a estar en el fondo del Océano Pacífico.

Por tanto, las naves debían emplear gran cantidad de energía extra para contrarrestar dicha presión y poder continuar su viaje.

Este estudio, lógicamente, no tiene como objetivo ser presentado en un simposio sobre física cuántica ni nada por el estilo, de hecho, la revista de la Universidad (University of Leicester’s Journal of Physics Special Topics) es una publicación anual en la que se analizan, desde la óptica de la física, temáticas divertidas o creativas que están fuera de la "seriedad" de una investigación científica.

Una investigación curiosa al universo Star Wars que sigue la línea del análisis científico de la película Armageddon que se publicó el pasado verano.




FUENTES:  SINC
Devin Powell, "Critics take aim at fast neutrinos", Science News
http://www.malaciencia.info/

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