Fernando Pessoa ... habilidades para la literatura

Fernando Pessoa nació a las 15:20 del 13 de junio de 1888 en Lisboa.

El parto tuvo lugar en el cuarto izquierda del nº 4 del Largo de São Carlos, frente a la Ópera de Lisboa (Teatro de São Carlos).

Su padre, de 38 años, fue Joaquim de Seabra Pessoa, funcionario público del Ministerio de Justicia, y crítico musical del periódico Diario de Noticias, y natural de Lisboa.

Su madre, de 26 años, fue Maria Magdalena Pinheiro Nogueira, natural de Isla Terceira (Azores).

Vivía con ellos su abuela Dionísia, enferma mental, y dos criadas ancianas, Joana y Emília.

Fue bautizado el 21 de julio en la Iglesia de los Mártires, en el Chiado.

Los padrinos fueron su tía Anica (D. Ana Luísa Pinheiro Nogueira, tía materna) y el General Chaby.



El nombre de pila, Fernando António, se encontraba relacionado con San António, del cual su familia reclamaba el linaje con Fernando de Bulhões, nombre de pila San António, cuyo día tradicionalmente consagrado en Lisboa es 13 de junio, día en que Fernando Pessoa nació.


Joaquim de Seabra Pessoa.

Varios hechos marcaron su infancia. Su padre muere a las cinco de la mañana de un 24 de julio, con 43 años, víctima de la tuberculosis.



El padre

El fallecimiento es notificado por el Diário de Notícias del día. Joaquim de Seabra Pessoa dejó mujer y dos hijos, Fernando con sólo cinco años y su hermano Jorge, que fallecería al año siguiente sin cumplir un año.

La madre se ve obligada a subastar parte de los muebles y la familia se muda a una casa más modesta, en el tercer piso del nº 104 de la Calle de São Marçal.

Es también en ese período que surge su primer pseudónimo, Chevalier de Pas, hecho relatado por él mismo a Adolfo Casais Monteiro, en una carta del 13 de enero de 1935, en la que habla extensamente sobre el origen de los heterónimos.

Ese mismo año crea su primer poema, un poema corto con el epígrafe infantil de A mi querida mamá. Su madre se casa por poderes en segundas nupcias en 1895, en la Iglesia de São Mamede de Lisboa con el comandante João Miguel Rosa, cónsul de Portugal en Durban, al que había conocido hacía un año. En África Pessoa demostraría desde muy pronto sus habilidades para la literatura.


El padrastro y la madre.

Por causa de esa boda se mudan a Durban (República de Sudáfrica, entonces colonia británica de Natal) junto a un tío abuelo Manuel Gualdino da Cunha, en la que pasa la mayor parte de su juventud. Viajan en el navío portugués Funchal hasta Madeira y después en el paquebote inglés Hawarden Castle hasta el Cabo de Buena Esperanza. Teniendo que compartir la atención de la madre con los demás hijos del padrastro, Pessoa se aísla, lo que le permite tener momentos de introspección.

En Durban recibe una educación británica, lo que le proporciona un profundo contacto con la lengua inglesa. Sus primeros textos y estudios están redactados en ese idioma. Mantiene contacto con la literatura inglesa a través de autores como Shakespeare, Edgar Allan Poe, John Milton, Lord Byron, John Keats, Percy Shelley, Alfred Tennyson, entre otros.

El inglés le permitiría trabajar como correspondiente de comercio en Lisboa, además de emplear el idioma en alguno de sus escritos y de traducir trabajos de poetas ingleses, como El Cuervo y Annabel Lee de Edgar Allan Poe.

De hecho, con excepción de Mensagem, los únicos libros publicados en vida por Fernando Pessoa fueron las colecciones de poemas en inglés: Antinous e 35 Sonnets y English Poems I - II e III, escritos entre 1918 y 1921.


En Durban com 10 años

Cursa la primaria en la escuela de monjas irlandesas de West Street, donde realiza su primera comunión y recorre en tres años el equivalente a cinco cursos.

En 1899 ingresa en la Durban High School, donde permanecerá durante tres años y será uno de los primeros alumnos de su promoción, y donde creará el heterónimo Alexander Search, con el cual se envía cartas a sí mismo.

En el año 1901 aprueba con distinción su primer examen de la Cape Scholl High Examination y escribe sus primeros versos en inglés. En esa mismo año muere Henriqueta, su hermana, con dos años. En 1901 parte de vacaciones con su familia a Portugal. En el barco en el que viajan (el paquebote König) va el cuerpo de su hermana fallecida. En Lisboa vive con la familia en Pedrouços y después en la Avenida de D. Carlos I, n.º. 109, 3º. izquierda.

En la capital portuguesa nace João Maria, cuarto hijo del segundo matrimonio de la madre de Fernando Pessoa. Viajan todos a Isla Terceira, en las Azores, donde vive la familia materna. Parten también a Tavira donde se detienen para visitar a los parientes paternos. En esa época escribe el poema Cuando ella pasa.



Últimos años en Durdan

Fernando Pessoa permaneció en Lisboa cuando el resto de la familia se traslada de nuevo a Durban: la madre, el padrastro, los hermanos y la criada Paciência que había venido con ellos. Regresa sólo a África en el vapor Herzog. En esa época intenta escribir novelas en inglés y se matricula en la Commercial School. Estudia allí por la noche, mientras por el día se dedica a disciplinas humanísticas. En 1903, se presenta a las pruebas de ingreso para la Universidad del Cabo de Buena Esperanza.

En el examen de admisión no obtiene una buena clasificación, pero obtiene la mejor entre los 899 candidatos en el ensayo de estilo inglés. Recibe por eso el Queen Victoria Memorial Prize («Premio Reina Victoria»). Un año después nuevamente se matricula en la Durban High School donde frecuenta el equivalente a un primer año universitario. Profundiza su cultura leyendo clásicos ingleses y latinos; escribe poesía y prosa en inglés y surgen los heterónimos Charles Robert Anon y H. M. F. Lecher.

Nace su hermana Maria Clara y publica en el periódico del Liceo un ensayo crítico titulado Macaulay. Finalmente termina con éxito sus estudios en Sudáfrica tras realizar en la Universidad el «Intermediate Examination in Arts», logrando buenos resultados.
Regreso definitivo a Portugal e inicio de su carrera literaria.



En Lisboa con 20 años

Dejando a su familia en Durban, regresó definitivamente a la capital portuguesa, solo, en 1905. Pasa a vivir con su abuela Dionísia y dos tías en la Calle Bela Vista, 17. La madre y el padrastro también regresan a Lisboa durante un periodo de vacaciones de un año durante el cual Pessoa vuelve a vivir con ellos.

Continúa la producción de poemas en inglés y en 1906 se matricula en el curso superior de letras (actual Facultad de Letras de la Universidad de Lisboa), que abandona, a causa de una huelga estudiantil, sin siquiera haber terminado el primer año. Es en esta época cuando entra en contacto con importantes escritores de la literatura portuguesa. Se interesa por la obra de Cesário Verde y por los sermones del Padre Antônio Vieira.

En agosto de 1907 muere su abuela Dionísia , dejándole una pequeña herencia. Con ese dinero monta una pequeña tipografía, que rápidamente quebró, en la Calle Conceição da Glória, 38-4.º, con el nombre de «Empresa Íbis — Tipografía Editora — Oficinas a Vapor». A partir de 1908, se dedica a la traducción de correspondencia comercial, un trabajo que se podría denominar como de "corresponsal extranjero". En esa profesión trabajará toda su vida, teniendo una modesta vida pública.

Inicia su actividad de ensayista y crítico literario con la publicación, en 1912 en la revista «Águia», del artículo La nueva poesía portuguesa sociológicamente considerada, al que seguirán otros.

Empezó a traducir y a escribir para la revista de vanguardia Orpheu (1915), Atena (dirigida por él mismo), Ruy Vaz (a partir de 1924) o Presença (en 1927). Su primer libro de poemas, Antinous, apareció en inglés en 1918.


En 1926 Pessoa requiere la patente de invención de un Anuario Indicador Sintético, por Nombres y Otras Clasificaciones, Consultable en Cualquier Lengua. En esta época dirige junto con su cuñado la Revista de Comercio y Contabilidad.

Su primera obra en portugués, el poema patriótico Mensagem (Mensaje), única que publicó en vida, no apareció hasta 1933.

Pessoa es internado el día 29 de noviembre de 1935, en el Hospital de São Luís dos Franceses, con el diagnóstico de "cólico hepático" (probablemente una colangitis aguda causada por un cálculo biliar), falleciendo a causa de las complicaciones posiblemente asociadas a una cirrosis provocada por el excesivo consumo de alcohol a lo largo de su vida (a título de curiosidad, se sabe que era fiel al aguardiente de la marca "Águia Real").

El día 30 de noviembre muere a los 47 años. En los últimos momentos de vida pide sus gafas y clama por sus heterónimos.

Su último texto escrito estaba en inglés, idioma en que fuera educado:

"I know not what tomorrow will bring" (No sé lo que traerá el mañana...)


(Fragmentos)

Toda la vida del alma es un movimiento en la penumbra. Vivimos en un titilar de la conciencia, nunca seguros de lo que somos o de lo que suponemos ser. En los mejores de nosotros vive la vanidad de algo, y hay un error cuyo ángulo ignoramos. Somos algo que ocurre en el intervalo de un espectáculo; a veces, a través de ciertas puertas, entrevemos lo que tal vez no sean sino bastidores. Todo el mundo es confuso, como voces en la noche.

La metafísica me pareció siempre una forma prolongada de locura latente. Si pudiésemos conocer la verdad, la veríamos; todo lo demás es sistema y alrededores. Nos basta, si pensamos, la incomprensibilidad del universo; querer comprenderlo es ser menos que hombres, porque ser hombres es saber que no se comprende.

Me traen la fe como un paquete envuelto en una ovación ajena.

Quieren que lo acepte pero que no lo abra. Me traen la ciencia como un cuchillo en un plato con el que abriré las hojas de un libro de páginas en blanco. Me traen la duda como polvo dentro de una caja, ¿pero para que me traen la caja si en ella no hay más que polvo? A falta de saber, escribo...

(Fragmento de "LIBRO DEL DESASOSIEGO, compuesto por Bernardo Soares, auxiliar de tenedor de libros en la ciudad de Lisboa". Traducción de Santiago Kovadloff, Emecé Editores)


El misterio de las cosas, ¿dónde está?

¿Dónde está que no aparece

al menos a mostrarnos que es misterio?

¿Qué sabe el río y que sabe el árbol

y yo, que no sé más que ellos, qué sé de esto?

Siempre que miro las cosas y pienso en lo que

piensan de ellas los hombres,

río como un arroyo que suena fresco en la piedra.


Porque el único sentido oculto de las cosas

es que no tienen ningún sentido.


Más extraño que todas las extrañezas

y los sueños de todos los poetas

y los pensamientos de todos los filósofos,

es que las cosas sean realmente lo que parecen

y no haya nada que comprender.

Sí, he aquí lo que mis sentidos aprendieron solos:

las cosas no tienen significado; tienen existencia.

Las cosas son el único sentido oculto de las cosas.

(Poema extraído de POEMAS. Selección, traducción y prólogo de Marcelo Cohen. Editorial Losada)

Me quedo pasmado cuando termino algo. Me quedo pasmado y desolado. Mi instinto de perfección debería impedirme acabar; debería impedirme incluso empezar. Pero me distraigo y obro.

Lo que obtengo es un producto que no resulta de la aplicación de mi voluntad, sino de una concesión que ella hace de sí misma.

Empiezo porque no tengo fuerza para pensar; termino porque no tengo alma para interrumpir. Este libro es mi cobardía.

(Fragmento del LIBRO DEL DESASOSIEGO: compuesto por Bernardo Soares, auxiliar de tenedor de libros en la ciudad de Lisboa. Traducción de Santiago Kovadloff. Emecé Editores)

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