La edad media , el legado de la vida medieval

La edad media , el legado de la vida medieval
Escudo Templario
La ocupación de los Santos Lugares de Palestina por los musulmanes provocó que, a partir del siglo XI, la Cristiandad organizase constantes expediciones, llamadas Cruzadas, y que se creasen las órdenes militares para recuperarlos y defenderlos.

Estas expediciones comenzaron por el papa Urbano II en el año 1095 para conquistar Jerusalén.

Entre 1095 y 1270 hubo ocho Cruzadas oficiales. Los puntos de partida fueron ciudades como Toulouse, Tours, Londres, París, Verdún, Ratisbona, Venecia o Roma. Todas ellas tenían como objetivo llegar a Palestina.

El fervor cristiano de las poblaciones hacía que al llamamiento de Cruzada respondieran ricos y pobres, incluso niños.

Estaban formadas por miles de personas, caballeros y soldados de a pie, cuyo camino estaba lleno de penurias, llegando muchos a morir en el camino.

La Cruz cosida en sus ropas era el emblema, todos lo llevaban.

Los caballeros e infantes cruzados presentaban equipamientos distintos, debido a su diferente procedencia y origen social. El caballero cruzado vestía casi siempre con una cota de malla, siendo el arma más usual la espada, aunque también utilizaban otras robadas al enemigo.

Por su parte, los escudos evolucionaron haciéndose más pequeños y ligeros.

La Primera Cruzada fue muy exitosa.

La desunión de los musulmanes permitió
tomar Antioquía y Jerusalén y formar varios estados latinos en Oriente Medio. La defensa de estos pequeños estados se basó en las numerosas fortalezas levantadas por los Cruzados.

Sin embargo, presionados los estados latinos por los musulmanes, los reinos cristianos enviaron nuevas expediciones, que no resultaron tan fáciles.

La desunión de los ejércitos cristianos, la falta de efectivos y la superior organización de los musulmanes hizo que una tras otra las cruzadas se saldaran en fracaso, perdiendo al final sus conquistas a manos del enemigo. Después de la caída de Acre, en 1291, la victoria de las tropas musulmanas fue total y definitiva...

Durante los disturbios de la Edad Oscura, unos cuantos cristianos fuertemente comprometidos se retiraron de la sociedad para vivir como ermitaños, normalmente en el salvaje e inhóspito límite de la civilización.

Los ermitaños, a su vez, inspiraron a los clérigos más convencionales a realizar votos de pobreza y de servicio como respuesta a las enseñanzas de Jesucristo.

Muchos de estos clérigos formaron nuevas comunidades de religiosos afines que recibieron el nombre de monasterios.

El Papa Gregorio alentó la construcción de monasterios por toda la Europa cristiana. En algunas zonas de Europa, pronto se convirtieron en los únicos reductos del saber. Hay quien opina, por ejemplo, que los monjes irlandeses preservaron la civilización en sus monasterios.

Los monjes irlandeses se desplazaron a otras zonas europeas para enseñar y revivir el interés por el saber. Los monasterios eran la principal fuente de hombres instruidos capaces de ayudar en la administración del gobierno, por lo que muchos adquirieron importancia como asistentes y consejeros reales.

Con el tiempo, los monasterios se enriquecieron por las donaciones de tierras, como le había pasado a la iglesia romana.

Se fundaron distintas órdenes religiosas con diferentes objetivos. Algunas vivían replegadas en sus propios intereses; otras formaban a misioneros para enviarlos a tierras salvajes; otras aconsejaban a los papas en materia doctrinal; y otras proporcionaban importantes servicios comunitarios como el cuidado de ancianos y enfermos o el socorro a los necesitados.

Utilizado en las cruzadas por la Orden de los Pobres Caballeros de Cristo (Pauperes Conmilitones Christi), que más tarde fueron conocidos como los Caballeros del Templo de Salomón (Milites Templi Salomonis), llamados así al instalarse en el antiguo templo del Rey Salomón y comúnmente llamados " Caballeros Templarios ". Hombre de Dios, monjes y guerreros al mismo tiempo.

Maza de cadena



Es un arma muy ofensiva, al principio era un simple bastón con uno de sus extremos más ancho, pero la evolución la llevó a verdaderas obras de arte.

Los ingleses tenían su propia maza llamada "The Morning Star", formada en su extremo por una bola llena de puntas.

El Mangual, o Látigo de armas, este tipo de mazas de guerra deriva directamente del mayal, se utilizaba en la agricultura medieval y estaba compuesta por una "vara" usada en la Edad Media, y de unas cadenas de hierro que finalizaban en bolas metálicas de pinchos, sujetas por su otro lado por anillos fijos a un mango de madera, como el de los mayales.

Alabarda


Era un arma de largo alcance que consistía en un tubo de 6mts. de largo con una punta de metal afilada, era un arma que exigía de mucha fuerza, entrenamiento y disciplina para utilizarla.

Las alabardas son una mejora con respecto a las primitivas lanzas y aunque en un principio se puso en duda su capacidad en el combate por su poca maniobrabilidad, fue explotada como un poderoso medio para contrarrestar la caballería pesada ya que una táctica común en la edad media fue agrupar a los arqueros y la artillería detrás de una barrera de alabarderos para que éstos impidieran que la caballería alcanzase el grupo.


Hacha


El hacha era una de las armas más temibles de la edad media, con capacidad de adaptarse con facilidad y rapidez a diversas funciones,hizo que fuese empleada en numerosas tácticas guerreras.

Se utilizó en el combate cuerpo a cuerpo, para realizar asaltos, para defenderse, para parar a la caballería, como arma arrojadiza y un montón de situaciones mas.

 Esta utilidad tan variada creó una misticismo especial que creó leyendas extendidas entre el populacho medieval.


Mandoble

El mandoble en la destreza española de espada ropera, es un golpe dado izquierda a derecha y descendiendo, similar a un estramazón, pero inclinado hacia la horizontalidad y efectuando previamente un movimiento de muñeca de atrás hacia adelante, y partiendo de una guardia que apunta al enemigo generalmente.

Este golpe era muy típicamente español y si bien no era mortal, era un tajo muy desagradable y desconcertante por estar dirigido a la cara.

Si bien a muchas espadas de mano y media se las ha llamado mandobles, como también se les ha atribuido demás nombres genéricos (espada larga, montante, espada bastarda, espadón), parece ser que hubo un tipo de espada de este tipo, de grandes dimensiones, surgida en europa por el s.XV y que fue conocido con el nombre de mandoble.

Sin embargo, dada la ambigüedad de términos para referirse a las armas y su uso profuso y nada metódico a lo largo de la historia, y ya que los diccionarios actuales no reparan en estos detalles, no nos atrevemos a afirmar que sea la única acepción válida para el vocablo, aunque si sentara precedente serviría para aclarar algo de terminología.

Nota de edición: Si se entiende el vocablo 'mandoble' en su sentido más amplio, cualquier espada de empuñadura y uso a mano y media lo sería. En tal caso los orígenes de estas habría que buscarlo en el montante.

Su origen bajomedieval parte de los primitivos sax nórdicos, cuya evolución desembocó finalmente en estas espadas, tras pasar por diversos modelos, cuya fabricación en un principio consistía en dar magnitud a espadas de marca, sin aderezos ni gaurnición siquiera, únicamente otorgando masa y consistencia a la estructura.

Se popularizó el uso de estas armas entre los pueblos germánicos, suiza y las regiones escandinavas.

El Mandoble renacentista

El antecedente del mandoble renacentista es la claymore escocesa utilizada para machacar infantes y derribar jinetes, luego de haber sufrido algunas variaciones para adaptarla a los nuevos fines impuestos por los nuevos medios bélicos.

El Mandoble es una espada de gran peso, de hasta 4 kg, y grandes dimensiones (de 2 a 2'5 metros de largo), que debe ser manejada con ambas manos para hacerlo con velocidad. Es un arma de los siglos XV y XVI empleada en combate a pie, pensada para atacar eficazmente las armaduras de placas y cotas de malla, provocando en ocasiones fracturas o hematomas graves sin necesidad de perforar la armadura. Sin embargo, su objetivo principal consistía en romper las filas de piqueros acorazados para permitir una ofensiva mayor, como las cargas de caballería.

La empuñadura de los mandobles media aproximadamente una quinta o cuarta parte del total del arma, estaban dotados de guardia de largos gavilanes en cruz y solían estar rematadas por un pomo esférico o redondo, con lo que la muñeca izquierda podía rotar encima, lo cual permitía asestar rápidos golpes y estocadas a una distancia más que respetable. Estas espadas se podían esgrimir también con una mano en la empuñadura y otra sobre el primer tercio, que no tenía filo, de forma que permitía un manejo correcto a corta distancia.

Con el fin de potenciar este posible uso, o minimizar sus contrapartidas, se solían dotar también de púas en el inicio del filo, a modo de falsaguarda, para mejorar el agarre, evitar que la mano se deslizara hasta el filo y para prevenir que fuera la espada del adversario la que se deslizara por el filo hasta alcanzarle la mano.

Algunos tenían la hoja serpenteante, aparentemente para potenciar la capacidad de corte-tajo, debido a su peso y al impedir que ésta se deslizara libremente, frenado por la forma de S de la hoja, si bien es probable que se trate de una simple concesión al arte.

El ocaso del mandoble


Con la proliferación de las primeras armas de fuego la manera de hacer la guerra cambió drásticamente: los fusiles con bayoneta suplantaron a las picas y se hizo preferible mayor movilidad antes que más armadura, pues ya no era protección eficiente contra las armas de fuego, con lo que el papel del mandoble se hizo innecesario.

Probablemente la práctica desaparición de este tipo de armas de los campos de batalla coincidiera con la difusión del término mandoble como nombre genérico para espadas a dos manos.


Estoque Medieval

El estoque era un arma especializada para el combate contra arnés, principalmente del bajo medievo. Al entrar la pólvora como armamento medieval significó el fin de las armaduras de placas, sin embargo el estoque medieval consiguió sobrevivir y evolucionar.


La ballesta


Conocidas ya en la China antigua,pero parece ser que se inventaron en Europa alrededor del año 900. Con muy buen alcance y muchos más poderosas que la mayoría de los arcos,llevaba mucho más tiempo cargarlas. Solo se podía disparar unas dos flechas por minuto.

El arco de la ballesta se sujetaba horizontalmente y el disparo era a través de un gatillo que liberaba una cuerda tensada. Para cargarlo, se apuntaba con la parte delantera del arma hacia el suelo, y se sujetaba con el pie. Se podía tirar de la cuerda hacia arriba y hacia atrás con las dos manos o con una manivela. Las ballestas disparaban saetas , que eran mucho más cortos que las flechas típicas. Las saetas tenían plumas para darle estabilidad en el vuelo y una afilada punta de metal.

Los ballesteros llevaban unos grandes escudos con abrazaderas de madera para protegerse mientras se agachaban a cargar sus armas.

De este modo formaban un muro que los protegía, y así al disparar, sólo se veían las ballestas y las cabezas cubiertas con cascos. Si tenían que luchar contra una fuerza similar de arqueros de largo alcance, normalmente se veían obligados a retirarse.

La ballesta era un arma mortal muy popular porque apenas necesitaba casi entrenamiento para manejarla. El manejo de esta arma era muy sencilla y un disparo bien dirigido podía matar a un caballero que hubiera pasado toda su vida entrenándose en las artes de la guerra.

Las ballestas eran consideradas injustas en algunos círculos (en los de los caballeros, principalmente) porque requerían una escasa destreza. Ricardo I de Inglaterra, Corazón de León, fue herido dos veces por disparos de ballesta, la segunda con consecuencias fatales.

La idea de que un hombre de su grandeza fuese herido de muerte con tanta facilidad por un soldado común, resultaba insoportable para la nobleza. En el siglo XII, un Papa intentó prohibir el uso de las ballestas por considerarlas inhumanas.

Los soldados de infantería provistos de armas de mano eran el tercer componente principal de los ejércitos medievales, junto con la caballería y las tropas de lanzamiento de proyectiles. La infantería luchaba cuerpo a cuerpo y su presencia era muy importante tanto en las escaramuzas como durante los asedios. La infantería estaba formada por campesinos, soldados rasos y caballeros derribados.


Mangonel

Un mangonel era un tipo de catapulta o arma de asedio usada en medievo para lanzar proyectiles a los muros de los castillos.

No eran muy precisos pero eran capaces de soltar proyectiles hasta unos 400 metros de distancia. El mangonel no tenía la exactitud o el alcance de un trabuquete o trebuchet.

Origen

El mangonel es descrito como una versión medieval de la catapulta de la antigua Roma apodada onagro, debido a la fuerza con que se descarga similar a como lo hace una mula. Es una catapulta con un único brazo de torsión que tensa la cuerda donde está sujeto el proyectil.

Un mecanismo similar y quizás más antiguo era apodado el Escorpión debido a su semejanza con la cola y los efectos de la picadura de este.

La fuerza del onagro proviene de la tensión de sus cuerdas retorcidas, similar a la balista, exceptuando que un onagro tiene sólo un brazo mientras la balista tiene dos. Los romanos mejoraron enormemente la maniobrabilidad del onagro añadiendo ruedas a su base. Las ruedas y por tanto su peso más ligero facilitaron su movilidad.

La palabra mangonel proviene de la palabra griega magganon, que quiere decir "ingenio de guerra", pero fue primeramente usado en los asedios medievales. El tipo exacto de máquina descrito con el nombre de mangonel es todavía motivo de discordia.



Uso en combate

Los mangoneles sueltan pesados proyectiles desde la cuchara o de una cuerda suspendida al final del brazo. La cuchara era raras veces utilizada debido a que sus usuarios sabían que con la cuerda era mucho más eficaz.

En el combate, los mangoneles arrojaban rocas, objetos ardientes (u ollas repletas de material inflamable que creaban una bola de fuego al impactar), o cualquier cosa que estuviera a mano hacia los atacantes y defensores.

Uno de los tipos de proyectil más inusual eran los muertos, y a menudo cadáveres de animales o personas parcialmente descompuestos. Estos eran usados para espantar a las fuerzas defensivas, bajar su moral, y con frecuencia extender la enfermedad en el sitiado.

Esta táctica a menudo se demostraba eficaz haciendo escasear los alimentos, que normalmente eran de baja calidad o pudriéndolos, combinado con el apretado espacio habitable de los defensores, la higiene pobre, y las infecciones de las alimañas (que los hacía a su vez portadores de enfermedades) obtenían el resultado ideal para la extensión de las afecciones.

Además de posicionarlos en los castillos enemigos para los asedios, el mangonel finalmente también fue adaptado para proporcionar cobertura a las tropas sobre el campo de batalla. Esta táctica fue primeramente concebida y empleada por Alejandro Magno.

A pesar de su baja precisión, la versatilidad y la maniobrabilidad del mangonel aseguraron que fuera la catapulta de asedio más popular utilizada durante la edad media.


Torturas medievales


Desde los albores de la Humanidad, el Hombre ha empleado su capacidad e inteligencia para dominar el entorno que lo rodeaba, cultivando las más diversas Ciencias.

Pero el mismo Hombre que inventó la azada y el molino también ha diseñado y perfeccionado los más horribles y sanguinarios instrumentos de la tortura y el horror, puesto que nuestra capacidad para hacer el Mal es ilimitada.

Y, como no podía ser menos, en la Vieja Posada Kartakana encontrarás recogidos los más llamativos de la Historia, ampliamente utilizados durante la época medieval, en nuestro afán de documentar todo el Saber que llega a nuestro conocimiento a través de las Brumas.

El objetivo de todos estos instrumentos y métodos no era el de causar la muerte sin más (como pudiera ser el de la horca, la guillotina o la hoguera), sino producir el máximo dolor y tormento posible, pero sin matar.

Aparte de utilizarse en extremos actos de maldad y crueldad, se justificó su uso incluso en instituciones eclesiásticas, como la Inquisición, como medida de expiación de crímenes y para obtener la confesión de supuestos culpables, los cuales, muchas veces, acaban declarando delitos que no habían cometido, tan sólo para que se los librara (aunque fuera con la muerte) del horrible sufrimiento
Agua y el lino

Se ata a la víctima en una mesa de manera que le quede la cabeza más baja que los pies. Se le introduce en la boca el bostezo (artilugio de hierro que impide que la boca se cierre) y se le coloca sobre la cabeza un fino paño de lino.

Tras eso se vierte lentamente una jarra de agua sobre el lino, de manera que arrastre el tejido hasta lo más profundo de la garganta. La sensación de ahogo es de lo más espantosa. Cuando se saca el lino para impedir la muerte por asfixia, debe hacerse de un tirón para producir más dolor.

Frío y calor

Tortura refinada. Se afeita la cabeza del torturado y se coloca sobre ella dos recipientes, uno con agua hirviendo y otro con agua helada. Se deja caer en la coronilla de la víctima una gota de cada uno de ellos, alternativamente. El cambio brusco de temperatura produce un efecto doloroso.

Tormento chino
Desconocemos si realmente se inventó en la lejana China. Se introducen astillas bajo las uñas de los dedos de los pies o de las manos y se espera. Si el torturado no confiesa, se prende fuego a las astillas.

Melaza
Se unta a la víctima con melaza y se la deja inmovilizada en las inmediaciones de un hormiguero. Es especialmente eficaz en las zonas tropicales, donde existen especies de hormigas particularmente voraces.

Bota malaya
La bota malaya es un artilugio con forma de bota de madera con un mecanismo de prensado. Al girar la palanca, la bota se va encogiendo por dentro. El resultado final es como si a una persona que calza el 42 se le pone una bota de madera del 30: huesos del pie rotos y terribles dolores.

Cigüeña
Este instrumento tenía como objeto inmovilizar a la víctima de cabeza, pies y manos. A las pocas horas, aparecen fortísimos calambres en los músculos abdominales y rectales, seguidos por calambres en el pecho, cuello y extremidades. El dolor en abdomen y recto es insufrible. En tal estado de inmovilización, solía combinarse esta tortura con alguna otra.

Garrucha
Se ata a la victima con los brazos a la espalda. Se la suspende en el aire y se le lastran los pies. Se la deja así media hora, para que se le queden todos los miembros doloridos. Entonces se la deja caer de golpe, pero sin llegar al suelo. El tirón produce horribles dolores y puede llegar a descoyuntar los miembros. Suele morir al poco tiempo, o sufrir extrañas pérdidas de movilidad.

Cinturón de San Erasmo
Consiste en un collar, cinturón o brazalete provisto de pinchos en la cara interior y que se le pone al reo. Con cada pequeño movimiento (incluso la respiración) el collar araña y hiere la carne. El proceso de tortura es progresivo: en primer lugar, un dolor lacerante. Posteriormente se produce la infección, tras la cual se llega a la putrefacción y tras esta, una gangrena que puede causar la muerte.

El torturador puede añadir, a su criterio, gusanos carnívoros en las llagas que se introducen en la carne royendo hacia el interior.

Cuña
Se coloca la pierna del reo en un artilugio formado por tres tablas: dos fijas, una a cada lado de la pierna, y otra móvil a uno de los lados. Se introduce una cuña entre la tabla fija y la móvil, tras lo cual se golpea fuertemente con un mazo. El efecto que se produce es el aplastamiento de la pierna, causando fracturas múltiples.

Piedra
Se suspende a la víctima del techo y se ata una cuerda que no llegue al suelo a sus genitales, con el otro extremo atado una piedra. Se deja caer la piedra bruscamente, produciendo un horrible dolor.

Brasero
Simple pero efectivo. Se calienta en una fragua o brasero un hierro al rojo vivo y se quema con él diferentes partes del cuerpo del torturado, al cual se le mantiene inmovilizado. El torturador puede actuar sobre distintas zonas del cuerpo donde el dolor es más o menos intenso, prolongando el sufrimiento como desee.

El potro
Uno de los más populares instrumentos de tortura, existen incluso distintas versiones de este aparato. La primera de ellas consiste en una mesa, donde se sitúa al torturado, con la cabeza más baja que los pies. En esta postura se aplican torniquetes en brazos y piernas.

Los torniquetes pueden dar hasta 7 vueltas, llegando a cortar carne, músculos y tendones. Generalmente el reo confiesa hacia la cuarta vuelta.

Otra variante del potro consiste en un torno, donde se sitúa a la víctima, boca arriba o boca abajo, según prefiera el torturador. Una vez en esa postura, se va girando el torno, dando lugar a un estiramiento de las extremidades, hasta llegar al descoyuntamiento de los huesos.

Yelmo
Se coloca al individuo un yelmo de metal de unos 40 cm de diámetro y se introducen en su parte superior un par de ratas hambrientas, que se alimentarán vorazmente con la cara de la víctima. Existen variantes para otras partes del cuerpo, como por ejemplo los genitales.

Sierra
Se sitúa a la víctima colgada boca abajo, con las piernas entreabiertas. Se aplica una sierra cortante en la ingle y se va bajando lentamente, serrando el cuerpo del torturado. Puesto que permanece colgado boca abajo, se evita la pérdida general de sangre y se le mantiene consciente durante más tiempo, normalmente hasta alcanzar el obligo o incluso el pecho. La Inquisición aplicó este castigo principalmente a homosexuales.

Tormento empalador
Se cuelga al reo por los pies y por las manos, de manera que sus posaderas queden más bajas que el resto del cuerpo y se le coloca denudo sobre una pirámide de madera o metal, con punta acerada. Si insiste en negarse a hablar, se le deja caer sobre la pirámide, quedando la víctima semi empalada. El dolor que produce es insoportable.

Jaula
La víctima es introducida en una estrecha jaula de madera o metal, situada a la intemperie, desnuda o semi desnuda. Allí se la deja morir lentamente, de hambre y sed, mal tiempo y frío en invierno o quemaduras solares en verano. Este tormento puede suponer el último eslabón en un proceso de tortura previo realizado sobre esa víctima. Una vez muerta, el cadáver de la víctima es pasto de todo tipo de animales.

La utilización de este tipo de jaulas, y la exposición de los condenados a la vista del público general se utilizó como medida de escarmiento moral en algunas ciudades europeas (como Mantua, Münster o Venecia). En ocasiones los cadáveres se cubrían con resina para evitar la descomposición y sus miembros sujetados con correas, para evitar el desmembramiento, manteniendo de esa forma más tiempo el ejemplo a la vista de todos.

Psicología
Si de lo que se trata es de obtener una confesión, en ocasiones no es necesario tocar ni siquiera un único pelo a la víctima.

Tan solo es necesario que presencie una sesión de tortura y compruebe cómo funcionan los instrumentos que serán empleados con él si no habla...



La higiene en la edad media y algunas curiosidades .

Si vamos a Versalles, veremos que el palacio, quizás el más importante de Francia, no tiene baños.

En la Edad Media no existían cepillos de dientes, perfumes, desodorantes y mucho menos papel higiénico. Las heces y orinas humanas eran tiradas por la ventana del palacio.

Los abanicos no se usaban por el calor, sino por el mal olor que exhalaba el cuerpo de las personas por debajo de los vestidos.

Por eso, las ropas eran hechas pesadas a propósito para contener los olores de las partes íntimas que no se lavaban casi nunca.

Tampoco la gente se bañaba por la falta de agua corriente y de calor en las habitaciones. Los baños eran tomados en una bañera enorme llena de agua caliente.

El padre de la familia era el primero en tomarlo, luego los otros hombres de la casa por orden de edad, y después las mujeres, también en orden de edad.

Al final los niños, y los bebés los últimos. Cuando se llegaba a ellos, se podía perder un bebé dentro del agua de lo sucia que estaba.

El porqué del ramo de flores de las novias… En la Edad Media la mayoría de las bodas se celebraba al comienzo del verano.

La razón era sencilla: el primer baño del año era tomado en mayo, entonces en junio el olor de las personas aun era tolerable.

Asimismo, como algunos olores ya empezaban a ser molestos, las novias llevaban ramos de flores al lado de su cuerpo en los carruajes para disfrazar el mal olor. Así nació la tradición del ramo de novia.

En Versalles uno se maravilla con sus jardines, enormes y hermosos, pero en la época eran mas usados como retretes que admirados.

No había baños, y en las fiestas promovidas por la realeza se reunía una gran cantidad de personas

“It’s raining cats and dogs”, Los techos de las casas no tenían entretecho. En las vigas de madera se criaban animales: gatos, perros, ratas y otros.

Cuando llovía las goteras forzaban a los animales a bajar. De ahí nació la expresión llueven perros y gatos típica anglosajona.

Los más ricos tenían platos de estaño. Ciertos alimentos oxidaban el material, que unido a la falta de higiene de la época, era muy frecuente que mucha gente muriese envenenada.

Los tomates, que son ácidos, provocaban este efecto y fueron considerados tóxicos durante mucho tiempo.

En los vasos ocurría lo mismo donde, al contacto con whisky o cerveza hacia que la gente entrara en un estado narcoléptico producido tanto por la bebida como por el estaño.

Alguien que viese a alguien en ese estado podía pensar que estaba muerto y ya preparaban el entierro.

El cuerpo era colocado sobre la mesa de la cocina durante algunos días y pasaba con la familia mientras ellos comían y bebían esperando que volviese en sí. Este fue el origen del velatorio que hoy se hace junto al cadáver.

“Salvado por la campana”, Los lugares para enterrar a los muertos eran pequeños y no había siempre suficiente sitio para todos.

Los ataúdes eran abiertos y retirados los huesos para meter otro cadáver. Los huesos eran retirados a un osario. A veces al abrir los ataúdes, se percibía que el enterrado había arañado la tierra, había sido enterrado vivo.

En esta época surgió la idea de agarrar a la muñeca del difunto un hilo, pasarlo por un agujero del ataúd y atarlo a una campanilla sobre la tierra. Si el individuo estaba vivo, sólo tenia que tirar del hilo.

Así sonaría la campanilla y sería desenterrado, porque por las dudas una persona se quedaba al lado del ataúd durante unos días.

De esta acción surge la expresión salvado por la campana, y no, como muchos piensan, que se originó en el boxeo.


El concepto de Edad Media se desprende del de “edad del medio”. La edad que está entre dos edades “importantes”. Así lo consideraron los ...


La edad media , el legado de la vida medieval (Segunda parte)


Victoria de Inglaterra ... eterna enamorada del príncipe Alberto de Sajonia

Fuentes: Wikipedia
 http://arte.idoneos.com/index.php/351161