Richard Henry, el kakapo que salvó a toda su especie

Descanse en paz, Richard Henry
El Kakapo es un loro de grandes dimensiones que habita en Nueva Zelanda.

Es un ave grande y bastante pesada que llega a medir hasta 60 cm y a pesar hasta cuatro kilos.

Tienen una especie de finos bigotes alrededor de su pico que les permiten detectar alimentos entre la vegetación. 

El significado de su nombre es “Loro nocturno”. Strigops habroptilus.

El kakapo se caracteriza además por poseer un sentido del olfato muy desarrollado, a la vez que desprenden un agradable olor dulzón, por lo que se cree que el olor puede ser una de las señales químicas por las que se guían principalmente.

En Río, la película animada de DreamWorks, Blu, un pájaro doméstico, emprende un viaje a Brasil para emparentarse con única hembra que queda de su especie.

Sin embargo, esta historia de ficción podría estar inspirada en la vida de Richard Henry, un ave de Nueva Zelanda que ayudó a salvar a los kakapos, una especie endémica del país oceánico.
El kakapo es un pájaro muy raro: de hecho, es la única ave de la psitaciformes (cotorra o perico, en el lenguaje coloquial) que es nocturna, pesada y no puede alzar vuelo.
A pesar de su incapacidad de volar, el kakapo se encuentra completamente adaptado a su hábitat, camuflándose en el medio gracias al color musgo de sus plumas.

Sus patas son muy fuertes, lo que les permite correr a bastante velocidad y escalar hasta las copas de los árboles, desde donde se lanzan abriendo las alas a modo de paracaídas.

Gracias a sus adaptaciones ha sobrevivido a muchas especies invasoras y deforestaciones.

Estas características son perfectas para el ambiente sin depredadores de la virgen Nueva Zelanda, pero la llegada de europeos en el siglo XIX cambió su hábitat al ingresar a más animales y barrer con los bosques.

Pronto, el número de kakapos empezó a caer en picada. Además, se habían convertido en un ejemplar muy codiciado por los biólogos extranjeros y los coleccionistas de animales. Por desgracia, esta ave jamás se adaptó a la vida en cautiverio, por lo que estos especímenes murieron sin remedio.

Para 1890, el gobierno neozelandés se percató que el kakapo iba en camino de la extinción, tal como pasara con otra ave no voladora, el dodo.

Richard Henry, el kakapo que salvó a toda su especie
Sus patas cortas y fuertes les sirven para caminar y escalar
Para remediar la situación, las autoridades locales crearon una reserva en Resolution Island, donde se podría proteger a las aves. Así mismo, el naturalista Richard Henry fue designado para velar por estos pájaros.

No obstante, la reserva era insegura, ya que los depredadores eran capaces de nadar hacia la isla. Ataque tras ataque, las aves fueron pasando entre diferentes islas, siempre con el mismo problema.

Finalmente, la isla de Fiordland fue el refugio perfecto, aunque parecía ya demasiado tarde. Las cifras de supervivencia seguían menguando, y para 1970, los biólogos temían que el kakapo ya estuviera extinto.

Entonces, en una exploración en 1975 en Fiorland, los investigadores encontraron a un kakapo macho en edad madura, al cual nombraron como Richard Henry, en honor al naturalista.

Cuando otro grupo pequeño fue hallado en una isla cercana, Richard Henry se convirtió en un instrumento para producir descendencia con cierta diversidad genética entre la población diezmada.

Con la ayuda de este ejemplar a través de las décadas, el número de kakapos ha incrementado paulatinamente. Gracias a la dedicación de activistas y ciudadanos, la población de estas aves ha llegado a los 112 ejemplares.

Otra curiosidad a añadir a su rareza es que y crían una vez cada diez años y son los únicos loros con reproducción tipo lek: los machos se congregan posicionándose siguiendo una estructura jerárquica y combatiendo. 

Según la exhibición las hembras escogerán a sus parejas que lo serán sólo para la reproducción, por lo que después se separan.

Richard Henry, el kakapo que salvó a toda su especie

Richard Henry, el kakapo, murió a los 80 años de edad.

Como vemos , son loros muy longevos, y actualmente se continúa trabajando en proyectos de conservación de la especie para intentar aumentar el número de individuos de la población endémica de Nueva Zelanda.
El legado que deja es impresionante, pues se espera que la especie pueda repoblarse sin problemas en las siguientes décadas en Fiordland, así como en otras reservas en las islas de Codfish y Anchor.

La población de machos sigue en ascenso, lo que hace que los biólogos estén optimistas sobre la recuperación.

Recién en 2009 se apuntaron 26 polluelos más a la familia de Richard Henry. Ahora la estafeta le pasará a Sirocco el kakapo, vocero de la conservación de esta especie.

Descanse en paz, Richard Henry.

20 animales de la creación no tan cotidianos , ( Primera Parte) | VCN

 ... A este extraño animal tan peculiar llamado kakapo o kákapu (debe su nombre a los indígenas maoríes, cuyo significado en este idioma es loro ...


El fordismo, Henry Ford | VCN

 ... Richard Henry, el kakapo que salvó a toda su especie | VCN Sin embargo, esta historia de ficción podría estar inspirada en la vida de Richard ...


La extinción del dodo | VCN

 ... Richard Henry, el kakapo que salvó a toda su especie | VCN ... 1890, el gobierno neozelandés se percató que el kakapo iba en camino de la ...

Creative Commons.. Fuente :  http://alt1040.com/
¡Gracias!