Civilizaciones americanas antiguas, Los Aztecas

Civilizaciones americanas antiguas, Los Aztecas
Los pueblos que habitaban América antes de la conquista europea tenían diversas formas de organización económica, social y política.

Algunos habían desarrollado sociedades urbanas y otros sólo practicaron una agricultura simple o eran cazadores y recolectores.

Los aztecas y mayas, en la región mesoamericana, y los incas, en la andina, desarrollaron sociedades urbanas.

En estas sociedades, la construcción de complejas obras de riego y la aplicación de técnicas agrícolas habían favorecido el crecimiento constante de la producción agrícola y de la población.

Cuando hablamos de "imperio", nos referimos generalmente a un buen puñado de naciones reunidas férreamente bajo un mismo trono, con un mismo ejército, y con una organización más o menos centralizada, o que pretende serlo al menos. Este modelo de imperio está basado, claro está, en el caso del Imperio Romano, con seguridad el más famoso de todos los imperios (además de ser el que le dio nombre de imperio a todos los demás). Por eso, la estructura interna del mal llamado "Imperio Azteca" es, cuando menos, curiosa.

De entrada, el Imperio Azteca era cualquier cosa, menos centralizado. Esto se entiende mejor si se considera que los aztecas no eran sino una tribu más de las varias chichimecas que pasaron desde algún punto en los actuales Estados Unidos, hasta el Valle de México.

Las tribus chichimecas nunca abandonaron del todo su vieja organización tribal, hasta el punto que las políticas públicas se confundían con el patrimonio y los asuntos privados de la familia real; la monarquía era, por cierto, electiva, rasgo éste reminiscente de organizaciones tribales en las que el líder no sólo debe tener derecho al trono, sino imponerse en él.

Durante mucho tiempo, las tribus aztecas vivieron sometidas al poder de la tribu de los tepanecas, que se habían hecho fuertes en Azcapotzalco, y para quienes trabajaron durante mucho tiempo como mercenarios. Sin embargo, cuando consiguieron rebelarse y doblegar a Azcapotzalco en 1428, fueron tres ciudades las que tomaron el control: Tenochtitlán, Texcoco y Tlacopán. Esta es la génesis de la llamada Triple Alianza. Porque en verdad el Imperio Azteca no era un imperio, sino una confederación.

Y el control que Tenochtitlán, la gran capital azteca, ejercía sobre otros territorios, no era administrativo ni militar: en muchos casos, después de conquistar las ciudades, en vez de someterlas a gobierno directo reinstalaban a los reyes que ellos mismos derrocaban, a cambio de que éstos en adelante fueran sumisos y pagaran un tributo anual a Tenochtitlán. Y ésa es toda la magnífica organización imperial azteca.

A lo largo del tiempo, Tenochtitlán fue prosperando sobre sus dos congéneres. En 1502 se produjo un cambio radical, cuando en vez de elegirse como tatloani a un jefe militar, fue elegido un sacerdote: Moctezuma II. ¿Habría devenido este proceso en una reorganización administrativa? ¿Habría llegado con él, el Imperio Azteca, a ser de verdad una organización imperial centralizada como las de toda la vida?

Eso jamás lo sabremos. En 1519, Moctezuma II recibió la visita de un puñado de conquistadores españoles que a sangre y fuego (y pólvora) se impusieron sobre los aztecas, y anexaron su federación al más vasto Imperio Español. Mesoamérica recibió entonces una organización imperial en forma, pero ésta vino de manos extranjeras, españolas, y no de parte de los propios aztecas.

Se habían desarrollado las ciudades y la organización social estaba fuertemente jerarquizado.

Entre los aztecas y los incas, como entre los mayas, los guerreros y los sacerdotes conformaban el grupo privilegiado y ejercían el gobierno.

La mayoría de la población, compuesta por campesinos y trabajadores urbanos, debía entregar fuertes tributos en productos y trabajo.

Estas sociedades estaban organizadas y gobernadas por fuertes Estados teocráticos, llamados así porque toda la autoridad residía en los sacerdotes y porque el jefe del Estado era considerado como un dios.

Por esto, las primeras ciudades se organizaron alrededor del centro ceremonial o templo.

Los templos eran edificios que tenían funciones religiosas y también económicas, dado que almacenaban y distribuían los productos tributados por los campesinos.

A la llegada de los españoles, las únicas sociedades urbanas que existían en América eran la azteca y la inca; la cultura maya había desaparecido en el siglo XI d.C.

La mayoría de los pobladores de América vivían de una agricultura simple, de la caza y de la pesca de animales y de la recolección de frutos.

Muchos de estos pueblos eran nómadas y prácticamente no existía la división del trabajo. Estaban distribuidos a lo largo de todo el continente americano, desde Alaska hasta Tierra del Fuego.

La organización jerárquica de la sociedad. Las sociedades azteca e inca fueron sociedades urbanas que tuvieron una organización económica, políticas social del mismo tipo que las sociedades .urbanas que existieron en el Cercano Oriente desde el 3000 a. C.

Los americanos también desarrollaron sistemas de escritura y de numeración; la religión fue la manifestación espiritual más importante y regía la mayor parte de los actos de la vida cotidiana de la población; y el arte alcanzó una elaborada complejidad.

Los Aztecas, sus orígenes, su evolución y la conquista española

Luego de recorre diversos lugares finalmente se asentaron en el siglo XIV en el valle de México. Allí fundaron una ciudad llamada Tecnochtitlán ubicada en el lado Texcoco.

Como se encontraron con otros pueblos lucharon por la obtención de las mejores tierras de la región.

A partir de su asentamiento fueron dominado toda la región, sometiendo a muchas ciudades, las cuales debían brindar tributos.

El imperio azteca.

Los aztecas, luego de haber recorrido diversos lugares, se establecieron definitivamente, a principios del siglo XIV d C., en el valle de México.

Allí fundaron su ciudad capital llamada Tenochtitlán, ubicada en la zona del lago Texcoco.

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En ese lugar se encontraron con otros pueblos y con ellos lucharon por la obtención de las mejores tierras y por el control político de la región.

A los pocos años dominaron a todos sus vecinos y establecieron un imperio que impuso su predominio en toda la zona.

La expansión azteca se basaba principalmente en el poderío de su ejército.

Muchas de las ciudades conquistadas, a pesar de tener que entregarles tributo a los aztecas, conservaban sus propias autoridades.

Las rebeliones de los pueblos sometidos fueron frecuentes y muchos de ellos al producirse la llegada de los españoles, se aliaron con éstos para derrotar a los aztecas. La ciudad de Tenochtitlán.

Estaba construida sobre las aguas del lago Texcoco. La comunicación dentro de la ciudad se realizaba mediante calzadas canales.

Su población era muy numerosa. Se calcula en 300.000 personas aproximadamente.

En el centro de la ciudad se encontraban 78 edificios, entre los que se hallaban el templo, una cancha de pelota, los palacios de los señores y abundantes jardines y huertas.

El mercado de Tlatelolco según imaginó en un mural el pinto Diego Rivera
Organización economice y grupos sociales:

La agricultura fue la base de la economía azteca, y el maíz, la calabaza y el poroto, los cultivos más importantes. El comercio también era una actividad muy extendida. Intercambiaban productos con pueblos de diferentes regiones.

Los comerciantes llegaban hasta lugares lejanos con artículos de mucho valor y de poco peso, como el cacao, gemas, algodón o preciosas plumas.

En la sociedad azteca se distinguían claramente dos grupos sociales.

Los pilli o nobles formaban el grupo privilegiado.

 Eran los sacerdotes, los guerreros y los funcionarios de gobierno. Poseían la propiedad de la mayoría de las tierras, no pagaban ningún tipo de tributo y controlaban el Estado.

 A este grupo pertenecía el emperador o Tlatoani.

Los macehuales o trabajadores comunes constituían la mayor parte de la población y formaban el grupo de los no privilegiados. Eran los campesinos, los comerciantes y los artesanos de las ciudades.

 Debían entregar tributos al Estado en alimentos y trabajo. La entrega de una parte de lo que producían aseguraba la alimentación de los sacerdotes, funcionarios y el emperador.

Tenían la obligación de trabajar en la construcción de edificios y templos pertenecientes a la nobleza. En esta sociedad también había esclavos que en su mayoría eran prisioneros de guerra.

La agricultura azteca. La geografía determinó las técnicas agrícolas que debían utilizar. El regadío y las terrazas estaban muy extendidos.

 Pero la técnica de las chinampas era las más utilizada. Éstas eran balsas de tierra que flotaban en los lagos y sobre las cuales se cultivaba.

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La actividad de los comerciantes no sólo tenía valor económico sino también importancia estratégica, ya que actuaban como espías del estado.

El colorido y la variedad de producto eran característicos de los mercados
El Estado azteca

El Estado azteca fue teocrático porque el emperador era considerado de origen divino, y los sacerdotes tenían a su cargo numerosas funciones de gobierno.

Eran los responsables de la preparación de las ceremonias religiosas y de los juegos rituales.

Aunque en muchos ritos como en el juego de la pelota sólo podían participar los nobles, los nacimientos, los matrimonios y los entierros eran ceremonias obligatorias para toda la población.

Los sacerdotes eran también los encargados de controlar el cumplimiento de las normas y de hacer justicia.

Las leyes del Estado azteca eran muy severas y los castigos variaban según el delito y el infractor.

Funcionarios que dependían directamente del emperador controlaban y centralizaban el almacenamiento de los productos recaudados en concepto de tributos y, en épocas de malas cosechas o de guerras, distribuían entre la población una parte de los bienes almacenados.

Los tributos que entregaban la población y los pueblos vencidos en las guerras de conquista, proporcionaban al emperador y a los miembros del grupo privilegiado los alimentos y los artículos necesarios para la vida.

El Estado azteca tuvo una importante fuerza militar con la que logró una gran expansión territorial. La máxima extensión de los dominios se produjo en tiempos de Moctezuma, el emperador azteca hasta la llegada de los españoles.

Entre los aztecas los sacerdotes eran los dueños del conocimiento conservado en códices. Conocían la astronomía, la medicina y la escritura. La mayoría de la población no tenía acceso a los saberes.

Practicaban seguidamente la guerra de conquista, ya que de esta manera conseguían nuevos territorios y poblaciones que brindaban tributos.

A la capital del imperio entraban anualmente dos millones de mantas de algodón, objetos de lujo y alimentos. Una carga con 20 mantas permitía vivir a un hombre durante más de un año.

Quetzacoátl, la serpiente emplumada era uno de los dioses principales de los aztecas.

La religión formaba parte de cada momento de la vida de este pueblo, las conquistas la hacían en nombre de estos dioses y en su nombre también realizaban sacrificios humanos.

Con ellos alimentaban a los dioses con la sangre humana.

La infracción a las leyes estaban castigada con penas muy duras. A los traidores , homicidas y violadores se los castigaba con la pena de muerte.


PRESAGIOS Y PROFECÍAS DE LA DERROTA INDÍGENA

La llegada de los europeos a América fue anticipada por presagios y profecías de origen azteca e inca. De los aztecas han llegado hasta nosotros fragmentos escritos.

En el caso de los incas, que no tenían escritura, las noticias provienen de la tradición oral indígena y de los testimonios que dejaron los cronistas de la época.

Los presagios aztecas anunciaban que el retorno del dios Quetzalcoátl se produciría al final del reinado de Moctezuma y lo haría bajo la forma de un hombre blanco.

Antes de su llegada -afirmaban- ocurrirían una serie de fenómenos naturales y catástrofes. Los testimonios así lo enunciaban:

"De aquí a muy pocos años nuestras ciudades serán destruidas y asoladas, nosotros y nuestros hijos muertos..."

Y prevenían al emperador:

"perderéis todas las guerras que comiences y otros hombres con las armas se harán dueños de estas tierras..."

Las profecías comenzaron a cumplirse a los tres años de la ascensión de Moctezuma al trono. En 1510 se sucedieron un eclipse de Sol y la aparición de un cometa.

Al poco tiempo Hernán Cortés desembarcó en las costas de México... y no pasó mucho tiempo hasta que los indígenas tomaron conciencia de que no era precisamente el dios que aguardaban.

En el imperio de los incas la llegada de los españoles también fue precedida por presagios y profecías.

Se anunciaban fenómenos naturales: rayos, cometas y cambios en el color del Sol y la Luna. El cronista Garcilaso de la Vega cuenta al respecto:


"Hubo grandes terremotos y temblores de tierra (a poco de arribar los españoles) que, aunque en el Perú son frecuentes, notaron que los temblores eran mayores que los ordinarios, y que caían muchos cerros altos."

Los incas esperaban también el retorno de un dios salvador, Viracocha. Por ello cuando tuvieron noticias de la llegada de Pizarro, muchos creyeron que era la esperada divinidad:

"Quién puede ser sino Viracocha... era de barba negra y otros que lo acompañaban de barbas negras y bermejas".

Pero los españoles pronto disiparon la ilusión de los incas, según lo afirmaba un cronista de origen indígena:

"Pensábamos que era gente grata y enviados de Viracocha, pero paréceme que ha salido al revés, hermanos, que estos que entraron a nuestras tierras no son hijos de dios sino del demonio."


LOS PRIMEROS ASENTAMIENTOS ESPAÑOLES

Los primeros asentamientos españoles se ubicaron en las islas Antillas. Desde la ciudad de Santo Domingo en la isla que Cristóbal Colón llamó La Española -actual territorio de Santo Domingo y Haití-, se organizaron la primera recolección de oro americano y la conquista de las islas adyacentes y del continente.

Entre 1492 y 1520, los españoles no obtuvieron de los territorios conquistados las riquezas esperadas -especias y grandes cantidades de oro sino sólo perlas, algo de azúcar y una escasa cantidad de oro.

Pero el oro que los españoles encontraron en las Antillas era de aluvión: pepitas arrastradas por los cursos de los ríos desde algún yacimiento superficial y poco abundante.

 Los aborígenes fueron obligados a recolectar el metal precioso.

Los indígenas antillanos no opusieron resistencia armada a los conquistadores, pero en pocos años casi todos ellos desaparecieron.

 Un gran número de estos indígenas murieron a causa de las enfermedades transmitidas por los europeos. Además, la dominación a que se los sometió, provocó en muchos de ellos el deseo de no tener hijos, con lo que disminuyó drásticamente el índice de natalidad.

A partir de 1510, La Española perdió importancia y Santiago de Cuba se transformó en el centro de las operaciones coloniales españolas.

Desde allí, en febrero de 1519, partió Hernán Cortés, al mando de 11 naves y 600 hombres, con destino a la tierra firme del continente, a la búsqueda de las fabulosas riquezas en oro mencionadas por los indígenas.

LA CONQUISTA DE MÉXICO:

Las armas de fuego y los caballos que usaban los hombres de Cortés atemorizaron a las primeras tribus con las que los españoles entraron en contacto.

 Una de ellas, la de los tlaxcaltecas -pueblo que había sido sometido por el imperio azteca y debía entregarle fuertes tributos-, se alió con las tropas invasoras.

El avance de los españoles se vio favorecido por el descontento existente entre los dominados por los aztecas.

El emperador Moctezuma envió embajadores ante Cortés con obsequios de oro y plata para que desistiera de seguir avanzando. Pero esto no hizo más que aumentar la codicia de los españoles.

La llegada de Cortés en 1519 a la capital azteca, Tenochtitlán, fue pacífica. Los aborígenes los recibieron creyendo que podían ser enviados del dios Quetzalcoátl, pero Cortés tomó prisionero a Moctezuma.

Poco tiempo después, la matanza de numerosos miembros de la nobleza azteca que realizaron los españoles en el Templo Mayor provocó la sublevación del pueblo, liderado por Cuauhtémoc.

Los españoles fueron sitiados y Cortés obligó a Moctezuma a hablar con su pueblo para detener el ataque. Pero la lluvia de flechas y piedras que lanzaban los guerreros aztecas hirieron de muerte al propio Moctezuma y Cortés se dispuso a huir.

En la llamada "noche triste", los españoles que huían fueron apuñalados y sólo un pocos -entre ellos, Cortés- lograron escapar con los tesoros obtenidos.

Luego las tropas españolas se reorganizaron y, con el apoyo de los tlaxaltecas, aplastaron sangrientamente la resistencia de los aztecas en Tenochtitlán.

Una vez sometida toda la región, el rey Carlos V recompensó al conquistador con tierras y riquezas y nombró a Cortés Gobernador y Capitán General de Nueva España, como se denominó al territorio azteca.

A partir de entonces, México se convirtió en uno de los centros del imperio español en América.

Malinche fue la hija de un cacique mexicano entregada a Cortés como esclava. Ella hablaba la lengua nahuati, de los aztecas, y la maya.

Entre los españoles había un sacerdote que había vivido algunos años con un pueblo de lengua maya.

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Malinche traducía de la lengua azteca a la maya y luego el sacerdote traducía del maya al español. la colaboración de Malínche con los conquistadores de su pueblo dio lugar a una leyenda conocida como La maldición de Malinche, popularizada en una canción mexicana actual que dice:

Del mar los vieron llegar mis hermanos
emplumados eran los hombres
barbados de la profecía esperada.

Se oyó la voz del monarca de que el dios habla llegado y les abrimos la puerta por temor a lo ignorado.

Iban montados en bestias como demonios del mal, iban con fuego en las manos y cubiertos de metal

Sólo el valor de unos cuantos les opuso resistencia y mirar correr la sangre se llenaron de vergüenza.

Porque los dioses ni comen ni gozan con lo robado y cuando nos dimos cuenta ya todo estaba acabado.

En ese error entregamos la grandeza del pasado y en ese error nos quedamos 300 años esclavos.

Se nos quedó el maleficio de brindar al extranjero nuestra fe, nuestra cultura, nuestro pan, y nuestro dinero.

EL IMPACTO DE LA CONQUISTA


La invasión europea produjo un tremendo impacto entre los pueblos que habitaban América. Para estas sociedades que habían vivido aisladas del resto del mundo, los europeos representaban algo totalmente desconocido.

Toda su vida cambió a partir de la conquista. Su organización económica, social y política, sus creencias religiosas, su visión del mundo y las costumbres de su vida cotidiana, se derrumbaron.

La desestructuración de la economía

La conquista española alteró el funcionamiento y la organización de las economías indígenas.

En el Perú, por ejemplo, el triunfo español alteró el sistema basado en la reciprocidad y la redistribución. Los conquistadores ocuparon el lugar del Inca en la jerarquía social.

Las comunidades continuaron obligadas a entregar tributos y los curacas fueron mantenidos como los funcionarios encargados de controlar el cumplimiento de la obligación y el almacenamiento de los productos.

Pero los españoles quebraron el principio de la redistribución: el excedente que los curacas entregaban a los conquistadores no volvía a las comunidades.

Además, con la introducción de la moneda y el mercado, los españoles destruyeron el principio de la reciprocidad: los indígenas dejaron de intercambiar productos entre comunidades de acuerdo con lo que cada una producía y se vieron obligados a comprar y vender.

La destrucción de las religiones indígenas :

Cuando los españoles llegaron a México, se encontraron con una civilización que tenía una religión muy diferente de la cristiana.

Lo que más impactó a los conquistadores fue la poderosa religión estatal que rendía culto a las principales divinidades indígenas a través de sacrificios humanos que eran acompañados de diversos ritos.

De acuerdo con su mentalidad de hombres europeos de¡ siglo XVI, la entendieron como una religión demoníaca -que rendía culto al demonio y a las fuerzas del mal- y se propusieron su completa destrucción.

Los conquistadores y los misioneros -sacerdotes y religiosos que llegaban a América con la misión de evangelizar, es decir, de enseñar a los indígenas los principios de la que consideraban la verdadera fe: la religión cristiana- se propusieron extirpar la idolatría (porque los europeos llamaron ídolos ii los dioses de los aborígenes).

La muerte de los emperadores azteca e inca contribuyó a que esas sociedades perdieran confianza en sus dioses: con la muerte de Moctezuma o de Atahualpa, no sólo desaparecían los jefes del Estado sino también los hijos del Sol, su protector.

Otra forma en que los españoles se propusieron reemplazar las creencias tradicionales indígenas, fue la edificación de iglesias en los lugares en los que antes habían existido templos o centros de culto.

Durante los primeros tiempos y terminada la etapa de la resistencia armada, los misioneros fueron optimistas porque los indígenas parecían aceptar a la nueva religión y recibían en masa los sacramentos del bautismo y del matrimonio.
 Sin embargo, al poco tiempo comenzaron a advertir que la aceptación del cristianismo era sólo superficial ya que, a escondidas de los españoles, continuaban realizando los ritos de su culto tradicional.

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Las causas de la derrota

Un proceso tan complejo como la conquista de un continente no puede explicarse por un solo factor.

Si tenemos en cuenta que un pequeño número de europeos lograron dominar en muy poco tiempo a comunidades muy numerosas y que habían alcanzado un elevado nivel de organización social.

¿Como explicar que los 200 hombres de la expedición de Cortés conquistaran tina región habitada por más de 10 millones de personas?

Sin duda influyeron factores técnicos como la superioridad de las armas de fuego, y el terror que producían las explosiones de pólvora y los caballos.

Otros factores serían de tipo religioso, como las leyendas que hablaban de la llegada de enviados de los dioses.

Pero tal vez haya que prestarle particular atención a un elemento de tipo político: la organización imperial y militarista de los aztecas e incas. Si bien esto puede aparecer como un símbolo de fortaleza, también lo es de debilidad.

Muchos de los pueblos dominados por los aztecas y los incas colaboraron con los europeos convencidos de que ése era el medio para liberarse de quienes les exigían pesados tributos.

Además, la organización imperial muy centralizada de los incas, por ejemplo, facilitó el triunfo de los españoles.

Éstos atacaron directamente la cabeza del imperio -el Inca y el Cuzco- y frente a la derrota de ésta, el poderío inca sucumbió.

Los españoles aprovecharon la situación y mantuvieron parte de la estructura de dominio impuesta por los incas, pero se ubicaron ellos a la cabeza de esa estructura.

El derrumbe demográfico

Antes de la llegada de los europeos, la población americana no estaba distribuida de manera uniforme por el continente. Las zonas más densamente pobladas eran las de las civilizaciones urbanas de MesoAmérica y la región andina.

En esas dos zonas, la población aumentaba a medida que mejoraban las técnicas de cultivo y crecí-,in el intercambio y los centros urbanos. La conquista interrumpió bruscamente esta tendencia y diezmó la población indígena.

El derrumbe demográfico se produjo por un conjunto de factores que actuaron de manera simultánea: las muertes provocadas por la violencia de los conquistadores; la desorganización de la vida económica, que hizo disminuir la producción de alimentos, provocando hombrunas; la explotación del trabajo indígena en las minas.

La desorganización de la vida familiar tradicional; los efectos devastadores de las epidemias de enfermedades infecciosas como la viruela, frente a las que los indígenas no tenían desarrolladas defensas orgánicas.

También influyeron facto)res de tipo psicológico, como la pérdida del deseo de vivir en un mundo que se derrumbaba, donde todo lo conocido iba desapareciendo.

A lo largo de los siglos XVII y XVIII, los indígenas que sobrevivieron la conquista se transformaron -en su mayoría- en campesinos.

Algunas comunidades o individuos llegaron a competir con los europeos por los beneficios producidos por la economía colonial americana.

DIFERENTES VISIONES DE LA CONQUISTA: 

La visión de los conquistadores

La conquista del Nuevo Mundo fue impulsada por instituciones como los Estados monárquicos, la Iglesia Católica y las grandes compañías comerciales.

Pero la importancia de estas instituciones no debe hacernos olvidar que los protagonistas de este proceso histórico fueron los conquistadores, hombres reales, de carne y hueso. ¿Quiénes fueron estas personas?

¿Qué motivos los impulsaron a cruzar el océano, pese a los riesgos que la empresa suponía?

¿Cuál fue la visión que estos hombres tuvieron al tomar Contacto con una realidad geográfica y humana tan diferente de la propia?

Los conquistadores eran hombres con poca o ninguna fortuna en tierras o en dinero, aunque algunos de ellos eran de origen noble.

 Llegaron a América esperando lograr en el Nuevo Mundo los objetivos que en Europa les resultaban inaccesibles.

Estos objetivos eran la riqueza, el prestigio social y su contribución a la misión cristiana de evangelizar a los indígenas americanos.

Sobre todo en los primeros años de la conquista, los conquistadores imaginaban que iban a alcanzar sus utopías sin conflicto.

 Esperaban que las riquezas fueran la base de una posición de reconocimiento social en tierras americanas; y que, al regresar a España, la fortuna y el prestigio social recién adquiridos estuvieran legitimados por su servicio prestado a la expansión del cristianismo.

 Sin embargo, en la práctica, la mayoría de los conquistadores no realizó sus utopías.

Los conquistadores se fueron diferenciando entre sí. Rápidamente, entre ellos se establecieron diferencias de jerarquía y autoridad: los que actuaban en México y en Perú obtenían mayores recursos económicos que los que actuaban en las islas del Caribe.

 Pero, en el continente, sólo un reducido grupo de hombres relacionados directamente con los jefes de las expediciones (sucesivamente, Colón, Velázquez, Cortés, Pizarro, Valdivia, por ejemplo) obtuvieron el título de encomenderos.

A los encomenderos se les confiaban porciones de población indígena y se les otorgaba el derecho de obtener de ella tributos, emplearla como mano de obra en sus empresas particulares (minería, plantaciones, talleres textiles, entre otras), y recibir el pago de sus jornales si trabajaban fuera de la encomienda.

Estos beneficios se otorgaban teóricamente a cambio de la obligación de evangelizar a los indígenas encomendados.

Como resultado de esta diferenciación, muchos conquistadores vieron cerrado su acceso a los niveles superiores de riqueza y prestigio social.

Fueron frecuentes las intrigas políticas y los enfrentamientos armados entre grupos que se oponían a los conquistadores más poderosos.

La visión de los vencidos

La conquista violenta significó para los indígenas un gran sufrimiento espiritual. Su mundo y sus tradiciones se desmoronaron. Algunos historiadores denominaron a este impacto en la mentalidad de los pueblos americanos como el traumatismo de la conquista.

Para los vencidos, la derrota tuvo un carácter religioso y cósmico: se sintieron abandonados por sus dioses. La caída de Tenochtitlán por ejemplo, no fue solo una derrota militar significaba también la caída del reino del Sol.

Los dioses habían muerto o eran débiles ante el avance de la nueva fe cristiana que imponen los conquistadores.

Las nuevas condiciones de existencia impuestas por los europeos provocaron la desvalorarización de los americanos. El alcoholismo se difundió como una epidemia.

El desgano vital, producido por la falta de incentivos pira vivir en un mundo hostil, lleva muchos a un estado de autoabandonarse incluso a la disminución de la natalidad.

Para Nathan Wachtel -historiador francés contemporáneo-, "saqueos, masacres, incendios, es la experiencia del fin de un mando. Pero se trata de un fin sangriento, de un mundo asesinado".

¿Que sabes de la aculturación ? 

Cuando dos culturas se ponen en contacto se establece entre ellas una serie de relaciones que modifican a ambas.

En el proceso de la conquista europea en América se relacionaron dos culturas que, hasta ese momento, se habían desarrollado por separado, sin que una tuviera noción de la existencia de la otra.

Frecuentemente las culturas que entran en contacto no se enfrentan en condiciones de igualdad. En ocasiones, por circunstancias diversas, una cultura tiene la fuerza suficiente como para imponerse sobre la otra.

La conquista de América fue una historia de vencedores y vencidos. Unos lograron imponer su dominio sobre los otros. En la relación entre sus culturas ocurrió algo similar. La cultura europea derrotó a la indígena.

El concepto de cultura se refiere a la forma en que los miembros de un grupo de personas piensan, creen y viven, la manera en que resuelven sus problemas, sus manifestaciones artísticas y su vida espiritual, las normas y acuerdos que establecen.

Por esto, cuando se produce un choque entre culturas, se enfrentan todos los aspectos de la vida social de los pueblos en lucha.

En las ciencias sociales como la antropología y la historia, por ejemplo ,se utiliza el término aculturación para explicar procesos como el de la conquista de América, en el cual una cultura se modificó por el contacto violento con otra, y en ese proceso de modificación perdió los rasgos más importantes que le eran propios.

En un proceso de aculturación, el pueblo vencido pierde su identidad cultura¡ tradicional e incorpora a su visión del mundo muchos elementos de la cultura de los vencedores.

El resultado final de este proceso es la imposición de los rasgos principales de la cultura vencedora a la cultura vencida.

En la creencia azteca, la tierra era una masa delgada entre el material (aparente) de la realidad y el mundo real del espíritu.

La muerte no era valorada de forma nominal en la religión azteca, pero era visto como la esencia de la vida misma y la creación de un nuevo comienzo, un comienzo y un fin al mismo tiempo - un ciclo ininterrumpido.

De acuerdo al chamán, todo es parte de la fuerza de la vida misma.

El nacer es el emerger del espíritu de este mundo y la muerte es un volver a ella.

Mictlan es la capa más baja del inframundo, situado en el norte. Cada alma, excepto las de los guerreros caídos y las mujeres que murieron dando a luz, descienden a tal lugar.

Aquí, sus almas encontrarán descanso eterno. Sin embargo, primero tienen que hacer el peligroso viaje al Mictlán. En el entierro, al difunto se le otorga poderes mágicos y con la ayuda del dios Xólotl, son capaces de hacer este viaje con seguridad.

El dios de este mundo subterráneo es Mictlantecuhtl.

Mictlán, el inframundo azteca, es gobernado por el Señor y la Señora ( Mictlantecuhtli y Mictlantecihuatl ).

Es un lugar sombrío, alcanzado por los muertos, sólo después de vagar durante cuatro años (cuatro soles) por debajo de la tierra acompañado de un "compañero del alma", un perro quemado con el cadáver.

Los registros sobre los entierros muestran varias posturas, la más común fue la posición fetal - un retorno al vientre materno.

Curiosamente, no era la vida de un individuo la que determinaba su lugar de descanso final, pero si su muerte. La muerte es más importante que la vida misma.

La mitlogía azteca cuenta como Quetzalcóatl, viajaba a Mictlán en el Quinto Sol para restaurar la raza humana a la vida a partir de los huesos de aquellos que murieron en épocas anteriores.

Los huesos son como las semillas: todo lo que muere se deposita en la tierra, y de la tierra surge la vida nueva en el ciclo sagrado de la existencia.

Quetzalcóatl se acercaba al Señor de Mictlán, sentado en su trono rodeado de arañas y búhos. "He venido por los huesos, los huesos preciosos, los huesos de jade", decía Quetzalcóatl.

 " ¿Puedo con ellos poblar la tierra?"

De mala gana el Señor de Mictlan, daba su consentimiento. "Puedes quitarme lo que guardo con tanto cuidado con una condición - que desfilen cuatro veces alrededor de mi trono al soplar con esta concha". Le entregaba a Quetzalcóatl una concha de caracol que no tenía agujeros para los dedos.

Pero los gusanos aburrido creaban los agujeros y las abejas volaban en su interior para hacer el sonido. Quetzalcóatl sabía que tenía que actuar con rapidez para tomar los huesos.

El Señor de Mictlan, finalmente daba la orden para que los huesos se recuperaran, pero Quetzalcóatl pensaba que se trataba de un truco. "Dígale al Señor, que voy a dejar los huesos atrás", le decía a su nahual, su espíritu gemelo.

En consecuencia, el nahual, aseguraba que los huesos se quedaran.

Mientras tanto Quetzalcóatl comenzó a correr.

 Lamentablemente, el Señor de Mictlan ordenó que un pozo se excavara en el camino del dios que huía, cayendo en el. Los huesos que no se cayeron fueron picoteados por una bandada de codornices y de ahí que haya seres humanos en todos los tamaños.

"Esto no ha funcionado bien", dijo Quetzalcóatl a su espíritu gemelo. "Lo que debe ser, será", respondió el nahual. Y así Quetzalcoatl recogió los huesos y una vez más allá de la tierra muerta, junto con otros dioses, les roció con su propia sangre, restaurando la vida.

Así, la humanidad ha nacido de la penitencia de los dioses.

Y este regalo tuvo que ser cancelado en la sangre del sacrificio.

¿Qué otra cosa podría ser, motivado a los antiguos, desde la muerte precedido a su reaparición, la muerte debe ser la causa de la Vida.

[Basado en el mito de los soles y  orígenes del pueblo mexicano, según la traducción de Willard Gingerich]

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Mictlantecuhtli, Señor de Mictlan


Mictlantecuhtli era el dios de los muertos y el rey de Mictlan (Chicunauhmictlan), la sección más septentrional y del inframundo. Él fue uno de los principales dioses de los aztecas, destacando entre varios dioses y diosas de la muerte y el inframundo.

Es representado como un esqueleto salpicado de sangre o como una persona que lleva una calavera con dientes. Su tocado se muestra decorado con plumas de ave, banderines de papel y llevaba un collar de ojos humanos. No era el único dios azteca que se representa de esta manera, otros dioses tenían cráneos o bien llevaban ropas o adornos con huesos y cráneos incorporado.

A pesar de que tales imágenes pueden parecer morbosas hoy, en el mundo azteca las imágenes del esqueleto era un símbolo de la fertilidad, la salud y la abundancia, haciendo hincapié en la estrecha relación entre la muerte y la vida.

Su esposa era Mictecacihuatl, y juntos se dice habitan en una casa sin ventanas en el Mictlan. Mictlanteculhtli se asoció con arañas, lechuzas, murciélagos, la hora undécima, y el norte. Fue uno de los pocos dioses que gobernaron los tres tipos de almas identificadas por los aztecas.

Se distingue entre las almas de las personas que murieron de manera normal (vejez, enfermedad, etc), las muertes heroicas (por ejemplo, en la batalla, el sacrificio o durante el parto), o las muertes no-heroicas.

Mictlanteculhtli era el dios del día signo Itzcuintli (perro), uno de los 20 signos reconocidos en el calendario azteca, y fue considerado como el suministro de las almas de aquellos que nacieron en ese día. Era visto como la fuente de las almas de los nacidos en el sexto día de la semana de 13 días y fue el quinto de los nueve dioses.

Según la leyenda azteca, los dioses gemelos Quetzalcóatl y Xólotl fueron enviados por los otros dioses para robar los huesos de la anterior generación de dioses de Mictlanteculhtli.

El dios del inframundo intento bloquear la salida de Quetzalcóatl con los huesos y, a pesar de que no lo logró, hizo caer a Quetzalcóatl con los huesos, que fueron esparcidos y rotos por la caída.

Los huesos destrozados fueron recogidos por Quetzalcóatl y llevado de vuelta a la tierra de los vivos, donde los dioses los transformaron en las distintas razas de los mortales.

UNA INDÍGENA, PREMIO NOBEL DE LA PAZ: 

La indígena Rigoberta Menchú recibió el 10 de diciembre de 1992, en Suecia, el Premio Nóbel de la Paz por su ardua lucha por la defensa de los derechos indígenas y humanos en general, de su país y de¡ continente.

"Este Premio Nóbel lo interpreto primero como un homenaje a los pueblos indígenas sacrificados y desaparecidos por la aspiración de una vida más digna, justo, libre, de fraternidad y comprensión entre los humanos.

A los que ya no están vivos para albergar la esperanza de un cambio de lo situación de pobreza y marginación de los indígenas, relegados y desamparados en Guatemala y en todo el continente americano,

"Reconforta esto creciente atención, aunque llegue 500 años más tarde, hacia el sufrimiento, la discriminación, lo opresión y explotación que nuestros pueblos han sufrido, pero que gracias a su propia cosmovisión y concepción de lo vida han logrado resistir y finalmente ver con perspectivos promisorias, cómo, de aquellas raíces que se quisieron erradicar germinan ahora con pujanza, esperanzas y representaciones paro el futuro.

Civilizaciones americanas antiguas, Los Aztecas

'Implica también una manifestación de/ progresivo interés y comprensión internacional por los Derechos de los Pueblos Originarios, por el futuro de los más de 60 millones de indígenas que habitan nuestra América y su fragor de protesta por los 500 años de opresión que han soportado.

Por el genocidio incomparable que han sufrido en todo esta época, de/ que otros países y las élites en América se han favorecido y aprovechado

"Libertad paro los indígenas dondequiera que estén en América y en el mundo, porque mientras vivan, vivirá un brillo de esperanza y un pensar original de la vida!

"Los manifestaciones de júbilo de los Organizaciones Indígenas de todo el continente y los congratulaciones mundiales recibidos por el otorgamiento del Premio Nobel de lo Paz, expresan claramente la trascendencia de esto decisión.

Es el reconocimiento de una deudo de Europa para con los pueblos indígenas americanos; es un llamado a la conciencia de la Humanidad para que se erradiquen los condiciones de marginación o las que los condenó el coloniaje y la explotación de los no indígenas, y es un clamor por la vida, la paz, la justicia, lo igualdad y hermandad entre los seres humanos."

Eugenesia,la ciencia sirviendo de excusa | VCN


 ... No hay más que, por ejemplo, leer algunos textos clásicos, como los de Sócrates , quien afirmaba estar .... Buen ejemplo tomaron los nazis.


Un submarino-helicóptero-acorazado para explorar Marte ( año 1920)

 ... El caso que voy a mencionar hoy es un buen ejemplo de ello. Recientemente la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos ha publicado ...


Los insectos son más inteligentes de lo que crees | VCN

... Un buen ejemplo de este tipo es la inteligencia de los insectos. Normalmente los insectos han sido injustamente menospreciados en términos ...

(Fragmento del discurso de Rigoberta Menchú en el acto de entrega del Premio Nóbel de la Paz.)