Grandes felinos en los condados británicos de Mendip y Exmoor

Grandes felinos en los condados británicos de Mendip y Exmoor
Investigadores británicos ‘cazan’ al felino más desconocido.

Un grupo de científicos toma varias imágenes del gato de Borneo, un animal que fue dado por extinto en 2003 y que sobrevive en bosques arrasados por la tala .

Existen muy pocas fotografías del gato de Borneo, un animal que se dio por extinto en 2003 / Oliver Wearn

El gato de Borneo llegó a darse por extinto pocos años después de que, en 2003, fuese fotografiado por primera vez en la isla indonesia.

Dos nuevas imágenes, en 2009 y 2010, dieron esperanza sobre las posibilidades de supervivencia del que ha sido calificado como “el gato más desconocido”.

Ahora, dos investigadores de la Sociedad Zoológica de Londres y del Imperial College han logrado tomar más fotografías de este animal que nunca antes.

Lo más sorprendente de todo es que este felino, que ha sido fotografiado junto a otras cuatro especies de gatos salvajes, podría estar menos amenazado de lo que se creía y habría logrado sobrevivir en unos bosques muy afectados por la tala de árboles.

En Indonesia y Malasia, hogares de multitud de especies únicas, menos del 6% del territorio está protegido.

De los árboles de Indonesia han surgido, por ejemplo, buena parte del papel consumido en el mundo, y con la deforestación se ha arrebatado su hábitat a animales como orangutanes, tigres o elefantes.

Los autores del trabajo que ha llevado a la captura de imágenes únicas creían que los gatos estudiados se habrían visto más afectados por la tala que lo que indica el número de avistamientos.

En un artículo publicado en la revista PLoS One, Oliver Wearn y Robert Ewers explican que para obtener sus resultados colocaron sus cámaras-trampa de una forma aleatoria, algo poco frecuente cuando se quieren observar animales tan escurridizos como el gato de Borneo.

En esos casos, se suelen colocar las cámaras donde tienen más posibilidades de capturar a su presa.

Sin embargo, según los investigadores, “ningún estudio de este tipo llevado a cabo en Borneo, y de hecho ni siquiera en las regiones tropicales de Asia y África, se ha hecho con localizaciones estrictamente aleatorias”.

Esto, en su opinión, puede tener implicaciones sobre la fiabilidad de lo que se conoce respecto a la abundancia de determinados animales en determinadas áreas y el uso que hacen de su hábitat.


 La leyenda....

En la Inglaterra de los años 70's ya habían sido vistos en repentinas oleadas de apariciones unos extraños animales parecidos a grandes felinos (tipo pantera) desplazándose por todo lado con total libertad, en determinados puntos de los condados británicos de Exmoor y Somerset.

Grandes felinos en los condados británicos de Mendip y Exmoor
Lo que daría lugar a la leyenda de La Bestia de Exmoor (The Black Beast of Exmoor) una extraña bestia de color negro carbón que atacaba al ganado.


Poco después este acontecimiento pasó de moda y los avistamientos disminuyeron hasta el punto de caer en el olvido del consciente colectivo durante muchos años.

El aspecto físico de la Bestia de Exmoor muestra que es un gran felino, negro o de color ceniza oscuro, con una cola muy larga. John Milton indicaba que era una bestia de ojos verdes con una gran capacidad de salto llegando a superar barreras de hasta 6 pies de altura.

Los expertos que han estudiado en materia a la criatura han arrojado multitud de teorías, incluso zorros y perros salvajes. El modo en el que las ovejas y otros animales fueron atacados sugieren que es un gran felino.

Los felinos acostumbran a hacer ataques sobre el cuello de sus víctimas, retirando o rompiendo sus gargantas.

Por el contrario, los perros atacan desde todos los ángulos, incluso las partes traseras y patas. Los zorros son depredadores poco probables ya que no tendrían suficiente fuerza como para derribar a animales de gran tamaño.

El problema central de la teoría y el origen de la bestia es porque no existe ningún felino autóctono en Exmoor, Inglaterra.

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Las investigaciones han llevado a pensar que se trata de un ejemplo de micro-evolución, resultado de un posible cruza entre el Puma y el Leopardo, creando una especie nueva, la llamada Bestia de Exmoor.

La legendaria Bestia de Exmoor se dice que vaga por los páramos y las colinas de la Inglaterra occidental, matando centenares de ovejas y acechando a los viajeros imprudentes. Pero el naturalista Trevor Beer está seguro de que la criatura no es un mito.

En realidad, incluso ha conseguido fotografiar a la negra bestia, parecida a un gato, mientras perseguía liebres por la falda de una colina.

En 1983 en el condado de Somerset rodeado de las colinas de Mendip y Exmoor, un granjero de nombre Eric Ley denunció a la policía local que más de cien ovejas de su propiedad habían muerto en unas muy extrañas circunstancias.

Las grandes heridas en los cadáveres indicaban que algún animal las había matado y comido.

Los primeros sospechosos de la muerte de estas vacas fueron los perros salvajes, asilvestrados o en otros casos los lobos (hay que tener en cuenta que los lobos fueron eliminados hace tiempo de las islas británicas por completo) aunque más tarde esta teoría cayó por su propio peso.

Debido a la forma tan particular de despedazar los cadáveres y a las nítidas huellas que se habían encontrado en la zona cercana a las ovejas, se fue demostrando que el autor de semejantes ataques no era ni más ni menos que alguna especie de gran felino (a juzgar por las huellas de considerable tamaño) que merodeaba por la zona.

A pesar de eso existe un “prototipo” de ABC que es el que designaremos a continuación.

A menudo se le describe como un felino de gran tamaño, superior al de algunos felinos conocidos como el puma o el jaguar, de un color negro principalmente, aunque la gama va del marrón oscuro hasta el gris ceniza, pelo corto, y afilada dentadura de una longitud ligeramente superior al de los felinos conocidos.

En otras versiones también se destacan unos brillantes ojos verdes, así como una agilidad portentosa, que le permite correr a gran velocidad y realizar saltos asombrosos.

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Su comportamiento como el de todo los felinos, es muy cauto, aunque parecen ser menos reservados que los felinos salvajes conocidos, son cazadores activos tanto diurnos como nocturnos y generalmente suelen evitar al hombre.

Numerosas huellas han sido vistas, fotografiadas e incluso hechas moldes, desde que surgió el fenómeno de los ABC´s.

En un principio fueron atribuidas a perros salvajes o lobos. Poco después y gracias a la intervención de algunos expertos en felinos se pudieron identificar correctamente como las huellas de un gran gato.

Numerosos casos se han dado de ataques a animales de presa como ciervos, corzos, ovejas e incluso caballos, varios de estos cuerpos, han sido analizados por expertos para determinar qué tipo de animal provocó estas muertes.

La población culpó enseguida a los perros asilvestrados y raramente a los lobos de estas muertes. Pero después de un exhaustivo examen a los cadáveres, los científicos demostraron que habían sido provocados por grandes felinos.

Hay dos teorías al respecto de esté caso, la primera es la de los que creen que estos animales son producto de cruces naturales de distintos tipos de grandes felinos en libertad en los campos ingleses.

La otra sugiere que son animales creados mediante ingeniería genética y que fueron liberados voluntaria o accidentalmente a la campiña británica.


Ultimas huellas de los Gatos Grandes.

Peter Ward, un agricultor de Wirksworth, ha descubierto la huella de un gran felino en su huerto después de varios ataques a su ganado durante el pasado mes.

 Peter Ward, un agricultor de Wirksworth, ha descubierto la huella de un gran felino
La impresión tiene un tamaño de 9 centímetros de longitud y está perfectamente definida.

Nigel Spencer, de la Sociedad de Grandes Felinos de Gran Bretaña, afirma que podría tratarse de un puma, un leopardo negro o incluso un lince. 

El Sr. Spences lleva investigando a los grandes felinos, también conocidos como “Gatos Grandes” o “Alien Big Cats”, desde comienzos de la década de 1990, y hasta el momento ha recogido decenas de pruebas y testimonios de la presencia real de estos grandes felinos no catalogados en Gran Bretaña.

“Creemos que estos grandes felinos han sido liberados muchas décadas atrás, los cuales han sabido adaptarse y reproducirse en la zona conocida como Derbyshire, entre otras. Ahora tratamos de averiguar su número, donde se encuentran y como sobreviven” expresó Spencer

El Sr. Ward, contrariado por la huella decidió buscar impresiones iguales en internet y llego a la conclusión de que se parecían mucho a las huellas de un puma.

“Cuando encontré la huella me sorprendí, pero no por la huella sino porque unos metros antes había descubierto una puerta de acceso totalmente destrozada.

Cuando me acerque creía que todo el ganado habría huido por la carretera, pero cual no fue mi sorpresa cuando constate que no habían intentado huir, sino que estaban todos arrinconados en una esquina muertos de miedo.

Al inspeccionar la zona encontré esta huella, pensé que era de un perro, pero luego me di cuenta de que pertenecía a un gran gato”. Dijo el Sr. Wart.

En History Channel, en el programa Monster Quest se llego a la conclusión de que lo mas probable sea que se trate de una pantera. Igualmente el argumento en contra seria que los casos datan desde hace mucho tiempo y cada tanto trasciende mas.

Si fuera una pantera creo que ya debería haber muerto o bien ya la hubiesen encontrado.

Las áreas de los ataques son campos para pastoreo y no ofrecen un gran refugio donde un felino grande pudiese permanecer incógnito por mucho tiempo.

La verdad...Cinco especies de gatos salvajes.

Aunque se conoce muy poco sobre el gato de Borneo, se creía que la destrucción de su hábitat estaría poniéndolo al borde de la extinción, pero la situación no parece tan dramática.

Además de este animal, las cámaras de los científicos británicos lograron fotografiar por primera vez en esa isla a otras cuatro especies de gato salvaje: pantera nebulosa de Borneo,  gato de Bengala, gato de cabeza plana y gato jaspeado.

 “No nos esperábamos ver tantos gatos de bahía en estos lugares de la isla donde se ha talado tanto”, afirma Ewers.

Sin embargo, la cantidad de felinos capturados por sus cámaras muestra que, pese a haber sido esquilmados, estos bosques aún pueden albergar a muchas especies amenazadas.

“Observados en conjunto, nuestros resultados sugieren que grandes áreas de estos bosques tan alterados de la región pueden desempeñar un papel mucho más importante en la conservación de felinos salvajes de lo que se reconocía hasta ahora”, afirman los autores.

No obstante, puntualizan, aún está por ver si estas cinco especies de gatos serán viables en unos bosques tan deteriorados a largo plazo.

Por ese motivo, Ewers y Wearn siguen reivindicando la importancia de conservar las reservas.

Otro caso de " felinos misteriosos", es el siguiente:

Grandes felinos
La bestia de Bladenboro .

Bladenboro es un tranquilo pueblo de Carolina del Norte, situado a unos 60 kilómetros al oeste del puerto de Wilmington, cuya población no llega a las 2000 personas.

Una localidad rodeada por bosques y pantanos, sin mucha historia, pero que en el invierno del 53-54 pasó unos días de miedo y angustia por la presencia de un animal desconocido que acabaría siendo conocido como la bestia de Bladenboro.

Todo comenzó el 29 de diciembre de 1953.

Ese día, un perro murió en Clarkton (a apenas doce kilómetros de Bladenboro) atacado por un animal desconocido que los testigos describieron como "estilizado, negro y de unos 1'5 metros de largo".

El 31 de diciembre, dos perros propiedad de un vecino de Bladenboro llamado Johnny Vause fueron atacados y muertos junto a su casa en dos ataques sucesivos que tuvieron lugar a las 22:30 PM y la 1:30 AM.

Vasue no pudo ver al responsable, pero según su propia descripción los cuerpos de ambos animales estaban literalmente hechos trizas.

Al día siguiente, otros dos perros (uno de ellos, parcialmente devorado) aparecían muertos en la granja de Woodie Storm.

Y un quinto perro, propiedad de un granjero llamado Gary Callahan apareció muerto en las mismas circunstancias el día 2.

Ante la inquietud que estas muertes provocaron en el pueblo, el jefe de Policía Roy Fores salió en busca del misterioso animal el día 3, acompañado por sus tres perros de caza.

Sin embargo, los perros, pese a tratarse de sabuesos de la raza coonhound, cazadores expertos, se mostraron inquietos y asustados y se negaron a seguir el rastro.

Ese mismo día, dos nuevos perros aparecían muertos, desangrados y con sus cráneos destrozados. Y en los siguientes días continuaron apareciendo animales domésticos muertos: cabras, cerdos, conejos, más perros...

Casi todos, de la misma manera, con sus cráneos destrozados, prácticamente desangrados y con profundas heridas por todo el cuerpo.

También empezaron a circular los testimonios de personas que decían haber visto al misterioso animal. Unas declaraciones que, como suele ser habitual en casos parecidos, diferían bastante unas de otras.

Un ciudadano llamado Malcolm Frank lo vio la tarde del día tres cruzando una carretera y lo describió como "de unos cuatro pies de largo (unos 1'2 metros), peludo y parecido a un oso o a una pantera".

Pero un joven que afirmó haberlo visto esa misma noche lo describió como bastante más pequeño y acompañado de una cría.

Un tercer testigo llamado James Pittnam afirmó haber escuchado esa misma noche junto a su casa un escalofriante rugido similar al lloro de un bebé (varios testigos más afirmarían haber oído a la bestia proferir un sonido similar los siguientes días) y estimaba que el animal pesaría no menos de 150 libras (unos 70 kilos).

Sobre las ocho de la tarde del día 4, Lloyd Clemmens vió a la criatura en su patio, acechando a sus perros.

Lo describió como grande, oscuro, con una larga cola y el rostro de un gato enorme. Quiso dispararle con su escopeta, pero el animal desapareció silenciosamente en la oscuridad.

La mañana del día 5, el jefe Fores y un ayudante pudieron ver al animal atacando a un perro a escasos cien metros de donde se encontraban.

También encontraron huellas del animal cerca de allí junto a otras similares pero de menor tamaño.

Y esa misma tarde, una mujer llamada C. E. Kinlaw afirmó haber sido perseguida cerca de su casa por un animal similar a un puma, que luego huyó dejando unas grandes huellas en su patio.

Los habitantes de Bladenboro estaban comprensiblemente asustados.

Aquel feroz depredador no parecía temer a los humanos, ni siquiera evitaba su presencia.

Los cazadores locales no tardaron en organizar batidas por los bosques, las primeras de las cuales tuvieron lugar el día 4.

El día cinco ya había unos 400 hombres armados buscando al animal, incluidos varios cazadores expertos llegados de Wilmington (cuyos periódicos habían publicado la noticia de los ataques ese mismo día), que siguieron el rastro del animal a lo largo de tres kilómetros y calcularon que pesaría en torno a 80-90 libras (unos 45 kilos).

El día seis ya había 800 cazadores registrando los bosques y el jefe Fores planeaba atar perros en el bosque para usarlos como cebo (idea que al final se desechó).

El siete se calcula que unos 1000 hombres participaron en las batidas, mientras la noticia era publicada en medios de todo el país.

Finalmente, el día nueve el alcalde Woodrow Fussell prohibió las partidas de caza hasta que se tuviera algún dato fiable sobre el paradero del animal.

Una medida tomada por precaución; tantas personas armadas dando vueltas por los bosques, inquietas y asustadas, esperando el menor indicio para abrir fuego... era cuestión de tiempo que se produjera algún trágico accidente.

Mientras, la gente del pueblo seguía atemorizada. Mujeres y niños no se atrevían a salir solos y muy pocos osaban salir después de anochecer.

Un vecino que oyó a sus perros ladrar disparó con su escopeta contra una sombra que vió en su jardín y que resultó ser... la bicicleta de su hija pequeña.

Y los avistamientos de la bestia se seguían produciendo.

El día seis, un joven llamado Dalton Norton vio a un "enorme gato" rondando el porche de su casa. Y el día 11, el animal volvió a ser visto cruzando tranquilamente la carretera, obligando a dos coches a parar. Uno de los ocupantes describió al animal como de color parduzco y atigrado, con orejas pequeñas y aspecto de felino.

Finalmente, el día 13 el alcalde Fussell anunció oficialmente la muerte de la "bestia de Bladenboro": esa mañana, un granjero llamado Luther Davies había encontrado a un lince rojo o bobcat (Lynx rufus) atrapado en una trampa y lo había matado de un disparo.

Y como no se volvieron a denunciar mas muertes, la gente se fue calmando y el pueblo volvió poco a poco a la normalidad...

 Grandes felinos

Luther Davis y el alcalde Fussell sostienen el cadáver de la supuesta bestia.

Sin embargo, la solución del misterio no parece estar tan clara.

Para empezar otras dos personas afirmaron haber matado a la bestia aquel mismo día: un experto cazador llamado Berry Lewis afirmó haber cazado otro lince esa misma mañana que él creía que era la auténtica bestia.

Y un habitante de Tabor City (a unos 45 kilómetros del pueblo) llamado Bruce Soles anunció haber atropellado con su coche, saliendo de Blandeboro, "un gran gato moteado como un leopardo" que resultó ser otro lince.

De todos modos, muchos pusieron en duda que un lince pudiera haber sido el responsable de los ataques, ni por su tamaño ni por sus costumbres.

La bestia de Bladenboro era mayor que ningún lince conocido y mucho más fuerte y agresiva.
Las especulaciones y teorías fueron muchas.

La más obvia, que se tratase de algún gran felino, quizá una pantera, que se hubiese escapado de un circo o un zoológico, pero no se había denunciado nada parecido en la región desde hacía años.

El jefe Fores creía que podía tratarse de un lobo, pero los testigos mayoritariamente hablaban de un animal similar a un gran gato, lo que también parece descartar a otra de las posibilidades que se barajaron, el coyote (Canis latrans).

Otra hipótesis que se manejó fue la de que se tratase de un perro asilvestrado. Un vecino de Lumberton (a 20 kilómetros de distancia de Bladenboro) afirmó que creía que la bestia era su perro Big Boy, un cruce de pastor alemán y sabueso que había regalado a un joven nativo americano de la zona tiempo atrás.

Un veterinario afirmó que podría haber sido un perro el autor de las muertes, pero tampoco coincide con el "retrato robot" de los testigos, ni con el grito agudo que profería la bestia.

También se especuló con que se tratase de un wolverine o glotón (Gulo gulo), que encaja en cuanto a tamaño, fuerza y ferocidad; pero no hay registros de ejemplares tan al sur (su hábitat son la taiga y la tundra de Alaska y el norte de Canadá).

Por supuesto, no faltaron los "expertos en críptidos" que años mas tarde vincularon el caso al famoso "chupacabras".

Entonces, ¿qué era realmente aquel animal? La mayoría de los expertos tienen un sospechoso principal: la bestia de Bladenboro era en realidad un puma o león de las montañas (Puma concolor).

El puma es un fenomenal cazador, que puede alcanzar los 2'75 metros de largo y los 120 kilos de peso, dotado de una enorme fuerza (su presa favorita son los grandes ungulados, como los ciervos y los alces).

Antaño, se extendía por toda América, desde Canadá hasta Tierra de Fuego; aunque hoy en día su hábitat se ha reducido mucho.

En Norteamérica actualmente sus principales poblaciones están en la mitad occidental del continente; en la costa Este no quedan ya poblaciones estables (excepto una prácticamente residual en Florida) pero es relativamente frecuente el avistamiento de ejemplares solitarios procedentes de poblaciones del oeste.

Numerosos zoólogos opinan que el comportamiento y las descripciones de la bestia de Blandeboro se ajustan bastante bien al puma.

Y de hecho, la señora Kinlaw, que fue perseguida por el animal, siempre había dicho que le había parecido un puma.

 Grandes felinos

Puma (Puma concolor), también llamado león de montaña, cougar o catamount

En 2007 volvieron a producirse una serie de muertes de animales domésticos en Carolina del Norte que guardaban cierta semejanza con los de este caso; nunca se atrapó al responsable.








Fuentes: http://esmateria.com
http://laescaleradeiakob.blogspot.com