La internet y la libertad de expresión

La internet  y la libertad de expresión
El acceso a internet es un derecho fundamental en la libertad de expresión, y sólo negando cualquier forma de acceder a internet y castigándolo de forma severa, se puede evitar que se use como medio para expresar opiniones contrarias a la de las mayorías o de los que tienen el poder.

En Internet encontraremos de todo, cosas interesantes y banalidades, buena información y mentiras, gente que aporta grandes cosas y gente que se dedica a molestar a los demás… 

¿Pero qué es internet? 


... Pues no es mas que la red de redes ,millones de ellas conectadas entre sí, que usan diferentes protocolos, que se conectan a través de muchos medios físicos diferentes, y que, prácticamente, llegan a cualquier lugar del planeta.

Cuando uno se conecta a Internet, se conecta a un punto de presencia que le da acceso a una serie de servicios, que permiten enviar y recibir información muy variada.
La libertad de expresión es un derecho consagrado en la declaración universal de los derechos humanos. 

Significa libertad de opinión, de difusión de opiniones, y también el derecho a no ser molestado por hacerlo.

Tiene una serie de limitaciones (artículo 29 de la declaración universal de Derechos Humanos): el respeto a los derechos y libertades de los demás, y a justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática; tampoco se puede ejercer ese derecho en contra de los principios de las Naciones Unidas. 

Es decir, que la propia declaración ya consagra una serie de limitaciones a esos derechos.
Precisamente por eso, la internet tiene una serie de características que permiten usarla libremente:
  • Extraterritorialidad: aunque los puntos de presencia tienen eso precisamente, presencia física, uno puede usar tantos saltos como quiera para acceder o difundir la información que precisa. Se puede conectar a una St. Kitt y Nevis y hacer desde ahí lo que le dé la gana
  • Replicabilidad: todo lo que se pone en internet se puede duplicar fácilmente, como toda información digital que se precie.
  • Anonimato efectivo: hay muchas formas de conseguir ese anonimato: desde puntos de presencia anónimos (cibercafés, tarjetas prepago telefónicas o GSM), hasta usar alguna de los dos principios anteriores. Y con efectivo me refiero a que, en la práctica, es terriblemente caro saber quién ha hecho qué cosa, y no merece la pena intentarlo.
Eso no quiere decir que muchos gobiernos no lo intenten. El gobierno de China, por ejemplo, no hace otra cosa que intentarlo, y 30000 personas trabajando, pero todo viene a ser, en la práctica, inútil, como le cuentan Barrapunto. 

Hay cientos de formas de saltarse las protecciones, como también indican en censura de Internet: servidores DNS libres, proxies libres, métodos criptográficos y esteganográficos, voz-sobre-IP... tantos que, en la práctica, no existe la censura. 

Eso no quiere decir que no se intente, y que haya que luchar contra cualquier intento de censura (o de atentar contra la intimidad, que es otro tema diferente), pero no estamos hablando de restricción a derechos fundamentales, sino, simplemente, de una molestia. 

Se puede decir que lo que ocurre es que, en realidad, los políticos no entienden muy bien de qué va el tema, y que, de todas formas, van a hacer todo lo posible por controlar la internet, sus contenidos y su acceso, usando todo tipo de leyes: desde protección de los derechos de autor, hasta protección de los derechos de los niños, pasando por protección de los intereses nacionales; y que algún día, finalmente, lo conseguirán. 


Yo lo dudo. La única forma de conseguirlo es, como he dicho, encarcelar a las personas que accedan a contenidos "ilegales" (otra cosa es probar que tienen esos contenidos ilegales, pero bueno...), y para ello, habría que registrar cada uno de los ordenadores de cada uno de los usuarios, o, como Rumanía . 

¿Un troll ?   .... básicamente es una persona que, si bien parece seria, lo único que busca es sonar de esa forma para que caigas en la trampa de la desinformación o la información falsa, pudiendo así errar en tu objetivo de forma hilarante para cualquiera que te escuche, algo que realmente haremos al querer quejarnos de esa persona, por lo que terminaremos tachados como “individuos de poco seso” o “tontos”, aunque muchas veces sea más que complicado entender su forma de hacerlo.

Algunos trolls, con el fin único de divertirse, jugarán bromas pesadas y de mal gusto a otros usuarios de foros y redes sociales, por lo que nunca hay que tomarse en serio lo que dicen.

Identificarlos es fundamental para que podamos seguir tranquilos navegando por la web y serles indiferentes es lo peor que puedes hacerle!


La prueba última de la libertad de expresión en Internet es el correo basura o spam. 


No hay forma de acabar con él. Ahora bien, en el momento que dejes de recibir correo basura, que te pases dos o tres días sin recibir mensajes en uzbeko anunciando una Viagra en forma de bebida gaseosa, ese día, échate a temblar. 

Los gobiernos habrán logrado controlar la internet , y tú serás el próximo. 

Mientras tanto, simplemente, cuando alguien te hable de "censura en internet", especialmente en un país democrático como el que, afortunadamente, vivimos, simplemente no le hagas caso.