Arma de seducción masiva , feromonas

Arma de seducción masiva , feromonasArma de seducción masiva... Aroma de feromonas.

Todos los sentidos están expuestos y activados para el realce del atractivo sexual.

Pero cuando se trata de ligar, el olfato se convierte en el protagonista, por encima de la vista o el tacto.

¿Sabías que te puedes enamorar de alguien solo por su olor natural?

Los aromas causan muchas cosas en todas las personas, por eso es tan importante que siempre tengamos buen olor, ya que cualquier ocasión vivida cambia cuando hay un olor de por medio, ya que el mismo puede condicionar absolutamente todo.

Por esto es que los olores son tan importantes para todas las relaciones sociales que podemos tener, también es bueno saberlo y tenerlo en cuenta durante el futuro.

Pues sí. Según una investigación publicada en la revista 'Journal of Neuroscience', las feromonas producen una reacción en el hemisferio derecho del cerebro, donde se concentran el olfato y las respuestas sociales y emotivas.

El olfato influye de una forma muy poderosa en el atractivo de una persona.

Es el único de los cinco sentidos que viaja directamente a la corteza cerebral, que es, entre otras cosas, donde se inicia el estado emocional de enamoramiento.

Sin duda hay olores que nos provocan respuestas muy positivas y nos mantienen receptivos y con interés a la persona que lo porta; por tanto podríamos decir que los olores constituyen potentes estímulos para nuestros sentidos.

Sin embargo, se trata de un olor imperceptible que envuelve el cuerpo y actúa como un imán, provocando una sensación de atracción subliminal que aumenta la libido y que activa la excitación.

Las responsables de que sintamos una especial atracción por determinadas personas son las feromonas.

Estas sustancias son generadas por nuestro propio cuerpo de manera natural, se localizan en las glándulas de la axila y en los alrededores de los órganos genitales.

Estas sustancias envían fuertes señales que son recibidas por el órgano vemeronasal (OVN), que se encuentra dentro de la nariz.

El OVN transmite estos mensajes a la parte del cerebro que gobierna las sensaciones humanas más básicas, como alegría, cólera, amor, odio y el despertar a otros menesteres de gente mayor.


Perfume afrodisíaco

Así que las feromonas humanas son una sustancia química producida naturalmente en mayor o menos medida por todos los hombres y mujeres.

Son sustancias de atracción que estimulan los sentidos y generan un aumento de confianza.

De manera natural y a nivel no consciente, todos nos comunicamos con otros hombres y mujeres, lo notemos o no.

Esto sucede así puesto que las feromonas humanas son detectadas y retransmitidas al hipotálamo en el cerebro, a través del OVN.

En los seres humanos, los feromonas se activan en la pubertad.

Los hombres y las mujeres producen cantidades variables de feromonas "masculinas" como la androsterona y el androsterol, pero solamente las mujeres segregan las feromonas "femeninas" de la cópula.

Aunque no somos conscientes de las feromonas de otra persona porque, como decía, no podemos olerlas, estas sustancias tienen un impacto importante en nosotros y en consecuencia provocan una reacción de tipo sexual.

Algo así como el amor a primera vista, que más bien se trataría de amor a primer olfato.

Diversos estudios han demostrado que tanto hombres como mujeres con secreción de feromonas más altas poseen un mayor atractivo y son percibidos por el resto como seres dominantes; también son más respetados.

En1986 el Dr. Cutler, Director del Instituto Athena de Pennsylvania, realizó una de las primeras experiencias científicas con feromonas humanas y comprobó su existencia y el efecto que producen.

Encienden el impulso, aumentan la fertilidad y ayudan a regular los ciclos menstruales de las mujeres.

Su propio nombre lo indica, ya que proviene de dos palabras griegas: pheran (transferir) y hormas (excitar).

La ciencia y la tecnología han permitido ir más allá en la experimentación con dichas sustancias.

Tanto es así, que desde hace ya varios años se producen en laboratorios para su posterior comercialización, donde los resultados despejan cualquier duda sobre la influencia de su utilización para lograr una mejor atracción hacia hombres y mujeres.

Es el caso de Logistics, que comercializa Phiero Woman y que anteriormente ya había desarrollado Phiero Premium para hombres.

Este laboratorio ha patentado una fórmula única -"discreta, interesante y sensual"- que incorpora a su fragancia, elaborada con ingredientes naturales de primera calidad, cuatro tipos de feromonas.

Con la combinación de estas cuatro feromonas se produce un aumento muy superior de la autoestima femenina, lo cual repercute en una mayor sociabilidad de las mujeres que lo utilizan gracias a sus efectos afrodisíacos.


¿Qué opinas? ¿Te atreverías a usarla para potenciar tu atractivo?

El olfato es un importantísimo mecanismo de detección en multitud de animales. Mediante su olor, las especies son capaces de discriminar entre alimentos, pero además está involucrado en el reconocimiento de individuos o en la orientación.

Pero, estos son solo unos pocos ejemplos, pues el olfato en multitud de animales es un herramienta vital que está estrechamente relacionada en la interacción depredador-presa, en la cual, el depredador puede servirse de su olfato para detectar a su presa y por su parte, este puede servir a la potencial presa para evitar ser depredada.

Multitud de estudios en diferentes especies de vertebrados e invertebrados han puesto de manifiesto el papel del olfato en la depredación, pero sorprendentemente las aves apenas han sido empleadas como modelo de estudio.


¿Por qué? ¿Acaso las aves no son capaces de oler? 

Recientemente, un estudio a puesto un poco de luz a este problema (1) y la respuesta parece ser clara, las aves sí pueden oler a sus depredadores.

En este estudio, los investigadores utilizaron el olor de un mustélido para detectar aquellos mecanismos de su comportamiento que tuviesen las pequeñas aves forestales (el herrerillo común, Cyanistes caeruleus) que habitan en cajas nido.

El diseño experimental englobaba un total de tres tratamientos diferentes, un grupo de nidos a los que se les añadía el olor del depredador, un grupo control a los que se les añadía el olor de un no depredador (en este caso, de codorniz) y un segundo grupo control a los que se les añadía el olor del agua (control absoluto, sin olor).

Para demostrar una posible respuesta en las aves ante estos olores en los nidos, se realizó la filmación de los nidos durante el periodo de cebas de los polluelos, observándose que aquellos nidos en los que olía al depredador aumentaba el tiempo que transcurría hasta que los adultos empezaban a entrar en sus nidos a la par que el tiempo de permanencia de los padres dentro del nido disminuía considerablemente frente a los otros grupos control.

A pesar de ello, la cantidad total de veces que los adultos entraban a cebar a sus polluelos o el crecimiento total de los mismos no se vio afectado por el tratamiento.

Según esto, en presencia del olor del depredador, los adultos cebarían a sus polluelos a una mayor velocidad, de modo que el crecimiento total de sus polluelos no se vería afectado.

Nuevamente, aquí nos encontramos con un ejemplo de evaluación de costes-beneficios, tan frecuentes en la naturaleza.

Cebar o no cebar a los polluelos ante el riesgo de ser depredado. Pero, una vez decididos a entrar, hagamos esto deprisa.

Lógicamente, esta estrategia tiene que suponer ciertos costes en las aves, como una aceleración del metabolismo del adulto, quizás un peor reparto del alimento entre los polluelos o una peor limpieza del nido (recordemos que en muchos casos el adulto recoge las heces de los polluelos en cada ceba, por lo que al reducir el tiempo dentro del nido, quizás estos padres dejen esas heces dentro del nidal).

Por otro lado, la demostración de la capacidad de respuesta de los animales frente al olor de sus depredadores puede tener un carácter aplicado.

Los animales salvajes representan en muchos casos un peligro en las carreteras, produciéndose accidentes que cuestan la vida de personas y de los propios animales.


Así, por ejemplo, en diferentes países europeos, desde hace años se está realizando la siguiente estrategia.

Se colocan sustratos con olor a lobo, oso o humanos en los bordes de las carreteras en las que se producen atropellos de corzos, ciervos o jabalíes.

De este modo, parece que los potenciales depredadores evitan pasar por esos caminos reduciendo en gran medida el número de accidentes.

Está ahora demostrado por varios estudios que una persona puede sentir algo diferente por alguien que tenga buen olor que por la misma persona con mal olor.

Por eso los aromas se quedan grabados en nuestra mente, muchas veces lo hacen con más intensidad que lo que pasó realmente, ya que podemos olvidar las imágenes de lo vivido, pero es difícil olvidar olores, por ejemplo tal vez les ocurra pasar por un lugar y reconocer un aroma de cuando eran chicos, también pasa con sus amigos o cualquier otra persona, así como lugar.

Si nos acercamos a una persona que tiene mal olor, no querremos hacerlo nuevamente y estaremos constantemente a la defensiva, incluso luego tendremos una mala imagen.

Así como también un recuerdo muy condicionado por el aroma, ni siquiera tiene que ser el de la persona, también puede ser el lugar donde están que tenga una fragancia horrible.

Si conocen a una persona con fragancia agradable tendrá un porcentaje mucho mayor de ser escuchado, hablando no solo de relaciones, sino también en casos laborables, es como si un bello aroma nos permitiera llegar mas lejos, ser más escuchados y mejor recibidos.

Tomen en cuenta estos datos para perfumarse mejor y darle el valor que merece a este punto de cada uno que nos puede hacer pasar mal en algunos momentos o demasiado bien en otros.

Así pues, la ciencia básica puede, a posteriori, tener aplicaciones que jamás uno pudiera haber pensado.

¿Quien pensaría en un principio si “serviría de algo a los humanos” saber si huelen y responden a esos olores los animales?

Posiblemente nadie, pero ahí está.

Por el momento, ahora sabemos que esto también ocurre en aves.

FUENTE: trawen
(1) Amo et al. 2008. Predator odour recognition and avoidance in a songbird. Functional Ecology.

Si te ha gustado, compartelo con otros ... les puede ser útil !