La leyenda de Drácula ,Vlad Tepes, el empalador

La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador
La leyenda y la narración literaria de la existencia del Conde Drácula están basadas en la vida real de Vlad III El Empalador (Vlad Tepes).

Nació el 8 de noviembre de 1428 en Bucarest,fue un Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania), el hijo del difunto príncipe Mircea, voidova de las regiones trasalpinas...a continuación presentamos algunas de sus anécdotas o curiosidades:

Vlad Tepes III 1428 a 1476, príncipe de ojos verdes hipnóticos, cabello oscuro ondulado y estatura imponente, fue conocido en vida por dos apodos.

Se le llamó El Empalador, por su manía de atravesar con un palo –desde el coxis hasta la nuca–, a sus enemigos y a miles de víctimas que él consideró culpables de algún delito, incluidos mujeres, niños, nobles o plebeyos.



Al parecer, según la truculenta leyenda, este príncipe gustaba de celebrar sus antropófagas comidas al aire libre, rodeado de sus víctimas aún vivas (a las que clavaba de pies y manos en un tablero para que la agonía durase más), regando cada plato con la sangre de los infelices, convencido de que esto le daba fuerza y poderes sobrenaturales.

Y también se le llamó Drácula, en rumano «hijo de Dracul».

El origen etimológico de este término obedecería, según unos, a la palabra draco o dragón, emblema de su escudo familiar, su padre Vlad II pertenecía a la Orden del Dragón, fundada en el siglo XV para luchar contra los turcos invasores.

Digno hijo de su padre, la hoja de vida de Drácula está plagado de estrategias arteras para hacerse con el poder. Y bien con el apoyo de sus enemigos los turcos, bien con el de los húngaros, consiguió reinar tres veces en Valaquia, un pequeño estado situado al sur de Rumanía e independiente hasta la invasión de los turcos.

Fueron estos quienes consiguieron abatirle al fin en una emboscada a finales del mes de diciembre de 1476.

La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador

Pero, a pesar de las muchas atrocidades que cometió, durante su vida jamás se le asoció al mito del vampiro.

Ese dudoso honor se lo debe al escritor irlandés Bram Stoker, quien le convirtió en protagonista de su novela Drácula.

Y es aquí donde empieza la leyenda. ¿Por qué le eligió Stoker para ser el vampiro por excelencia? ¿Fue sólo un capricho del literato? ¿O hubo algún dato fundamental que el escritor nos ocultó?
Así nació Drácula, el vampiro

Varios factores pudieron unirse para hacer a Stoker tomar tal decisión. Uno de ellos, la existencia de Elizabeth Bathóry, una pariente lejana de Vlad que vivió en el siglo XVII y recibió el apodo de «la condesa sangrienta».

Bathóry se ganó semejante apelativo porque, según cuentan, acostumbraba a degollar muchachas vírgenes para bañarse en su sangre, en la creencia de que así prolongaría su vida y juventud eternamente.

Vista de Sighisoara donde nació Drácula, en el norte de Brasov

Vista de Sighisoara donde nació Drácula, en el norte de Brasov, es uno de los pueblos más antiguos de Rumania.

Unos voivodas o príncipes que además se disputan encarnizadamente el poder entre hermanos de sangre, con derechos iguales al trono, en una zona que pertenecía al Imperio Húngaro, pero que los trucos querían dominar. Una de las luchas entre hermanos va a tener como protagonista a Vlad II, padre de Draculea, que, finalmente, tiene que ceder el trono a su hermanastro Alexander Aldea.

En el mismo 1431, tras ceder el poder, Vlad II ingresa en la Orden del Dragón, una poderosa orden formada por Segismundo de Luxemburgo y que la formaban parte 24 príncipes y nobles, cuyo último fin era detener la expansión de los turcos por Europa. Vlad paso a ser denominado Vlad Dracul o “Dragón”, y su recién nacido hijo Vlad Draculea (Drácula) o “hijo del Dragón”.

La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador

Pero el elemento más obvio es que la novela de Stoker está ambientada en los Cárpatos de Transilvania, territorio en el que durante la Edad Media se propagó la leyenda sobre seres capaces de sobrevivir a la muerte a base de succionar la sangre de los vivos durante la noche.

Y esa zona, el único personaje histórico con un perfil psicopático, brutal y maligno, que le convertía en un candidato natural al vampirismo era Vlad Tepes.

Claro que Stoker también pudo inspirarse para tal asociación en El vampiro (1816), de Polidori, médico personal de Lord Byron, cuyo personaje Lord Rutheven, ya perfilaba el carácter y las facultades de vampiros literarios posteriores como Camilla (1872) de Sheridan Le Fanu.

Todas estas obras se inspiraban a su vez en una antigua creencia del folclore griego –citada por Esquilo o Eurípides–, según la cual los espíritus de personas muertas de forma violenta o a edad muy temprana regresaban a este mundo para causar daño a los vivos.

Estos seres recibieron el nombre en los medios rurales de vrykolakas, y los campesinos griegos exhumaban los cadáveres de los sospechosos y los quemaban para evitar sus apariciones fantasmales.

Por lo tanto no es casual que siglos más tarde tanto Polidori, como Goethe, La novia de Corinto (1797), o Keats, Lamia (1819), situaran la acción de sus vampiros en Grecia.

Alrededor del siglo XII estos viejos fantasmas empezaron a tomar la forma concreta de seres que resucitaban para extraer sangre de los vivos.

En esa época se les llamaba con el término latino sanguisua, y la creencia en ellos se disparó con las epidemias de enfermedades desconocidas que asolaron Europa del Este entre los siglos XVI y XVIII. Los afectados palidecían, sufrían fiebres altísimas, languidecían entre espasmos incontrolables y morían sin remisión.

No había señales de mordisco alguno.

Pero la histeria colectiva atribuyó los innumerables decesos a la acción de los vampiros, un vocablo serbio que proviene del ruso upyr y que significa «absorber».

La superstición popular completó al máximo la lista de remedios contra estos seres malignos: ristras de ajos alrededor del cuello, espadas en forma de cruz clavadas en las tumbas, estacas en el corazón y cabezas decapitadas.

Quizá este último hecho también inspirara a Stoker, pues la cabeza de Vlad Tepes fue separada de su cuerpo por los turcos. Aunque en este caso no porque fuera un vampiro, sino simplemente para enviarla como trofeo al sultán Mehemed II de Estambul, para que fuera expuesta como escarmiento y advertencia según la costumbre de la época.

La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador

¿Dónde están los restos?

¿Y el resto de su cuerpo? Según la versión oficial, fue enterrado sin cabeza en el monasterio de Snagov, situado en medio de un lago cercano a Bucarest, y a cuya fundación Vlad contribuyó generosamente en vida, por lo que su abad le escondió varias veces de los turcos.

Durante el último siglo, los monjes aún mostraban a los visitantes la supuesta lápida funeraria de Drácula, cuya inscripción había sido borrada casi totalmente por orden del máximo jerarca de la Iglesia Cristiana ortodoxa, el patriarca Filaret, que consideró a Vlad un criminal.

Dicha lápida estaba encastrada en el altar de la iglesia, y aún hoy se halla ante las puertas del iconostasio.

Los monjes de Snagov aseguran que fue colocada allí para que fuera pisoteada por los asistentes a los oficios. De ese modo creían que el alma pecadora del difunto purgaría sus terribles culpas.

Lo cierto, y este es otro dato que pudo jugar un papel decisivo en la transformación literaria de Vlad Tepes en vampiro, es que según afirma el historiador Nicolae Serbanescu en su libro Historia del Monasterio Snagov, poco antes de que Stoker publicara su novela sobre el conde-vampiro, la tumba de Vlad fue profanada en 1875 y sus huesos fueron enterrados en otro lugar que todavía no ha sido descubierto.

Quizá por este motivo, cuando los historiadores Nicolae Iorga y Dinu Rosetti, que realizaron excavaciones en la tumba de Vlad en 1933, encontraron sólo huesos de caballo y un anillo con las armas de Valaquia, que se supone pertenecieron al príncipe.

Otras versiones aseguran que en 1933 se halló un cuerpo ricamente ataviado y sin cabeza. Pero si esto fuera cierto ¿dónde están ahora esos restos?

Unas versiones dicen que siguen bajo el altar, pero a mayor profundidad que la excavada. Y otras, como la de Serbanescu, optan por creer que fueron trasladados a un lugar secreto.

Y es esta última hipótesis la que Kostova aprovecha en su libro para plantearnos una solución original donde las haya.

Basándose en antiguas canciones del folclore ruso, rumano y búlgaro, Kostova nos cuenta que los monjes del monasterio de Snagov veneraron las reliquias de Vlad Tepes como si de un santo se tratara.

Primero tomaron su cuerpo degollado y lo enterraron junto al altar de la capilla. Y luego se desplazaron hasta Estambul con la misión de recuperar su cabeza.

La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador

Esta tarea podría haber obedecido, según Kostova, a un compromiso que el abad del monasterio contrajo con Drácula mientras éste vivió, en pago a los generosos fondos que el príncipe había donado al monasterio.

La promesa del abad podría haber incluido, siempre según la ficción de Kostova, dar sepultura al cuerpo entero reuniendo sus restos en caso de haber sido dispersados en la batalla –tal y como ocurrió–, y velarle después según el dictado de un antiguo ritual dispuesto por el aristócrata, el cual le habría permitido, por arte de secretas magias, volver a la vida.

¿Consiguieron los monjes su objetivo?

  ¿Y en ese caso dónde habría sido enterrado el cuerpo posteriormente?
Para averiguarlo el lector de La historiadora tendrá que sufrir más de un escalofrío.


Mapa de Valaquia y Transilvania, en el siglo XIV se aprecia como separaban el Imperio Otomano del Húngaro.

El fundador de la Orden del Dragón, Segismundo de Luxemburgo, encargó a Vlad II la custodia la de frontera de Transilvania mientras intentaba quitar del poder a su hermanastro, algo que no consigue hasta la muerte natural de Alexander en el 1436. Vlad Dracul ya era príncipe de Valaquia y para asentar su poder, fue fluctuando constantemente entre el apoyo a Hungría y al alianza con los turcos. Hasta que en 1442 el regente de Hungría Juan Hunyadi llega a Valaquia para ocuparla y poner a principies más afines en el poder. 

Luego Vlad II ve como sus dos hijos, Drácula y y el menor Radu, son hechos rehenes en 1444 por los turcos, en la corte del sultán Murad II. Drácula fue bien tratado en la corte, pero siempre tendrá animadversión hacia los turcos. 

Su padre llega a un acuerdo con los turcos, tres años estarían sus hijos en la corte turca, a cambio Vlad recibe tropas otomanas para volver a hacerse con el poder en valaquia, pero finalmente es expulsado por Hungría. Vlad II cambió de bando varias veces, a pesar de poner en peligro, la vida de sus hijos. Y eso no podía acabar nada mas que son su muerte. 

En 1447 Juan Hunyadi mandó a los boyardos o nobles valacos asesinar a Vlad II, que fue muerto a golpes y enterraron vivo a su hijo mayor, Mircea. Juan puso como voivoda a un aristócrata valaco llamada Vladislaus, y Vlad II Draculea va a entrar en escena. Ocurre un acontecimiento muy relevante, los turcos liberados por el nuevo sultán Mehmet, hijo de Murad II, conquistan Constantinopla en 1453, y Vladislaus decide aliarse con los poderosos turcos. 

Los húngaros fueron a por Vladislaus y la coyuntura es aprovechada por nuestro Vlad Drácula para en 1456 deponer a Vladislaus, al que derrotó en un duelo a muerte, y hacerse con el poder en Valaquia.

 Dracula, de Bram Stoker

Es falso que el dramaturgo irlandés Bram Stoker se inspirase en Vlad Tepes a la hora de diseñar el célebre personaje del vampiro Drácula.

De hecho, Stoker jamás estuvo en Rumanía y tampoco conocía la historia de El Empalador, de suerte que este vínculo ha sido establecido a posteriori, por los revisores de la obra del escritor británico que encontraron singulares parecidos (incluso físicos) entre el personaje ideado por Stoker y el monarca valaco

Guerra biológica.

Fue el primero en emplear a sus enfermos en la lucha contra los turcos, Tomó a los enfermos de algún mal contagioso de su reino y los mandó a “vivir” con el enemigo.

La sífilis, la tuberculosis y otras enfermedades similares eran un pasaporte directo a las líneas turcas

Felicitación a los soldados heridos

En1462 después de un ataque al ejército turco que causó entre sus propias filas numerosos heridos fue a visitar el lugar donde eran atendidos.

Minuciosamente cuentan que fue inspeccionando a los heridos, separando a los que tenían lesiones y heridas en la cara o en el pecho o en la parte de las piernas de los que tenían las heridas claramente en la espalda.

Fue a donde estaban los heridos en el pecho y en la cara y les felicitó por su valor en el combate, pero a continuación fue a donde estaban los heridos en la espalda y ordenó empalarlos,por el hecho de haber sido heridos en combate por la espalda.

Torturas y condenas 

Aunque el empalamiento era, la diversión favorita de Vlad, también utilizó otros métodos de tortura: la amputación de miembros, narices y orejas; la extracción de ojos con ganchos; el estrangulamiento, la hoguera, la castración, el desollamiento, la exposición a los elementos o a fieras salvajes, el vaciado de ojos, la parrilla y la lenta destrucción de pechos y genitales y el desencaje de mandíbulas.

Eliminación de pobres y gitanos

La población se quejaba de los continuos robos que sufrían por parte de ladrones y asaltantes en sus territorios, además de los pobres.

Para erradicar esto propuso un gran festín en una gran casa de las afueras de las ciudades para pobres, ladrones, tullidos, leprosos, enfermos, pordioseros, en donde las grandes viandas y el vino estaban por doquier.

Cuando ya todos estaban bien servidos de comida y borrachos de vino, Vlad y su guardia se plantaron en la casa y preguntó a todos los allí reunidos si querían una vida sin privaciones ni preocupaciones y que todos los días se dieran festines como aquel, a lo que los mendigos y demás personas respondieron que sí y que había sido el mejor día de sus vidas.

Vlad les sonrió y mandó a sus soldados que cerraran todas las puertas de la casa y prendieran fuego sobre ella. Nadie quedó con vida.

Eliminó la pobreza acabando con los pobres. Esto se fue repitiendo con todos los mendigos en cada comarca de su principado. Llegaron a morir 3.600.

El siguiente grupo para él improductivo con el que quiso acabar, fue el de los gitanos. Vlad reunió a los trescientos de una comarca, mandó que asaran a los tres líderes para que los demás los comieran o a cambio se alistaran al frente turco, sino todos serían asados. Los gitanos optaron por lo segundo.

Un día, hizo hervir vivo a un gitano y se lo dio a su familia para que lo comiesen.

Mensajeros turcos

En diversas ocasiones, dio crueles escarmientos en ciudades que se le oponían, llegando a mandar a matar a más de 25.000 personas.

Hacía decapitar a los prisioneros turcos, asando sus cabezas y dándoselas a comer a otros prisioneros.

Se presentaron ante el unos emisarios del Sultán procedentes de Estambul. Estos iban ataviados con sus ropas tradicionales, entre ellas el turbante, como al presentarse ante él, Vlad les preguntó que por qué no le mostraban respeto descubriéndose la cabeza, a lo que los turcos respondieron , que no era costumbre en su país, Vlad, ofendido ante tamaña desfachatez, decidió reforzar sus costumbres y los devolvió a Estambul con los turbantes clavados a los cráneos, para que nunca se los sacasen.

El comerciante

Un comerciante florentino se presentó en su castillo para denunciar que le habían robado una bolsa de monedas de oro.

 El príncipe le dijo que volviera al día siguiente. Cuando el mercader retornó al día siguiente, los ladrones y todos los miembros de sus familias estaban empalados en el patio de castillo. Frente a ellos, Vlad devolvió la bolsa robada.

Entonces el Empalador le pidió al comerciante que contara las monedas de la bolsa, para comprobar si faltaba alguna. El aterrorizado extranjero las contó cuidadosamente, y probablemente demasiado asustado para mentir, musitó finalmente: -Sobra una.
Vlad le contestó: -Tu honradez te ha salvado. Si hubieras intentado quedártela, habrías acabado en la estaca más alta, junto con éstos..

El monje empalado

Un día cuando Vlad paseaba con un monje junto a un bosque de empalados, éste le dijo que el hedor era insoportable, pero se lo dijo en tono de sorna. Vlad lo miró con ojos incendiarios y ordenó que lo empalaran en el palo más alto que hubiera.

Cuando el monje ya estaba empalado el príncipe le preguntó si allí arriba olía mejor.

La mujer holgazana

Vlad se encontró con un hombre trabajando en el campo que parecía falto de mujer por el aspecto de sus ropas.

Al preguntarle si no estaba casado éste le dijo que sí. Vlad hizo traer a la mujer y le preguntó qué hacía en sus días, y ésta le dijo que lavar, hacer el pan y coser.

Señalando a las ropas de su marido, Vlad no le creyó y decidió empalarla a pesar de que el marido afirmaba estar satisfecho con ella.

Luego obligó a otra mujer a casarse con este hombre no sin antes amenazarla con el mismo destino si no cuidaba bien del campesino.

El voivoda Dan 

Otra de sus acciones fue la muerte al voivoda usurpador Dan. Este había intentado derrocar a Vlad, tras su fracaso y después de ser capturado, Vlad lo mandó ejecutar no sin obligarle antes a cavar su propia tumba y asistir a sus propios funerales. Ocurrió en 1460.

Los monjes mendigos

Cuando Vlad fue de visita a un pueblo de Valaquia, vio como dos monjes le pedían limosna. El príncipe les preguntó que por qué pedían limosna si podían vivir sin penurias colaborando en cualquier iglesia y éstos le respondieron que mendigando podrían saber si iban a entrar o no en el reino de los cielos, a lo que Vlad sin más miramientos, les mandó empalar y les dijo que así sus dudas quedarían resueltas de inmediato.

La copa de oro

También puso en una fuente de la plaza de la capital de Valaquia, Tirgoviste, una copa de oro para que todo el mundo bebiera en ella, pero aquel que la robara se sometería a la justicia del príncipe.

Durante los años de su reinado nadie osó robar la copa de oro. Incluso tras su muerte la copa siguió durante un largo período en la fuente debido al temor que había infundido Vlad en los habitantes.

En otra ocasión, una concubina suya aseguró estar embarazada; el príncipe Vlad hizo que abrieran su vientre para comprobarlo, con las consecuencias lógicas… Su morada en lo alto de un monte, conocida como Castillo Drakula (‘’Demonio’’ en rumano), sugirió el nombre de su novela y el del personaje literario a Abraham 'Bram' Stoker (1847-1912), escritor que conoció su historia gracias a un curioso documento que, al parecer, encontró en el Museo Británico.

La marca de la Orden del Dragón

La marca de la Orden del Dragón.

Vlad III Drácula nace para la Historia e hizo de la crueldad y el terror sus herramientas políticas básicas, para consolidarse en el trono de Valaquia. Lo primero fue crear un funcionariado afín y vasallo, con la idea de eliminar el poder de los boyardos o nobles. 

Drácula coloca en la administración a plebeyos o extranjeros tan maleables y sumisos que, incluso, que podían ser ejecutados sin piedad, por lo que respetaban sus decisiones y voluntad. De esta forma, afianzaba su poder como monarca, a medida que se imponía y limitaba el poder de los boyardos, que antes copaban esos cargos públicos. 

Lo segundo fue pasar a la eliminación física de cualquier amenaza a su poder, empezando por los boyardos. 

En la Pascua de 1459 invita a cientos de esos nobles boyardos y sus familias a un opulento banquete, excusa perfecta para eliminar a los nobles, sus hijos y familias, los que no son ejecutados pasan a ser obreros para la construcción de su castillo, que no se sabe muy bien donde estaría ubicado, aunque puede que cerca del río Arges. Hay que decir que, tradicionalmente, se ha considerado al castillo de Bran (cerca de Brasov) como la fortaleza de Drácula, aunque poco a nada a ciencia cierta se sabe, ni siquiera si llegó a habitarlo. 


Los únicos favorecidos fueron los campesinos, que pagaban menos tributos. Y creó una nueva nobleza y funcionarios para sustituir a los arrasados boyardos formada por: los temidos sluji, hueste personal y especie de policía, los viteji o nueva élite militar, que eran campesinos que demostraran ser grandes guerreros, y los relevantes “armas” que se encargaban de impartir justicia.

Heroe nacional

En 1976, el gobierno comunista de Nicolae Ceauşescu lo declaró Héroe de la nación al cumplirse el V Centenario de su muerte. Se han realizado infinidad de películas sobre el personaje pero siempre desde la perspectiva del vampiro y no de su biografía real durante todo el siglo XX.



Acuarela que representa a Vlad III Drácula, Alemania del Siglo XVI.

Acuarela que representa a Vlad III Drácula, Alemania del Siglo XVI.

Vlad Tepes era de una personalidad muy fuerte y tuvo la ayuda de su primo, el poderoso Esteban III de Moldavia, por lo que pronto dejo su cautiverio en la prisión. 

Sin embargo, Matias Corvino lo mantuvo en la corte húngara 12 años, casándolo en 1466 con su prima Ilona Szilágyi. Mientras tanto Valaquia seguía siendo un territorio caótico e inestable con las sempiternas intrigas y ansia de poder. Esteban “el Grande” de Moldavia eliminó del trono al islamizado Radu, pero el cetro de Valaquia no fue a parar su primo Drácula el “empalador”, se lo entregó a un voivoda Barsarad Laiotă cel Bătrân. Barasad como otros tantos voivodas de Valaquia cambió de bando con inusitada celeridad y pactó con los otomanos, para liberarse de los tributos con Moldavia. 

Algo que no gustó nada a Matías Corvino que, tras la muerte por sifilis de Radu en 1475, va a tomar la decisión de utilizar su arma oculta, Vlad Drácula, por lo que liberó al “El empalador" para que recuperase Valaquia. Vlad Tepes con el apoyó de Hungría pronto desató todo su terror y marchó contra Barasad y recuperó su trono en noviembre de 1476. 

No obstante, Barasad no murió y logró regresar con huestes turcas, Vlad Drácula le plantó cara, pero nada pudo hacer esta vez, y murió luchando contra las tropas otomanas en diciembre de 1476. Parece ser que traicionado por uno de los suyos fue sorprendido por un turco que le decapitó de un tajo la cabeza. 

La tradición cuenta que su cabeza fue llevaba a Constantinopla, Mehmet decidió llevársela y colocarla en público para acabar con el terror y pánico que se generaba al pronunciar el nombre de Vlad “el empalador”.

Exterior del castillo de Bran

Exterior del castillo de Bran.

Vlad III Tepes muere y no se sabe muy bien donde está su cuerpo y sepultura. Tradicionalmente, se han situado los restos del Drácula histórico en el monasterio del lago Snagov, en una isla a unos 35 kilómetros al norte de Bucarest. 

Para comprobar tal hecho en 1933 el arqueólogo Dinu V. Rosetti y el historiador George D. Florescu decidieron exhumar los restos de Drácula de su supuesta tumba, que estaba vacía. Pero tres metros por debajo de la tumba clásica encontraron un ataúd profusamente decorado con hilo de oro y paño púrpura. 

Lo abrieron y en su interior descansaba un hombre ataviado con un vestido de terciopelo y su rostro tapado con una tela de seda. 

Para estos investigadores eran los restos de Vlad III, un cuerpo que se desintegró en pocos minutos en contacto con el exterior y el aire. 

Y explican que tenía cabeza por un motivo bien plausible, que los turcos en esa época más que arrancar cabezas lo que hacían eran arrancar el rostro y cabello y rellenarlo con algodón para ser expuestos. 

Es posible que ese cádaver sin rostro fuera nuestro Drácula histórico, pero no hay certeza para afirmarlo rotundamente.
 Interior del Castillo de Bran con su patio y pozo
Interior del Castillo de Bran con su patio y pozo.

El Drácula histórico había muerto, pero su eco no ceso nunca, es curioso como en 1842 se encontró un manuscrito, el llamado Povest’ o Drakelu escrito por el ruso Flódor Kuritsyn, que era embajador en Hungría del rey ruso Ivan III “el grande”. 

Es una especie de manual con 19 preceptos para el monarca ruso basados en la figura de Vlad Tepes, al que describe con un ejemplo de tenaz resistencia frente a sus enemigos. Un texto que incluso influyó en el celebre Ivan IV “el terrible”. Hay que decir que actualmente en Rumania se considera a Vlad III Tepes con un héroe nacional y uno de los primeros patriotas que se reveló contra el poder turco e incluso húngaro.

Monasterio en el centro del lago Snagov

Monasterio en el centro del lago Snagov.

Y en el siglo XIX Bram Stoker lo convirtió en un mito con su novela Drácula. Que en inicio se llamaba “el conde Vampyr”, pero Stoker investigó sobre Vlad Draculea y las leyendas vampiros en los Cárpatos, y descubrió en una obra de William Wilkinson de 1820 llamada Informe sobre los principados de Valaquia y Moldavia, que “Dracul” significaba en lengua valaca “demonio” más que “dragón”, de modo que, decide cambiar el nombre de su novela.

Las conexiones entre el Drácula voivoda de Valaquia y el Drácula de Stoker son evidentes, y se relaciona con el vampirismo por un poema que le dedicó un alemán llamado Michel Beheim en 1463 y que rezaba así: “lo que le placía y envalentonaba era ver manar sangre humana, pues tenía por costumbre sumergir en ella su mano cuando no se la servían en la mesa durante sus comidas…”.

Además es muy lógico pensar que Stoker sabía que las historias sobre vampiros y la sangre estaban muy en boga en el XIX, y tuvo que leer obras como: El vampiro de John W. Polidori de 1819, el celebre relato de Carmilla de Joseph Sheridan Le Fanu escrito en 1872. 

Todo ello le sirvió de inspiración para convertir la figura de un terrible príncipe de Valaquia llamado Vladislaus III Draculea, luego Drácula, luego Tepes o “el empalador”, en un mito absoluto en una de las novelas más soberbias de la Historia. Drácula ya siempre será el Nosferatu, el señor de las tinieblas, el vámpiro monarca de la noche y la sangre y no un terrible voivoda rumano.

Otros temas en …
El Walichú, Gualicho ó Háleksem , leyenda aborígen | VCN

 ... sabiduría de los brujos chamanes puede ayudarnos. Pero esa es otra historia.. ... La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador | VCN ...


Cómo saber si una máquina del tiempo viaja por el pasado o por el ...
 ... La leyenda de Drácula...Vlad Tepes, el empalador · Fantasía contra la opresión , Diógenes de Sínope · Antimateria y anti-gravedad · 10 teorías ...


¿Para qué sirve la risa? | VCN
 ... En general, la risa y el humor están relacionados con la comunicación ya que permiten la creación de lazos afectivos y la pacificación de ...

Vida cotidia nitica
Imágenes: Wikipedia y National Geographic.