Dime y lo olvido, enséñame y lo recuerdo, involúcrame y lo aprendo (B. F)

El ritual del té alrededor del mundo

El ritual del té alrededor del mundo
El té es una hierba milenaria usada por variadas y distintas culturas a largo de la historia humana y aun hoy en día podemos disfrutar de distintos rituales alrededor del mundo.

Ritual del té en China.

Instaurado durante la dinastía Ming (siglos XIV-XVII).
Para el ritual del té, se utilizan dos teteras, una blanca de porcelana, y otra azul de cerámica.

En la tetera azul se colocan las hojas de té, que se escaldan con agua llevada a ebullición en la tetera blanca.

Las hojas se dejan reposar 2 minutos y, tras el reposo, se vuelca el té ya hecho en la tetera blanca.

Se sirve en tazas sin asa, calentadas previamente para que el té conserve su temperatura.

Estas tazas se sostienen con los dedos índice y pulgar, mientras que el dedo corazón sirve de apoyo de la taza por la parte inferior.



El té se sirve primero a las personas de mayor edad, que lo han de probar antes que el resto.

El té se va sorbiendo lenta y ruidosamente, saboreándolo sin ninguna prisa.

Ritual del té en Japón.

En Japón el ritual del té, Chanoyu, puede durar horas, y se realiza en la sukiya (casa del té), un lugar especial para la ceremonia situado en los jardines de las viviendas.

Antes de entrar los invitados deben lavarse las manos, la boca e inclinarse como símbolo de humildad y respeto.

Es imprescindible la tetera (cha-wan), el cucharón de bambú para servir (chasaku), un agitador de bambú (cha-sen), las tazas y por supuesto el té Matcha (té verde en polvo).

La estancia del té

Allí se encuentran el maestro del ritual del té y cinco invitados, como máximo. Charlan y degustan algún dulce hasta que el maestro de ritual los hace salir al jardín.

Cuando los llama con un gong, que suena de 5 a 7 veces, los invitados entran de nuevo en la casa del té. Comienza el ritual del té.

Coloca dos cucharadas de té por invitado en un solo cuenco. El invitado principal toma tres sorbos, limpia el borde y lo va pasando a todos para que prueben la infusión.

Siempre se hace en silencio. Se realiza una segunda ronda, con té Matcha más suave.

El maestro en la segunda ronda rompe el silencio haciendo alguna reflexión y dirigiéndose a los invitados uno por uno. Acabada la segunda ronda y, limpios los utensilios, los invitados se retiran y se queda el maestro solo (para meditar).

Ritual del té en Marruecos

En Marruecos el té es la bebida nacional. Se utiliza el té Gundpower mezclado con hojas de menta y azúcar, y se bebe sólo o acompañando las comidas.

Es un símbolo de hospitalidad y siempre se ofrece al recién llegado. Para el ritual del té se usa tetera metálica, vasitos de cristal con bordes dorados y motivos arabescos.

El azucarero y la bandeja deben ser también metálicos, como la tetera.

Una vez depositadas en la tetera las hojas de té, la menta y el azúcar, el té se vierte en el vaso, desde una altura considerable, y luego se vuelve a vaciar el contenido del vaso en la tetera.

Esta operación se repite varias veces, hasta que el té empieza a formar una espuma en el vaso.

Es entonces cuando se debe degustar. Se sirve en 3 rondas y suele acompañar de repostería marroquí, de miel, con dátiles, pistachos, o almendras.

El té de las cinco para los ingleses

El ritual del té o costumbre de tomar té a las cinco de la tarde la instauró la duquesa Ana Russell de Bedford en el siglo XVIII. La duquesa, tras su siesta, pedía un té y un tentempié dulce.

Le resultaba tan placentero que decidió hacer partícipes a sus amigas. La costumbre fue imitada por las familias más importantes de Inglaterra.

Era un honor acudir como invitado a tomar el té de las cinco, por lo que los invitados se ponían sus mejores galas, y la mesa se vestía de la forma más elegante posible.

Actualmente se mantiene el protocolo de este ritual del té. Las teteras son de cerámica o porcelana y el té se hace siguiendo estrictamente las normas de preparación y reposo. Se sigue cuidando mucho el aspecto de la mesa.

Se acompaña con plumcake, muffis, o magdalenas. En este ritual del té es imprescindible el limón en rodajas y la jarrita de leche para acompañar el té.

Eva Soler