La tentación vive arriba ,Billy Wilder - USA (1955)


La tentación vive arriba ... Billy Wilder - USA (1955)

Pocas veces se consigue que el título que se da a una película al estrenarse en España sea mejor que el original, pero ciertamente este de "La tentación vive arriba" me encanta.

La comedia venía precedida de una exitosa representación en Broadway, y el film fue un verdadero escándalo ya que jugaba con el conservadurismo propio de los americanos, al presentar de aquella manera tan evidente el tema del adulterio.

Wilder estaba realmente ilusionado con el guión, ya sabemos que como el decía "Lo más importante es tener un buen guión. Los cineastas no son alquimistas.

No se pueden convertir los excrementos de gallina en chocolate" y así se las apañó, recortando aquí y allá, para esquivar la censura y hacernos disfrutar de esta sensacional y divertida película.

Y lo primero es recordar como entra en escena aquella tentación rubia, con aquella segunda piel que es ese traje blanco con pequeños lunares y esa escalera ascendente que nos deja con la mandíbula descolgada viendo alejarse a esa maravilla! Inolvidable!!!

Que manera de dejar claro cual era la tentación!!!!

Marilyn está soberbia y hermosísima con sus 28 añitos, pero para ser justos la película descansa sobre el genial personaje que encarna Tom Ewell (ya lo hizo en Broadway), un marido común, que está de "Rodríguez" al marchar su esposa de vacaciones, y que está dotado con una prodigiosa y calenturienta imaginación.

La tentación vive arriba ... Billy Wilder - USA (1955)

Billy Wilder

Así, resultan hilarantes esos cambios bruscos que sufre entre el pudor y el deseo, entre el desenfreno y la contención, entre el temor y la seguridad. Sus diálogos con su propia imaginación son desternillantes.

Un psicoanalista se lo pasaría de escándalo con este hombre. Resulta inolvidable verlo, en uno de sus sueños, retozando en la orilla de la playa, entre las olas, con la amiga de su mujer, parodiando la mítica escena de la película "De aquí a la eternidad".

Se entiende en la obra que en el séptimo año de matrimonio, los maridos son más propensos a la infidelidad -"The seven year itch" (el picor del séptimo año)- y Tom Ewell lleva curiosamente siete años casado y sus tics en el pulgar y esos picores que le acechan, le hacen presentir que está a punto de caer, por mucho que él se resista y más con esa vecina que vive arriba, que guarda la ropa en el frigorífico para ponerla fresquita durante el verano, que le muestra sus sugerentes fotos para USA Camera y que para avivar las llamas tiene una sonrisa realmente arrebatadora.

Champagne, patatas y la segunda sinfonía de Rachmaninov, eso es todo lo que se necesita para conquistar a la rubia del piso de arriba, o así al menos lo ve Tom Ewell, un actor más bien desconocido, que fue elegido por el maestro Billy Wilder antes que otra estrella, esperando de él que diera vida a un hombre corriente con el que todos nos pudiéramos identificar y hay que reconocerle que lo hizo a la perfección.

De la escena de las faldas volando por el aire del respiradero del metro, contar que le costó a Marilyn su matrimonio con Joe Dimaggio, que celoso y un tanto predispuesto por un periodista sensacionalista, fue a ver el rodaje y una vez allí, sintió que no podía soportar a todos los babeantes que estaban apostados disfrutando de las piernas de su mujer y menos los comentarios y silbidos que lanzaban.

Pocas semanas después se habían separado. Ciertamente la cosa era para estar un poquito celoso, la actriz en principio llevaba unas bragas un tanto claritas, así que tuvo que terminar la escena con dos para darle "mas pudor" a la situación.

La escena la haría inmortal, un símbolo del siglo XX y de todo el cine, pero también es cierto que fueron necesarias 40 tomas para lograrla.

Cuando colocaron una valla publicitaria de 16 metros de altura en Times Square, recreando la escena, Marilyn le decía a Elli Wallach "Ya ves, eso es lo único que ven de mí". Las cosas…

Billy Wilder (me gustan sobremanera todas sus películas) se encontraba muy preocupado por el estado de Marilyn, que a pesar de avanzar claramente en su ascenso hacia el estrellato, continuaba presentando unas conductas altamente autodestructivas, se encontraba desorientada y olvidaba continuamente los diálogos, se retrasaba…

Así, Wilder, mi director favorito, comentaba de Marilyn (a lo largo del tiempo):

"Da igual lo que sufrieras intentando arrancarle los diálogos como si fueras un dentista... cuando los decía parecían realmente espontáneos. Te encantaba, y eso es lo que ha perdurado"

"Sobre la impuntualidad de Marilyn debo decir que tengo una vieja tía en Viena que estaría en el plató cada mañana a las seis y sería capaz de recitar los diálogos incluso al revés.

Pero, ¿quién querría verla?... Además, mientras esperamos a Marilyn Monroe todo el equipo, no perdemos totalmente el tiempo... Yo, sin ir más lejos, tuve la oportunidad de leer Guerra y Paz y Los miserables"

"Marilyn Monroe era de carne, y se fotografiaba de carne. Tenías la impresión de que bastaba con alargar la mano para poder tocarla".

"El problema de Marilyn es que se enamoraba con mucha rapidez. No era la clase de mujer que se supone que debe ser un símbolo sexual, y eso la mató... Marilyn era una mezcla de pena, amor, soledad y confusión"

"Existen más libros sobre Marilyn Monroe que sobre la II Guerra Mundial. Hay una cierta semejanza entre las dos: era el infierno, pero valía la pena".

"Me han preguntado si volveré a trabajar con M. M. (Marilyn Monroe), y tengo una respuesta clara. Lo he discutido con mi médico, mi psiquiatra y mi contable, y todos me han dicho que soy demasiado viejo y demasiado rico para someterme de nuevo a una prueba semejante". Tras rodar "Con faldas y a lo loco"

"Marilyn era un absoluto genio como actriz cómica, con un sentido extraordinario para los diálogos cómicos. Tenía ese don. Nunca después he vuelto a encontrar una actriz así"

"Marilyn no necesita lecciones de interpretación; lo que necesita es ir al colegio Omega, en Suiza, donde dan cursos de puntualidad superior"

Ficha de la película tomada de filmaffinity:

http://www.filmaffinity.com/es/film197320.html

TÍTULO ORIGINAL The Seven Year Itch AÑO 1955 DURACIÓN 105 min. EEUU

Nota en Filmaffinity: 7'3/10

DIRECTOR Billy Wilder

REPARTO Tom Ewell, Marilyn Monroe, Oscar Homolka, Carolyn Jones, Evelyn Keyes, Sonny Tufts, Robert Strauss, Marguerite Chapman, Victor Moore, Donald MacBride, Carolyn Jones

PRODUCTORA 20th Century Fox

La historia se desarrolla en un tórrido verano en la ciudad de la Gran Manzana y es la de un típico neoyorkino tranquilo, ejemplo del norteamericano medio -y de su represión sexual-, que lleva siete años casado, durante los cuales no se ha separado prácticamente de su mujer ni de su hijo de seis años, pero a los que acaba de despedir en la estación, camino de unas vacaciones que él, por exigencias laborales, no podrá compartir....

SINOPSIS: Richard Sherman (Tom Ewell) se ha quedado trabajando en agosto mientras su mujer e hijos disfrutan de unas gratas vacaciones en la playa.

Siguiendo las recomendaciones de su esposa, está dispuesto a dejar de fumar, de beber, a acostarse pronto y sobre todo a no echar una cana al aire. Pero la tentación aparece cuando conoce a una despampanente vecina (Marilyn Monroe), tan sexy como ingenua. (FILMAFFINITY)

CRÍTICAS: Divertida comedia que lanzó al estrellato definitivamente la imagen de Marilyn Monroe-con las faldas levantadas en una boca de aire de metro- a icono del cine.

Ella es la vecina del piso de arriba que hará enloquecer a un Tom Ewell que está pasando el caluroso verano sin su familia.

Un gran éxito de taquilla que confirmó a la Monroe como la estrella femenina indiscutible de la Fox. (FILMAFFINITY)

GUIÓN Billy Wilder & George Axelrod (Teatro: George Axelrod)
MÚSICA Alfred Newman
FOTOGRAFÍA Milton Krasner

"Hay tipos con los pies planos. Otros tienen caspa. Yo tengo imaginación". Voz en off de R. Sherman (T. Ewell).

"Esto debe ser música clásica. ¡Lo he adivinado porque no cantan!". Marilyn, al escuchar el Concierto para piano nº 2 de Rachmaninov.

"Con los hombre casados siempre es mejor. Pase lo que pase, jamás te pedirán que te cases con ellos". Marilyn hablando con R. Sherman (T. Ewell).

"¡Es fantástico!. ¡Un hombre casado, aire acondicionado, champagne y patatas fritas!. ¡Una fiesta maravillosa!". Marilyn hablando con R. Sherman (T. Ewell). "Stravinsky las asusta; Rachmaninov nunca falla". R. Sherman (T. Ewell).

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