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La maldición del diamante de la Esperanza

La maldición del diamante de la Esperanza
El diamante Hope o diamante de la Esperanza es un diamante de color azul marino con un peso superior a 45 quilates.

Robado al joyero francés Jean Baptiste Tabernier en 1642.

Fue envuelto en una legendaria y supuesta maldición que perseguía a sus respectivos poseedores.

La gran disputa del diamante de la Esperanza, siguió un rastro de muerte y desgracia a sus propietarios desde el primer momento que fue robada a Tabernier.

El diamante perteneció a la estatua de la Diosa Deidad Sita, situada en la mina de Golconda Kollur en la India.

Inmediatamente después de la venta de Luis XVI, Tabernier se reunió con su trágico final en su siguiente viaje a la India, donde unos perros salvajes acabaron con su vida.

Heredado de nuevo por Luis XVI y su reina Maria Antonieta, el diamante recibió el título real de Diamante azul de la Corona.

 Queriendo dar otro aire más romántico para el gusto de Maria Antonieta, el diamante se convirtió en una piedra en forma de corazón, reduciendo su peso a 67 quilates.

Pero la desgracia del diamante de la Esperanza golpeó de nuevo. Después de un inquietante y inestable reinado fueron decapitados durante la Revolución Francesa de 1789.

Durante la crisis política fueron depositadas en las Reales Joyerías de Garde Meublè, donde fueron robadas en varias ocasiones.

Con el tiempo fueron recuperando parte de las joyas, pero el famoso diamante azul desapareció por un largo periodo de tiempo.

Antes de que fuera visto de nuevo en Londres el diamante probablemente estuvo en posesión de la reina Maria Luisa en 1800.

Posteriormente el diamante fue comprado por Henry Philip Hope en 1813 llamando desde entonces el Diamante Hope.

Éste le dejó una estela de desgracias familiares y quiebras en sus negocios que le impidieron su prosperidad.

Tras la muerte de Henry, se le asignó a su nieto Francisco Esperanza quien intentó en numerosas ocasiones obtener el permiso de la corte para venderlo.

En 1901 cuando había llegado a su peor etapa de quiebra fue finalmente concedida su solicitud.

Continuando con su camino de desgracias, fue vendido al principe ruso Kanitowski que tras conocer su legendaria maldición lo vendió rápidamente al actor francés Ladue Lorens a quien mataron a tiros en una representación en el escenario.

Su nuevo propietario, un griego llamado Simon Montharides murió con su familia tras caer con su automóvil por un precipicio.

El diamante de la Esperanza cumplía con su historia. Incluso el sultán turco Abdul Hamid II tras poseer el diamante, fue destronado por un corto periodo de tiempo en 1909.

El diamante Hope viajó a los Estados Unidos con el joyero Simon Frankel, éste se dirigió de nuevo a Paris al encuentro del joyero Pierre Cartier que buscaba un comprador.

De vacaciones en París en 1911, Evalyn Ned y su esposo estaban hospedados en el hotel Bristol cuando recibieron la visita de Cartier.

Su búsqueda terminó con el rico y excéntrico matrimonio quienes estuvieron de acuerdo en comprarlo tras escuchar la curiosa maldición que legaba el diamante.

Decidieron  convertirlo en un encanto de buena suerte.

Pero de nuevo la tragedia surcaba los poseedores del diamante. Su hijo murió extrañamente en un accidente de automóvil y su hija se suicidó de forma incomprensible. Mientras el marido de Evalyn Ned tras el terrible dolor acabó enloquecido en los confines de un hospital psquiátrico.

Después de la muerte de Evalyn,  fue puesto a la venta en 1949 para ser adquirido por un joyero de New York llamado Harry Winston.

Winston, afectado quizás por la maldición decidió donar el diamante al Museo de Historia Natural del Smithsonian en Washington que es su actual destino.

Se dice que la maldición del diamante de Hoop era tan fuerte, que cuando fue entregado al museo en una caja por el cartero James Todd, éste tuvo algunas lesiones en una pierna al ser atropellado por un camión.

Su esposa falleció de un paro cardíaco, su perro murió estrangulado por su correa y por último su casa sufrió un incendio. Realidad o fantasía? Cada cual…

A partir de entonces se ha vuelto legendario por la supuesta maldición que alcanza a sus poseedores. Desde el año 1958, es una de las joyas más visitadas en el Museo Nacional de Historia Natural de Washington DC.

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Fuente de la historia :http://elbauldejosete.wordpress.com
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